Primer viaje de León XIV a África: Lo que hay que saber

4:00 p.m. | 10 abr 26 (AM/TC).- Cargada de simbolismo, la primera visita de León XIV a África comenzó en Argelia, un país de mayoría musulmana donde el Pontífice puso el acento en el diálogo interreligioso como una urgencia global. Desde allí, su recorrido hacia Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial se proyecta como algo más que una gira pastoral: es una intervención en escenarios atravesados por conflictos, desigualdad y tensiones políticas. El viaje también busca evitar que los problemas del continente africano queden fuera del foco mundial.

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Esta publicación ofrece una lectura a modo de previa y sobre la marcha del primer viaje del papa León XIV a África. En una primera parte, se presenta un recorrido por las cuatro etapas del viaje —Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial—, combinando la descripción de las actividades del Pontífice con una aproximación a las realidades que encontrará en cada país, con información de su visita ya realizada por Argelia.

Después de esa revisión, se proponen dos claves de lectura que amplían la comprensión del viaje: por un lado, un análisis del contexto africano contemporáneo y de los desafíos que enfrenta la Iglesia en la región; por otro, una reflexión sobre el significado e impacto de esta visita en un escenario global atravesado por conflictos, donde la figura del Papa emerge como una voz que busca articular paz, justicia y reconciliación desde las periferias.

León XIV llega a África: Contexto y actividades

El papa León XIV inició el 13 de abril una visita de diez días a África —la primera como pontífice a este continente—. Su viaje incluye cuatro países: Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, en ese orden. Se trata de un viaje exigente y complejo, hacia el continente donde la Iglesia católica crece más rápidamente en el mundo y que hoy cuenta con 288 millones de fieles, es decir, el 20,3 % de la población católica mundial (Anuario Pontificio, 2024). Será su tercer viaje internacional desde su elección en mayo del año pasado, tras su visita en noviembre a Turquía —donde conmemoró el 1.700 aniversario del Primer Concilio de Nicea— y su viaje en marzo de este año a Mónaco, el segundo Estado más pequeño del mundo después del Vaticano.

Como primer Papa agustino, llega al continente donde san Agustín nació, ejerció como obispo y fundó sus primeras comunidades religiosas; y al que, como prior general de su orden (2001-2013), Robert Prevost visitó en numerosas ocasiones, dado que los agustinos están presentes en varios países africanos, entre ellos Argelia. Se trata además de un viaje físicamente exigente: realizará 12 trayectos en avión y cuatro en helicóptero, y pronunciará ocho discursos, ocho homilías y seis saludos en cuatro idiomas (inglés, francés, portugués y español) ante grandes audiencias.

Lo acompañarán en el viaje varios cardenales de la Curia romana: Pietro Parolin, secretario de Estado; Luis Antonio Tagle, proprefecto del Dicasterio para la Evangelización; George Koovakad, prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso; y dos cardenales africanos: Peter Turkson y Robert Sarah. También viajarán con el papa León el nuevo sustituto (o jefe de gabinete) de la Secretaría de Estado, el arzobispo Paolo Rudelli, y el secretario para las Relaciones con los Estados, el arzobispo Paul Gallagher, así como su equipo de seguridad y su médico. Unos 70 periodistas, junto con operadores de televisión y radio, cubrirán la visita.

“La visita a África es significativa porque pone de relieve la creciente importancia de la Iglesia africana dentro del catolicismo global, donde el número de fieles y de vocaciones sacerdotales sigue aumentando”, declaró a RNS en una entrevista telefónica el reverendo Daniel Male, secretario de la Unión de Frailes Agustinos de África. “En este sentido, creo que el Santo Padre camina con la Iglesia africana en el contexto de la Iglesia universal. Está confirmando su crecimiento y vitalidad, y al mismo tiempo reafirma que la Iglesia tiene una opción preferencial por los pobres y por quienes viven en las periferias”.

El cardenal Francis Arinze, de 93 años y el más veterano de los cardenales africanos, expresó a America Magazine su gran alegría y gratitud por el hecho de que León viaje a África y visite cuatro países distintos en el primer año de su pontificado. Calificó la visita como “un gran aliento” para los líderes de estos países en sus esfuerzos por el “desarrollo en los ámbitos social, cultural, educativo e interreligioso, en colaboración con pueblos de distintas orientaciones políticas”.

