Sínodo para la Amazonía: fecha confirmada, eventos preparatorios y tensión en Brasil

6:00 p m| 8 mar 19 (RD/VATN).- En lo que va del año, ya se pueden destacar algunas novedades y actividades de preparación rumbo a la Asamblea del Sínodo de obispos enfocada en la Amazonía. Promovido por su Secretaría General, a fines de febrero se celebró en Roma un seminario, que con las intervenciones de más de 80 participantes buscó revisar el panorama de las necesidades más apremiantes de la región. Un objetivo similar planteó un evento organizado por la arquidiócesis de Manaos (Brasil), que permitió el intercambio de testimonios de un centenar de personas de diferentes organizaciones.

En paralelo, en la Universidad Gregoriana se reunieron especialistas de la institución con líderes de la Red Eclesial Pan Amazónica (REPAM), para reflexionar cómo se podría canalizar los resultados de la Asamblea, mientras el papa Francisco confirmaba de manera oficial las fechas a realizarse la Asamblea del Sínodo (del 6 al 27 de octubre). Por último, apuntar que varios medios ya señalan una creciente tensión entre los objetivos planteados por la Iglesia para el Sínodo y los intereses del gobierno de Bolsonaro.

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Hacia el Sínodo para la Amazonía: dimensión regional y universal

Promovido por la Secretaría General del Sínodo de los Obispos, del 25 al 27 de febrero de 2019 se celebró en el Vaticano, un seminario de estudios sobre el tema: “Hacia el Sínodo Especial para la Amazonia: dimensión regional y universal”, con vistas a la Asamblea Especial prevista para el próximo mes de octubre. Alrededor de 80 personas participaron en el seminario, entre ellos los Presidentes de las 7 Conferencias Episcopales de la Amazonía -Antillas, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela-, algunos Jefes de Departamento de la Curia Romana, la Presidencia de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, laicas y laicos, y personas oriundos de la Amazonía y de otras zonas geográficas.

El primer día se examinaron algunos aspectos eclesiales y pastorales a la luz de la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium; el segundo día se abordaron cuestiones relacionadas con la promoción de la ecología integral en el horizonte de la Encíclica Laudato si. Después de cada una de estas ponencias, se presentaron los dos temas principales: La misión de la Iglesia en la Amazonía a la luz de Evangelii gaudium y Ecología Integral en la Amazonía a la luz de Laudato si. Las comunicaciones aportaron profundidad, así como el debate permitió a los participantes intervenir para enriquecer la reflexión común.

ENLACE: Sínodo Panamazónico, la voz a los protagonistas: “Están matando el planeta”

Las intervenciones permitieron tener una visión general de las necesidades urgentes de la Amazonía y de la Iglesia que vive y trabaja en ese inmenso territorio. De esta manera, las contribuciones de este seminario serán un valioso aporte al proceso sinodal en curso. De hecho, el Seminario ofreció un conocimiento sólido con vistas al Sínodo, que promete ser una reflexión pastoral abierta al reconocimiento de la diversidad, en la escucha de la realidad amazónica con todas sus facetas culturales y eclesiales.

ENLACE: Mons. Cabrejos participa en un seminario presinodal sobre la Amazonía

La imagen de una Iglesia valiente en el anuncio del Evangelio y en la defensa de la Creación y de los pueblos indígenas, es el horizonte hacia el cual los Padres sinodales, reunidos con Pedro y bajo Pedro, se proponen compartir una experiencia de comunión fraterna, colegialidad y sinodalidad.

 

Amazonía, el Sínodo es una asamblea eclesial, no un evento político

En la entrevista concedida a Vatican News el Cardenal Lorenzo Baldisseri, Secretario del Sínodo de los Obispos, explica el sentido y los objetivos de los eventos preparatorios y la misma Asamblea de octubre.

-Eminencia, la dimensión regional llama inmediatamente la atención. ¿Cuál es la dimensión universal?

El Seminario en cuestión es una de las numerosas iniciativas que la Secretaría General del Sínodo de los Obispos está llevando a cabo para preparar adecuadamente el Sínodo Especial sobre la Amazonia, que tendrá lugar en Roma el próximo mes de octubre. El Sínodo, como es bien sabido, es una asamblea eclesial que se ocupa de cuestiones relativas a la evangelización y a la presencia de la Iglesia en el mundo; no es un acontecimiento político.

