Opinión: ¿Qué hacer en Siria?

“Luchar contra las causas de la huida” es la respuesta estándar a la pregunta de cómo reducir el número de refugiados. Viendo lo que ocurre en Siria, parece que la cuestión no es tan sencilla, dice Alexander Kudascheff.

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Imagen: DW

Hace cuatro años que comenzó la guerra civil en Siria. Más de 250.000 personas han perdido la vida. Varios millones decidieron huir y se encuentran atrapados en el Líbano, Turquía, Jordania o, tras haber perdido ya la esperanza de que la guerra acabe, de camino a Europa.

Una guerra que se alimenta a sí misma

Siria está arrasada. En Damasco, al igual que en las zonas alauitas del país, manda todavía Bashar al Assad. Una gran parte del territorio, sin embargo, está controlada por el autodenominado Estado Islámico (EI) y la no menos brutal milicia yihadista Frente al-Nusra. Además, a veces, los rebeldes democráticos son capaces de mantener el control de alguna ciudad. Entre todo este desorden hay algo claro: la guerra aún no tiene visos de terminar.

Entonces, ¿qué se puede hacer? Desde un punto de vista militar: ¿Debería intervenir Occidente? ¿De qué lado debería tomar parte? Y, sobre todo, ¿quién es el enemigo? ¿El Estado Islámico? Sin duda, aunque esta última opción sería razonable, no basta con realizar ataques aéreos. Quien declare la guerra al autoproclamado califa Al Baghdadi, fortalece indirectamente la posición de al Assad en Damasco. Algo que no favorece a nadie. Y es que para empezar, el presidente sirio es el responsable de la mayoría de las muertes que se han producido en el país. Por otro lado, nadie quiere intervenir en una guerra con dos frentes abiertos –las tropas de Al Assad y el EI– y pocas opciones de éxito.

Vías de negociación complicadas

Queda la solución diplomática. O mejor dicho, el intento de solución diplomática. Algo que sólo es factible si interviene al Assad. Para ello habría que sentarle en una mesa de negociaciones, lo que sería un desastre para sus opositores democráticos. Algo que quizás se vean obligados a soportar, teniendo en cuenta que la decisión de al Assad de sentarse a negociar es sólo una cuestión de tiempo. Puesto que el presidente sirio no va a ir a ningún sitio –no tiene a dónde ir-, Rusia entra en juego como posible interlocutor en las negociaciones.

Alexander Kudaschef, redactor jefe de DW.

Alexander Kudaschef, redactor jefe de DW.

Otra opción sería Irán. Llegado el momento, sería prácticamente imposible evitar una gran ronda de negociaciones, en la que tomarían parte Washington, Moscú, la UE, Irán y Arabia Saudí, es decir, el opositor más acérrimo de al Assad y el principal rival de Irán en la lucha por la supremacía en el mundo musulmán. Si se diera el caso, lograr una solución resultaría muy difícil. Por lo tanto, quizá sería mejor no contar con ambos países –Irán y Arabia Saudí-. Pero, ¿aceptarían no formar parte de las negociaciones?

Precisamente Arabia Saudí ha sido el país que ha seguido con mayor recelo el ascenso y regreso de Irán al escenario político mundial gracias al recién alcanzado acuerdo nuclear. Un regreso que, sin duda, Riad habría preferido evitar. Desde entonces, y apoyada por Israel, Arabia Saudí sostiene que el acuerdo nuclear es un error fatal.

La búsqueda de una solución negociada va camino de convertirse en un rompecabezas. Las opciones de éxito son desalentadoras pero, ante todo, hace falta tiempo, algo de lo que no dispone el pueblo sirio. Asimismo, es inútil prometer una intervención militar sin garantía de éxito. Entonces, ¿qué se puede hacer para detener esta guerra civil sin sentido? Por el momento, nadie lo sabe.

