23/05/09: Sociedades Secretas

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.Hoy voy a compartir con uds. un interesante trabajo del Licenciado Antonio Bayona Diego ,mexicano y experto en Ciencias Politicas y Administracion Publica,tema de profundo contenido espero les guste

Danza de los Ñáñigos. No sé. No sé llorar. No sé. No sé reír. No sé. Las puertas se me cierran. No sé. No sé vivir. Un despertar sin sol es mi mañana. Si tú, si tú no estás

Tal vez sorprenda iniciar un artículo de esta naturaleza con la letra de una canción, sin embargo, la trascripción de este son del grupo Irakere, es porque hace alusión a una sociedad secreta, los ñáñigos, formada por negros cubanos en el siglo XIX, algunos la definen como la francmasonería africana, cuyas tradiciones se conservan en Cuba; con lo anterior, pretendo mostrar cómo las sociedades secretas, a veces sin advertirlo, forman parte de la vida de muchos pueblos.
En el caso de las comunidades primitivas, representan, en muchas ocasiones, el medio por el cual se realizan los rituales que convertirán a los varones jóvenes en hombres adultos.
Por su lado, en las sociedades más desarrolladas, son los espacios donde los individuos fortalecen su sentido de identidad, realizan acciones de muy diversa índole y con múltiples fines.
EL SECRETO
Un secreto es esa información, ese saber o ser (en el sentido de identidad) que se evita sea conocido, divulgado y/o compartido por otros. Es un concepto social. Una persona no puede tener un secreto, a menos que existan otras personas a quienes ocultárselo. Un secreto puede ser, a la vez, un instrumento de poder sobre otros y de cohesión dentro de un grupo (dos o más individuos), por ello es tan apreciado a lo largo de la historia y en todos los ámbitos.
MacKenzie afirma que el secreto es una condición para el desarrollo del sentido de autoafirmación del individuo. Si viviésemos en un medio sano y estable, las necesidades de ocultar algo serían mínimas. El secreto viene a ser un mecanismo de defensa. Así, se afirma que un individuo neurótico es una personalidad deformada por un conjunto de secretos reprimidos, de los que hace mucho tiempo que no es conciente, pero que condicionan su actuación exterior en la vida diaria, es decir, el secreto también puede caer dentro de las patologías que trata la ciencia médica.
En las ciencias sociales, el secreto, sin embargo, ha sido relativamente poco analizado. Hasta la fecha y a casi cien años de su publicación “La Sociología del Secreto y de las Sociedades Secretas” del filósofo y sociólogo alemán Georg Simmel, iniciador del relativismo formal en el campo sociológico, sigue siendo la principal fuente para la comprensión del tema. Para Simmel no basta estudiar la sociedad institucionalizada, es decir, cristalizada y fijada en unidades, sino que es preciso analizar también los procesos mínimos moleculares, la sociedad en estado naciente, los vínculos y lazos entre individuos que van y vienen constantemente, que se anudan, se desatan y tornan a anudarse en un ir y venir continuo . De ahí que Simmel realice estudios heterogéneos yuxtapuestos sobre diferentes problemas, la subordinación, la lucha, el pobre, el secreto.
El secreto ofrece la posibilidad de un segundo mundo colocado al costado del mundo evidente, nos afirma Simmel. En cierto sentido, es como una fantasía, hay una convergencia de verdad e ilusión. Cada relación entre dos o más individuos o grupos se caracterizará por el grado de secrecía que la envuelve.
Georg Simmel establece que la evolución de la sociedad en muchos sentidos está definida por el hecho de que lo que alguna vez fue público pasa a ser protegido por la secrecía y, a la inversa, lo que en un momento fue secreto deja de necesitar tal protección. Esto es análogo a la evolución de la mente, donde algunos movimientos que son ejecutados concientemente pasan a ser mecánicamente inconscientes y lo que una vez fue inconsciente e instintivo pasa a ser conciente.
El secreto es una forma sociológica universal que, como tal, no tiene relación con la valoración moral de sus contenidos: puede abrigar los más altos valores, la filantropía es un ejemplo; o, por lo contrario, tenemos que ciertas conductas sexuales criminales en sí mismas reciben el rechazo social y, por ello, son mantenidas en secreto, el secreto también puede ser la expresión sociológica de una moral maliciosa.