La reciente Constitución Apostólica Episcopalis communio especifica entonces que el Sínodo de los Obispos se reúne en Asamblea Especial “si se tratan asuntos que conciernen a una o más áreas geográficas específicas” (art. 1, § 3). Esta afirmación deja claro que no puede haber un tema que, en el sentido estricto de la palabra, afecte a un solo territorio, con exclusión de todos los demás. Esto sería contrario a la naturaleza misma de la Iglesia, como explica San Pablo: “¿Un miembro sufre? Todos los demás sufren con él. ¿Un miembro es enaltecido? Todos los demás participan de su alegría” (1 Corintios 12,26).

Esto también se aplica a la Amazonía. Ciertamente, ella, con sus realidades dinámicas específicas y complejas, es el centro del camino sinodal. Sin embargo, muchas de las cuestiones que afectan principalmente a ese territorio también afectan a otras zonas del planeta. Pensemos, por ejemplo, en las cuestiones ecológicas, en la cuenca del Congo, en los bosques tropicales del Pacífico asiático, en la cuenca del acuífero Guaraní. Por estas razones, en el Seminario se entrelazan las dimensiones regionales y universales, dando la palabra en primer lugar a quienes provienen del territorio amazónico, que conocen por experiencia directa, y luego también escuchando otras voces, llamadas a completar las perspectivas emergentes.

-¿Puede explicar, en general, cuáles son los objetivos del Sínodo Especial para la Amazonía?

Los objetivos del Sínodo Especial están contenidos en el título elegido por el Santo Padre: “Amazonia: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral”. Lanzar nuevos caminos para la Iglesia significa promover el protagonismo de la comunidad cristiana, que siempre ha estado al servicio de las poblaciones locales en la obra de evangelización y de promoción humana.

Fortalecer el “rostro amazónico” de la Iglesia requiere una renovación de la estrategia evangelizadora, un nuevo paradigma apostólico que sepa reforzar la presencia cristiana en el territorio, no apoyándose sólo en misioneros externos: en el pasado a las congregaciones religiosas con el ius commissionis y más recientemente a las formas de hermanamiento de diócesis o de ayuda a la fidei donum. Hoy es necesario identificar nuevas formas de acción pastoral acordes con las necesidades de las pequeñas comunidades, muy alejadas entre ellas y muy originales en su interior.

En cuanto a la ecología integral, se trata de un tema muy amplio que se inspira profundamente en la naturaleza y en el hombre, en la creación y en las criaturas que la habitan. El Papa Francisco en su Encíclica Laudato sí habla del Planeta Tierra como una “Casa Común” que debe ser defendida, protegida y preservada, con especial atención a los pueblos indígenas, que son los que más sufren el impacto de los efectos devastadores de las acciones de saqueo que afectan a las personas y al medio ambiente. En esta situación, el desafío del momento es encontrar un equilibrio entre la necesidad legítima de progreso y el uso sostenible de los recursos naturales, que tenga en cuenta la voz de las poblaciones locales, sin considerarlas receptoras pasivas de las decisiones tomadas por otros (click aquí para leer la entrevista completa).

 

Seminario en Manaos sobre el Sínodo: “La vivencia es lo que ayuda a conocer la Amazonía”

La Amazonía, por su extensión y complejidad, es objeto de diferentes miradas, comprensiones, actitudes, muchas veces enfrentadas, pues no siempre se contempla la realidad amazónica desde intereses bien intencionados, fuera de beneficios particulares que pasan por encima del bien común.

El Sínodo para la Amazonía ha supuesto una llamada del Papa Francisco a contemplar, a escuchar, para mejor comprender, a partir de la fe, y descubrir la grandeza de una región donde la mano del Creador dibujó parajes deslumbrantes. Por eso, podemos decir que “la creación no tiene precio, que no puede ser comercializada, no es objeto de negociación, debe estar al servicio de la vida y del bien común”, como reconoce Francisco Lima, Secretario Ejecutivo del Regional Norte 1 de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil – CNBB.

