Las Cortes Federales de Apelaciones

LA CORTE DE APELACIONES

Existen 13 cortes de apelaciones debajo de la Corte Suprema de los Estados Unidos, y son denominadas “Cortes de Apelaciones de los Estados Unidos” (“U.S. Courts of Appeals”). Los 94 Distritos Judiciales Federales (Federal Judicial Districts) están organizados dentro de 12 circuitos regionales, cada uno de los cuales tiene una corte de apelaciones. La tarea de las cortes de apelaciones es determinar si la ley fue o no fue aplicada correctamente en la Corte de Primera Instancia (Trial Court). Las cortes de apelaciones están conformadas por tres jueces y se prescinde de un jurado.

Una Corte de Apelaciones conoce las objeciones contra las decisiones de las Cortes de Distrito (District Courts) ubicadas dentro de su circuito, así como las apelaciones contra las decisiones emanadas de las agencias administrativas federales (federal administrative agencies).

Asimismo, la Corte de Apelaciones para el Circuito Federal (Court of Appeals for the Federal Circuit) tiene jurisdicción nacional para conocer apelaciones en casos especializados, como aquellos que involucran leyes sobre patentes, y casos decididos por la Corte de Comercio Internacional de los Estados Unidos (U.S. Court of International Trade) y la Corte de Reclamaciones Federales de los Estados Unidos (Court of Federal Claims)

IMPORTANCIA DE LA CORTE DE APELACIONES PARA EL CIRCUITO FEDERAL DE LOS ESTADOS UNIDOS

La Corte Suprema de los Estados Unidos conoce entre 100 y 150 apelaciones entre mas de 7,000 casos que le es solicitado que conozcan cada año. Ello significa que las decisiones hechas por las cortes de apelaciones de los 12 circuitos de todo el país y la corte del circuito federal son la ultima palabra en miles de casos.

COMO SE DIFERENCIAN LAS CORTES DE APELACIONES DE LAS CORTES DE PRIMERA INSTANCIA (TRIAL COURTS)

En un U.S. District Trial Court, los testigos prestan testimonio y un juez o jurado decide si el acusado o demandado es inocente o culpable, o si es responsable o no. Las cortes de apelaciones no vuelven a conocer el caso desde cero o realizar audiencias para presentar nueva evidencia. Ellas no escuchan a los testigos prestar testimonio. No hay jurado. Las cortes de apelaciones revisan los procedimientos y decisiones del Trial Court para asegurarse que ellos fueron justos y la ley apropiada fue correctamente aplicada.

EL DERECHO A APELAR

Una apelacion esta disponible si, luego de un proceso en el U.S. District Court, la parte que no gano tiene problemas con el procedimiento llevado a cabo en el Trial Court, la ley que fue aplicada al caso, o como la ley fue aplicada. Generalmente, sobre estos fundamentos, los litigantes tienen el derecho a una revisión por la corte de apelaciones respecto de las acciones realizadas por el Trial Court. En casos criminales, el gobierno no tiene el derecho a apelar.

FUNDAMENTOS PARA REALIZAR UNA APELACION

Los motivos para realizar una apelación son variados. Sin embargo, una razón común es que la parte que no se encuentra satisfecha reclama que el proceso fue realizado de forma injusta o que el juez aplico equivocadamente la ley o la aplico incorrectamente. La parte insatisfecha puede además reclamar que la ley que el Trial Court aplicó vulnera la Constitución de los Estados Unidos o la Constitución del Estado.

ROLES Y TÉRMINOS

La parte que interpone un recurso de apelacion se denomina “petitioner”. Es el lado que trae el pedido (request) solicitando a la corte de apelaciones que revise su caso. La otra parte es conocida como el “respondent”. Es la parte que se apersona a la corte para contestar (respond) y argumentar contra el caso del petitioner.

PREPARÁNDOSE PARA UNA DISPUTA EN APELACIÓN

Antes de que los abogados vayan a la corte para discutir la apelación, cada parte presenta a la corte argumentos escritos conocidos como “brief”. Los “briefs” pueden ser documentos extensos en los que los abogados exponen el caso para los jueces antes de los argumentos orales en la corte.

En: uscourts.gov

Así son las elecciones de Alemania en 2017

22.09.2017 | actualización 11h33

Por: RTVE.es

61,5 millones de alemanes están llamados a las urnas el próximo domingo, en unas elecciones con poca incertidumbre: la victoria de la canciller Angela Merkel está asegurada, según todas las encuestas y pronósticos. La atención se centra en saber con quién gobernará y en un hecho sin precedentes desde 1945: la entrada de un partido abiertamente xenófobo en el Bundestag.

Qué se elige

Se eligen a los diputados que formarán parte de la 19ª legislatura del Bundestag, la principal cámara legislativa de Alemania, considerada Cámara baja. La otra cámara, el Bundesrat, solo legisla sobre cuestiones que afectan a las competencias de los estados federales y sus miembros son designados por las instituciones regionales.

En principio se reparten 598 escaños, aunque por la particularidad del sistema electoral, esta cifra puede aumentar (el parlamento actual, por ejemplo, tiene 630 diputados).

