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02/02/20: The Peruvian Laboratory and Political atomization. Congressional elections.

THE PERUVIAN LABORATORY AND POLITICAL ATOMIZATION: 

Efraín Gonzales de Olarte 

The atomization of politics in Peru, shown in the recent congressional elections, with 21 political organizations competing for 130 seats in the congress, is a fact worthy of the greatest attention and concern, for its repercussions on governance and on the development of Peru.

This electoral process can be seen as a social experiment, almost a laboratory, which consists in how to choose 130 congressmen – for a year and a half – that represent the wishes, expectations, frustrations and hopes of more than 20 million voters. It is necessary, however, to take into account that the context, in which the elections were held, had four major components that have certainly conditioned the vote.

First, we come from a political crisis of representation, which concluded in the dissolution of the Congress of the Republic. Second we lived an unprecedented period of fight against corruption with prosecutors who have investigated the former presidents of the republic and some notable politicians. Third, the economy has begun to stagnate in part due to external factors – the US-China trade war – and internal factors, the relative inability of the government to execute its investment budgets, and finally we live in an atmosphere of citizen insecurity and violence of gender and criminal unpublished in Peru. With these big problems in mind, 21 electoral organizations were registered, of which maximum three could be accredited as “political parties”, the rest were organizations with electoral purposes, without doctrine, without organization, without all those attributes that are required to aspire to alter in serious politics.

Normally, serious countries have bipartisan systems, in some others they have up to four political parties or movements that aspire to govern, which allows us to propose great policy and governance orientations. But having 21 organizations, with a political system fragmented to the extreme obviously the electoral preferences no longer go through the great policy options – conservative, liberal, social democratic or socialist – but to the small needs of the population, which in the Peruvian case are many.

These “experimental” elections have shown us that insecurity is a big problem, that is why people have voted for the organization and for the leader who offers them security, for those who represent the forgotten and discriminated Peruvian who also has a religious ideology with a biblical ethic, but they have also voted for those who are unhappy with the economic model and political structures, which in the end propose “hard-handed” governments, that is, an important group of Peruvians do not believe in this state and want a more authoritarian. But, they have also voted for some organizations with some experience and with global proposals to govern Peru, one of which points to cheap and cardboard education, as a means of social ascent. In addition, these elections have punished politicians and their organizations that made congress a machine favorable to corruption, to low-law politics. This choice has thus been a process of social catharsis. Basically, all the proposals converge on the need for more State, but above all for a strong one in democracy. These elections tell us that Peru is fragmented to the extreme and since no one has achieved a majority beyond 10%, the question arises: is it possible that 10 political organizations can agree on a common agenda? We do not know, it is an unprecedented and interesting situation, almost a social experimental laboratory. I presume that a common agenda would be the list of promises of each group: fight against insecurity, inclusion policies for the less favored, especially in rural areas, continuity in the fight against corruption, more and better social policies – education and health – and greater efficiency and effectiveness of the state. It is an unknown if the necessary reform of the political system and its parties, and the mechanisms of future election can be approved quickly with this congress.

The government of President Vizcarra will have to tune into this agenda. However, this congress will not only be one year and more, but also this year begins the presidential campaign for the general elections of 2021 and there are several new congressmen who feel presidential. This makes me think that we will remain more or less the same, because too many scenarios are crossed and the time of this congress and the government is already short. Finally, in a situation of atomization of political representations and with enough improvisation, what will count is who are the representatives with their own name, somehow the most voted will count for possible agreements, rather than their platforms. When there are crises in which the institutions stop working, they are replaced by the notable ones, which in this case are the most voted.

I will return to the subject in a month, when we know the composition of the congress, the government has taken note of the results and Peru has digested these laboratory results. I cannot fail to recognize that despite all Peru is processing its crises while maintaining its democratic system, almost a miracle.

02.03.2020

28/01/20: El laboratorio peruano y la atomización política. Elecciones 2020

EL LABORATORIO PERUANO Y LA ATOMIZACIÓN POLÍTICA:

Efraín Gonzales de Olarte

La atomización de la política en el Perú, mostrada en las elecciones congresales recientes, con 21 organizaciones políticas compitiendo por 130 curules en el congreso, es un hecho digno de la mayor atención y preocupación, por sus repercusiones sobre la gobernabilidad y sobre el desarrollo del Perú.

