Católicos cubanos podrán construir la primera iglesia desde la revolución de 1959

Iglesia en Cuba

11.00 p m| 12 ago 14 (THE TABLET/BBC/BV).- El Gobierno comunista de Cuba ha comenzado a dar autorizaciones para la construcción de nuevos templos católicos desde la revolución de 1959. Son dos casos los que han aparecido en los medios en las últimas semanas: el primero ubicado en Sandino, Pinar del Río, en el extremo este de la Isla, cuenta con apoyo financiero de católicos de Tampa, Florida.

El segundo se ubica en Santiago de Cuba, en el extremo oeste, en donde apenas unos meses después de la visita de Benedicto XVI (2012) el huracán Sandy destruyó los antiguos templos de madera. Además, aprovechando la coyuntura, recordamos un par de anécdotas históricas surgidas a partir de la creación del Cristo de la Habana, en años de la Revolución cubana.

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Católicos de Tampa ayudan a construir un templo en Pinar del Río

Es la primera vez en décadas que comunidades católicas de ambos lados del Estrecho de la Florida suman esfuerzos para una obra de este tipo. La parroquia representará el “hermanamiento” de San Lorenzo, Tampa, una comunidad erigida con el impulso de exiliados cubanos en 1959, y Sagrado Corazón, en Sandino.

El nuevo templo tendrá capacidad para a unas 200 personas. Ocupará un terreno de 800 metros cuadrados en el centro de la localidad pinareña.

“Desde hace muchos años se quería levantar un templo, pero no se había podido”, dijo el sacerdote cubano Cirilo Castro, párroco de Las Martinas y Sandino. “Finalmente podemos decir que ya está en camino”. Cirilo Castro viajó recientemente a Tampa para encuentros con las autoridades eclesiásticas locales y a reunir donaciones para la construcción de la iglesia de Sandino. En su maletín de viaje, el sacerdote cubano llevó el permiso de construcción.

Los trámites para obtener el aval del Gobierno cubano tardaron cuatro años. El sacerdote opinó que el proceso pudo haberse demorado por el recelo de las autoridades cubanas ante la posibilidad de que la Iglesia Católica gane terreno en la sociedad. “No solo es una preocupación para el Gobierno. Nosotros sentimos también una gran responsabilidad”, dijo Cirilo Castro. “Felizmente ese embrión que comenzó en 2010 ya tiene pies y manos”.

El sacerdote dijo que la construcción del templo recibió el apoyo de Caridad Diego, jefa de la Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista, entidad encargada de vigilar y controlar las actividades religiosas en la Isla.

“Este templo tendrá la buena y sana intención de unir aún más a los feligreses que tienen la costumbre de ir a misa los domingos a una casa culto en el patio de una casa, donde solo hay techo y paredes”, precisó Cirilo Castro. En la Isla existen alrededor de 2.000 casas de culto. La mayoría empezaron a establecerse en la década de los ochenta ante los obstáculos del Gobierno a la construcción de nuevos templos. Las casas culto han sido reconocidas por la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba como “fortalezas mayores de la Iglesia”.

El hermanamiento entre Sandino y San Lorenzo fue propuesto inicialmente por Thomas Morgan, el párroco de la comunidad de Tampa. La idea se consolidó en 2010 con la primera visita de Cirilo Castro a la localidad de Florida.

Posteriormente, en 2013, el obispo de Pinar del Río, Jorge Enrique Serpa, viajó a Tampa para impulsar la alianza y dar empuje a una colecta de fondos destinados a la parroquia de Sandino, que en ese momento alcanzó 9.000 dólares. El proyecto requiere una inversión de 90.000 dólares. Adicionalmente, se necesitan 40.000 para los salones y la casa parroquial. Actualmente se han reunido fondos y donaciones por aproximadamente 33.000 dólares, dijo Ramón Hernández, párroco de San Lorenzo.

La obra completa está presupuestada en 170.000 dólares, según Centro Tampa.
En los últimos años, el Gobierno ha autorizado a cuentagotas la construcción de varios templos católicos en la Isla y ha comenzado a devolver a la Iglesia algunas de sus propiedades. El gobierno de Santiago de Cuba autorizó recientemente la construcción de dos templos en los repartos Sueño y Abel Santamaría, de esa ciudad. Asimismo, devolvió al Arzobispado dos iglesias y una casa parroquial.

En enero de ese mismo año, el gobierno de la provincia Granma devolvió dos edificios y un terreno a la diócesis de Bayamo-Manzanillo y entregó a la Iglesia un solar para levantar un templo.


Un templo en donde el Papa los visitó por última vez

La iglesia se construirá en Santiago de Cuba, donde los católicos escuchan misa en la calle desde que el huracán Sandy destruyó su templo anterior, una estructura de madera consumida por termitas y con un techo de hojalata con hoyos.

Ruinas iglesia Cuba

El ingeniero a cargo del proyecto admite que es ambicioso, no sólo porque no tiene precedentes, sino que además las vigas fueron parte del escenario para la histórica visita del Papa Benedicto XVI a la ciudad en 2012. “Reutilizando el metal se mantiene vivo el recuerdo de algo bueno para nosotros los católicos. Le da nueva vida, y perdurará a generaciones futuras”, explica Fausto Veloz.