El hombre tiene la necesidad de ocultar algo de su vida, de su actividad, el secreto hace posible una enorme ampliación de la actividad vital, pues muchos proyectos quedarían sin realizarse en caso de hacerlos públicos. El nivel de conocimiento interpersonal está públicos. El nivel de conocimiento interpersonal está en relación directa con la función que cumple la relación. Con el paso de los años, las relaciones humanas son cada vez más diferenciadas. En nuestro trato diario, el acceso a la información sobre nosotros, lo que como individuos comunicamos varía en los círculos familiares, de amigos, ámbitos de trabajo, etc. Es decir, el grado de intimidad ha cambiado con el tiempo, producto de esta diferenciación podemos afirmar que el hombre moderno tiene mucho más que ocultar que antaño. El secreto se ha convertido en una mercancía altamente apreciada. La posesión de algo no sólo despierta satisfacción, sino también el saber que él o ella y no los otros tiene la posesión, es decir, están excluidos.
En las sociedades preagrícolas, el secreto es un concepto casi enteramente ligado a sus concepciones religiosas y, por ende, algunos estudiosos de las religiones identifican una dificultad muy importante: el análisis o estudio lo hacemos con modos o instrumentos de pensamiento que, al mismo tiempo, son los que están determinando su desaparición. Tratamos de valorar con conceptos que representan construcciones elaboradas con las piedras de las ruinas que dejamos atrás.
Además, hay otros dos elementos básicos que las distinguen: la pequeña escala de estas sociedades, son familias, bandas; el segundo elemento, su tamaño pequeño, no permite la existencia de especialidades de tiempo completo, por lo que cualquiera puede actuar como intermediario frente a las fuerzas sobrenaturales.
En las comunidades primitivas, es muy poco de lo concerniente a la vida privada de las personas que puede ocultarse a los demás, dada la proximidad con que se vive. Sin embargo, los asuntos comunes se tratan, en su mayor parte, en secreto: misterios religiosos, la iniciación a la vida adulta, la intermediación entre lo humano y lo divino, incluso se establece una categoría social para los involucrados, sean hechiceros, brujos, sacerdotes o cualquier otra denominación que se les dé.
Para el caso de las sociedades modernas, las premisas del secreto son diferentes, incluso opuestas. Decrece el secreto sobre los asuntos colectivos y se amplía el de la intimidad individual. Para Simmel, los individuos aprenden a ocultar sus emociones, sus creencias religiosas y sus opiniones políticas ante los demás. En cambio, se espera que todo aquello que afecta al conjunto de la sociedad sea del dominio público. Los modernos sacerdotes, es decir, los científicos nos revelan sus misterios para que esos conocimientos se integren al quehacer diario.
LAS SOCIEDADES SECRETAS, UNA DEFINICIÓN
Las asociaciones humanas, en forma muy resumida, para los fines de este trabajo, podemos caracterizarlas como:
Abiertas, es decir, cualquiera puede pertenecer. No tienen secretos.
Limitadas, seleccionan a sus miembros según reglas u objetivos, pero no les importa que extraños les conozcan.
Privadas, son más exclusivas que las limitadas, poseen una afiliación restringida. No hacen públicos sus asuntos, parte de sus actividades son un secreto.
Secretas, organizadas sobre los principios de exclusividad, clandestinidad, poco o nulo proselitismo, ocultamiento total de sus actividades.
Las sociedades secretas integran muy diversos elementos que forman parte de nuestro diario quehacer: exclusividad (membresía), simbología (rituales), objetivos (fines); no obstante, ya en la integración de los elementos que las caracterizan, podemos afirmar que son asociaciones humanas, organizadas sobre los principios de exclusividad y clandestinidad, hostiles hacia la gran organización de la comunidad, no se identifican necesariamente con los intereses de un país, ponen limitaciones muy estrictas a su proselitismo y dedican una buena parte de su energía a ocultar su existencia y sus actividades al resto de la comunidad.
