Irán y el Islam Chiíta

15 de junio de 2015 00:00 AM

Imagen en: http://yalibnan.com/2015/07/24/yemens-war-shifts-in-favor-of-saudi-arabia/

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Una ola de enfrentamientos entre seguidores del sunismo y el chiísmo azota actualmente al Medio Oriente. Las causas de esta confrontación son múltiples y complejas, pero en la revolución islámica que tuvo lugar en Irán en 1979 podemos encontrar atisbos de una explicación.

En enero de 1979, el Shah (monarca) de Irán es derrocado. Un consejo supremo religioso, presidido por el Ayat-Allah (ayatola) Jomeini, asume el poder. Con el consentimiento de Jomeini, el liderazgo religioso iraní va a elevar y promover los principios del chiísmo en el Medio Oriente, generando entusiasmo entre sus seguidores y tensión entre sus detractores.

Para ese momento los chiítas predominaban en Irán (89%) y constituían una mayoría de la población de Yemen, Bahrein e Irak. También existían importantes comunidades chiítas en la costa este de Arabia Saudita y el Líbano. Sin embargo, sólo en Irán gobernaban los chiítas. El temor de que esta nueva efervescencia del chiísmo pudiera cruzar las fronteras y fomentar rebeliones internas, alarmó al liderazgo político y religioso sunita de muchos países de la región, posiblemente desencadenando una fiebre de radicalización religiosa cuyos efectos se hacen sentir hoy día.

Durante siglos, las diferencias entre chiítas y sunitas habían quedado relegadas al plano interno de los Estados. Con la llegada del ayatola Jomeini al poder surgía la posibilidad de una confrontación más amplia. Para comprender mejor lo que estaba en juego debemos hacer un breve recuento histórico.

En el año 610, el profeta Mahoma funda el Islam. Para el momento de su muerte en 632, Mahoma había consolidado su poder sobre Arabia, y sus sucesores construirían un imperio que se expandiría desde el centro de Asia hasta España en menos de un siglo. Pero un debate sobre su sucesión dividiría la comunidad del Islam.

Mientras parte de los seguidores del Islam, quienes luego serían conocidos como sunitas, consideraban que el sucesor del profeta Mahoma debía ser elegido por la comunidad, otros argumentaban que el profeta había escogido a su hija Fátima y -en particular- a su yerno Alí (y sus descendientes) para sucederlo como líderes del Islam. Los seguidores de Alí pasarían a ser conocidos como chiítas. Esta es la esencia del gran cisma del Islam.

Los sunitas dominarían el mundo del Islam durante nueve siglos. Hasta que en el año 1501, Persia (actualmente Irán) se independiza del Imperio Islámico y adopta el chiísmo como credo oficial del Estado. No se trataba de cualquier país, Persia había sido un gran imperio entre el año 550 a.C. y la conquista islámica en 651 d.C. A pesar de que los chiítas representaban, para ese momento, apenas una minoría del pueblo persa, la declaración del chiísmo como religión oficial del Estado contribuyó a elevar y proyectar esta rama del Islam en toda la región.

Lo más importante a destacar es que hasta entonces, la división entre sunitas y chiítas había sido comunal u horizontal, no había estado acompañada por una segregación territorial. Pero con la secesión de Persia de la unidad islámica y su adopción del chiísmo como religión oficial del Estado, el cisma se iba a tornar territorial y pondría en curso una fragmentación definitiva de la casa del Islam (Majid Khadduri, 1988).

Persia va a erigirse en contraposición a los sultanes del imperio Turco-Otomano, quienes se habían convertido en herederos del imperio Islámico y portavoces del credo sunita. Se creaba así, por primera vez en la historia, una gran división territorial entre las dos grandes ramas del Islam (sunismo y chiísmo).

Durante dos siglos (XVI y XVII), persas y turco-otomanos, chiítas y sunitas, se enfrentarán sin cesar. Eventualmente, agotados por la guerra, ambos se verán obligados a someterse al orden de las naciones europeas y aceptar las reglas de juego del Tratado de Westfalia que relegaba las confrontaciones religiosas al plano interno. El Islam, ya sea chiíta o sunita, seguiría jugando un papel fundamental en la vida de los musulmanes e influiría en la conformación de los Estados independientes que surgieron en el Medio Oriente después de la I Guerra Mundial, pero al menos por un tiempo dejaría de ser una fuente de conflicto en la región. Sin embargo, la tensión sólo estaba latente.

