Los párrafos de desarrollo están interrelacionados en términos de contenidos. El segundo párrafo amplía o desarrolla las ideas del anterior. Por ejemplo, en la redacción de dos párrafos, en los que uno versa sobre causas y el segundo sobre soluciones, este párrafo debe brindar las soluciones a las causas planteadas en el primer párrafo.

Además, cabe añadir que los párrafos de desarrollo están vinculados por conectores o expresiones que evidencian la relación interparrafal, tales como “en segundo lugar”, si en el primer párrafo se usó “en primer lugar”; “por otro lado”, si en el primero se empleó “en primer lugar”; “a pesar de” si se quiere mostrar un contraste con el primero.


Ejemplo de redacción de dos párrafos de desarrollo*

En el entorno familiar, existen dos tipos de causas que explican el surgimiento del acoso escolar, conocido como bullying. En primer lugar, los aspectos psicológicos de este ambiente constituyen un problema importante que le pueden conducir al joven a realizar el hostigamiento. Los padres muchas veces suelen efectuar comparaciones entre sus hijos, por ejemplo, por edades, por capacidad intelectual o por fuerza, lo que ocasiona que el púber menos valorado llegue a sentirse menospreciado, es decir que no vale nada, y posea una autoestima baja, por lo que en la escuela suele ser el blanco de las agresiones y mofas;  por lo contrario, dichos contrastes pueden generar que se convierta en una persona violenta, que rechaza todo tipo de comentarios, y lo incentive a provocar el acosamiento, como una forma de desahogo. Asimismo, el estilo de crianzas permisivas, en las que se consienten a los hijos, permite que el adolescente manipule a sus padres y los perciba como protectores de sus actos. Esto se revela cuando ellos salen en su defensa al haber sido acusados de cometer actos vejatorios contra sus compañeros en las escuelas. También, la falta de cariño de los padres hacia sus hijos repercute en el púber a ser o bien más reservado y apartado con la comunidad o bien a ser más osado y belicoso; de esta manera, unos se convertirán en víctimas y otros en victimarios o agresores de maltrato escolar. En segundo lugar, los ataques físicos promovidos dentro de casa pueden provocar a los jóvenes a iniciar estas prácticas abusivas. La violencia dentro de la familia influye en la juventud a imitar los malos actos y convertirlos en agresivos, por lo que realizan prácticas violentas en el espacio estudiantil. También, esto se puede explicar por los hogares en los que la disciplina con mayor autoridad suele realizarse a través de golpes e insultos, de modo que le fomenta al joven una actitud iracunda y lo alienta a producir más violencia contra la comunidad. Por último, los padres suelen enseñar a sus hijos, como método de defensa, prácticas violentas, de atosigamiento e incluso de persecución, que por consecuencia la aplican contra sus pares y más aún contra los compañeros más débiles; por ende, esto produce más maltratos escolares.

 

A pesar de las causas negativas mencionadas del bullying en el entorno familiar, existen dos tipos de soluciones que evitan este tipo de conductas. Por un lado, están las soluciones psicológicas que reducen el acosamiento que los jóvenes puedan generar en las escuelas. El afecto por igual de los padres hacia sus hijos, es decir brindar cariño sin discriminación, puede ser una medida para que el menor no se sienta infravalorado, y, de esta manera, disminuya las peleas y evite la baja autoestima. Además, un método para disminuir el hostigamiento es la disciplina restaurativa, que consiste en el control y apoyo hacia los hijos, la cual ayuda al joven a obtener mejores actitudes con la comunidad y no provocar tratos vejatorios. También, se puede agregar que las actividades familiares, como ir de paseo o salir al cine, generan que la familia se una más y pueda compartir sus pensamientos. De ese modo, la trasmisión de cariño colabora con rebajar la violencia escolar. Por otro lado, también, existen alternativas favorables para mermar los problemas físicos en la familia, que son fuentes causantes del acosamiento. Una de las medidas para disminuir las prácticas violentas del hogar es la terapia familiar que fomenta la unión y el amor entre ellos, para que se forme una mejor familia y exista una casa “libre de violencia”. Asimismo, la disciplina positiva, que refiere a la finalidad de enseñar soluciones y no solo castigar, incentiva a la juventud a adquirir empatía, en otras palabras pensar en los demás, y evitar los intentos de actos agresivos. Finalmente, los progenitores deben transmitir a sus menores una lista de valores, para que se formen como mejores ciudadanos y personas integrales, y rechacen acosar y ser acosados. Un ejemplo de ello es el programa “EQUIPO ABA”, que es una organización argentina que combate contra el acosamiento escolar a nivel nacional, y ofrece terapias y talleres familiares, e incluso escolares.

  • Estos párrafos fueron redactados por el alumno Adrián García y fueron editados, con fines pedagógicos, por el profesor Marco Lovón.
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