Ilustración: Magaly Arcela

 

 

En homenaje a la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra, cada 23 de abril  se celebra el Día del Idioma Castellano. El Príncipe de los Ingenios es conocido por su impresionante novela El ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha, y otras como La GalateaLos trabajos de Persiles y Sigismunda. Cervantes Saavedra también escribió poesía, téngase en cuenta su obra Viaje del Parnaso; y compuso teatro, dos de sus obras son El cerco de Numancia, La Gran Sultana, Persiles y La casa de los celos y selvas de Ardenia. Por Cervantes, los pueblos de España y de toda Europa pusieron atención a la lengua castellana, y posteriormente lo harán todas aquellas culturas en la que se traducirá su Quixote.

Nuestra lengua es una de las pocas en el mundo que tiene dos nombres de pila; por su tradición histórica y geográfica, es llamada de dos maneras: castellana y española. En principio, se habló en el reino de Castilla, por lo que es castellana, y se extendió por toda España, por lo que es española. Los nombres ‘castellano’ o ‘español’ son dos maneras de nominar una misma realidad; es decir, se nomina con dos nombres la lengua que nos acompaña en la realización de nuestra vida cotidiana y con la cual nos proyectamos hacia el futuro. Aclaremos que por su sintaxis, en la cual existe género masculino y femenino, la lengua es nombrada tantas veces como el español, el castellano, la (lengua) española, la (lengua) castellana.

Nuestra lengua es la lengua materna de muchos hablantes: se habla mayoritariamente en Latinoamérica, luego en la Península Ibérica, y además en muchos otros continentes donde los niños la adquieren o aprenden. Los japoneses aprenden español, los chinos aprenden español, los árabes aprenden español. Incluso, muchas veces, el español es la base para que podamos aprender otras lenguas, tales como el inglés, el aimara o el árabe. En ocasiones, los hablantes en su aprendizaje de segundas lenguas recurren a su lengua materna con el objetivo de poder apropiarse de nuevas formas idiomáticas o nuevas formas de pensar el mundo. Por ejemplo, en el aprendizaje del inglés, los alumnos se apoyan en el léxico y las estructuras sintácticas del español, lo que produce generalmente traducciones literales. Sin la primera lengua, los aprendientes de segundas lenguas y lenguas extranjeras carecerían de uno de los apoyos fundamentales en la adquisición lingüística. Esas transferencias suelen apreciarse como formas negativas por los hablantes de las lenguas metas. Así, si la lengua inglesa -el inglés- se pronuncia con el acento español, esto generará o bien risa y tolerancia o bien rechazo y exclusión por parte de los grupos de hablantes receptores del idioma nativo. Y lo mismo puede ocurrir en el aprendizaje del castellano, aunque los hispanoparlantes suelen aceptar generalmente las interferencias de los nativos ingleses, alemanes, japoneses… Sus pronunciaciones y expresiones causan gracia y son relativamente aceptadas. Pero esto no siempre sucede así con los aprendientes que dominan alguna lengua indígena, como el quechua, a los que con frecuencia se les discrimina y estigmatiza, por su castellano andino, por sus formas de hablar. Los teóricos del lenguaje señalan que el aprendizaje y la percepción que se tiene de las lenguas se asocian con factores económicos, sociales, raciales…

El castellano se aprende pues en diversos contextos formales de aprendizaje; en otras palabras, se aprende como segunda lengua o lengua extranjera. Hasta ahora, y desde la última década, en Brasil, se enseña de forma obligatoria en la secundaria pública. En EEUU hay universidades que brindan cursos de español como lengua extranjera. De acuerdo con Dale A. Koike y Carol A. Klee (2003:1-2),

La lengua española es la lengua extranjera más estudiada en todos los niveles escolares en el mundo angloparlante, sobre todo en los Estados Unidos. Esto se debe en gran parte a que hoy en día el español es la segunda lengua más hablada en los Estados Unidos. Según los últimos datos demográficos, para el año 2020, aproximadamente el 27 por ciento de la población de los Estados Unidos será de origen hispano. Además, los contactos culturales y comerciales entre anglohablantes e hispanohablantes de otras partes del mundo están en aumento.