En: DW

Gobierno de Ucrania prohíbe a los partidos comunistas

Los tres movimientos que se afilian a esa ideología no podrán participar en la vida política del país. Medida forma parte de un proceso para evitar referencias soviéticas.

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El gobierno de Ucrania informó este viernes (24.07.2015) que los tres partidos comunistas que existen en el país han sido prohibidos, lo que significa que no podrán participar en las elecciones. La medida forma parte de un proceso mayor que tiene como objetivo eliminar toda referencia a la época soviética, proceso que debiera concluir pronto, de acuerdo al ministro de Justicia, Pavel Petrenko.

El jefe del Consejo de Seguridad y Defensa de Ucrania, Alenxandr Turchinov, señaló que “el Ministerio de Justicia ha emitido una orden que priva al Partido Comunista de Ucrania y a otras dos formaciones comunistas de participar en la vida política del país, incluidos los procesos electorales. Es un momento histórico”. Los otros dos partidos afectados son el Partido Comunista Renovado y el Partido Comunista de los Trabajadores y Campesinos de Ucrania.

Petrenko, quien dijo que la prohibición se llevará hasta sus últimas consecuencias, señaló que “se creó una comisión que a lo largo de un mes ha efectuado un estudio de los tres partidos comunistas”. Con respecto al Partido Comunista de Ucrania, aseguró que “ni su actividad, ni su nombre, ni sus símbolos, ni su programa y estatutos cumplen las exigencias de la ley sobre la condena de los regímenes totalitarios comunistas y nacionalsocialistas en Ucrania y la prohibición de su propaganda y su simbología”.

“No realzará el prestigio”

Los comunistas reaccionaron con una fuerte protesta, también en vista de las próximas elecciones locales previstas para el otoño (boreal). Las fuerzas de izquierda en la Unión Europea (UE) y el jefe de los comunistas rusos, Guennadi Ziuganov, también criticaron al nuevo liderazgo prooccidental por la prohibición. En tanto, el politólogo ruso Igor Bunin consideró que hay una verdadera caza de brujas. “Las prohibiciones no realzarán el prestigio de Ucrania en Occidente. Allí los partidos comunistas conviven en paz”, afirmó Bunin.

El pasado 9 de abril, la Rada Suprema de Ucrania prohibió la propaganda de los regímenes comunista y nazi, la negación pública del carácter criminal de esos sistemas y el empleo de sus símbolos. Las autoridades ucranianas también quieren rebautizar las localidades, calles y entidades cuyos nombres tengan referencias soviéticas. El rechazo en la sociedad al comunismo llevó entre otras cosas a la demolición de monumentos del líder revolucionario Lenin.

DZC (dpa, EFE)

En: DW

What’s the future of world order?

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The latest G-7 summit, in the beautiful Alpine setting of Garmisch-Partenkirchen in Germany, has come and gone. No longer the G-8, owing to Russia’s suspension, the forum is again composed exclusively of traditional Western powers. At a time when the emergence of large, densely populated economic powerhouses like Brazil, China, India, and Indonesia is challenging Western dominance, many believe that the current international system is due for an overhaul.

In fact, a new world order is almost certain to emerge – and very soon. The shape it takes will be determined by two key phenomena: globalization and digitization.

Globalization is enabling economies that are not yet fully industrialized to reap the benefits of industrialization and become integrated into global markets – a trend that has redefined the global division of labor and transformed value chains. The revolution in digital communication technology has underpinned this shift.

Of course, the impact of digitization extends beyond economics; it has broken down many cultural barriers, giving ordinary citizens in even remote regions access to information and ideas from all over the world. As globalization-enabled economic development continues to raise incomes, this cultural integration will undoubtedly lead to broader political participation, especially among an increasingly large – and increasingly demanding – middle class. Already, this trend is complicating governments’ efforts at domestic monitoring and control.