Los resultados electorales se conocerán horas después del cierre de los colegios pero el Parlamento tiene un mes de plazo para reunirse. Después serán estos diputados quienes elijan de entre ellos al jefe de Gobierno o canciller para los próximos cuatro años por mayoría absoluta.

Cómo se elige

El reparto de escaños en Alemania es bastante complejo. Los alemanes votan a la vez a candidatos locales individuales y a listas cerradas de partidos.

En principio, la mitad de los 598 escaños se reserva para los candidatos locales que han obtenido más votos, y la otra mitad se reparte de manera proporcional entre los partidos que superan el 5% de los sufragios. Sin embargo, puede ocurrir que un partido no haya superado el umbral para el reparto proporcional pero sus candidatos locales si ganen el escaño, lo que ocurre en los estados más grandes. En ese caso, hay que aumentar el número de diputados para respetar la proporcionalidad.

No hay jornada de reflexión: en Alemania pueden celebrarse actos políticos y publicarse sondeos el mismo día de las elecciones.

Partidos y candidatos

Angela Merkel aspira a su cuarto mandato como canciller. Todas las encuestas la dan como indiscutible ganadora al frente del bloque conservador formado por la CDU y la CSU de Baviera (más del 36% del voto, según los sondeos). Merkel, con doce años en el poder, se beneficia de la tradicional tendencia alemana a primar la gestión y la estabilidad, de la buena situación económica del país y de la debilidad de sus rivales.

El Partido Socialdemócrata (SPD), tradicional rival electoral de los conservadores pero aliado en la Gran Coalición, quedará muy por detrás. Si se cumplen los pronósticos, obtendría en torno al 22% de los sufragios (en las elecciones de 2013 llegó al 25%). Su candidato, el expresidente del Parlamento Europeo Martin Schulz, ha centrado la campaña en la justicia social y la igualdad, algo que diversos analistas consideran un error porque no refleja la buena opinión de los electores sobre la situación económica. Schulz espera no obstante que el voto de los indecisos (nada menos que un 40% del electorado) pueda decantarse a su favor en el último momento.

Varios partidos, situados en torno al 10% de votos según las encuestas, compiten por la tercera plaza, un puesto muy importante porque quien lo ocupe podría convertirse en primera fuerza de la oposición. El mejor situado es Alternativa por Alemania (AfD). Por primera vez desde 1945, una formación abiertamente xenófoba puede formar grupo propio en el Bundestag. Liberales en materia económica, contrarios al euro, partidarios de la familia “tradicional”, su discurso es marcadamente anti-inmigración y anti-Islam. Buscan también capitalizar el voto de protesta contra las élites políticas. Sus candidatos son Alexander Gauland, 76 años de edad, ex miembro de la CDU, periodista; y Alice Weidel, economista de 38 años, admiradora de Marine Le Pen.

Los liberales del FDP pueden volver al Parlamento después de haber perdido la representación en 2013. Durante la campaña se han presentado como los socios perfectos de Merkel, con quien comparten las políticas de austeridad. Su líder, Christian Lindner, resume así sus mensajes de campaña: politica migratoria “a la canadiense” (los refugiados reciben asilo temporal pero han de regresar a sus países terminado el conflicto); oposición a un presupuesto común en la eurozona y permitir que un país abandone el euro sin dejar la Unión Europea.

La Izquierda (Die Linke) es el único partido abiertamente opuesto a las políticas de austeridad. Proponen aumentar los impuestos a las grandes fortunas e imponer una tasa a las transacciones financieras para financiar el estado de bienestar. Durante la campaña, Sara Wagenknecht y Dietmar Bartsch, cabezas de lista, han llamado explícitamente a parar al AfD, a quienes identifican como “nazis”.

En último lugar, y muy mermados, se sitúan Los Verdes (en torno al 8%, según las encuestas). Alejados de su origen como movimiento alternativo, su oferta es más ecologista que social: proponen la transición al transporte de emisiones cero para atajar el cambio climático y una política exterior que respete los derechos humanos. Sus candidatos son Katrin Göring-Eckardt y Cem Özdemir.

Alianzas poselectorales

Si los sondeos aciertan, Merkel tendrá que pensar con quién forma su próximo gobierno. En esta legislatura ha gobernado junto a los socialdemócratas en una Gran Coalición, pero Schulz se ha mostrado contrario a repetir en el papel de socio débil.

La otra opción es gobernar con un partido menor, excluidos los xenófobos de AfD, en alguna de estas combinaciones:

  • Un Gobierno de la CDU/ CSU con los liberales del FDP
  • Un Gobierno tripartido CDU/CSU-Liberales-Verdes
  • Un Gobierno de CDU/CSU y Verdes

Los Verdes encontrarían oposición entre sus bases a la formación de un gobierno con Merkel, por lo que el candidato más probable es el FDP, si los números lo permiten. Los liberales han formado parte de 17 ejecutivos, tanto con socialdemócratas como con conservadores.

Algunos comentaristas anuncian que la negociación será complicada. El voto de los indecisos, que todavía hay muchos, más el de los Wutbürgers, los ciudadanos hartos de las élites políticas, será más determinante que nunca para el futuro de la República Federal.

Noticia tomada de: rtve