El reverendo Augustine Ikenna Anwuchie, sacerdote misionero Fidei Donum en la diócesis de Maradi, en el vecino Níger, señaló que León es una voz muy necesaria para la paz en la región, remitiéndose a su primera exhortación apostólica, Dilexi te, que llama al compromiso con la justicia social, la compasión y la solidaridad. “El país sangra mientras aumentan el hambre y la pobreza en medio de abundantes recursos minerales”, afirmó Anwuchie. “Estos son síntomas de una nación enferma, signos de una división y agitación más profundas, e indicios de que Camerún necesita redención”.


Primera parada: Argelia

El papa León llegó el lunes 13 de abril al aeropuerto internacional de Argel tras un vuelo de dos horas. Es el primer papa que visita este país, donde fue recibido por el presidente Abdelmadjid Tebboune con honores de Estado del país más extenso de África. Desde allí se dirigió al Maqam Echahid, el monumento a los mártires de la guerra de independencia contra Francia (1954-1962), donde fue recibido por el cardenal arzobispo de Argel, Jean-Paul Vesco, y donde ofreció un breve discurso.

Luego, el Papa se dirigió a El Mouradia, el palacio presidencial que domina la ciudad de Argel y sus tres millones de habitantes, para mantener una conversación privada con el presidente. Posteriormente se trasladó al centro de congresos de Djamaa el Djazair, donde pronunció un discurso central ante unos 1.400 representantes de las autoridades del Estado, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. En el resto de su paso por Argelia, León visitó la Gran Mezquita de Argel, la tercera más grande del mundo y la basílica de Nuestra Señora de África, donde dirigió un mensaje a la comunidad católica.

Diversos medios destacaron la situación política y social de Argelia, un país mayoritariamente musulmán de 48 millones de habitantes que, tras la dura guerra de independencia, padeció también una sangrienta guerra civil de diez años (1992-2002), desencadenada tras la anulación de las elecciones parlamentarias de diciembre de 1991 —que parecía haber ganado el Frente Islámico de Salvación— y el posterior golpe de Estado militar. Durante esa guerra, el ejército argelino combatió al Grupo Islámico Armado en las zonas urbanas y al Movimiento Islámico Armado en las montañas. Se estima que entre 100.000 y 200.000 personas murieron, muchas de ellas civiles, entre ellos intelectuales, periodistas, un centenar de imanes y 19 mártires católicos beatificados en 2018. Se espera que León hable de la paz y promueva el diálogo y la fraternidad entre cristianos y musulmanes.

Aquí los detalles de las jornadas del papa León XIV en Argelia:

1) Visita al monumento de los mártires Maqam Echahid

En la primera parada de León XIV en Argelia, ha rendido homenaje a los mártires de la independencia y llamó a la reconciliación. Con un saludo en árabe, “¡As-salamu alaykom! ¡Que la paz esté con ustedes!”, el Pontífice destacó la hospitalidad y fraternidad del pueblo argelino, recordando que “la amistad, la confianza y la solidaridad no son simples palabras, sino valores importantes que dan calidez y fortaleza a la convivencia”. Subrayó que la verdadera liberación se alcanza cuando la paz habita en los corazones, insistiendo en que “el futuro pertenece a los hombres y a las mujeres de paz”.

Asimismo, el Papa resaltó la centralidad de la fe en Dios como la riqueza más auténtica del pueblo argelino y exhortó a elegir la libertad cada día. Citando el Evangelio de Mateo, preguntó: “¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida?”, recordando el sacrificio de quienes entregaron su existencia por amor a su patria. Concluyó evocando las Bienaventuranzas: “Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios”, reafirmando su mensaje de esperanza y justicia.