In terms of the global economic balance of power, however, the impact of globalization and digitization remains difficult to predict. While these trends have undoubtedly fueled the economic rise of some developing countries, the West – especially the US – retains a technological and innovative edge. Indeed, America’s technological lead – together with its enormous capital assets and dynamic business culture, exemplified in Silicon Valley – could ultimately reinforce its global standing.

But, with major emerging economies like China and India working hard to foster innovation, while still benefiting from technological catch-up, it is also possible that continued globalization and digitization will propel continued “de-Westernization” of the international order. Only time will tell whether these countries will successfully challenge the established powers.

Even if the US – and, to some extent, Western Europe – does retain a competitive edge, it is unlikely to retain the kind of global geopolitical control that it has had since World War II and, especially, since the Soviet Union’s collapse left it as the world’s sole superpower. In fact, even though the US remains dominant in military, political, economic, technological, and cultural terms, its global hegemony already seems to have slipped away.

The reality is that America’s global geopolitical supremacy did not last long at all. After becoming overstretched in a series of unwinnable wars against much weaker – and yet irrepressible – opponents, the US was forced to turn inward. The power vacuums that it left behind have produced regional crises – most notably, in the Middle East, Ukraine, and the South and East China Seas – and have contributed to a wider shift toward instability and disorder.

The question now is what will replace Pax Americana. One possibility is a return to the kind of decentralized order that existed before the Industrial Revolution. At that time, China and India were the world’s largest economies, a status that they will regain in this century. When they do, they might join the traditional powers – the US and Europe, as well as Russia – to create a sort of “pentarchy” resembling the European balance-of-power system of the nineteenth century.

But there are serious questions about most of these countries’ capacity to assume global leadership roles. With the European Union facing unprecedented challenges and crisis, it is impossible to predict its future. Russia’s future is even more uncertain; so far, it has been unable to rid itself of the phantom pains over its lost empire, much less arrest the deterioration of its society and economy. India has the potential to play an important role internationally, but it has a long way to go before it is stable and prosperous enough to do so.

That leaves only the US and China. Many have predicted the emergence of a new bipolar world order, or even a new Cold War, with China replacing the Soviet Union as America’s rival. But this, too, seems unlikely, if only because, in today’s interconnected world, the US and China cannot allow conflict and competition to obscure their common interests.

As it stands, China is financing America’s public debt, and, in a sense, subsidizing its global authority. And China could not have achieved rapid economic growth and modernization without access to US markets. Simply put, the US and China depend on each other. That will go a long way toward mitigating the risks that a new global power’s emergence inevitably generates.

Against this background, it seems likely that the new world order will resemble the bipolar order of the Cold War – but only on the surface. Underneath, it will be characterized by engagement and mutual accommodation, in the name of shared interests.

The G-7 represents a dying order. It is time to prepare for the G-2.

This article is published in collaboration with Project Syndicate. Publication does not imply endorsement of views by the World Economic Forum.

Author: Joschka Fischer was German Foreign Minister and Vice Chancellor from 1998-2005, a term marked by Germany’s strong support for NATO’s intervention in Kosovo in 1999, followed by its opposition to the war in Iraq.

Image: A boy touches a 45-metre (148-feet) long wall lighted by colour rays at an exhibition hall in Wuhan, central China’s Hubei province May 1, 2007. Picture taken May 1, 2007. REUTERS/China.

Posted by Joschka Fischer – 13:38
All opinions expressed are those of the author. The World Economic Forum Blog is an independent and neutral platform dedicated to generating debate around the key topics that shape global, regional and industry agendas.

En: worldeconomicforum

Abe no acudirá a la conmemoración del fin de la II Guerra Mundial en Moscú

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El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, ha decidido rechazar la invitación del Kremlin para asistir a la conmemoración del 70 aniversario de la victoria sobre los nazis que se celebra en mayo en Moscú, dijeron hoy fuentes del Gobierno.