En 1979, con la llegada del ayatola Jomeini al poder, la conflictividad entre chiítas y sunitas resurgiría. Jomeini le recordaba al mundo musulmán que hace casi 500 años, Persia (hoy día Irán) se había independizado del imperio Islámico y había adoptado el credo chiíta como religión oficial del Estado. Con la revolución islámica de 1979, Irán volvía a reafirmar su carácter chiíta y lo proyectaba sobre un Medio Oriente gobernado, casi en su totalidad, por sunitas. Parecía inevitable que el legado de la rivalidad ancestral entre sunitas y chiítas, se hiciese presente una vez más.

alfredotorocarnevali@gmail.com
@alfredotoro1

En: eluniversal

Didáctico video te muestra en de diez minutos la crisis en Siria

¿Muchos nombres como abundante información te hace difícil entender el contexto que vive Siria? Para felicidad nuestra, dos jóvenes españoles realizaron un video donde condensan en 10 minutos casi 100 años de historia sobre este país árabe que recientemente fue bombardeado por Francia, en respuesta al atentado terrorista que dejó más de 150 muertos en París.

Sergio de Pazos y Bruno Teixidor explicaron en su video subido a Youtube la crisis interna de Siria, los intereses del mundo entero por la riqueza petrolera de la región, el desborde de la Primavera Árabe, la aparición del grupo terrorista ISIS y la guerra del régimen Assad contra el pueblo Kurdo.

Además, narran los conflictos religiosos en medio oriente en 15 didácticos mapas con algunos plumones de colores.

El video fue publicado el 8 de octubre y cuenta con más de 1 millón 400 reproducciones en YouTube.

No obstante, este video ha recibido críticas por algunos medios españoles. El diario español El Confidencial indicó que la publicación es “simplista” y contiene datos inexactos como decir que Siria es “un gran desierto”, cuando el 21% del PBI sirio se basa en la agricultura.

“En definitiva, la pieza fracasa en su intento de dar una explicación sencilla a una de las cuestiones más complejas del siglo XXI”, asegura El Confidencial.

En: canalN

OTAN, preocupada por mayor presencia militar rusa en Siria

El secretario general de la alianza, Jens Stoltenberg, dijo que las acciones de Moscú no ayudan a solucionar el conflicto desatado en 2011.

Un tanque ruso secuestrado por los rebeldes a las fuerzas de Al Assad.

Un tanque ruso secuestrado por los rebeldes a las fuerzas de Al Assad.

Los reportes de inteligencia que hablan de una mayor presencia militar de Rusia en Siria tienen preocupada a la OTAN. Al menos así lo señaló este miércoles (09.09.2015) el secretario general de la alianza, el noruego Jens Stoltenberg, durante una visita a Praga. “Estoy preocupado por las informaciones sobre un aumento de la presencia militar rusa en Siria. “Eso no va a contribuir a la solución del conflicto”, dijo en la capital checa, en su primera visita al país desde que asumió el cargo.

Rusia ha negado esta semana cambios en la cooperación militar con Siria, sea en el estatus de la base naval de Tartus o en el suministro de armamento, en medio de los rumores occidentales sobre una intervención militar rusa en el país árabe. Según Moscú, esa colaboración militar se limita al suministro de equipos militares y a que especialistas militares adiestren en su manejo a los militares sirios.

Sin embargo, tres fuentes libanesas citadas por la agencia de noticias Reuters aseguran que fuerzas de combate rusas comenzaron a participar en operaciones militares en Siria, apoyando a las tropas del presidente Bashar al Assad. A eso se sumaría el reciente envío de barcos con tanques y aviones, además de desplegar un pequeño número de efectivos de infantería naval. Las fuentes de inteligencia estadounidenses no tienen clara la intención de estos movimientos militares, aunque el objetivo sería preparar una pista aérea en Latakia, bastión de Al Assad.

No solo asesoran

“Los rusos ya no son solo asesores. Los rusos decidieron unirse a la guerra contra el terrorismo”, dijo una de las fuentes libanesas citadas por Reuters. “Empezaron con números pequeños, pero la fuerza mayor no ha participado aún. (…) Hay algunos rusos combatiendo en Siria, pero todavía no se unieron con fuerza a la lucha contra el terrorismo”, destacó otra fuente, mientras un funcionario sirio señaló que “los expertos rusos siempre han estado presentes, pero en el último año han estado presentes en mayor grado”.