Las vigas de acero -valorizadas en alrededor de 20000 dólares- fueron donados por el estado cuando se desmanteló el escenario. Un esbozo del arquitecto prevé que su nueva encarnación se eleva sobre el techo arqueado de la nueva “Iglesia de la Asunción”, construida para albergar a más de 600 fieles y con un detalle que el señor Veloz ha querido subrayar: “será capaz de resistir terremotos y huracanes futuros”.

Hay todavía mucho camino por recorrer, por ejemplo, falta obtener el permiso final, la adquisición de materiales de construcción que en Cuba siempre es un reto y, no es pequeña la tarea de recaudar 250000 dólares para financiar el proyecto -que muy probablemente llegue de parroquias en el extranjero. Pero las autoridades eclesiásticas se muestran optimistas, al percibir relaciones estables con el Estado.

El Arzobispo de Santiago de Cuba, Dionisio García Ibáñez, dijo a la BBC: “Creo que no solo se trata de una mejora de las actitudes hacia la Iglesia Católica, sino a las iglesias en general. Creo que hay una mejor comprensión de los asuntos religiosos, así que espero que no sólo será esta iglesia que construimos. Esperemos que hayan más”.

Antes oficialmente ateo, esta isla de gobierno comunista es ahora un estado secular. Los días en que los creyentes tenían que bautizar a sus hijos en secreto o asistir a misa a escondidas en los barrios más alejados, han pasado, e incluso los miembros del Partido Comunista ahora practican su religión abiertamente.

En todo Cuba, la Iglesia Católica dice que alrededor del 60% de la población está bautizada, aunque sólo una pequeña fracción practican regularmente su fe.


Un Cristo para la Habana

En Cuba, desde una colina en La Cabaña, a la entrada de la Bahía de La Habana, se alza majestuoso un Cristo diferente, con rasgos latinos, y que da la bienvenida en además de bendición. La imagen, de 20 de altura, reposa sobre una base de tres metros. Está compuesta por 67 piezas esculpidas en mármol blanco y tiene un peso aproximado de 320 toneladas. El Cristo de La Habana se eleva a 50 metros sobre el nivel del mar, de ahí que pueda ser divisado desde diferentes puntos de la ciudad.


Anéctodas curiosas e históricas

La creación e inauguración del Cristo dejó una historia para recordar. Todo se inició con la convocatoria al concurso para su elaboración, propuesto en 1956, y para el cual se creó un Patronato con el propósito de recaudar fondos para sufragar la ejecución del proyecto que resultara ganador. La entonces Primera Dama (de Fulgencio Batista), Martha Fernández Miranda, encabezó la colecta que finalmente pudo reunir 200000 pesos.

Otra versión más popular cuenta que su origen se debe a una promesa. Luego del asalto al Palacio Presidencial por un grupo de jóvenes revolucionarios el 13 de marzo de 1957 para ajusticiar a Fulgencio Batista, la Primera Dama, en un acto de desesperación, prometió erigir una imagen de Cristo que pudiera ser divisada desde cualquier rincón de la ciudad si su esposo escapaba con vida, lo que finalmente ocurrió.

La joven Jilma Madera presentó su boceto al certamen y, sin esperarlo, triunfó. Jilma contaba con una vasta experiencia, gran reconocimiento social y autora de otra conocida y valorada obra: el busto de José Martí emplazado en la cima del Pico Turquino. Jilma debió marchar a Italia, donde permaneció cerca de dos años, para atender cada detalle del proceso de construcción. Bastó un año de trabajo intensivo, en el que ella debió dirigir a los obreros “técnica y artísticamente”, para que la obra quedara terminada. Después de que recibiera la bendición del Papa Pío XII, comenzó la travesía.

Cristo de la Habana

Aunque existen divergencias a la hora de fijar el día de la inauguración (algunos aseguran que fue el 24 de diciembre) todo indica que esta tuvo lugar el Día de Navidad de 1958, o sea, el 25 de diciembre. Sobre el acto oficial resulta valioso el aporte de Fernando Ortiz, etnólogo, ensayista e investigador: “Esa monumental obra fue inaugurada por un gobierno impopular entre los fragores de una guerra civil… Fue con gran pompa y autoridades militares y civiles, bendiciones de cardenales y séquito de clerencia; y legiones de inciviles diablitos gozando de aquel espectacular sarcasmo. El pueblo, incrédulo, no asistió a la ceremonia”.

La devota esposa del presidente no podía imaginar que, una vez cumplida su promesa, el gobierno de su cónyuje solo se prolongaría por una semana más. Desde lo alto de la bahía, el Cristo de La Habana fue testigo del triunfo revolucionario del 1ro de enero de 1959.

Respecto a eso Ortiz agrega que, “muy pocos días después, en el albor del nuevo año, se pensó si aquella hierática imagen había realizado ya un milagro”, en alusión al mencionado triunfo una semana después de la Revolución.


Fuentes:

BBC News / The Tablet / Diario de Cuba / EcuRed

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