Pero no contamos con la ‘astucia’ del expresidente Vizcarra. Aupado en el poder tras la renuncia de PPK al estar estratégicamente ubicado como primer vicepresidente, ascendió por sucesión presidencial. Desde un principio demostró ningún interés en consensuar con el Congreso. Por el contrario, su gobierno contendió con el Congreso manipulando a la opinión pública con la colaboración del bien ganado descrédito congresal. No tuvo aliados en el Parlamento. Con la complicidad de su PCM, pateó la vieja puerta del hemiciclo forzando una cuestión de confianza que no venía al caso. Y el Congreso se la dio. [Extracto]
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