07/01/21: El péndulo de largo plazo peruano se mueve

EL PÉNDULO DE LARGO PLAZO SE MUEVE

Efraín Gonzales de Olarte

La pandemia del COVID19 está sirviendo de cortina a un fenómeno que venía desde algunos años atrás: el ciclo económico de largo plazo ha entrado en descenso. En 1990 el Perú cerró un ciclo de largo plazo que venía desde 1950 y comenzó otro, cuyo pico tuvo lugar entre 2012-2014, a partir de entonces el ciclo ha comenzado su declinación y el modelo neoliberal que lo sustenta no tiene soluciones endógenas para prolongar su vigencia. Lo mismo sucedió con el modelo de industrialización por substitución de importaciones (ISI), que se agotó pese a las políticas proteccionistas del primer gobierno de Alan Garcia (1985-1990), que llevó al Perú a una profunda crisis económica, política y social.

De acuerdo a las tendencias históricas los ciclos de largo plazo duran entre 40 y 50 años y se deben a importantes cambios tecnológicos que alteran drásticamente los procesos productivos, de comercialización y el empleo de la fuerza de trabajo. En general cada nuevo ciclo nace del agotamiento tecnológico y del estancamiento relativo de la productividad total de factores. Las nuevas tecnologías relanzan el crecimiento económico y aparece una nueva estructura económica y social y nuevos modelos de crecimiento.

Obviamente, la caída del PBI el 2020 se debe principalmente a las cuarentenas y medidas para evitar los contagios del SAR, sin embargo, antes de la pandemia, los pronósticos de los economistas eran que el crecimiento económico se había debilitado y en consecuencia las probabilidades de incremento de la pobreza y la desigualdad estaban dadas. En mi criterio, esta crisis potencial ya no era un a de corto plazo, debido a los factores externos de siempre, sino que los factores externos estaban variando y el modelo primario-exportador y de servicios (PESER) tenía límites, pese a las políticas sectoriales favorables a los sectores mineros, agrícola y financiero. El entorno exterior ha ido cambiando y el Perú ha insistido en un modelo que depende de las rentas diferenciales y no del crecimiento de las productividades de los sectores industriales y de servicios.

La pandemia ha acelerado los procesos de investigación aplicada que estaban en curso y que han creado un nuevo paradigma tecnológico.  Ciertamente el Perú, para relanzar un nuevo ciclo de crecimiento, tendrá que ir adaptándose e incorporando las nuevas tecnologías basadas en: la inteligencia artificial, la robótica, el internet de las cosas, las redes neuronales, el manejo de las “big-data”, las “block-chain” que ciertamente cambiarán los procesos productivos de todos los sectores y particularmente el de servicios, que hoy cuenta por 2/3 del PBI y de la PEA. En consecuencia, el nuevo modelo de crecimiento tendrá que repensar el papel de los servicios en el crecimiento y el desarrollo económico, pues, seguir basando el dinamismo económico en las exportaciones mineras y gasíferas, sólo generará algo de crecimiento con mayor desigualdad.

El nuevo ciclo de largo plazo es probable que tenga su punto de inflexión hacia 2024-2025, así que la economía pos-pandemia no se presenta como un retorno al crecimiento, sino como el fin de un ciclo primario-exportador. Para entonces será necesario pensar en un modelo de desarrollo que cambie los sectores generadores de mayores productividades, mayor empleo y mayor equidad y estos estarán en los servicios.

PC ene2021

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