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2) Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático

En la segunda parada de su visita a Argelia, el Papa se dirigió a las autoridades locales con un mensaje centrado en la paz y la justicia. Subrayó que “encontrémonos como una sola familia, la paz nace de la justicia”, destacando la importancia de la unidad en la diversidad. El Pontífice recordó que la verdadera convivencia se construye sobre la confianza y la solidaridad, y exhortó a que “la amistad no sea solo palabra, sino valor que da fortaleza a la sociedad”.

El Papa también insistió en que la paz no es un ideal abstracto, sino fruto de decisiones concretas que buscan el bien común. “El futuro pertenece a quienes trabajan por la paz”, afirmó, evocando las Bienaventuranzas y llamando a elegir la libertad cada día. Con este discurso, León XIV invitó a los argelinos a mirar hacia adelante con esperanza, convencidos de que la justicia y la fraternidad son el camino para consolidar una nación más unida y abierta al mundo.

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3) Visita a la Gran Mezquita de Argel

Después del encuentro con autoridades, León XIV llegó a la Gran Mezquita de Argel, donde guardó un momento de silencio y dialogó con el rector Mohamed Mamoun Al Qasimi. En su mensaje, destacó que “encontrémonos como una sola familia, la paz nace de la justicia” y subrayó la importancia de “aprender a convivir con respeto a la dignidad de cada persona”. El Pontífice recordó la herencia de San Agustín y animó a “buscar la verdad” mediante el estudio y el reconocimiento de la grandeza de la creación. Asimismo, afirmó: “Buscar a Dios es también reconocer la imagen de Dios en cada criatura”. Antes de retirarse, firmó el Libro de Honor con el deseo de que “la misericordia del Altísimo preserve al noble pueblo argelino y a toda la humanidad en paz y libertad”

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VIDEO. Así terminó el Papa su primer día en Argelia: en una mezquita y con los católicos del país

 

4) Encuentro con la comunidad argelina

El papa León XIV se reunió con la comunidad en la Basílica de Nuestra Señora de África, subrayando la importancia de la oración, la caridad y la unidad como pilares de la vida cristiana. Recordó que “el hombre no puede vivir sin orar, así como no se puede vivir sin respirar”, destacando la oración como fuente de humanidad y pureza. Al hablar de la caridad, evocó el testimonio de los mártires argelinos que “frente al odio y a la violencia, permanecieron fieles a la caridad hasta el sacrificio de la vida”. Finalmente, insistió en que “en Dios, la paz y la armonía pueden reinar en nuestro vivir juntos”, llamando a la reconciliación y a la fraternidad entre cristianos y musulmanes. Su mensaje fue un llamado a difundir la hermandad y a ser signos creíbles de comunión y paz.

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5) Tras las huellas de San Agustín

En la primera actividad de su segundo día en Argelia, León XIV visitó las ruinas de Hipona, antigua sede episcopal de San Agustín. Bajo una intensa lluvia, el Pontífice rindió homenaje al Padre de la Iglesia con gestos cargados de simbolismo: plantó un olivo, depositó una corona de rosas blancas y amarillas y liberó palomas, signos de paz y fraternidad. La ceremonia, acompañada por cantos en latín, bereber y argelino, evocó la enseñanza agustiniana de que la paz es el bien supremo. Conmovido, el Papa permaneció en oración entre los restos de la ciudad que alguna vez fue próspera, recordando que el legado de Agustín sigue vivo en la invitación a construir armonía entre los pueblos. Su visita reafirma la continuidad entre pasado y presente, uniendo la voz del obispo de Hipona con la del sucesor de Pedro en un mismo llamado a la paz.

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6) Santa Misa en la Basílica de San Agustín

En la última actividad de su visita a Argelia, el Papa celebró la misa en la Basílica de San Agustín en Annaba y centró su homilía en la llamada a la conversión y al testimonio comunitario. Subrayó que la fe impulsa una reforma que nace del corazón y transforma la posesión en don; invitó a los cristianos a ser “signo humilde y fiel del amor de Cristo”. Citó el Evangelio y el llamado a renacer: “ustedes tienen que renacer de lo alto”; y precisó que se trata de “nacer nuevamente de lo alto, es decir, de Dios”. Concluyó pidiendo testimonio en la caridad fraterna y agradeciendo la hospitalidad recibida.