Luego de que Bulgaria negara el uso de su espacio aéreo a aviones de carga rusos (una medida que Moscú calificó como “grosería internacional”), el diplomático ruso Maxim Suslov, de la embajada en Irán, dijo que el gobierno de Teherán no impedirá los traslados, así como tampoco pondrá objeciones el gobierno de Grecia. El Ministerio de Exteriores ruso subrayó nuevamente que Rusia jamás ocultó su ayuda militar al gobierno sirio.

En tanto, el ministro de Exteriores, Sergei Lavrov, conversó con su par estadounidense, John Kerry, al que llamó a trabajar en conjunto para combatir al Estado Islámico. “Lavrov recalcó la necesidad de responder conjuntamente a los grupos terroristas que han capturado una parte importante de territorio sirio y amenazan la seguridad internacional”, informó la cancillería rusa en un comunicado.

DZC (EFE, dpa, Reuters)

En: DW

Opinión: ¿Qué hacer en Siria?

“Luchar contra las causas de la huida” es la respuesta estándar a la pregunta de cómo reducir el número de refugiados. Viendo lo que ocurre en Siria, parece que la cuestión no es tan sencilla, dice Alexander Kudascheff.

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Imagen: DW

Hace cuatro años que comenzó la guerra civil en Siria. Más de 250.000 personas han perdido la vida. Varios millones decidieron huir y se encuentran atrapados en el Líbano, Turquía, Jordania o, tras haber perdido ya la esperanza de que la guerra acabe, de camino a Europa.

Una guerra que se alimenta a sí misma

Siria está arrasada. En Damasco, al igual que en las zonas alauitas del país, manda todavía Bashar al Assad. Una gran parte del territorio, sin embargo, está controlada por el autodenominado Estado Islámico (EI) y la no menos brutal milicia yihadista Frente al-Nusra. Además, a veces, los rebeldes democráticos son capaces de mantener el control de alguna ciudad. Entre todo este desorden hay algo claro: la guerra aún no tiene visos de terminar.

Entonces, ¿qué se puede hacer? Desde un punto de vista militar: ¿Debería intervenir Occidente? ¿De qué lado debería tomar parte? Y, sobre todo, ¿quién es el enemigo? ¿El Estado Islámico? Sin duda, aunque esta última opción sería razonable, no basta con realizar ataques aéreos. Quien declare la guerra al autoproclamado califa Al Baghdadi, fortalece indirectamente la posición de al Assad en Damasco. Algo que no favorece a nadie. Y es que para empezar, el presidente sirio es el responsable de la mayoría de las muertes que se han producido en el país. Por otro lado, nadie quiere intervenir en una guerra con dos frentes abiertos –las tropas de Al Assad y el EI– y pocas opciones de éxito.

Vías de negociación complicadas

Queda la solución diplomática. O mejor dicho, el intento de solución diplomática. Algo que sólo es factible si interviene al Assad. Para ello habría que sentarle en una mesa de negociaciones, lo que sería un desastre para sus opositores democráticos. Algo que quizás se vean obligados a soportar, teniendo en cuenta que la decisión de al Assad de sentarse a negociar es sólo una cuestión de tiempo. Puesto que el presidente sirio no va a ir a ningún sitio –no tiene a dónde ir-, Rusia entra en juego como posible interlocutor en las negociaciones.

Alexander Kudaschef, redactor jefe de DW.

Alexander Kudaschef, redactor jefe de DW.

Otra opción sería Irán. Llegado el momento, sería prácticamente imposible evitar una gran ronda de negociaciones, en la que tomarían parte Washington, Moscú, la UE, Irán y Arabia Saudí, es decir, el opositor más acérrimo de al Assad y el principal rival de Irán en la lucha por la supremacía en el mundo musulmán. Si se diera el caso, lograr una solución resultaría muy difícil. Por lo tanto, quizá sería mejor no contar con ambos países –Irán y Arabia Saudí-. Pero, ¿aceptarían no formar parte de las negociaciones?

Precisamente Arabia Saudí ha sido el país que ha seguido con mayor recelo el ascenso y regreso de Irán al escenario político mundial gracias al recién alcanzado acuerdo nuclear. Un regreso que, sin duda, Riad habría preferido evitar. Desde entonces, y apoyada por Israel, Arabia Saudí sostiene que el acuerdo nuclear es un error fatal.

La búsqueda de una solución negociada va camino de convertirse en un rompecabezas. Las opciones de éxito son desalentadoras pero, ante todo, hace falta tiempo, algo de lo que no dispone el pueblo sirio. Asimismo, es inútil prometer una intervención militar sin garantía de éxito. Entonces, ¿qué se puede hacer para detener esta guerra civil sin sentido? Por el momento, nadie lo sabe.

En: DW

Rusia envía militares a Siria y pone en alerta a EE.UU.

Informes de la inteligencia estadounidense señalan que Moscú envió una avanzadilla militar para apoyar al régimen sirio

Vladimir Putin y su aliado Bashar al Asad. (Reuters).

Vladimir Putin y su aliado Bashar al Asad. (Reuters).

Moscú. Los indicios de un incremento de la presencia militar rusa en Siria preocupan a Estados Unidos y plantean la interrogante de si Moscú tiene planeado intervenir en el conflicto.

De acuerdo con el diario “The New York Times”, informes de inteligencia estadounidense sostienen que Moscú ha enviado una avanzada militar para apoyar a las fuerzas del presidente sirio, Bashar al Asad, en la zona de Latakia.

Según el diario, estos movimientos incluyen el envío de viviendas prefabricadas -que podrían alojar hasta un millar de militares rusos- así como un sistema de control del tráfico aéreo.

El presidente Vladimir Putin ha mantenido una postura reservada sobre el tema y afirma que Rusia sopesa diversas opciones, declaración que ha avivado sospechas sobre las intenciones del Kremlin.

Moscú confirmó hoy que entrega armamento al régimen Al Asad, pero precisó que es para la lucha contra el terrorismo, según indicó el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.

“Rusia nunca ha ocultado que esté proporcionando asistencia militar a las autoridades sirias con el objetivo de luchar contra el terrorismo”, dijo la portavoz oficial de la Cancillería, María Zajárova.

Los observadores en Moscú afirman que las maniobras rusas podrían ser parte de un plan para el envío de soldados a Siria a combatir al Estado Islámico con esperanzas de enmendar los fracturados vínculos de Moscú con Occidente.

Sin embargo, advierten que Putin tendría remotas posibilidades de superar el escepticismo de Estados Unidos para convencerlo de su plan y existe el peligro de repercusiones catastróficas si opta por una acción militar unilateral en Siria.

Al barajar la posibilidad de sumarse a la coalición contra el grupo Estado Islámico, Putin podría confiar en obtener algunas cuantas concesiones cruciales. Su principal objetivo: el levantamiento de las sanciones occidentales y la normalización de las relaciones con Estados Unidos y la Unión Europea, que se encuentran en su punto más bajo desde la Guerra Fría por la crisis ucraniana.

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, dejó entrever la preocupación de Washington en una conversación telefónica con su homólogo ruso Sergei Lavrov durante el fin de semana.

El Departamento de Estado dijo que Kerry dejó claro que si son correctas las versiones de un inminente incremento de la presencia militar rusa en Siria, “estas acciones podrían intensificar aún más el conflicto, causar más pérdidas de vidas inocentes, aumentar la oleada de refugiados y elevar el riesgo de un enfrentamiento con la coalición que combate al grupo Estado Islámico en Siria”.

De acuerdo con un funcionario de Defensa de Estados Unidos que solicitó el anonimato porque no estaba autorizado a hacer declaraciones sobre temas delicados, Washington ha detectado un aumento en el número de aviones de transporte rusos que buscan autorización diplomática para vuelos con destino a Siria.

Dijo que se desconoce el tipo y el propósito de la carga de los aviones.

El portavoz del ministerio griego del Exterior, Constantinos Koutras, dijo que Estados Unidos solicitó a Grecia que cancele las autorizaciones de vuelo por espacio aéreo nacional concedidas del 1 al 24 de setiembre para aviones rusos con dirección a Siria. Grecia dijo que examina la solicitud.

Sergei Karaganov, fundador del Consejo sobre Política Exterior y Defensa, una prominente asociación de expertos políticos rusos, dijo que Rusia consideraba la posibilidad de sumarse a la coalición contra el grupo Estado Islámico, pero Occidente se ha mostrado hostil a la fecha.

“Son renuentes a aceptar propuestas de Putin, a quien quieren contener”, apuntó.

Igor Korotchenko, coronel retirado del estado mayor de las fuerzas armadas rusas y ahora editor de la revista Defensa Nacional, también dijo que aunque Rusia ha suministrado armas al gobierno de Al Asad, no tiene intención de enviar efectivos a Siria.