Abe fue uno de los muchos líderes internacionales invitados por el presidente Vladimir Putin para acudir al Día de la Victoria, que se conmemora el 9 de mayo con un gran desfile militar en la Plaza Roja.

Al igual que el presidente estadounidense, Barack Obama, y que el primer ministro británico, David Cameron, Abe ha declinado viajar a Rusia debido al papel de este país en la crisis de Ucrania, informaron fuentes gubernamentales a la agencia nipona Kyodo.

De este modo, el primer ministro japonés quiere subrayar la importancia de su alianza con Estados Unidos, adonde Abe tiene previsto viajar la próxima semana para pronunciar un discurso ante el Congreso y reunirse con Obama, señalaron las mismas fuentes.

No obstante, Tokio planea enviar a algún representante a Moscú para asistir a la ceremonia, y prepara un próximo encuentro entre Abe y Putin para estrechar los lazos entre ambos países.

Moscú y Tokio mantienen una disputa territorial sobre las islas Kuriles del Sur (llamadas por Japón Territorios del Norte), y sus relaciones se enfriaron aún más tras las sanciones aplicadas por Japón a Rusia el año pasado por su implicación en la crisis ucraniana.

El 8 de mayo de 1945 se firmó la capitulación incondicional del Tercer Reich, ocho días después del suicidio de Adolf Hitler en su búnker de Berlín y seis después de que el ejército soviético izara su bandera sobre el Reichstag.

En: rbth

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Sexo en el parlamento ruso

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Un video grabado por un aficionado está siendo furor en las redes sociales. Es que tomando imágenes del Parlamento ruso, se sorprendió con una única luz prendida y cuando acercó su cámara para ver los detalles, se encontró con una pareja en pleno acto sexual.

La escena se viralizó rápidamente por las redes y por ahora en la sede rusa aclararon que no habrá ningún comentario oficial por el hecho.

El zoom de la cámara del aficionado era súper pontente, por lo que algunos medios rusos especularon con que no fueron tomadas por casualidad. Se sabrá alguna vez?

https://www.youtube.com/watch?v=oWSfTfEzrmw&showinfo=0

En: elclarin

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YouTube: jóvenes causan polémica tras bailar el ‘twerking’ en su colegio

Las protagonistas del sensual baile son alumnas de una escuela de danza.

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El video de YouTube donde aparecen las chicas es un viral en redes. (Foto: captura de YouTube)

La coreografía de un grupo de adolescentes ha causado controversia en las redes sociales. Ellas son alumnas de una escuela de danza, en Rusia, y protagonizaron un baile provocativo que fue subido a YouTube.

‘Winnie the Pooh y las abejas’ es el nombre de este baile realizado por chicas de la escuela de danza moderna Kredo, de Oremburgo, en el sur del país. Pero el nombre que parece inocente, para algunos usuarios de Internet, no tiene nada que ver con los sensuales y atrevidos movimientos de las protagonistas.

Como se puede observar en YouTube, la coreografía justamente se inicia con el oso en busca de miel y luego aparecen las chicas vestidas de “abejas” para realizar el baile conocido como “twerking”.

Esta presentación, realizada como trabajo final en la escuela rusa, ha provocado críticas y las autoridades anunciaron una investigación a los responsables, luego de que el video se hiciera popular en YouTube.

“Sí, hicimos el baile. Llegaremos al fondo de esto. No tengo más comentarios al respecto”, dijo Tatiana Harchenko, directora del centro de cultura donde la escuela alquilaba un espacio para los ensayos, según la cadena RT.

El video ha causado furor en YouTube obteniendo 13 millones de reproducciones en solo tres días. El citado portal también se ha inundado de comentarios.

https://www.youtube.com/watch?v=IQbDmCKGtuU&showinfo=0

En: larepublica

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El arte marcial ruso que ayuda a relajarse se populariza en Argentina

La historia del arte marcial systema viene del siglo X, pero se hizo popular solo en los últimas décadas, ya que en la URSS estaba prohibido. En Argentina systema cuenta con unos 300 adeptos.

