León XIV consolida y ajusta reformas del Vaticano
2:00 p.m. | 10 ago 26 (IM/VTN).- El Papa reordena el gobierno del Vaticano sin romper con el camino iniciado por Francisco. El conjunto de recientes decisiones muestra un pontificado que apuesta por la profesionalización, la consolidación de reformas y la revisión gradual de otras a partir de la experiencia acumulada. La nueva Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano incorpora cambios que permiten a personas no cardenales asumir responsabilidades de gobierno. Otras medidas refuerzan la eficacia y transparencia de la supervisión financiera y revisan el Vicariato de Roma.
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Esta publicación revisa las últimas reformas impulsadas por el papa León XIV en la organización y el gobierno del Vaticano. Aborda la nueva Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano, la apertura de su estructura de gobierno a personas que no pertenecen al Colegio cardenalicio, los ajustes en la organización ejecutiva y judicial y las precisiones sobre las facultades del Pontífice.
También presenta la reestructuración de la Autoridad de Supervisión e Información Financiera (ASIF), los cambios introducidos en el Vicariato de Roma y los nuevos nombramientos en la Curia Romana. Finalmente, analiza estas decisiones en conjunto y el estilo de gobierno de León XIV, marcado por la continuidad de reformas, la revisión gradual y una mayor orientación hacia la consulta.
Una nueva Ley Fundamental para consolidar las reformas
El papa León XIV ha promulgado una nueva Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano, la norma que establece el marco institucional y organiza el ejercicio de las funciones legislativa, ejecutiva y judicial del Estado. El nuevo texto, aprobado el 31 de julio, sustituye íntegramente a la Ley Fundamental promulgada por Francisco en 2023 y entra en vigor de inmediato.
Más que introducir una ruptura con el ordenamiento anterior, la nueva ley reúne en un solo texto diversas modificaciones que ya habían sido introducidas en los últimos meses. El propio preámbulo señala que la actualización responde a las “nuevas exigencias de gobierno”. De este modo, la nueva Ley Fundamental incorpora y consolida jurídicamente reformas que ya estaban en vigor, adaptando la estructura institucional del Estado de la Ciudad del Vaticano a los cambios realizados durante los últimos años.
La Ley Fundamental constituye el fundamento de toda la normativa estatal. Como precisa su preámbulo, su finalidad es “configurar la fisonomía constitutiva al Estado de la Ciudad del Vaticano”, a sus poderes y al ejercicio de las funciones que de ellos derivan. Al mismo tiempo, reafirma la singularidad y la autonomía del ordenamiento jurídico vaticano.
El Gobierno del Vaticano deja de estar reservado a los cardenales
En el ámbito legislativo, uno de los principales cambios consiste en incorporar a la nueva Ley Fundamental una modificación que León XIV ya había introducido mediante el Motu Proprio del 19 de noviembre de 2025. Se trata de la composición de la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano, el órgano que ejerce la función legislativa y también la función ejecutiva del Estado.
La legislación anterior establecía que únicamente un cardenal podía ocupar la presidencia de esta Comisión. Esa disposición fue derogada en 2025 y ahora queda incorporada de manera estable a la nueva Ley Fundamental. El artículo 8 establece que la Pontificia Comisión está compuesta por “cardenales y por otros miembros, entre ellos el presidente, nombrados por el sumo pontífice por un período de cinco años”.
La modificación tiene una aplicación concreta en la actual estructura del Vaticano. La religiosa Raffaella Petrini ocupa la presidencia de la Pontificia Comisión y, simultáneamente, la presidencia de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, el organismo encargado de ejercer la función ejecutiva y de administrar las actividades del Estado. De esta manera, la nueva norma consolida la posibilidad de que estos cargos sean desempeñados por personas que no pertenecen al Colegio cardenalicio y que no son obispos ordenados.
Una estructura ejecutiva más definida
En cuanto a la función ejecutiva, la nueva Ley Fundamental confirma la misión de la Gobernación, cuya estructura organizativa contribuye a la misión propia del Estado y está “al servicio del Sucesor de Pedro, a quien responde directamente”. Al mismo tiempo, precisa las competencias del presidente y del secretario general, así como la relación de colaboración entre ambos.