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Más información sobre la visita a Argelia

VIDEO. León XIV celebra una misa en la basílica de San Agustín, donde está la reliquia de su brazo

 

Segunda parada: Camerún

El papa León llegará al aeropuerto internacional de Yaundé-Nsimalen, en este país de África central, poco después de las 15:00 hora local, donde será recibido por el primer ministro Joseph Dion Ngute y una guardia de honor. Desde allí se dirigirá al palacio presidencial en Yaundé, la capital y “ciudad de las siete colinas”, donde viven unos cinco millones de los 30 millones de habitantes del país, pertenecientes a más de 200 grupos étnicos y aún más comunidades lingüísticas.

En el palacio será recibido por el presidente, Paul Biya, de 93 años, quien gobierna el país desde 1982 y obtuvo el año pasado un nuevo mandato de siete años en unas elecciones que muchos consideran fraudulentas. Es el jefe de Estado más longevo del mundo, en un país donde el 70 % de la población tiene menos de 35 años. León es el tercer papa recibido por este presidente, tras Juan Pablo II y Benedicto XVI. La visita papal, sin embargo, ha suscitado preocupación en algunos sectores, que temen que pueda ser instrumentalizada por el gobierno tras unas elecciones presidenciales controvertidas.

En este contexto, el sacerdote jesuita camerunés y activista opositor Ludovic Lado expresó estas inquietudes en una carta abierta al Papa, advirtiendo que la visita podría ser “interpretada como una forma implícita de respaldo a un gobierno desacreditado e ilegítimo”. Aunque Biya fue declarado vencedor de los comicios de octubre, su principal rival, el ex portavoz gubernamental Issa Tchiroma Bakary, continúa sosteniendo que él es el verdadero ganador.

Tras una conversación privada con el presidente, León se trasladará al Palacio de Congresos, donde será recibido por el primer ministro y pronunciará un discurso central ante representantes del Estado, la sociedad civil y el cuerpo diplomático en este país de mayoría cristiana —con 8,3 millones de católicos y una significativa población musulmana (alrededor del 20 %)—. Se espera que subraye la necesidad de la paz y la reconciliación en un territorio marcado desde hace diez años por un conflicto armado en su región anglófona.

Para comprender este conflicto, es necesario recordar que Camerún se convirtió en colonia alemana en 1884, pero tras la Primera Guerra Mundial, en 1920, fue dividido entre Francia y el Reino Unido bajo mandatos de la Sociedad de Naciones (y posteriormente de la ONU). El sector francés obtuvo la independencia en 1960, al igual que el sector anglófono en 1961. Sin embargo, muchos cameruneses de habla inglesa quedaron insatisfechos, ya que no se les concedió el derecho a la autonomía por parte de la ONU, sino únicamente la opción de unirse al sector francés o a Nigeria. La mayoría optó por integrarse al sector francés, lo que dio lugar a la creación de un Estado federal, mientras que el resto se unió a Nigeria.

Los desarrollos posteriores condujeron a una creciente marginación y “francofonización” del Camerún anglófono, como explicó un artículo del 6 de abril en La Civiltà Cattolica. En él se recordaba que “cuando abogados y profesores protestaron contra la continua erosión de su herencia jurídica y educativa anglófona por parte del Camerún francófono, fueron reprimidos brutalmente por el gobierno camerunés, lo que desembocó en la actual crisis que sacude a los Cameruneses británicos desde 2016”. Este conflicto se intensificó a partir de 2017, cuando grupos separatistas anglófonos iniciaron una rebelión con el objetivo de independizarse de la mayoría francófona y crear un Estado propio. Según el International Crisis Group, la violencia ha dejado más de 6.000 muertos y más de 600.000 desplazados.

La Civiltà Cattolica señala que la visita del papa León es vista con “gran esperanza” como “una ocasión particularmente importante para alentar a las autoridades políticas y al pueblo de Camerún hacia la reconciliación y la construcción de una paz duradera”. León no solo visitará Yaundé y Duala en la región francófona, sino también Bamenda en la región anglófona, una ciudad clave en el noroeste del país. Tras su intervención en el palacio de congresos, visitará un orfanato y posteriormente mantendrá un encuentro privado con los obispos de Camerún.