Hay dos tipos de combate cuerpo a cuerpo: sambo y systema. Los dos nacieron en Rusia y se hicieron populares por todo el mundo. A pesar de que aparecieron en el mismo país, se diferencian entre sí. La Revolución de 1917 fue un momento crucial en la historia de ambos.

Sambo significa autodefensa sin armas. Después de la revolución, la joven sociedad socialista tenía ganas de aprender a defenderse. Además, después de la Guerra Civil, en 1923, muchos niños se quedaron huérfanos y necesitaban tener una ocupación. Precisamente por eso sambo se convirtió en el deporte de masas en la URSS.

Se tomó como base lo mejor de diferentes técnicas (yudo, sumo, aikido, lucha grecorromana, jiu-jitsu) y de luchas nacionales como la georgiana, tártara, kazaja, uzbeka, mongola, armenia, rumana y otras. En los Juegos Olímpicos de 1964 los sambistas soviéticos derrotaron a los japoneses en competiciones de yudo. Desde entonces sambo empezó a conquistar el mundo. En Argentina ya hay varios centros de esta lucha.

El arte prohibido en la URSS

En cambio, systema no fue tan popular y durante mucho tiempo fue practicado por miembros de los grupos de operaciones especiales en la URSS (spetsnaz). Sin embargo, su historia se remonta al siglo X y está vinculada con el arte pugilato.

Durante su existencia esta lucha se perfeccionaba en Rusia, pero después de la revolución de 1917 systema fue prohibido de facto, igual que todo lo que estaba vinculado con la iglesia ortodoxa. Puede parecer extraño, pero systema se apoya en la religión ya que su objetivo principal no es derrotar al rival sino encontrar la armonía dentro de sí mismo. Los que practicaron este arte en la URSS fueron los represaliados y solo estaba permitida para los miembros de las fuerzas especiales.

El público soviético por fin descubrió systema en 1991, después de la caída de la URSS, gracias al teniente coronel de las fuerzas especiales, Mijaíl Ryabkov. Posteriormente, su alumno, Vladímir Vasíliev, llevó la lucha fuera de las fronteras rusas y fundó una escuela en Toronto (Canadá) que se convirtió en la sede administrativa de systema que certifica a los entrenadores de todo el mundo.

¿Por qué Argentina?

Systema llegó a Argentina gracias a Fabián García, exmiembro de las Fuerzas Armadas Especiales, que viajó a Moscú en 1990 para el intercambio de experiencias. Desde hace 40 años practica distintas artes marciales, pero systema le impresionó tanto que empezó a dar clases de esta lucha. Alrededor de unas 40 personas (entre ellas, cinco chicas) están practicando este arte marcial en el centro fundado por el exmilitar, situado en el barrio porteño de Villa Devoto. Además Fabián contagió el entusiasmo a sus colegas que han abierto escuelas de systema en las provincias de Neuquén, Bahía Blanca y en la ciudad de Rafael (provincia de Santa Fe).

El número de argentinos que practican este arte marcial se estima en unas 200-300 personas. No es mucho pero teniendo en cuenta que se trata de una lucha no tradicional, se puede afirmar que en Argentina se hizo popular, destaca Fabián García.

“Systemа es totalmente diferente a todos los artes marciales, rompe convenciones”, asegura García. En primer lugar, todos los combates cuerpo a cuerpo se basan en la técnica: el practicante memoriza distintas posturas y posibles formas de reacción y durante el combate tiene que poner en marcha su cerebro.

Systema no tiene una técnica especial, solo existen reglas comunes (por ejemplo, debe haber dos puntos de apoyo para tumbar al rival) y los movimientos son dictados por el instinto. En segundo lugar, el golpe es un momento de tensión, de expiración en todas las artes marciales, pero lo más importante en systema es que uno se relaje y respire como le parezca mejor. “Aprendemos jugando como los chicos, probando y cometiendo errores”, explica García.

