Al otro lado del mundo

20120925-jimena.jpg
La PUCP tiene convenios con muchas universidades alrededor del mundo a las que se puede ir por medio del intercambio estudiantil. Entre ellas, la Carlos Tercero de Madrid. Jimena Vargas decidió pasar una temporada allá, llevando cinco cursos electivos para complementar su formación académica y, de paso, visitar las maravillas de la capital española y de muchos otros destinos turísticos europeos.

Ella comenta que lo más sorprendente de la Universidad madrileña es la talla internacional de los profesores. “Tienes oportunidad de conocer a profesores que han trabajado en proyectos internacionales y que manejan ejemplos de sus experiencias en estos proyectos. Eso es lo que me pareció más interesante.” En cambio, la metodología de los cursos y la competencia de los alumnos le pareció baja: “Los alumnos son bastante flojos. La metodología no los obliga a ser constantes. Había muchas facilidades para poder aprobar los cursos sin ir a las clases. No había evaluación continua.”

En octubre del año pasado, Jimena Vargas recibió una llamada que cambió su rumbo. La Universidad Carlos Tercero de Madrid amplió una plaza más para estudiantes de intercambio. Esa plaza era suya. Por fin, luego de varios intentos, la estudiante de Comunicación para el Desarrollo había logrado el tan ansiado intercambio estudiantil.

El viaje es una experiencia de vida. Para Jimena, alejarse de su familia, de sus amigos y de su universidad “fue una experiencia de vida bastante fuerte. Estar sola en un lugar lejano te permite reflexionar sobre ti, sobre lo qué estás haciendo, lo que has logrado. Aprendes a convivir contigo. Eso no se aprende así nomás. Ver tu realidad desde otra perspectiva te ayuda a entender mejor las cosas. Estás, literalmente, al otro lado del mundo, literalmente has cruzado el charco.”

La Universidad Carlos Tercero queda a unos 40 minutos de Madrid, en Getafe. Jimena viajaba diariamente en tren. Por ese mismo medio conoció Paris, Ámsterdam, Berlín, Verona, Venecia, Pisa, Roma, Mallorca, Sevilla, Granada, Valencia y Barcelona. Todo en tren, a tarifa reducida por tener documento de estudiante europeo. Gracias al carné de estudiante europeo pudo visitar una infinidad de museos y maravillas turísticas como el Palacio de Versalles sin pagar ni un sol, ni un euro.

Existen distintas modalidades de intercambio estudiantil. Una de ellas es a través del programa CINDA. Mediante este tipo de intercambio, el estudiante solventa los gastos de pasaje y mantenimiento pero no los de los derechos académicos. Este programa está habilitado para estudiantes con rendimiento académico óptimo. Existe también el intercambio regular, por el cual el estudiante debe manejar todos los gastos.

Puntuación: 0 / Votos: 0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *