No se probó culpabilidad: Anulan condena a card. Pell

7:00 p.m. | 7 abr 20 (RD/LN).- El cardenal George Pell, exprefecto de la Secretaría de Economía del Vaticano, ha sido puesto en libertad. La máxima instancia judicial de Australia anuló su condena de seis años de prisión -emitida en agosto del año pasado- por abusos sexuales cometidos contra dos menores en los años 90.

En un fallo unánime, emitido por los siete magistrados del Tribunal Superior, se establece que existió “una posibilidad significativa de que las pruebas no establecieron la culpabilidad con el nivel requerido”. Desde que estalló en Australia el escándalo por abusos sexuales, Pell siempre se manifestó inocente.

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El australiano de 78 años fue absuelto de los cinco cargos de abuso sexual a dos monaguillos de 12 y 13 años por unos hechos ocurridos en la sacristía de la Catedral de San Patricio de Melbourne en la década de 1990 después de que el tribunal anulara una sentencia de un jurado y de un tribunal de apelaciones inferior. Es una gran victoria para el cardenal Pell, que siempre clamó su inocencia.

El Tribunal Superior de Australia de Brisbane estimó que había “una posibilidad significativa de que una persona inocente haya sido condenada porque las pruebas no han establecido su culpabilidad según el nivel de prueba requerido”.

Pell reaccionó poco después del anuncio de la absolución. “No quiero que mi absolución se añada al dolor y la amargura que muchos sienten; desde luego hay suficiente dolor y amargura”, dijo el prelado en una declaración publicada antes de salir de la cárcel.

Y añadió: “Mi juicio no era un referéndum sobre la iglesia católica ni sobre cómo las autoridades eclesiásticas de Australia trataron el delito de pederastia en la iglesia. La pregunta era si yo había cometido estos delitos horribles, y no es el caso”.

Desde que estalló en 2002 en Australia el escándalo por abusos sexuales en el clero -que salpicó al 7% de los sacerdotes y que llevó al gobierno a realizar una investigación oficial-, Pell, ya entonces acusado, se manifestó inocente.

Las acusaciones de pederastia directamente contra Pell salieron a la luz en 2015, cuando una de las víctimas denunció ante la Policía de Victoria que había sufrido abusos sexuales en dos ocasiones por parte del prelado, poco después de que fuera nombrado arzobispo de Melbourne en 1996.

Ahora, los siete magistrados del Tribunal Superior establecieron por unanimidad que el tribunal inferior había “omitido abordar si existía una posibilidad razonable de que el delito no se hubiera cometido, de modo que debería haber habido una duda razonable sobre la culpabilidad”.

Los abogados del prelado denunciaron durante el juicio una “acumulación de inverosimilitudes”, como por ejemplo el hecho de que el arzobispo no habría tenido la oportunidad ni el tiempo de agredir a los monaguillos en la sacristía de la catedral al final de la misa.

En nombre de la Conferencia Episcopal Australiana, su Presidente, el Arzobispo Mark Coleridge, reconoció que la decisión del Tribunal Supremo será bien recibida por quienes creen en la inocencia del cardenal, mientras que será devastadora para otros. Por consiguiente, reiteró el compromiso inquebrantable de la Iglesia con la seguridad de los niños y con una respuesta eficaz a los sobrevivientes y las víctimas de abuso sexual infantil.

Reclamo de las víctimas

Cathy Kezelman, presidenta de la organización de apoyo a las víctimas Blue Knot Foundation, estimó que la sentencia del Tribunal Superior de Australia sería “devastadora” para muchas víctimas.

“La pandemia de abusos sexuales contra niños dentro de la Iglesia católica ha amenazado la seguridad de millones de niños, los adultos en los que se convierten y la fibra moral de lo que significa ser humano”, dijo, aunque subrayó que respetaba la decisión del tribunal.

“Pell ahora tiene su libertad, pero muchas víctimas de abusos nunca han sido libres, atrapadas en el horror de los delitos que han diezmado sus vidas”, añadió Kezelman. El extesorero del Vaticano sigue en el sacerdocio, pero su futuro papel en la Iglesia Católica sigue siendo incierto. Durante su juicio, fue apartado de las principales instancias de la Iglesia, pero el Vaticano se ha resistido a abrir una investigación interna.

La Santa Sede acoge favorablemente la sentencia unánime de la justicia

La Santa Sede, que siempre ha confiado en la autoridad judicial australiana, acoge con satisfacción la sentencia unánime dictada por el Tribunal Supremo en favor del Cardenal George Pell, que lo absuelve de las acusaciones de abuso a menores, revocando su condena.

El Cardenal Pell -al someter su caso a la magistratura- defendió siempre su inocencia, atendiendo que la verdad fuera acertada. La Santa Sede se vale de esta ocasión para reafirmar su compromiso en la prevención y persecución de cualquier tipo de abuso a menores.

¿Por qué el cardenal Pell ha sido absuelto por abusos a menores? El caso, paso a paso

El cardenal Pell, absuelto de su condena por abusos. Los 7 jueces del Tribunal Superior de Australia consideran por unanimidad que los miembros del jurado que lo condenaron “deberían haber albergado dudas” sobre su culpabilidad. Tras 404 días en prisión, el purpurado asegura que no quiere que su absolución añadiera más “dolor y amargura”. Pero, ¿cómo ha sido el proceso de tres años y medio que ha tenido que afrontar el más alto miembro de la jerarquía católica hasta el momento?

Junio 2017: Acusado de abusos sexuales

El cardenal, entonces prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede, es decir, de las finanzas vaticanas, fue acusado el 28 de junio por la Policía del Estado australiano de Victoria de delitos de abuso sexual.

“Repito que soy inocente de todos estos cargos. Son falsos. La sola idea de los abusos sexuales me resulta abominable”, exponía el cardenal al día siguiente de ser acusado en una rueda de prensa en el Vaticano. “Soy contundente y claro en mi rechazo a estas acusaciones”, enfatizó.

Por su parte, la Santa Sede publicó un comunicado en el que admitió haber recibido con “desagrado” la imputación de Pell, que confirma la decisión de Francisco de concederle “un período de excedencia para poderse defender”.

Julio 2017: Vista preliminar

El prefecto acudió ante la Corte de la ciudad australiana de Melbourne el 26 de julio para participar en un acto puramente administrativo en el que no tuvo que declarar. El abogado de Pell, Robert Richter, tomó la palabra para explicar al tribunal que su cliente se declara no culpable de todos los cargos que se le imputan y ha defendido con vehemencia su inocencia. “Debo indicar que el cardenal Pell se declara no culpable de todos los cargos y mantendrá el derecho a la presunción de inocencia que tiene”, dijo literalmente Richter.

Marzo 2018: Vuelve a los juzgados

El cardenal compareció el 6 de marzo en el Tribunal de Magistrados para una audiencia que decidiría si sería juzgado por abuso sexual cuando era obispo en Melbourne. En la audiencia, el abogado del purpurado denunció que la policía del Estado de Victoria investiga las denuncias sin la correspondiente presunción de inocencia, sino presuponiendo su culpabilidad. La audiencia concluyó el 30 de marzo.

Mayo 2018: Sí habrá juicio

La jueza del tribunal de Melbourne, Belinda Wallington, asegura contar con los suficientes indicios para enjuiciar al máximo responsable de las finanzas de la Santa Sede, después de entrevistarse con varias decenas de denunciantes. De esta manera, el prefecto de la Secretaría de Economía del Vaticano tendrá que responder antes las acusaciones de abusos lanzadas por varias víctimas, hechos que se habrían cometido entre las décadas de los 60 y los 90, primero como sacerdote y, posteriormente, como arzobispo de Melbourne. El número de casos y los detalles de los mismos se desconocen hasta el momento en tanto que el caso se encuentra bajo secreto de sumario.

Diciembre 2018: Fuera del C-9

De C-9 a C-6. El Consejo de Cardenales se reduce a seis miembros. El 12 de diciembre concluyó la 27ª reunión en la que no estuvieron presentes Laurent Monsengwo, primado de República Democrática del Congo; Javier Errázuriz, arzobispo emérito de Santiago de Chile; y George Pell, prefecto de la Secretaría de Economía. “Francisco escribió a final de octubre a los tres cardenales agradeciéndole el trabajo que han realizado en estos cinco años”, según informó el entonces portavoz de la Santa Sede, Greg Burke.

Al día siguiente, Pell era declarado culpable de cinco cargos por grave conducta sexual inapropiada con dos niños –uno de ellos con uso de la violencia–, en la Catedral de San Patricio de Melbourne. Los hechos se remontarían a la década de 1990. Es lo primero que sale a la luz tras un juicio en el que se ha respetado escrupulosamente el secreto de sumario.

Febrero 2019: Condena oficial

La corte australiana de Melbourne declara culpable al cardenal de un delito de agresión y de otros cuatro cargos de abuso contra dos monaguillos que entonces tenían 12 y 13 años, por unos hechos ocurridos en la sacristía de la Catedral de San Patricio de Melbourne en los años 90. Según recoge el auto judicial del 26 de febrero, Pell habría violado a uno de ellos y abusado sexualmente en el prestigioso colegio católico St. Kevins en 1996, después de oficiar una misa como arzobispo de Melbourne.

El Vaticano y la Conferencia Episcopal de Australia muestran su “dolor” y “conmoción” tras la noticia de la condena al cardenal. “Estamos de acuerdo en que todos deben ser iguales ante la ley y respetamos el sistema legal australiano”, dijeron en una nota los prelados, que luego fue suscrita por la Santa Sede. Pell tiene prohibido el ejercicio público del ministerio y el contacto de cualquier forma con menores.

ENLACE. Cronología completa del caso George Pell

Fuentes:

Religión Digital / La Nación / Vida Nueva / Foto: El País

 

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