Cualquiera puede practicar systema, no importa qué edad, sexo y preparación física tenga. Pero hay que tener en cuenta que habrá que esforzarse mucho para aprender este arte marcial: no es nada fácil comprender cómo funciona el cuerpo y saber relajarse suele ser lo más difícil.

Cómo curarse de agresión

El calentamiento representa un conjunto de ejercicios indescriptibles. Por ejemplo, todos van caminando en círculo y cuando un compañero toca el hombro del otro, este último tiene que inclinarse con soltura y hacer un giro completo llevando la cabeza hacia abajo.

Otro ejemplo: hay que subir apoyándose en los puños encima de un compañero tumbado boca abajo. Si el cuerpo de este está tenso, aparecerán moratones, si está relajado no le va a doler.

El arte de relajarse durante el combate ayuda a quitar la tensión en muchas otras situaciones, cuenta García: “Nuestra forma de ser supone mucha tensión para nosotros de la que no somos conscientes. No nos damos cuenta de cómo nos levantamos por la mañana, saltando de la cama, en lugar de ponernos de costado y levantarnos lentamente”. El argentino cuenta que en principio quiso aprender las artes marciales para “para producir daño”, pero gracias a systema, ahora lo ve “como una manera de curarse de agresión y violencia”.

La médica Sibila Silva practica systema durante varios años. “No nos damos cuenta de muchas cosas, de cómo caminamos, cómo respiramos, cómo ahorramos la energía. Systema me ayuda a conocerme mejor a mí misma, y cuando lo consigues, primero te cambia un día, luego dos días y después te cambia la forma de pensar y sentir. Aprender a defenderse en ciertos momentos es lo secundario. Lo primero es conocerse a uno mismo”.

En: es.rbth.com

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La salida de Rusia del Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa es una señal a Occidente

El FACE, que establece una serie de limitaciones al equipamiento militar de los Estados, fue firmado en 1990 por los países de la OTAN y los miembros del Pacto de Varsovia. En 1999, se aprobó un texto adaptado que, teniendo en cuenta la ampliación de la OTAN, rebajaba los límites de equipamiento militar para los países de la alianza y permitía a Rusia poseer más equipamiento en el Cáucaso y al noroeste del país. Moscú ratificó el tratado adaptado (en 2004), pero de los 30 países que firmaron el documento solo tres siguieron su ejemplo: Bielorrusia, Kazajistán y Ucrania. En 2007, Rusia suspendió el cumplimiento de sus obligaciones dentro del tratado, aunque solo ahora Moscú lo ha abandonado definitivamente.

Rusia ha anunciado su salida del Tratado de las Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE, por sus siglas en inglés) por considerar que este “ha dejado de tener sentido”. Los expertos rusos consultados creen que, con este paso, Moscú pretende poner de manifiesto su desagrado ante las medidas desplegadas en el marco de la aún vigente crisis de Ucrania.

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Moscú ha anunciado que el 11 de marzo abandona el FACE y alega que el tratado “ha dejado de tener sentido desde el punto de vista político y práctico”. Al enterarse de la noticia, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha declarado que la alianza está decepcionada con la decisión de Rusia.

Los expertos atribuyen la decisión de Moscú a los acontecimientos derivados de la crisis de ucrania. Alexéi Arbátov, director del Centro de Seguridad Internacional del Instituto de Economía Global, ha calificado el paso de “gesto demostrativo en respuesta al incremento de fuerzas de la OTAN junto a las fronteras de Rusia”.

Según el experto, ante el reciente traslado a Letonia de una brigada de tanques norteamericana (despliegue que tuvo lugar hace unas semanas), Rusia ha querido recordar una vez más que no seguirá participando en este tratado.