El 16 de abril, el Papa tomará un avión hacia Bamenda, en la convulsa región noroccidental, donde el conflicto persiste desde hace diez años. Allí tendrá “un encuentro por la paz” con cristianos y musulmanes en la catedral de San José —uno de los momentos centrales del viaje—, aunque no se han dado a conocer detalles sobre los participantes. Posteriormente celebrará una misa al aire libre “por la justicia y la paz” ante 20.000 personas, antes de regresar a Yaundé. El país también enfrenta la violencia en el norte por la acción de militantes de Boko Haram, cuya insurgencia en Nigeria se ha extendido a territorio camerunés.

Al día siguiente, 17 de abril, León viajará en avión a Duala, la ciudad más grande y centro económico de Camerún, con unos cuatro millones de habitantes. Allí celebrará la misa en el estadio Japoma y visitará un hospital. A su regreso a Yaundé, intervendrá en la Universidad Católica de África Central. El sábado por la mañana, 18 de abril, tras celebrar la misa en el aeropuerto, se despedirá de Camerún y tomará un vuelo de dos horas y media hacia Angola.


Tercera parada: Angola

A su llegada al aeropuerto internacional de Luanda a primera hora de la tarde, el papa León será recibido por el presidente João Manuel Gonçalves y recibirá honores de Estado. Es el tercer Papa que visita este país rico en petróleo, tras Juan Pablo II y Benedicto XVI. Desde el aeropuerto se trasladará en el papamóvil al palacio presidencial en Luanda, la capital portuaria, que cuenta con 10 millones de habitantes, una cuarta parte de la población total de Angola. Este país del África austral, antigua colonia portuguesa y de población mayoritariamente cristiana, tiene en el catolicismo la confesión predominante, en gran medida debido a la herencia colonial.

En el palacio, León mantendrá una conversación privada con el presidente y luego se dirigirá al mismo recinto para dirigirse a 400 representantes de las autoridades del Estado, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. También aquí es probable que subraye la paz y la reconciliación en un país que, inmediatamente después de obtener su independencia de Portugal en 1975, sufrió una larga guerra civil en una lucha de poder entre dos movimientos guerrilleros anticoloniales: el MPLA marxista y la UNITA anticomunista. El conflicto terminó en 2002, pero sus efectos persisten.

Se espera que León aborde la situación de pobreza, desigualdad de ingresos, corrupción y creciente analfabetismo en este país de 40 millones de habitantes —casi el 70 % de los cuales vive en zonas urbanas, con una edad media de 16,7 años—. También es probable que promueva el compromiso con la evangelización y el desarrollo humano integral. Tras ese acto, se trasladará a la nunciatura para un encuentro privado con los obispos de Angola.

El domingo 19 de abril celebrará la misa ante 200.000 personas en Quilamba (Kilamba), una ciudad construida por China como parte de un programa gubernamental de desarrollo urbano tras la guerra civil. Posteriormente viajará en helicóptero a Muxima, a unos 110 kilómetros de Luanda, para rezar el rosario en el santuario mariano de “Mama Muxima” (“Madre del corazón”), situado en una colina que domina el mayor río del país, el Kwanza.

En Muxima, el Papa visitará el Santuario de Mama Muxima, un importante centro mariano dentro de la Iglesia de Nuestra Señora de Muxima, convertido en uno de los principales lugares de peregrinación del país. El templo fue construido a finales del siglo XVI por los portugueses tras establecer allí una fortaleza, y posteriormente se convirtió en un punto clave del comercio transatlántico de personas, donde los esclavizados eran bautizados antes de ser enviados hacia América. Allí se encuentra además una antigua y venerada imagen de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, y cada año unos dos millones de angoleños acuden a rezar, incluidos protestantes y musulmanes.