“Rusia no enviará soldados al Medio Oriente, eso está absolutamente excluido”, afirmó. “Ese es un problema de Estados Unidos. Rusia no pagará por ello con vidas de sus soldados”.

Fuente: AP

En: elcomercio

Potential Russian troop deployment in Syria draws U.S. concerns

President Vladimir Putin has been coy on the subject, saying Russia is weighing various options, a statement that has fuelled suspicions about the Kremlin’s intentions.

In a photo provided by the state-run Syrian Arab News Agency, President Bashar Assad of Syria meets with Mikhail Bogdanov, left, a Russian deputy foreign minister, in Damascus, Dec. 10, 2014. Russia has sent an advance military team to Syria and taken other steps that some fear could presage a vast expansion of Russian support for Assad. Photo: SANA / NYT

In a photo provided by the state-run Syrian Arab News Agency, President Bashar Assad of Syria meets with Mikhail Bogdanov, left, a Russian deputy foreign minister, in Damascus, Dec. 10, 2014. Russia has sent an advance military team to Syria and taken other steps that some fear could presage a vast expansion of Russian support for Assad. Photo: SANA / NYT

By: Vladimir Isachenkov The Associated Press, Published on Mon Sep 07 2015

MOSCOW— Signs of an ongoing Russian military buildup in Syria have drawn U.S. concerns and raised questions of whether Moscow plans to enter the civil war raging in that country.

President Vladimir Putin has been coy on the subject, saying Russia is weighing various options, a statement that has fuelled suspicions about the Kremlin’s intentions.

Observers in Moscow say the Russian manoeuvring could be part of a plan to send troops to Syria to fight the Islamic State group in the hope of fixing fractured ties with the West. They warn, however, that Putin would likely find it hard to sell his idea to a skeptical U.S. and he risks potentially catastrophic repercussions if he opts for unilateral military action in Syria.

By playing with the possibility of joining the anti-ISIS coalition, Putin may hope to win a few key concessions. His main goal: the lifting of Western sanctions and the normalization of relations with the United States and the European Union, which have sunk to their lowest point since the Cold War amid the Ukrainian crisis.

In addition, the Russian leader may be angling to make the West more receptive to Moscow’s involvement in Ukraine, while retaining influence in Syria.

Early this summer, the Kremlin put forward a peace plan for Syria that envisions enlisting Syrian government forces and Iran in the anti-ISIS coalition. A few rounds of negotiations with the Americans and Saudis have brought no visible results, and now Moscow appears to be testing the water for a next move: beefing up its military presence in Syria.

While Putin said Friday there is no talk “just yet” about Russian troops joining the fight against the Islamic State, he seemed to keep the door open for the possibility, saying “we are looking at various options.”

The Russian leader is set to attend the United Nations General Assembly later this month, and some analysts say a proposal to deploy troops to Syria could be the focal point of his visit.

Since the Soviet times, Russia has had close political and military ties with Syria, which hosts a Russian navy facility in the Mediterranean port of Tartus intended to service and supply visiting ships. While the Soviet-era facility has just a couple of floating piers along with a few rusting repair shops and depots, it has symbolic importance as the last remaining Russian military outpost outside the former Soviet Union.

Moscow has staunchly backed Syrian President Bashar Assad throughout the 4½-year civil war, providing his regime with weapons and keeping military advisers in Syria. Putin said again Friday that Russia is providing the Syrian military with weapons and training.

Rami Abdurrahman, the head of the Britain-based monitoring group Syrian Observatory for Human Rights, said there have been reports since mid-August of Russian troops in the capital’s airport and another airport in the coastal city of Latakia.

“We don’t know if they are troops or transporters of weapons and ammunition,” he said, noting an increase in the flow of Russian weapons arriving in Syria since July.

“The fact that (military co-operation) is not new is one thing, but there is a noticeable increase,” said Abdurrahman, who has a large network of activists on the ground in Syria helping him monitor the situation.

U.S. Secretary of State John Kerry signalled Washington’s concern in a phone call with his Russian counterpart Sergey Lavrov over the weekend.

The State Department said that Kerry made it clear that if reports of an imminent Russian military buildup in Syria were accurate, “these actions could further escalate the conflict.”

According to U.S. defence officials, who spoke on condition of anonymity, the U.S. has seen an increasing number of Russian transport planes seeking diplomatic approval for flights into Syria. They said it’s not clear what is in the aircraft or what their purpose is.