Exclusividad y clandestinidad. Estos dos elementos van unidos. Esto es, no sólo se restringe la membresía, se selecciona con mucho cuidado y se mantiene oculta la identidad de sus integrantes, incluso entre ellos mismos y, por supuesto, de la comunidad donde actúan.1100, San Bernardo, perteneciente a la orden de los monjes cistercios en Francia, recibió la donación de un terreno, por parte de su tío el Conde de Champagne para edificar la abadía de Clairvaux, donde fundó la Orden de los Caballeros Pobres de Cristo y del Templo de Salomón cuyo fin fue retomar Tierra Santa del Islam.
Los templarios fueron la vanguardia militar de Europa; fue la organización más rica del continente, se puede afirmar que fue la primera corporación transnacional. La institución de la banca, como hoy la conocemos, fue su creación. Antes de los templarios, había individuos que asistían a las ferias comerciales y facilitaban el cambio de moneda, compraban y vendían acciones de empresas comerciales y prestaban dinero.
Estos primeros grupos bancarios eran principalmente familias italianas de Florencia, Venecia y Lombardía, pero sus actividades estaban muy restringidas por numerosas leyes.
En un mundo donde el papa y la iglesia católica formulaban las leyes, la usura estaba prohibida. Para los templarios había varias formas de darle la vuelta a esta prohibición. Una era cobrar una comisión por un préstamo; o recibir un “interés para las cruzadas” por otorgar préstamos. Muchos de sus clientes eran los nobles, con frecuencia los reyes de Inglaterra y Francia, los que necesitaban dinero para hacer sus guerras, y los templarios se lo proporcionaban, por una cuota. También cobraban por el cambio de moneda. Asimismo, como los templarios tenían fortificaciones en toda Europa, se convirtieron en receptores de depósitos bancarios y en lugares para resguardarlos y permitir su depósito en un lugar y retirarlo en otro,
Hostiles hacia la gran organización de la comunidad. Están sus miembros imbuidos de un espíritu mesiánico, donde se mezcla desde un abierto desprecio a las mayorías hasta una visión rescatadora que es selectiva.
No se identifican necesariamente con los intereses deun país. En el análisis histórico es frecuente encontrar que los miembros de una sociedad secreta están más identificados por una causa, un fin que trasciende las fronteras geopolíticas.
Limitaciones muy estrictas a su proselitismo. A diferencia de las asociaciones de otra índole y particularmente las religiosas, su labor de extender su membresía es severamente controlada, incluso, y muy importante precisarlo, su misma existencia es negada, de ahí que dediquen buena parte de sus acciones a evitar ser conocidos y sus actividades difundidas.
LAS SOCIEDADES SECRETAS EN LA HISTORIA
En la actualidad, ya sea por las obras de la literatura ficción, como El Código Da Vinci o por las que delatan conspiraciones Rule by Secrecy, El Yunque, el público de muchos países ha mostrado interés en el tema. Sin embargo, no es propósito de este artículo enumerar a las sociedades secretas pasadas y actuales, sino tratar de entender esta forma de organización.
En la antigüedad, casi todas las sociedades secretas eran de índole filosófica o religiosa. En la Edad Media, religiosas o políticas. En los tiempos modernos, especialmente en los países occidentales, la mayoría son políticas o fraternales, aunque algunas de ellas, como la masonería, sus principios filosóficos o místicos antiguos sobreviven.
Como se ha mencionado, están presentes por diversos motivos en gran parte del desarrollo de la sociedad humana y en muy diversas regiones del mundo; son, quizás, de las primeras entidades supraestatales de que se tiene conocimiento. Asimismo, se ha tratado de enfatizar el interés, incluso la fascinación que el secreto causa en el ser humano y, a la vez, la capacidad de manipulación que éste puede lograr. No hay inmunidad contra tales organizaciones. La comunidad humana tiende a lo místico, a lo prohibido, a lo absurdo, a lo secreto. Nuestra propia finitud nos hace vulnerables e inseguros.