La nueva normativa también subraya la función institucional del secretario general y establece que este cargo puede ser desempeñado por más de una persona. Con ello, el texto actualiza la organización del aparato administrativo y define con mayor precisión las responsabilidades dentro de la Gobernación.
La nueva Ley Fundamental mantiene, además, el principio de que el Estado de la Ciudad del Vaticano y sus órganos de gobierno están vinculados al servicio del Sucesor de Pedro. Como ocurría en la legislación anterior, el texto señala que a los órganos de gobierno y a quienes prestan de manera estable su servicio al Estado, con distintas responsabilidades y animados por un verdadero espíritu eclesial, se les confiere el ejercicio de las potestades correspondientes en el territorio definido por el Tratado de Letrán, así como en los inmuebles y áreas donde actúan instituciones del Estado o de la Santa Sede y donde, en virtud del derecho internacional, están vigentes garantías e inmunidades personales y funcionales.
La función judicial y las nuevas precisiones sobre el poder del Papa
En el ámbito judicial, la nueva Ley Fundamental también introduce una precisión relevante. El artículo 22 confirma expresamente que el régimen jurídico de los órganos judiciales se rige por la Ley sobre el ordenamiento judicial, una normativa que ha sido objeto de importantes reformas en los últimos años. Pero, además, la nueva Constitución enumera expresamente los órganos que ejercen la función judicial: el Tribunal, la Corte de Apelación, la Corte de Casación y la Oficina del Promotor de Justicia. Todo ello se mantiene bajo la potestad extraordinaria del Papa, que permanece intacta.
Finalmente, la nueva Ley Fundamental introduce una precisión en materia legislativa relacionada directamente con las facultades del Pontífice. La normativa anterior establecía que el Papa podía reservarse la función legislativa. El nuevo texto añade que esta función puede ser “delegada excepcionalmente en otro órgano”, dejando abierta tanto la estructura como el procedimiento para dicha delegación.
Una reforma de consolidación, no una ruptura
En conjunto, la nueva Ley Fundamental integra en un único marco jurídico las modificaciones introducidas en la organización del Estado de la Ciudad del Vaticano, preservando como ejes estructurales su arquitectura institucional, la autonomía de su ordenamiento y su función de servicio al Sucesor de Pedro. León XIV no opera rupturas, sino que consolida las reformas ya iniciadas por su predecesor, elevándolas a rango de norma permanente. La más significativa de ellas es la apertura de la dirección del Gobernatorato a figuras distintas de los cardenales —incluyendo explícitamente a las mujeres—, una elección que profundiza la valorización de las competencias técnicas en la gobernanza vaticana y fija en el plano normativo, con carácter de irreversibilidad, una de las innovaciones más emblemáticas del pontificado de Francisco.
LEER. Nueva Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano (solo italiano)
Una mirada más a los ajustes a la Ley Fundamental
El corresponsal en el Vaticano Michael Feth explica qué hace significativa esta reforma y quiénes se verán realmente afectados por estos cambios.
P: ¿A quién se aplica esta Ley Fundamental? ¿Afecta a la Iglesia católica universal?
No. La Ley Fundamental se aplica exclusivamente al Estado de la Ciudad del Vaticano. Es importante distinguir entre dos entidades. Una es el Estado de la Ciudad del Vaticano, el Estado territorial. La otra es la Santa Sede, que representa a la Iglesia católica en el derecho internacional y mantiene relaciones diplomáticas con países de todo el mundo. En la conversación cotidiana, ambas entidades suelen tratarse como si fueran la misma, pero no lo son. La Ley Fundamental revisada regula únicamente la organización del Estado de la Ciudad del Vaticano, no el gobierno de la Iglesia católica en todo el mundo.
P: ¿Cuáles son los cambios más significativos?
El cambio más importante es la continuación del proceso de profesionalización de la administración del Vaticano. Hasta ahora, el Estado de la Ciudad del Vaticano estaba gobernado por una Comisión de Cardenales, que también nombraba al presidente de la Gobernación, el órgano administrativo ejecutivo del Vaticano. Según las nuevas normas, hombres y mujeres laicos pueden ahora formar parte de esa comisión. Además, el presidente de la Gobernación también puede ser una persona laica, en lugar de tener que ser necesariamente un cardenal.