Greek Foreign Ministry spokesman Constantinos Koutras said the U.S. has asked Greece to cancel overflight permission given to Russia Sept. 1-24, for flights headed to Syria. He said they are examining the request.

If Russia ends up sending its military contingent to Syria, it will likely include a few combat jets along with support personnel and some troops to guard them, Felgenhauer said. Staying away from ground action would allow Russia to avoid any significant losses.

Alexei Malashenko, a Middle East expert with the Carnegie Endowment’s Moscow office, was skeptical, saying that Putin’s apparent plan to use Syria to improve ties with the West will be unlikely to succeed.

He warned that if Russia fails to strike a deal with the U.S. and tries to do it alone alongside Assad’s forces, it would further damage its relations not just with the U.S. but regional powers. It will also likely trigger a negative public response, providing a painful reminder of the botched Soviet war in Afghanistan.

“It will not be received with joy here in Russia; everyone will compare it to Afghanistan,” he said. “If they do it, it would be a very stupid thing. It’s very simple to get in, but it could be quite difficult to get out.”

Malashenko also warned that deploying Russian soldiers to fight the ISIS would draw risks of jihadist retaliation and raise the terror threat for Russia.

While launching unilateral action would be extremely risky, it’s difficult to predict how Putin will act if his offer of joint action against ISIS is rejected by Washington, Malashenko said.

“Putin is unpredictable, and he is very emotional,” he said.

In: thestar.com

Quiénes son los kurdos y por qué todavía no tienen un Estado

Son la minoría étnica sin Estado propio más importante de todo el Medio Oriente. Más de 30 millones de personas –según los cálculos más conservadores– repartidas en un territorio que hoy se dividen Turquía, Siria, Irak e Irán.

Pero unidos por una lengua propia y una cultura milenaria, el pueblo kurdo nunca ha dejado de soñar con un Kurdistán independiente.

Y algunos creen que la amenaza del grupo autodenominado Estado Islámico podría contribuir a hacer ese sueño realidad.

Por un lado los kurdos se han erigido en una de las más importantes líneas de defensa contra los avances de los yihadistas en el norte de Irak y Siria, obligando a Occidente a reconocerlos como aliados clave en la batalla contra EI.

Y también han aprovechado el debilitamiento de los gobiernos de Bagdad y Damasco para expandir el territorio controlado por las autoridades del Kurdistán iraquí y ganar mayor protagonismo en Siria, donde aspiran a obtener un nivel de autonomía similar al que ya tienen en Irak.

Aunque la reticencia de Turquía a involucrarse directamente en la defensa de Kobane también da una idea de las fuerzas que a lo largo de la historia han evitado la unificación e independencia de la nación kurda.

Unas fuerzas que siguen vigentes en la actualidad.

Ajedrez de siglos

En la esta estratégica ciudad siria de Kobane, ubicada al sur de la frontera turca, un puñado de milicianos kurdos apenas ha logrado resistir a los embates de EI, en buena medida gracias al apoyo de los bombardeos de la coalición occidental.

“Los kurdos de Turquía, sin embargo, están furiosos con las tropas turcas que les impiden cruzar la frontera para pelear al lado de las milicias kurdas en Siria, el YPG”, cuenta el corresponsal de la BBC en Turquía, Mark Lowen.

“Creen que a Turquía le alegraría ver caer a Kobane si eso también significa el fin de las esperanzas kurdas para una entidad autónoma en Siria”, explica.

Y ese sólo es un ejemplo del complicado ajedrez político que lleva décadas –cuando no siglos– evitando la existencia de un Kurdistán independiente.

Esa posibilidad tomó especial fuerza luego de la conclusión de la Primera Guerra Mundial.

Historia milenaria

La historia del pueblo kurdo, sin embargo, empieza mucho antes.

En el año 612 a.C., según los historiadores que consideran a los kurdos descendientes directos de los medos, el imperio que dominó la zona desde esa fecha hasta su anexión por el imperio persa en 6 a.C.

Y durante las posteriores invasiones árabes-musulmanas los kurdos terminarían convirtiéndose al islam, pero sin perder su lengua e identidad distintiva y a pesar de estar divididos en numerosos principados.

Esos principados kurdos se los disputaron por mucho tiempo el Imperio otomano y el persa, que tenían sus capitales en lo que hoy son Turquía e Irán.

Y, en esa pugna, los kurdos terminarían alineándose con el Imperio Otomano por razones religiosas y a cambio de una importante dosis de autonomía que sólo empezaría a ser cuestionada a inicios del siglo XIX.