El conocimiento que la Iglesia tiene de la Amazonía nace de su poder de capilaridad, de llegar hasta el último rincón, allí donde los órganos públicos muchas veces no se hacen presentes. Como reconoce Fernando Merloto Soave, Fiscal de la República en el Estado de Amazonas para las poblaciones indígenas y comunidades tradicionales, “la vivencia es lo que ayuda a conocer la Amazonía”. En sus viajes por diferentes puntos de la región es frecuente percibir “la ausencia del poder público, un elemento primordial para garantizar la sostenibilidad”.

Por eso, algo que debe ser asumido por la propia Iglesia a la hora de hacerse presente en la Amazonía, “es necesario escuchar para entender la dinámica de los pueblos, para empoderarlos”, afirma Merloto Soave, quien ve el Sínodo como una oportunidad histórica para “el fortalecimiento de una nueva visión de la Amazonía”. Desde esa perspectiva, el Fiscal de la República ponía el ejemplo de San Oscar Romero, como paradigma de “una Iglesia que dice la verdad, como ejemplo de transformación”. En otras palabras, como constructora de esos nuevos caminos que la Iglesia está queriendo vislumbrar.

Hablar de vulnerabilidad de derechos en la Amazonía nos lleva a poner en foco la trata, “una de las problemáticas más silenciadas e invisibilizadas en la Amazonía”, como afirma Rose Bertoldo, de la Red un Grito por la Vida. Éste es un crimen altamente organizado y lucrativo, que actúa en la clandestinidad y sobre el que se cierne un silencio cómplice de buena parte de la sociedad. No podemos olvidar que la Amazonía brasileña es una lugar de paso de buena parte de las rutas, nacionales e internacionales, de la trata. Esa problemática tiene difícil solución en la región, debido a las grandes distancias y poco control, a lo que se junta la impunidad, que provoca silencio y miedo.

Cuando se pregunta a un indígena qué es lo fundamental a la hora de hablar de lucha por los derechos, la defensa del territorio aparece como elemento primordial, pues “territorio para un indígena tiene que ver con la vida. La tierra no es el suelo, es el ambiente donde se vive”, un aspecto en el que insiste Gersem Baniwa, nacido en la región del Alto Río Negro y que hoy es profesor en la Universidad Federal del Amazonas. Una visión muy diferente de la que tienen los no indígenas, para quienes “la tierra es vista como parte del capital”.

Ante la situación actual, en la que desde el gobierno brasileño se ven las tierras indígenas “como un zoológico”, en una nueva tentativa de extinción, pues son vistos como obstáculo del desarrollo, el profesor indígena ve necesario que alguien ayude a salvar hoy a los indígenas. De hecho, “¿cuál es el desarrollo que los indígenas quieren?”, se pregunta el indígena baniwa, a lo que responde que “respeto y dignidad, para que el indígena sea sujeto y protagonista de su propia vida”.

Estas reflexiones son algunas de las muchas que han aparecido en el “Seminario Sínodo de la Amazonía: contribuciones a partir del desarrollo sostenible”, que está siendo celebrado en Manaos, de 7 a 9 de marzo, organizado por la Fundación Amazonas Sostenible y la Archidiócesis de Manaos. Las numerosas intervenciones, la mayoría limitadas a unos pocos minutos, en las que se ha escuchado la voz de representantes de la Iglesia católica, del gobierno del estado, del estamento militar, judicial, académico y de las organizaciones indígenas, ha contado con la participación de algo más de un centenar de personas, que en sus preguntas han manifestado las diferentes formas de contemplar una región sobre la que se ciernen intereses de todo tipo.

 

Gregoriana y REPAM se reúnen en busca de perspectivas que acompañen la reflexión del Sínodo

El proceso del Sínodo para la Amazonía va dando pasos. Una vez encerrado el tiempo de consulta, en el que han participado un elevado número de personas en todos los países de la Pan Amazonía y, lo que es más importante, buena parte de los pueblos indígenas de la región, pues el Sínodo, en palabras del papa Francisco, se centra “especialmente en los indígenas, frecuentemente olvidados y sin perspectivas de un futuro sereno”, se continúa avanzando en busca de nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral.