Hace más de 25 años, un maestro de historia en una escuela secundaria en Estados Unidos, fue cuestionado por sus alumnos sobre la capacidad de manipulación de Hitler y el nazismo en la Alemania del siglo pasado. Al enfrentar el escepticismo de los estudiantes con sus explicaciones, decidió hacer un experimento con el grupo de escolares. Los sometió a una serie de normas de exclusivismo (todo esto sin comentarles su objetivo real), de acceso a información restringida a otros grupos de alumnos, de segregación de aquellos estudiantes que no se integraban a su experimento, etc., es decir, elementos que encontramos con regularidad en las sociedades secretas y que crean un sentido de identidad necesario para la protección y cumplimiento de sus fines. Al final, el maestro enfrentó a sus alumnos con la manipulación que había logrado con ellos y la sumisa participación, todo con el objetivo de cumplir con “fines superiores”. El sentido de pertenencia a determinadas organizaciones, la exclusividad, tal es el caso de las sociedades secretas, representan un imán difícil de resistir en ciertos individuos.
Por otro lado, la actuación de los seres humanos en losasuntos públicos no ha obedecido, obedece u obedecerá siempre a propósitos que permitan su claro escrutinio. La vida social está plagada de luchas, traiciones, conspiraciones.
Hay países donde la secrecía se ha asociado a su evolución en una forma muy sistemática. Tal es el caso de China, donde la clandestinidad es un elemento necesario para valorar su eficiencia en la resolución de sus conflictos. La existencia de sociedades secretas ha sido referida en la poesía, en las leyendas, la mayoría han sido patrióticas, pero también las criminales han sido numerosas, incluso el dios de la guerra Kwan-Ti es considerado como el patrón divino de lasa sociedades secretas. Han funcionado como movimientos de resistencia contra la Dinastía Ming en 1644 o de los Manchúes en 1911, como organizaciones de bienestar o como redes de espionaje. Su actuación más conocida es la “Rebelión de los Boxers” (1900).
Hoy en día se habla de que la célebre sociedad secreta de “Los Asesinos”, cuyo origen se remota a los ismaelitas en el año 1100, sobrevive en las montañas Pamir, situadas entre Rusia y China. Los “Assasseen” palabra árabe que se traduce como “guardián”, fue fundada por Hasan, hijo de Sabah, Sheik de Las Montañas y aterrorizó a los pobladores desde el Mar Caspio hasta Egipto. Se comenta que al Aga Khan, descendiente del Gran Maestro de Alamut, apoyó, el siglo pasado, con fuerzas de caballería a los ingleses en Afganistán.
Particular interés para este trabajo lo representan los templarios como un ejemplo de la importancia de las sociedades secretas hasta nuestros días. En el año 1100, San Bernardo, perteneciente a la orden de losmonjes cistercios en Francia, recibió la donación de un terreno, por parte de su tío el Conde de Champagne para edificar la abadía de Clairvaux, donde fundó la Orden de los Caballeros Pobres de Cristo y del Templo de Salomón cuyo fin fue retomar Tierra Santa del Islam.
Los templarios fueron la vanguardia militar de Europa; fue la organización más rica del continente, se puede afirmar que fue la primera corporación transnacional. La institución de la banca, como hoy la conocemos, fue su creación. Antes de los templarios, había individuos que asistían a las ferias comerciales y facilitaban el cambio de moneda, compraban y vendían acciones de empresas comerciales y prestaban dinero.
Estos primeros grupos bancarios eran principalmente familias italianas de Florencia, Venecia y Lombardía, pero sus actividades estaban muy restringidas por numerosas leyes.
En un mundo donde el papa y la iglesia católica formulaban las leyes, la usura estaba prohibida. Para los templarios había varias formas de darle la vuelta a esta prohibición. Una era cobrar una comisión por un préstamo; o recibir un “interés para las cruzadas” por otorgar préstamos. Muchos de sus clientes eran los nobles, con frecuencia los reyes de Inglaterra y Francia, los que necesitaban dinero para hacer sus guerras, y los templarios se lo proporcionaban, por una cuota. También cobraban por el cambio de moneda. Asimismo, como los templarios tenían fortificaciones en toda Europa, se convirtieron en receptores de depósitos bancarios y en lugares para resguardarlos y permitir su depósito en un lugar y retirarlo en otro, cobrando una cuota en cada etapa de la transacción, es decir, sus redes fortificadas de alojamientos fueron las predecesoras de las modernas sucursales bancarias. El detalle de las operaciones se registraba en el Diario de la Tesorería. El interés que cobraban iba del 15 al 100 % en el caso de los préstamos personales. A finales del siglo XII los templarios tenían la propiedad de grandes extensiones de tierra en Alemania, Hungría, Francia.