Este proceso electoral puede ser visto como un experimento social, casi de laboratorio, que consiste en cómo elegir 130 congresistas –por un año y medio- que representen los deseos, las expectativas, las frustraciones y las esperanzas de más de 20 millones de electores. Es necesario, sin embargo, tomar en cuenta que el contexto en el cual se dieron las elecciones tenían cuatro grandes componentes que ciertamente han condicionado la votación. En primer lugar, venimos de una crisis política de representación,  que concluyó en la disolución del congreso de la república, luego vivimos un período inédito de lucha contra la corrupción con fiscales que tienen investigados a los ex presidentes de la república y algunos políticos notables, en tercer lugar, la economía ha comenzado a estancarse en parte por factores externos – guerra comercial USA versus China- y por factores internos la incapacidad relativa del gobierno de ejecutar sus presupuestos de inversión, y finalmente vivimos en una atmósfera de inseguridad ciudadana y de violencia de género y delictiva inédita en el Perú. Con estos grandes problemas en mente, se inscribieron 21 organizaciones electorales de las cuales máximo tres podrían ser acreditadas como “partidos políticos”, el resto fueron organizaciones con fines electorales, sin doctrina, sin organización, sin todos aquellos atributos que se requiere para aspirar a alterar en política seria.

Normalmente, los países serios tienen sistemas bipartidistas, en algunos tienen hasta cuatro partidos o movimientos políticos que aspiran a gobernar, lo que permite proponer grandes orientaciones de política y de gobernanza. Pero tener 21 organizaciones significa que el sistema político se ha fragmentado al extremo y que las preferencias electorales ya no pasan por las grandes opciones de políticas – conservadora, liberal, social demócrata o socialista- sino por las pequeñas necesidades de la población, que en el caso peruano son muchas.

Estas elecciones experimentales nos han mostrado que la inseguridad es un gran problema, por ello la gente ha votado por la organización y por el líder que les ofrece seguridad, por aquellos que representan al peruano olvidado y discriminado que además tiene una ideología religiosa con una ética bíblica, pero también han votado por aquellos que están descontentos con las estructuras económica y políticas, que en el extremo proponen gobiernos de “mano dura”, es decir, un grupo importante de peruanos no creen en este estado y quieren uno más autoritario y recio. Pero también han votado por algunas organizaciones con cierta experiencia y con propuestas globales para gobernar el Perú. Además, estas elecciones han castigado a los políticos y sus organizaciones que hicieron del congreso una máquina favorable a la corrupción, a la política de baja ley. Esta elección ha sido, pues, un proceso de catarsis social.

En el fondo, todas las propuestas convergen en que se requiere de más estado, pero sobre todo de un estado fuerte.

Estas elecciones nos dicen, que el Perú está fragmentado al extremo y dado que nadie ha logrado una mayoría más allá del 10%, se presenta la interrogante: ¿será posible que 10 organizaciones políticas se puedan poner de acuerdo sobre una agenda común? No lo sabemos, es una situación inédita e interesante, casi de laboratorio social.

Presumo que una agenda común sería la lista de promesas de cada grupo: lucha contra la inseguridad, políticas de inclusión para los menos favorecidos sobre todo en el ámbito rural, continuidad de la lucha contra la corrupción, más y mejores políticas sociales –educación y salud- y mayor eficiencia y eficacia del estado. Es una incógnita si la necesaria reforma del sistema político y sus partidos, y los mecanismos de elección futura se podrán aprobar rápidamente con este congreso.

El gobierno del presidente Vizcarra tendrá que sintonizar con esta agenda. Sin embargo, este congreso no sólo será de un año y más, sino que además este año comienza la campaña presidencial para las elecciones generales del 2021 y hay varios nuevos congresistas que se sienten presidenciables. Esto me hace pensar que seguiremos más o menos igual, pues se cruzan demasiados escenarios y el tiempo de este congreso y del gobierno es ya corto.

Finalmente, en una situación de atomización de las representaciones políticas y con bastante improvisación, lo que va a contar es quienes son los representantes con nombre propio, de alguna manera los más votados contarán para los posibles acuerdos, más que sus plataformas. Cuando se presentan crisis en las que las instituciones dejan de funcionar, éstas son reemplazadas por lo notables, que en este caso son los más votados.