P: El papa León XIV es apenas el cuarto papa que revisa la Ley Fundamental de la Ciudad del Vaticano. ¿Por qué convirtió esto en una prioridad tan pronto en su pontificado?
Creo que quiere completar las reformas que quedaron inconclusas con el papa Francisco. Debido al deterioro de su salud, Francisco no pudo llevar algunas de sus reformas hasta su conclusión. Durante el cónclave, existía un deseo claro de que el próximo Papa prestara mayor atención al gobierno interno del Vaticano y continuara el proceso de modernización iniciado bajo su predecesor.
P: ¿Completa esta reforma ese proceso o es probable que haya nuevos cambios?
Eso dependerá de los acontecimientos futuros. La necesidad de modernización surge cada vez que cambian las circunstancias. Durante las últimas décadas, los avances tecnológicos y las nuevas formas de comunicación han transformado la manera en que funcionan las instituciones. Estos cambios también afectan a la administración de la Ciudad del Vaticano. El papa León XIV quiere continuar haciendo que las estructuras administrativas del Vaticano sean más profesionales y eficientes. Para lograrlo, las leyes deberán actualizarse periódicamente.
La revisión de 2023 del papa Francisco
En 2023, el papa Francisco promulgó una nueva Ley Fundamental para el Estado de la Ciudad del Vaticano, señalando que los cambios tenían como objetivo adaptar la legislación vaticana a “las necesidades de nuestro tiempo”. Francisco había reestructurado el gobierno mediante una separación clara de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, haciendo hincapié en la soberanía absoluta del Papa y permitiendo que personas que no fueran cardenales formaran parte de la Comisión Pontificia.
También había actualizado los marcos jurídicos para cumplir los compromisos internacionales modernos asumidos por la Santa Sede en materia de transparencia, finanzas y legislación penal. Las reformas de Francisco sustituyeron la versión promulgada por el papa Juan Pablo II en 2000.
Reforma en supervisión financiera y del Vicariato de Roma
Semanas atrás, el pontífice promulgó una serie de normas y nombramientos, mediante los cuales reformó el organismo de supervisión financiera del Vaticano, revisó la estructura de gobierno del Vicariato de Roma y efectuó designaciones en la Curia Romana. A continuación, se detallan los cambios que introdujo y por qué son importantes.
Reestructuración del organismo de supervisión financiera
León firmó un nuevo estatuto, compuesto por 12 artículos, para la Autoridad de Supervisión e Información Financiera, conocida como ASIF, el organismo del Vaticano encargado de la inteligencia financiera y de la lucha contra el blanqueo de capitales. El estatuto elimina la figura del presidente y el consejo de la agencia y los sustituye por un director y un subdirector, ambos nombrados por el Papa por mandatos de cinco años.
Según las nuevas normas, la ASIF conserva sus competencias de supervisión del blanqueo de capitales, la financiación del terrorismo y la financiación de la proliferación de armas, así como la recopilación de inteligencia financiera y la supervisión prudencial de las entidades que llevan a cabo actividades financieras en territorio vaticano. A partir de ahora, los informes anuales y financieros de la agencia serán enviados al Consejo para la Economía del Vaticano para su aprobación.
El estatuto también amplía la autoridad de la ASIF para arbitrar las controversias entre los usuarios y el Instituto para las Obras de Religión, el banco del Vaticano, extendiendo esa competencia más allá de los sistemas de pago para abarcar el conjunto de los servicios financieros del banco. “La transparencia, la integridad y la responsabilidad en el ámbito de las actividades económicas y financieras constituyen elementos imprescindibles de la buena administración y del servicio al bien común que deben caracterizar a las instituciones de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano”, escribió León en la introducción del nuevo estatuto.
El Papa añadió que, a la luz de las reformas ya promulgadas por Francisco y de la evolución continua de las normas internacionales pertinentes, parecía oportuno actualizar los estatutos de la ASIF para que pueda seguir desempeñando las funciones que le han sido confiadas “con la máxima eficacia” y contribuir, “con renovado vigor, a la transparencia, la integridad, la estabilidad y la seguridad del sistema económico-financiero de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano”.