Al día siguiente, lunes 20 de abril, León tomará un vuelo de 90 minutos hacia la ciudad de Saurimo, en el noreste de Angola, uno de los centros mundiales del diamante. Allí visitará un hogar de ancianos y celebrará la misa ante 30.000 personas en la explanada. A su regreso a Luanda, se dirigirá a obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos, y agentes pastorales en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima. El martes por la mañana, 21 de abril —primer aniversario de la muerte del papa Francisco—, se despedirá de Angola y tomará un vuelo de dos horas y media hacia Guinea Ecuatorial.


Última parada: Guinea Ecuatorial

El papa León llegará poco antes del mediodía al aeropuerto internacional de Malabo, en la isla de Bioko, en este país situado en la costa occidental de África Central; una parte del país está formada por islas y el resto se ubica en el territorio continental entre Camerún y Gabón. Es el segundo Papa, después de Juan Pablo II en 1982, que visita este país de alrededor 1,8 millones de habitantes, antigua colonia española (1778-1968) y hoy el único país hispanohablante de África.

Más del 70 % de su población es católica, lo que la convierte en una de las naciones africanas con mayor proporción de fieles. Herencia de su pasado colonial, la Iglesia católica sigue siendo una institución influyente en este país de África central, donde, aunque el Estado es oficialmente laico, la misa forma parte de ceremonias oficiales, como las celebraciones del Día de la Independencia. Será recibido a su llegada por el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, de 83 años, quien gobierna el país de manera autoritaria desde el 3 de agosto de 1979, tras tomar el poder mediante un golpe de Estado. León recibirá honores de Estado.

Desde allí se dirigirá al palacio presidencial en Malabo para mantener una conversación privada con el presidente, y posteriormente, en el salón del palacio, se dirigirá a representantes de las autoridades del Estado, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. Después almorzará en la residencia del arzobispo y se trasladará al Campus León XIV de la Universidad Nacional —denominación otorgada por el gobierno el pasado mes de febrero—, donde se dirigirá a estudiantes y profesores. Al salir de la universidad, visitará el hospital psiquiátrico Jean Pierre Olie, fundado en 2014 para favorecer la integración de los pacientes en la sociedad. Allí saludará al personal y a los pacientes.

La visita incluirá recorridos por tres de las cinco diócesis del país: Malabo, la capital, Bata y Mongomo, lo que subraya el alcance pastoral del viaje en esta última etapa de la gira africana.

El miércoles 22 de abril, el papa León tomará un vuelo de una hora desde Malabo hacia Mongomo, en la parte continental del país. Mongomo ha sido descrita como una ciudad de contrastes, ya que el auge petrolero de la década de 1990 generó gran riqueza para algunos en una nación por lo demás poco desarrollada. Allí celebrará la misa en la basílica de la Inmaculada Concepción —la segunda iglesia más grande de África— ante 100.000 fieles. Posteriormente visitará la “Escuela Tecnológica Papa Francesco”, nombrada en memoria del pontífice argentino que dedicó grandes esfuerzos al acompañamiento de los jóvenes.

Desde allí, León tomará un vuelo de 40 minutos hacia la ciudad costera de Bata, fundada por los portugueses en el siglo XVII y posteriormente cedida a España. A su llegada, se trasladará en automóvil a la prisión de Bata para saludar al personal penitenciario, a los agentes pastorales y a los internos. Allí también se reunirá con personas privadas de libertad y rezará ante el memorial de las víctimas de la explosión ocurrida el 7 de marzo de 2021 en un cuartel militar, que dejó más de 100 muertos; las detonaciones fueron atribuidas a la manipulación negligente de dinamita en instalaciones cercanas a zonas residenciales. Luego visitará el lugar de esta tragedia y rezará allí, como hizo el pasado diciembre en Beirut en el sitio de otra catástrofe similar.

Antes de regresar a Malabo, se reunirá con jóvenes y familias en el estadio de Bata, a quienes dirigirá un mensaje en español. En la mañana de su último día, el 23 de abril, celebrará la misa en el estadio de Malabo, antes de dirigirse al aeropuerto desde donde se despedirá del país. Durante el vuelo de regreso a Roma, de seis horas y diez minutos, el papa León ofrecerá una conferencia de prensa.