Otra fuente de ingresos fueron los regalos que se les entregaban como penitencia por los pecados. Uno de los más grandes regalos que recibieron los templarios fue el de Enrique II, rey de Inglaterra, por el asesinato de Tomás Becket, arzobispo de Canterbury; donó los suficientes fondos para equipar a 200 caballeros al año y a su muerte les heredó todavía más dinero.
Los templarios tenían una flota naval. Para el siglo XIII, cuando no usaban sus naves en el transporte de hombres, caballos y armas para las cruzadas, los utilizaban para el comercio, en particular esclavos. Otra actividad que desarrollaron extensamente y con eficacia fue la piratería, esto es, la captura de un barco en el mar; los templarios capturaban naves islámicas en un principio, por lo que no se consideraba piratería, ya que estaban en guerra con ellos, por lo tanto, no era piratería, era “privatización” y el capitán de la nave contaba con el permiso de los monarcas para hacerlo. Sin embargo, como orden religiosa sólo eran “responsables” ante el papa, por lo que las naves de otros reyes cristianos también fueron sujetas a la captura y privatización.A la caída de Jerusalén, la opinión pública se volteó en contra de los templarios y ahora su imagen era la de una organización de acreedores, terratenientes y saqueadores de botín ya que al principio del siglo XIV tenían acumulada más riqueza que los reyes europeos. Uno de sus mayores deudores era el rey Felipe IV de Francia; primero expulsó de Francia a los judíos, con el fin de quedarse con sus propiedades y restaurar su riqueza. Al darse cuenta que no eran tan prósperos los judíos como pensaba, decidió en 1307 apropiarse de las preceptorías de los templarios. El papa Clemente V, ex arzobispo de Burdeos, había establecido su papado en Avignon y no le era desconocido que los agentes del rey de Francia habían sido los responsables de la muerte de Bonifacio VIII y posiblemente Benedicto XI y era técnicamente el único con jurisdicción sobre los templarios, fue amenazado por las tropas francesas, por lo que apoyó las maniobras del rey.
Los templarios tenían muchos espías y advirtieron la acción, por lo cual el superior Jacques de Mollay requirió todos los libros de la Orden y los quemó; la riqueza que se guardaba en la tesorería de París desapareció y en 1314, el 18 de marzo, sin lograr que los líderes de la Orden informaran sobre la localización de la riqueza templaria fueron quemados en una isla del río Siena.
La orden de los templarios sobrevivió en España, Portugal, Alemania, Inglaterra, Suiza. En este país, tenía preceptores fortificados en varios cantones y constituyeron un ejército, caracterizado por su fiereza para defenderse del expansionismo alemán y la ambiciosa Francia, a tal grado que la reputación de los
caballeros suizos creció tanto que, la Guardia Suiza, como se le conoce, fue contratada por el Vaticano para su defensa. Suiza, con su neutralidad política, también logró convertirse en el banquero del mundo y se especula que gran parte de la riqueza templaria quedó depositada bajo la secrecía de los banqueros templarios suizos, incluso la bandera suiza guarda mucha similitud con el emblema de la cruz roja de los templarios.
Al ser sujetos a la persecución y destrucción, los templarios asumieron la forma de una sociedad secreta e importantes caballeros continuaron sus carreras como mercenarios y otros se dedicaron a la ingeniería, construyendo casas, puentes, castillos y catedrales, empleando palabras secretas para reconocerse y asistirse mutuamente; sus hijos continuaron con la tradición.
Al tiempo que la orden templaria se disolvió o más apropiadamente pasó a la clandestinidad, el término “freemason” entró en el vocabulario inglés, donde se considera una corrupción del término francés “frère”. En español pasó a ser francmasón, y la organización, para algunos estudiosos, se creó para la protección de aquellos cuyas vidas eran amenazadas por su asociación con los caballeros templarios.