Asimismo, el experto opina que “el traslado de esta brigada solo puede entenderse como una violación, si no de sus términos, sí al menos del espíritu del tratado”. Según aclara Arbátov, se suponía que con el tiempo se fijarían unos límites admisibles al equipamiento militar de los países bálticos adheridos a la OTAN en 2004 (los países bálticos no se mencionan ni en el FACE original ni en su versión adaptada).

El jefe del Consejo de Asuntos Exteriores ruso, Andréi Kortunov, ha interpretado la salida de Rusia del tratado como una señal, con la que el país eslavo desea informar a sus socios occidentales de que no está conforme con la actual actividad militar de la OTAN junto a sus fronteras.

“Un grave error”

Rusia ratificó la versión adaptada del FACE a pesar de que los países bálticos no se mencionaban en ella y de que las limitaciones fijadas al equipamiento militar en los países de la OTAN triplicaban las restricciones impuestas al ejército de la Federación de Rusia. Los miembros de la OTAN, sin embargo, no quisieron ratificarlo.

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La OTAN supeditó la ratificación del tratado al cumplimiento, por parte de Rusia, del Protocolo de Estambul de 1999, el cual preveía la retirada de las tropas rusas de Georgia, Abjasia, Osetia del Sur y Transdniéster. Moscú consideró esta condición improcedente, ya que los acuerdos para la retirada de tropas firmados con Georgia y Moldavia tenían carácter bilateral y no guardaban ninguna relación con la FACE.

“Los países de la OTAN no tenían ninguna prisa por ratificar la adaptación del tratado. Aunque Rusia retiró prácticamente todos sus contingentes e instalaciones de esos territorios, Occidente se empeñó en seguir exigiendo a Rusia la retirada de todas sus tropas respaldándose en el Protocolo de Estambul. Creo que la OTAN no estuvo muy acertada en este caso, cometió un gran error”, comenta Arbátov, a lo que añade que la alianza ha acabado con el régimen de control del equipamiento militar convencional en Europa.

Al mismo tiempo, los expertos señalan que la salida de Rusia de la FACE no ha venido acompañada de iniciativas concretas para el restablecimiento de un nivel adecuado de estabilidad y seguridad.

“Cuando se renuncia a algo, lo justo sería proponer nuevas soluciones al problema”, señala Kortunov, quien opina que la forma en que Rusia ha abandonado el tratado avivará el ánimo antirruso y despertará la desconfianza por parte de los países occidentales.

En: es.rbth.com

Ver: Comité Internacional de la Cruz Roja – Armas Convencionales

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El poderío militar ruso que hace temer una guerra a los países del Báltico

Katya Adler
BBC News, Lituania

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Un tanque militar estadounidense recorre las calles de Vilnius durante un reciente desfile militar.

“Occidente habla mucho de la imposibilidad de que Rusia ataque el Báltico. Pero nosotros tememos que sea eso lo que más impulse a Putin a hacer algo”.

Lukas Borusevicius, estudiante de derecho, y su amigo Laurynas Juozapaitas se reúnen conmigo en un bar de Vilnius, la capital de Lituania, para discutir las relaciones con Rusia y su país después de la reintroducción del servicio militar.

La violencia en Ucrania y el miedo regional a un desbordamiento de la situación en los países vecinos de Europa del Este ha causado una fuerte conmoción en la ciudad y en el país.

Desde la separación de la Unión Soviética hace 25 años Lituania ha sido un territorio relativamente pacífico. Hasta ahora.

Rusia ha venido incrementando, de manera sostenida, los ejercicios militares cerca de las fronteras con sus vecinos del este, sin mencionar los sobrevuelos nocturnos y los ejercicios navales en el mar Báltico.

Un “manual de guerra” lituano ha sido publicado de forma precipitada. Ahora se puede conseguir en todas las librerías públicas.