El país, sin embargo, presenta profundas tensiones sociales y políticas. Está gobernado desde hace décadas por Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, considerado el mandatario más longevo de África y acusado de dirigir un régimen autoritario. En el pasado reciente, los católicos sufrieron una fuerte persecución bajo el régimen del expresidente Francisco Macías Nguema, quien cerró iglesias en 1975 y prohibió oficialmente la Iglesia católica en 1978 en un intento por erradicar las influencias coloniales; esta medida fue revertida tras el golpe de Estado que llevó a Obiang al poder. A pesar de la riqueza derivada del petróleo y el gas, al menos el 57 % de la población vive en la pobreza, según el Banco Mundial.

VIDEO. Papa León XIV y su viaje apostólico a África 2026

El viaje de León XIV a África: cómo cada etapa refleja su mensaje de paz

El papa León XIV inició su viaje a cuatro países africanos —Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial— el 13 de abril de 2026. El Vaticano ha propuesto un tema para cada país del itinerario pontificio, así como cuatro logotipos que combinan imágenes cristianas con símbolos propios de cada nación. Como estudioso del catolicismo global, sostengo que, en conjunto, estos temas remiten al eje central del pontificado de León: la necesidad de la paz en un mundo dividido.


1. “Diálogo y encuentro” en Argelia

En Argelia, el logotipo muestra dos palomas bebiendo de una misma copa, acompañado de las palabras “La paz esté con ustedes” en francés, junto con el saludo musulmán tradicional “La paz sea con ustedes” en árabe. La misma expresión aparece también en bereber, una de las lenguas oficiales del país. El tema de esta primera etapa del viaje es “diálogo y encuentro”. Con este simbolismo, León invita a una comprensión más profunda y a una colaboración más estrecha entre cristianos y musulmanes.

Los católicos constituyen una comunidad muy minoritaria en la Argelia de mayoría musulmana. Persisten tensiones interreligiosas, con detenciones arbitrarias de cristianos y arrestos amparados en leyes contra la blasfemia. Además, el país continúa afrontando las secuelas de su “Década Negra”: entre 1991 y 2002, cerca de 200.000 argelinos murieron en la violencia entre el gobierno y grupos insurgentes islamistas.

Diecinueve católicos —hombres y mujeres— asesinados durante ese conflicto fueron reconocidos oficialmente como “beatos” por el Vaticano, al haber muerto como mártires. Entre ellos se encontraban los siete monjes trapenses de Tibhirine, asesinados por insurgentes islamistas tras negarse a abandonar su monasterio en medio de la violencia. Previendo su propia muerte, el prior, Christian de Chergé, dejó un testamento espiritual que subraya la fuerza del encuentro interreligioso y los profundos lazos espirituales que unen a cristianos y musulmanes.

En este contexto, la visita de León al Maqam Echahid —monumento que honra la lucha por la independencia de Argelia—, así como su presencia en la Gran Mezquita de Argel, han sido momentos significativos para poner en práctica el encuentro y el diálogo.


2. Unidad en Camerún

En Camerún, el logotipo presenta a León orando sobre una Biblia abierta, con el mapa del país superpuesto. El tema es “unidad en Cristo”, en referencia directa a su lema episcopal: in Illo uno unum (“en el único Cristo, somos uno”). Camerún es un país de mayoría cristiana, con una significativa minoría musulmana; aproximadamente el 25% de la población es católica.

En este complejo contexto nacional existen amenazas reales a la unidad. Tras la controvertida reelección en 2025 del presidente Paul Biya —de 92 años, en el poder desde 1982— se produjeron episodios de violencia. Más grave aún es la denominada “crisis anglófona”, derivada de la división colonial entre zonas francófonas y anglófonas. Cientos de miles de personas han sido desplazadas por el conflicto entre el gobierno y grupos separatistas en el noroeste y suroeste del país.

También se observa una competencia entre denominaciones cristianas, especialmente con el auge de grupos “revivalistas” que predican el “evangelio de la prosperidad”, según el cual la fe en Jesús conllevaría riqueza y beneficios materiales. León ha afirmado que la unidad cristiana respeta “el misterio que cada persona y cada comunidad lleva dentro”. En un país marcado por la diversidad lingüística y étnica, el Papa invita a imaginar cómo el cristianismo puede convertirse en una fuerza de unidad y paz en una nación aún atravesada por las divisiones heredadas del periodo colonial.