Sin embargo, algunos de los extemplarios no compartían el interés por las tareas de la construcción y se dedicaron a asaltar en loa caminos y a la piratería en los mares. Es muy conocido el emblema usado por los piratas de un cráneo y unos huesos fémures cruzados. Dicho pendón tuvo un origen simbólico especial para los templarios que navegaron bajo su cobijo. La insignia representaba la resurrección, según se comenta en diversas fuentes bibliográficas. La iglesia católica sostenía que la resurrección del ser humano era una resurrección corporal, por lo tanto su cuerpo entero requería sepultura. Para los templarios, en contraposición, sólo el cráneo y dos huesos necesitaban ser enterrados para que una persona fuera admitida en el cielo. Así, el cráneo y los huesos cruzados se convirtieron en un símbolo templario en las fosas de los difuntos.
La piratería conducía sus actividades en los barcos de la misma forma que en las preceptorías templarias, un modelo de vida similar al que se tenía en las comunidades cistercias, ( muy al principio habían cambiado el color de sus hábitos al blanco, en vez del tradicional negro) este elemento común fue la democracia. Dentro de los confines del monasterio, preceptoría o barco pirata, los líderes eran electos por sus iguales y podían ser removidos por ellos mismos. Fue un concepto muy ajeno y contrapuesto al régimen feudal en que estaban inmersos. Los líderes debían actuar en función del interés del grupo.
Otro aspecto interesante es la posesión común de la riqueza. Naturalmente en base a la responsabilidad, la participación en el reparto del botín era mayor, pero todo era en función de sus méritos, si se fallaba en el liderazgo o se notaba una propensión a la codicia, su caída era inminente. Pero siempre con el voto de uno entre pares.
Consideré interesante estas anotaciones, aunque extensas, sobre los templarios, porque en ellos se ha ubicado el origen de muchos de los desarrollos humanos y de sociedades como los francmasones, los ideales de la revolución francesa y muchos elementos simbólicos y filosóficos del nacimiento de los Estados Unidos de América, de organizaciones como el KuKluxKlan y la propia “Skull and Bones” en la Universidad de Yale y muy relacionada al poder en esa nación.
No siempre las sociedades secretas son organizaciones tan complejas y con tanta trascendencia histórica.
Un caso interesante, toda proporción guardada con otras organizaciones que ya hemos mencionado, son los koshare. Representan a los payasos sagrados de los Indios Pueblo del estado de Nuevo México en Estados Unidos. Los koshare son hombres pintados con rayas amplias negras y blancas, en su cabeza llevan un gorro del cual salen dos olotes de maíz, figurando cuernos. Van vestidos con un taparrabo y bandas oscuras en sus brazos y piernas. Su cara está maquillada con polvo blanco, con unos círculos negros alrededor de los ojos y la boca.
Tal como los payasos existentes en el mundo desde los egipcios 3000 años antes de Cristo, hasta los juglares que, a la vez que ofrecen puro humor, también presentan lecciones sobre la moral y las flaquezas de los seres humanos, particularmente al representar las acciones ridículas de las figuras con autoridad.
Estos ejercicios de bufonería y pantomima no fueron apreciados por los europeos en su contacto con los Indios Pueblo e iniciaron su persecución; por ello, se refugiaron en la organización secreta y aun en la actualidad son un clan altamente apreciado entre los Pueblo, conservan una posición semi religiosa y son muy honrados por la comunidad,
pero siguen siendo figuras sobre las cuales pocos miembros de las tribus están dispuestos a hacer comentarios.
COMENTARIO FINAL
El tratamiento de las sociedades secretas con la presentación de sus rituales y la descripción de cada una de ellas rebasa en mucho los propósitos de este trabajo; sin embargo, mi interés en presentar las características que las diferencian de otro tipo de organizaciones, la trascendencia que tiene y ha tenido el secreto en nuestra sociedad y el apreciarlas como agrupaciones paralelas en nuestro quehacer diario, con sus aportaciones útiles y conductas en muchos casos criminales, nos permiten reconocer que las sociedades secretas no son estructuras ya superadas de organización social, sino una figura vigente de la expresión humana.

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