“Hay que mantener la mente sana, no dejarse llevar por el pánico y no perder la claridad de la razón”, explica el manual. “Los disparos afuera de la ventana no son el fin del mundo”.

Guerra cibernética

Lukas y Laurynas han estado ocupados en los últimos años planeando su vida profesional, pero tal vez ahora deban hacer un giro hacia la rutina militar.

“Todos mis amigos están hablando de eso, por teléfono, por Facebook. De hecho hay un nuevo sitio en internet que se llama “¿Cuándo serás reclutado?”, dijo Lukas.

“Pero yo iré. Yo pienso en eso cuando escucho a alguien que me dice que no irá si la agresión ocurre. Mi abuelo luchó por la libertad. Mi padre combatió por la independencia de Lituania, así que está en mi corazón luchar por mi país”, añadió.

Sin embargo, a los que están asustados les gusta más el sonido de los aviones de la OTAN vigilando los cielos de Vilnius que el sonido de la libertad.

Lo que sí es cierto es que parece improbable que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, impulse sus tanques hasta las calles de los países del Báltico en el corto plazo.

El primer ministro de Estonia, Taavi Roivas, me dijo que sería una “locura” para cualquiera que los ataque de una forma militar convencional, porque “Estonia, Letonia o Lituania son tan importantes en la OTAN como Reino Unido o EE.UU.”.

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Recientemente se lanzó un “manual de guerra”, donde se pueden leer consejos sobre qué hacer ante un inminente conflicto.

Pero las naciones en la región del mar Báltico dijeron que ya están siendo atacadas desde Rusia de forma no convencional con actos de ciberguerra y propaganda, la mayoría de las veces transmitida por los canales de televisión que ve la minoría rusoparlante en Letonia y Lituania.

El dinero manda

No puedo dejar de pensar que todos estamos cayendo por algún elemento de esa propaganda.

Putin está asustando a Europa con su audacia, agresión e imprevisibilidad.

Invadir y anexar los tres países bálticos podría ser costoso y muy peligroso para él, mientras que esparcir el miedo es mucho más fácil: exacerbar las divisiones entre los rusoparlantes que habitan la región y el resto de la población no supone tanto riesgo.

Y no es solamente aquí, en los límites de Europa, donde el presidente ruso se está entrometiendo.

Él nunca se ha rendido acerca de cuál debe ser el área de influencia de Rusia, a pesar del desplome de la Unión Soviética.

Putin no ve o siente como una amenaza a cada país de Europa de forma independiente, pero sí a la Unión Europea como bloque, del que algunas exrepúblicas soviéticas hacen parte ahora.

Entonces ha explotado esas grietas, esas divisiones y busca apalancar su influencia en el continente con sus exportaciones de gas y cultivando relaciones con partidos populistas de extrema izquierda y derecha -como el Partido de Libertad de Austria o el Frente Nacional que dirige Marine Le Pen en Francia- a través de fuertes inversiones rusas.

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Muchos analistas dudan que el presidente ruso, Vladimir Putin, intervenga en los países del Báltico.

Y el dinero manda particularmente en países pequeños como Chipre y Eslovaquia. Putin tiene muy claro que la Unión Europea necesita el voto unánime de sus países miembro para declarar nuevas sanciones contra su país.

Pero no solo es eso. Rusia acusa a Occidente de propaganda y expansionismo. Ha dicho en reiteradas ocasiones que la OTAN ha utilizado como excusa la situación en Ucrania para instalarse más cerca de su frontera.

Este viernes, los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea se reunieron en Letonia para discutir el conflicto entre Ucrania y Rusia.

Mientras tanto, el ejército ruso realizó una serie de ejercicios militares en la recién anexada Crimea así como en algunas zonas de Georgia, y la OTAN también hizo un simulacro de ejercicios de combate en el Mar Negro.

Todas estas acciones, por supuesto, no hacen sentir precisamente más cómodos y seguros a los habitantes del Báltico.

En: BBC

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