En zonas alejadas del Perú y Bolivia se aprende como una segunda lengua, la cual a veces por su prestigio lingüístico ha ocasionado que hablantes de lenguas originarias pierdan lamentablemente sus propias lenguas, silenciando de esta manera muchos conocimientos y prácticas discursivas ancestrales. No es extraño entonces que se describa al castellano como lengua avasalladora. Un bilingüismo adecuado en donde ambas lenguas satisfagan contextos de uso y gocen del mismo prestigio es la situación más esperable.

También nuestra lengua ha generado que los hablantes empleen el español en cambios de código. El portuñol es una muestra del empleo que se hace del español en las zonas fronterizas con Brasil por ejemplo. El spanglish es otra muestra de la vitalidad que cobra cuando se intercambia comunicaciones en el que se utiliza el inglés con el castellano, como sucede en los Estados Unidos y México. Los jóvenes incluso hacen cambios de códigos a través de la tecnología, Facebook, Whatsapp, Twitter evidencian esa mixtura, esa mezcla de colores lingüísticos.

Por último, no solo es una de las lenguas más habladas, sino también una de las más escritas. Es lengua de literatura y de la ciencia. E incluso es lengua de gastronomía y de música. Los premios nobeles han sido otorgados a escritores hispanos como Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Rubén Darío, y hemos tenido candidatos al premio, como lo fue Ernesto Sábato. Y tenemos a tantos representantes de la literatura universal, por ejemplo a César Vallejo, el poeta de la humanidad, quien según el crítico británico Martin Seymour-Smith, estamos frente al «más grande poeta del siglo XX en todos los idiomas» (cf. Totten, 2011). Escribimos español en Matemáticas, Química, Biología, Lingüística. Contamos con traductores de idiomas en el que el español es lengua origen y lengua meta. Traducimos ciencia desde el inglés, el chino, el francés, el alemán, y desde el castellano hacia dichas lenguas. Nuestra comida y la comida hispánica se conoce con sus propios nombres por todo el mundo. Palabras como ceviche, churrasco y arroz con leche se conocen por todo el planeta. Nuestros chefs, como Virgilio Martínez, elegido mejor chef del mundo, con el premio ‘Chef Choice Awards 2017’, o Gastón Acurio, nuestro principal promotor de la gastronomía peruana, no solo son embajadores de la comida, sino también del idioma. Y cantantes como Shakira, Juanes, Luis Fonsi, Paulina Rubio, Enrique Iglesias, Fito Paéz, Alejandro Sáenz, Gustavo Cerati, Pedro Suárez Vertiz, y tantos otros, y tantas excelentes bandas de música, como La Oreja de Van Gogh o Los prisioneros, y grupos como Fangoria, son promotores del castellano. Sus letras musicales son aprendidas en español por hablantes de otras lenguas; y en sus traducciones, sino se aprende el español pronunciado, se aprende definitivamente el español pensado. El idioma no solo es pronunciación, es también pensamiento. El amor latino, ante todo, es muy acogedor, muy romántico, muy agradable.

Hay muchas razones, en todos sus sentidos, para recordar a la segunda lengua más hablada a nivel mundial, después del chino, y antes que el inglés. El español es lengua oficial en muchos países e instituciones políticas internacionales, como la ONU. Pero, sobre todo, es la lengua de la casa, del trabajo, de la vida cotidiana de millones de personas. Recordemos al español, llamado también castellano, en su 23 de abril.


Referencias bibliográficas

Koike, Dale A. y Carol A. Klee (2003). Lingüística Aplicada. Adquisición del español como segunda lengua. New York: John Wiley & Sons.

Totten, Steven (2011). “Human Potential: The Life and Work of César Vallejo”. En Sounds and Colours (blogspot). http://bit.ly/2oE5yUJ 


 

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