Esa es una de las razones por las que con el desmembramiento del imperio turco, al final de la Primera Guerra Mundial, algunos kurdos –no todos– empujarían con fuerza la idea de un Kurdistán independiente.

Y la idea sería incluso recomendada por el Tratado de Sèvres, que certificó la rendición del Imperio otomano en 1920.

Un conjunto de factores, sin embargo, terminarían haciéndola impracticable.

Por un lado, los sectores más conservadores de la sociedad kurda, más interesados en la protección de su religión que en un incierto proyecto nacionalista, no veían con buenos ojos la separación de la naciente Turquía, que prometía un Estado islámico de turcos y kurdos y terminó quedándose con la mayor parte del Kurdistán.

Y las potencias occidentales también redibujarían las fronteras para darle partes del territorio habitado por los kurdos a sus protegidos: Siria, en el caso de los franceses, e Irak, para la que Reino Unido reclamó la rica zona petrolera de Mosul.

“Los aliados dibujaron las fronteras en función de sus intereses”, explica Murat Nisancioglu, del servicio turco de la BBC.

“Y ya luego los proyectos nacionalistas a lo interno de los nuevos países, como Turquía, hicieron todo lo posible por aplastar cualquier oposición”, agregó.

Luchando por la independencia

Movimientos independentistas kurdos surgirían luego, inevitablemente, en Turquía, Siria, Irak e Irán.

Pero nunca conseguirían el apoyo real de Occidente, más preocupado por lo que las pretensiones kurdas podía significar para la estabilidad regional.

Y la orientación comunista del PKK –el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, la principal fuerza independentista kurda en Turquía, considerada una organización terrorista por el gobierno de Ankara y sus amigos occidentales– tampoco le ayudaría a los nacionalistas kurdos a granjearse la simpatía de EE.UU. y sus principales aliados.

En la actualidad, Turquía está inmersa en un proceso de paz con el PKK marcado por un acuerdo de cese del fuego alanzado en marzo de 2013, el que muchos esperan represente el final de una lucha armada que inició en 1984 y ha causado más de 40.000 muertos.

Pero el objetivo declarado no es independencia, sino autonomía.

Y el máximo líder el PKK –Abdullah Ocalan, en la cárcel desde 1999– ya advirtió que si Turquía deja que Kobane caiga en manos de Estado Islámico, las conversaciones llegarán a su fin.

En ese contexto, las cada vez más fuertes protestas de los kurdos en Turquía y los recientes ataques del ejército turco en contra de posiciones del PKK –los primeros en dos años– no auguran nada bueno para las negocaciones en Turquía.

Mientras en Irak y Siria el cada vez mayor protagonismo de los kurdos, y las menciones cada vez más frecuentes a la posibilidad de su independencia, también ha generado nerviosismo entre las poblaciones no kurdas con las que comparten algunas áreas y ciudades.

Porque la posibilidad de un Kurdistán independiente está de nuevo en el tapete, con más fuerza que nunca.

Aunque está por verse si esta vez las fuerzas se alinearán del lado de los kurdos, por primera vez.

En: BBC

Ver: ¿Por qué Turquía se resiste a intervenir frente a Estado Islámico?

Ataque químico a Halabja

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ONU: Evidencia indica papel de Bashar al-Assad en crímenes

La manera en que países como Rusia, USA y China han tomado partido en este conflicto deja mucho que pensar. De todas formas, cualqujeir tipo de abuso por parte de un Estado contra la población civil debe ser drásticamente sancionado.

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Navi Pillay, Alta Comisionada de las Naciones Unidas, dijo que un panel de la organización que investiga abusos en la guerra civil siria ha generado “enorme cantidad de evidencia” de crímenes que “indica responsabilidad en el nivel más alto del gobierno”.

Ginebra (AP).- La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para derechos humanos dijo el lunes que existe creciente evidencia de que funcionarios del gobierno sirio, incluyendo el presidente Bashar al-Assad, son responsables por crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra.

Navi Pillay dijo que un panel de la ONU que investiga abusos en la guerra civil siria ha generado “enorme cantidad de evidencia” de crímenes que “indica responsabilidad el nivel más alto del gobierno, incluyendo el jefe de estado”.

Pero Pillay, que respondió el lunes a preguntas sobre problemas de derechos humanos en todo el mundo, dijo que las listas de presuntos criminales están guardadas bajo llave en su oficina y seguirán selladas allí hasta que sean solicitadas por autoridades internacionales.

