05/12/11: CUANDO EL PRESIDENTE SIIGUE ACTUANDO COMO CANDIDATO……..

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Cuando el Presidente sigue actuando como candidato…..ofrece y ofrece ,versea y versea,pero……………..NO HACE NADA.Aquí Daniel Eskibel nos habla de >esas cosas………
Gianna

** LAS 4 ESTACIONES DE LA POLÍTICA **

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Invierno.
Lluvia. Viento. Nieve. Frío. Desolación.
Tendida sobre la arena al costado del mar, y con ropas muy
livianas, una persona toma el sol despreocupadamente.

Verano.
Calor agobiante. Sol que horada las piedras. Pesadez asfixiante.
Recluída en su habitación, y abrigada al extremo, una persona
enciende la calefacción y la pone al máximo.

¿Qué tienen en común estas 2 personas?
Que no logran adaptarse al contexto, al entorno, a la realidad. Y
actúan a contrapelo de ella.
Son ejemplos raros, de esos que se ven poco. Aunque hay un ámbito
donde son más comunes.
Sí. Adivinaste. En la política.

Porque la política tiene 4 estaciones pero muchos políticos actúan
como si solo existiera una.

Cuando digo que la política tiene 4 estaciones me refiero a que
tiene momentos diferentes, cada uno de ellos con su propia lógica y
con sus tareas específicas. Momentos que se van alternando y ante
los cuales es necesario adaptarse.

El verano de la política es el tiempo de la acción abierta,
decidida, permanente. Es el momento de disputar los votos, las
voluntades, la opinión pública. Es tiempo de cosechar. Tiene mucho
de vértigo, de movimiento, de velocidad. Allí se trata de hacer, de
actuar, de ejecutar. No hay tiempo que perder. Casi que no hay
tiempo para pensar.

El día de las elecciones presidenciales suele ser el último día de
ese verano político. Un tiempo intenso que abarca una campaña
electoral (a veces más de una) y también alguna pre-campaña
implícita o explícita.

El invierno político, por el contrario, suele centrarse en torno al
punto medio del mandato de gobierno. El interés público por la
política decae, la motivación también, y suele ser tiempo de
repliegue. Hay que prepararse, capacitarse, organizarse. Es
también, como todos, un tiempo de acción. Pero acción más gris,
menos espectacular, menos llamativa. Acción de aprovisionamiento.
Es un tiempo para fortalecerse de tal manera que se esté listo para
el combate cuando llegue el verano.

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También están las estaciones intermedias, claro. La primavera en la
que se van calentando los motores de la movilización política,
constituyendo un tiempo óptimo para planificar y trazar estrategias
y líneas de acción. Y también el otoño en el que se va
desacelerando, disminuyendo revoluciones, retrocediendo lenta y
ordenadamente mientras se intenta sostener incólume la magnitud de
las fuerzas propias.

4 estaciones, entonces. 4 tiempos muy diferentes. 4 etapas que se
van sucediendo unas a otras al ritmo de los acontecimientos
políticos.

Insisto en que las estaciones van al ritmo de los hechos políticos
y no de la voluntad de los políticos. Porque ahí tenemos un error
crucial: ir a contrapelo de las estaciones. No encarar las tareas
que cada estación demanda sino creer que todo tiempo es igual a
otro tiempo, y que basta con la voluntad para hacer unas cosas u
otras.

¿Acaso no has visto políticos que a la semana siguiente de la
elección hacen declaraciones públicas como si aún estuvieran en
plena campaña electoral?
Algo así como tomar sol al borde del mar y casi sin ropa en pleno
invierno.

Pues no.
Que las tareas deben ser las correspondientes a la estación.
Lo cual es lo mismo que decir las correspondientes al momento
político.


Daniel Eskibel

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