LEER. Reseña en Vatican News sobre el nuevo estatuto para la ASIF
Una reforma de la reforma del Vicariato de Roma
León también promulgó un motu proprio que introduce ajustes en In Ecclesiarum Communione, la constitución de 2023 mediante la cual Francisco reorganizó el Vicariato de Roma. La nueva ley de León reafirma las facultades de gobierno del cardenal vicario, al tiempo que confía la coordinación cotidiana de las oficinas y de la estructura administrativa a un moderator curiae, nombrado por el Papa por un mandato de cinco años. La nueva legislación de reforma, denominada Confirma Fratres Tuos, o Confirma a tus hermanos, también simplifica la distribución de responsabilidades dentro del Vicariato.
Estos cambios se suman a otras modificaciones administrativas que León introdujo en el Vicariato el año pasado y que restablecieron determinados aspectos administrativos que Francisco había eliminado en las reformas anteriores.
El Vaticano señaló que los cambios son fruto de un proceso de revisión llevado a cabo por un grupo de trabajo que León ordenó crear en febrero, después de algunos años de experiencia bajo la reforma de 2023, con el objetivo de corregir aspectos administrativos que necesitaban ser actualizados. Esto muestra que León está dispuesto a revisar y revertir algunos aspectos de las reformas administrativas de Francisco sin derogarlas por completo.
Promoción de funcionarios actuales de la Curia Romana
León realizó varios nombramientos en distintas oficinas del Vaticano, promoviendo en gran medida a funcionarios que ya desempeñaban su servicio en la Curia Romana bajo Francisco, en lugar de incorporar personas externas. El obispo Marco Mellino pasó de secretario adjunto a secretario del Dicasterio para los Textos Legislativos, mientras que monseñor Lucio Adrián Ruiz pasará del Dicasterio para la Comunicación al Dicasterio para el Servicio de la Caridad a partir de septiembre. Massimo Ralli, funcionario del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, fue nombrado también subsecretario del Dicasterio.
En el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, León confirmó y promovió al equipo directivo nombrado por Francisco: nombró prefecto al secretario del Dicasterio, designó como pro-prefecto al cardenal que se desempeñaba como subsecretario de la sección para los migrantes y convirtió al subsecretario en secretario.
Lo más significativo de este conjunto de nombramientos es la presencia conjunta de una religiosa y un cardenal como máximas autoridades del Dicasterio, reproduciendo una novedad en materia de gobierno introducida por Francisco en 2025. La hermana Alessandra Smerilli como prefecta del Dicasterio y el cardenal Fabio Baggio como pro-prefecto. El nombramiento continúa el legado de Francisco de colocar a mujeres en puestos de liderazgo de alto nivel en el Vaticano, al mismo tiempo que confirma al personal elegido por Francisco para ocupar posiciones de dirección.
Un estilo de gobierno consultivo
Desde el énfasis en la transparencia financiera hasta el ajuste de la legislación de reformas, León, canonista de formación y antiguo estudiante de Matemáticas, está ajustando el funcionamiento del gobierno del Vaticano con su estilo cuidadoso. Los nombramientos y estas normas promulgadas por el Papa fueron anunciados después de un consistorio extraordinario de cardenales de dos días —el segundo encuentro de este tipo convocado por él este año—, durante el cual León dijo a los cardenales reunidos de todo el mundo que su ministerio “no puede llevarse a cabo solo” y les pidió su “apoyo firme, explícito y público”.
Aunque el motu proprio y los estatutos sobre transparencia financiera fueron firmados antes del inicio del consistorio, por lo que no fueron fruto de la participación de los cardenales, consideradas en conjunto, las demás decisiones que se han anunciado en el tiempo que siguió, señalan la preferencia de León por la consulta y los cambios graduales, en lugar de las reformas de gran impacto mediático de su predecesor.
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Fuentes
- Di Bussolo, A. (2026, 31 de julio). El Papa firma la nueva Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano. Vatican News.
- Giansoldati, F. (2026, 31 de julio). León XIV consolida la nueva Constitución del Estado Vaticano. Il Messaggero.
- Mares, C. (2026, 1 de julio). Pope Leo overhauls Vatican finance watchdog, revises Rome vicariate reforms in busy day of decrees. OSV News.
- Hamer, B. (2026, 3 de agosto). Pope Leo XIV opens Vatican City governance to lay leaders. Global Catholic.
- Foto: Filippo Monteforte (AFP)