3. Reconciliación y paz en Angola

El logotipo de Angola está dominado por el mapa del país, acompañado del lema: “El papa León XIV, peregrino de esperanza, reconciliación y paz, bendice Angola”. Se trata de un país de mayoría cristiana, donde los católicos representan aproximadamente el 49% de la población. El catolicismo llegó con los portugueses en 1491. Angola permaneció como colonia portuguesa hasta 1975, tras lo cual se desencadenó una guerra civil de 27 años, alimentada en parte por la rivalidad entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante la Guerra Fría por los recursos petroleros y la influencia geopolítica.

De los países que visitará León, Angola presenta los mayores niveles de desigualdad económica, consecuencia de la corrupción y del aprovechamiento de los ingresos petroleros por parte de las élites. Su historial en materia de derechos humanos también es problemático. El tema de la reconciliación y la paz se vincula directamente con las secuelas aún visibles de la guerra civil, no solo en la desigualdad, sino también en la carencia de infraestructuras básicas. En este contexto, la Iglesia católica ha desempeñado un papel central como institución no gubernamental, mediante la creación de escuelas y hospitales; sin embargo, estos esfuerzos requieren condiciones estables de paz.

Angola ha recibido también oleadas de refugiados que huyen de la violencia en la vecina República Democrática del Congo. Las iglesias católicas han tenido un papel decisivo en la acogida y reasentamiento de quienes cruzan los más de 2.500 kilómetros de frontera entre ambos países. Muchos católicos angoleños esperan especialmente la visita del Papa al santuario mariano de Nossa Senhora da Conceição, en Muxima, construido en 1599. Durante la época colonial, este lugar fue escenario del bautismo forzado de esclavos antes de ser enviados a América.

Con ocasión de esta visita, los católicos angoleños esperan una celebración que refleje la diversidad del país. El santuario recibe habitualmente a dos millones de peregrinos al año, incluidos protestantes y musulmanes. Los líderes católicos confían en una afluencia similar para ver al Papa y venerar a “Mamã Muxima”, la Virgen negra que preside el lugar.


4. Esperanza en Guinea Ecuatorial

En Guinea Ecuatorial, el logotipo de la visita papal presenta una cruz dorada con las palabras: “Cristo, luz de Guinea Ecuatorial, hacia un futuro de esperanza”. Se trata de un país de mayoría católica que enfrenta el desafío de construir un modelo de “crecimiento inclusivo” que distribuya de manera más equitativa los ingresos del petróleo. El país ha tenido un único líder desde 1979: el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo.

Lo más significativo será la visita de León a Bata, lugar de una explosión de municiones que causó la muerte de más de 100 personas en 2021. Aunque la causa exacta de la detonación sigue siendo objeto de controversia, el depósito de municiones se incendió mientras se realizaban trabajos de construcción y desbroce en la zona.

Al elegir Bata como escenario de su visita, León llama la atención sobre cómo los preparativos para la guerra pueden, con frecuencia, llevar la violencia a personas inocentes. La esperanza a la que alude este lema es la esperanza de la resurrección —de la vida que triunfa sobre la muerte—, tal como lo expresa la cruz dorada.


Un Papa de la paz

León ha descrito a la Iglesia africana como una “realidad dinámica”, en constante crecimiento y evolución. La importancia de África para el catolicismo no es solo demográfica: también posee una intensa vida intelectual. En particular, los teólogos africanos han desarrollado la llamada teología contextual, que integra elementos de las tradiciones indígenas junto con la referencia bíblica.

Será relevante observar si León recurre explícitamente a estos recursos teológicos africanos en sus discursos. Según lo previsto, su viaje entrelazará el tema de la paz con otras preocupaciones centrales de su pontificado: la situación de los pobres y marginados, la experiencia de migrantes y refugiados, y la búsqueda de puntos de encuentro en un mundo fragmentado.

VIDEO. Visita histórica del Papa León XIV al continente africano

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