Dentro de esa perspectiva, este 28 de febrero, se reunían en la Universidad Gregoriana, representantes de la entidad jesuítica y de la Red Eclesial Pan Amazónica – REPAM. Un encuentro de trabajo en el que se hicieron presentes el Presidente y Vicepresidente de la REPAM, Cardenales Claudio Hummes y Pedro Barreto, junto con su Secretario Ejecutivo, Mauricio López, así como el rector de la Gregoriana, Padre Nuno da Silva Gonçalves, su profesor de Espiritualidad, Padre Adelson dos Santos, nacido en la región amazónica, y Monseñor Joseph Sayer, ex-director de Misereor y cercano colaborador de la REPAM.

ENLACE: Card. Barreto: Escucharnos para cuidar de nuestra casa común

Como reconocía Mauricio López, el objetivo del encuentro de trabajo era “explorar posibilidades de acompañamiento a la reflexión sinodal y, sobre todo, a la reflexión post sinodal”. No en vano, en palabras del Secretario Ejecutivo de la REPAM, “se hace profundamente relevante contar con toda esta visión de reflexión teológica y de encuentro de perspectivas espirituales que puede dar la propia Universidad Gregoriana”.

No es la primera vez que la REPAM y la Compañía se reúnen con ese objetivo. De hecho, en los primeros días de febrero, la REPAM se reunió con la AUSJAL – Asociación de Universidades Confiadas a la a Compañía de Jesús en América Latina, en Rio de Janeiro. Un encuentro en el que se definieron posibles caminos, entre los cuales estaba tener un equipo de trabajo de las facultades de teología para poder apropiarse e implementar lo que sería el Sínodo de la Amazonía, de la misma manera que se ha dado esta reunión con la Gregoriana.

Dentro de este proceso de colaboración, está previsto el próximo 16 de mayo, un evento en la Gregoriana, como parte de un Diploma Conjunto entre Universidades Pontificias italianas y diferentes instituciones, donde estarán presentes los cardenales Hummes y Barreto, evento coauspiciado por la propia REPAM. El objetivo es ayudar a que la realidad no amazónica pueda comprender mejor la importancia y las implicaciones para el Sínodo para la Amazonía.

La importancia de este trabajo en común, está en opinión del Secretario Ejecutivo de la REPAM, en el hecho de que “todo esto abre nuevas perspectivas para poder acompañar la reflexión teológica del Sínodo, ayudar a tener una adecuada definición de caminos pastorales posteriores y dar consistencia a la necesidad de la REPAM de seguir creando y ampliando redes para poder responder mucho más adecuadamente a la realidad que grita, que espera, que también tiene mucho que ofrecer al futuro del Planeta y de la Iglesia, pero que también pasa por un adecuada reflexión e interpretación”.

 

El Gobierno de Bolsonaro “preocupado” por el sínodo sobre la Amazonía

Informes de la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin) y de los comandos militares habrían alertado al gobierno de reuniones entre el Papa y cardenales brasileños para discutir sobre la realización del Sínodo. El gobierno del presidente brasileño Jair Bolsonaro teme que sus políticas contrarias a la demarcación de tierras indígenas y a las ONG que combaten el cambio climático sean cuestionadas durante el sínodo sobre la Amazonía, en octubre próximo en el Vaticano, dijo un importante ministro citado este domingo por un diario local.

De acuerdo con el diario O Estado de S. Paulo, la preocupación está relacionada con el impulso de una “agenda de izquierda” por parte del “clero progresista” vinculado a movimientos sociales, en un Iglesia católica que desde la llegada del papa Francisco dio cabida a demandas ambientalistas.

El general Augusto Heleno, ministro de Gabinete de Seguridad Institucional, considera que esa influencia es particularmente preocupante en zonas de frontera. “Pensamos que eso es una interferencia en un asunto interno de Brasil”, declaró a Estado.

Según el informe, el gobierno buscará contrarrestar esa influencia movilizando a gobernadores, alcaldes y autoridades eclesiásticas. “Estamos preocupados y queremos neutralizar eso”, dijo Heleno, cuya cartera está a cargo de las labores de inteligencia (click aquí para leer la nota completa).

 

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Fuentes:

Religión Digital / Vatican News

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