En Siria, dijo Pillay, “ la magnitud y crueldad de los abusos que son perpetrados por elementos de ambas partes es casi increíble”.

En: Diario Gestión

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¿Por una foto del año 2009?: Medio británico publica foto de John Kerry con Bashar al-Assad que escandaliza a EE.UU.

Considero que no debe descontextualizarse una imagen, más aún si fue tomada el año 2009.

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La imagen difundida por The Daily Mail corresponde a una cena íntima que sostuvieron el actual secretario de Estado estadounidense con el presidente de Siria durante el 2009. Ahora el primero compara al segundo con Hitler.

A solo 24 horas de haberlo comparado con Adolf Hitler, hoy el diario británico ‘The Daily Mail’ publicó una foto del 2009 en la que se aprecia al secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, con el controvertido presidente de Siria, Bashar al-Assad, en una imagen que viene escandalizando a los estadounidenses.

La imagen corresponde a una cena íntima que sostuvieron en el restaurante Naranj de Damasco el, en ese entonces, senador de Washington con el líder del país árabe. Ambos estaban acompañados por sus esposas.

Según ‘The Daily Mail’, Kerry encabezaba una delegación estadounidense que se encontraba en Siria para debatir algunas ideas de paz en la región. Al término de su visita a ese país, Kerry aseguró que Barack Obama y Estados Unidos consideraban a Siria un actor clave en los esfuerzos de Washington de reanimar el estancado proceso de paz en Medio Oriente.

En la actualidad, la administración de Obama busca el respaldo de las fuerzas políticas estadounidenses para una acción militar contra Siria, tras un supuesto ataque químico perpetrado en agosto contra civiles en Damasco. La medida -aseguran- busca frenar el uso de armas químicas por parte de Bashar al-Assad.

En: Gestion

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Último minuto: Estados Unidos tomará acciones militares contra el régimen sirio

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“He decidido que Estados Unidos debe tomar acción militar en Siria”. Con estas declaraciones, el presidente de los Estados Unidos y Premio Nobel de la Paz, Barack Obama, abre nuevamente un cuestionable tópico en el mundo globalizado: El gasto militar y la actual crisis económica mundial. Mientras Rusia apoya al gobierno de Bashar Al Assad y exige que el gobierno norteamericano presente pruebas del uso de armas químicas contra la población civil siria, el Primer Ministro del Reino Unido, David Cameron, apoya la posición del presidente de los Estados Unidos, quien ha señalado que buscará la aprobación del congreso norteamericano para continuar con las acciones militares en Siria.

La orden para el ataque iniciaría con Obama, y sería entregada al general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos y al secretario de Defensa, Chuck Hagel.

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Los cinco destructores de la Marina estadounidense —USS Gravely, USS Mahan, USS Barry, USS Stout y USS Ramage— ya están en el Mediterráneo a la espera de la orden para atacar.

La ONU ha sido dejada de lado en este tema pues los reportes de los agentes especializados en armas químicas demorarían hasta 3 semanas para ser revisados por el Secretario General Ban Ki-moon. En ese sentido, esta acción militar no tomaría en cuenta ninguna Resolución de Asamblea General ni del Consejo de Seguridad.

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El presidente de EE.UU., Barack Obama, afirmó hoy que ha decidido llevar a cabo una “acción militar” contra Siria tras haber dado por probado que el régimen de Bashar Al Assad fue el responsable del ataque con armas químicas del pasado 21 de agosto en la periferia de Damasco.

Sin embargo, el mandatario estadounidense indicó que decisión se tomará en el Parlamento de aquel país.

“Voy a buscar autorización para el uso de la fuerza en los representantes del pueblo estadoundense en el congreso”, sostuvo en una conferencia desde la Casa Blanca.

REITERÓ QUE TIENE EVIDENCIA DE ATAQUE CON ARMAS QUÍMICAS
“En total, más de 1000 personas asesinadas, gaseadas por su propio gobierno. Tenemos pruebas contundentes. Es un asalto a la seguridad humana. Es un peligro a la comunidad internacional. Amenaza a nuestros vecinos, aliados, Israel, Líbano, Iraq”, expresó.

“Este tipo de amenazas deben ser enfrentadas”, subrayó.

“No podemos y no haremos vista gorda a lo que pasó en Damasco”, afirmó el presidente estadounidense.

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Siria espera el ataque “en cualquier momento”

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