Volveré sobre el tema en un mes, cuando sepamos la composición del congreso, el gobierno haya tomado nota de los resultados y el Perú haya digerido estos resultados de laboratorio. No puedo dejar de reconocer que pese a todo el Perú está procesando sus crisis manteniendo su sistema democrático, casi un milagro.

28.01.2020

11/12/19: Los principios y los intereses en el Perú

LOS PRINCIPIOS Y LOS INTERESES Y EL DESARROLLO HUMANO

Efraín Gonzales de Olarte[1]

Existe una vieja tensión entre intereses y principios. Los países se desarrollan si los segundos subordinan a los primeros. 

El comportamiento humano oscila entre la defensa de intereses  particulares y principios éticos y morales. En general los intereses tienen como base el egoísmo, a menudo llevados por instintos de sobrevivencia, pero también por el deseo de poder económico o político. Los principios son códigos éticos que provienen de la necesidad de una convivencia humana civilizada y, muy a menudo, basada en sentimientos de solidaridad, cooperación, competencia, compasión.

Veamos un ejemplo para comprender la importancia de este tema para el desarrollo de un país y para el desarrollo humano. Hoy se ha generado o impuesto en el sentido común que la inversión es la única solución para el desarrollo del Perú, venga de donde venga, lo importante es que se invierta. Obviamente, los interesados en tal idea son los propietarios del capital, que con sus inversiones obtendrán las ganancias correspondientes. Sin embargo, observamos que en el Perú se ha invertido como nunca en los últimos veinte años, pero que esto ha generado que una minoría incremente drásticamente sus ingresos, mientras que las mayorías sólo han recibido aumentos muy modestos, es decir, la inversión que ha servido para crecer no ha servido para reducir las desigualdades, es decir el interés de la ganancia se ha contrapuesto al principio de la equidad.

En estas circunstancias si a alguien se le ocurre proponer mayores impuestos sobre las ganancias para tener mayores recursos para redistribuir, inmediatamente los intereses dicen que tales impuestos reducirían el crecimiento. El problema es que los inversionistas no pueden pensar en el bien común a partir de sus intereses, por definición pensarán en sus futuras ganancias y si los trabajadores se benefician proporcionalmente será una casualidad. Frente a ello, los principios de justicia social, de equidad y de compasión, aparecen como las ideas que podrían lograr los equilibrios sociales, para lo cual se requiere un pacto social distinto (quizás un modelo económico reajustado) y un estado equilibrador.

El problema central es cómo se establecen los principios en el funcionamiento de una sociedad, para que se logre que los intereses privados, sectoriales o particulares no reduzcan la creación de oportunidades para todos. Normalmente, las grandes normas (Constitución, leyes y decretos gubernamentales) se inspiran en los principios democráticos de igualdad de oportunidades, promoción de la equidad, cuidado por el medio ambiente y mejora del bienestar de las personas, es decir, casi todas las normas peruanas tienen como bases éticas estos principios. Sin embargo, en la realidad no se cumplen o se cumplen parcialmente, creo que por tres razones: 1. Porque el Estado peruano no tiene la capacidad y autonomía de hacerlo, es decir o tiene debilidades institucionales o es “asediado” por intereses particulares. Es decir, un estado débil es manejado por los intereses. 2. Porque los grupos con intereses particulares (empresas, partidos políticos, gremios) tratan de manejar los gobiernos (nacional, regionales o locales) en función de sus intereses. 3. La cosa empeora si los intereses particulares se sirven del estado corrompiendo a sus funcionarios.  El resultado colectivo es, en general, mayor inequidad, menor integración, mayor conflicto social y hasta menor democracia.

La crisis actual en realidad se da porque los intereses particulares se han impuesto a los principios de equidad, inclusión, respeto a la ley y no hay un estado con sus tres poderes capaz de llevar al equilibrio entre estos intereses, el bienestar colectivo y el bien común.

Pando, diciembre 2019

[1] Profesor, Departamento de Economía PUCP

02/12/19: Principles and Interests in Peru

PRINCIPLES, INTERESTS AND HUMAN DEVELOPMENT

Efraín Gonzales de Olarte 

There is an old tension between interests and principles. Countries develop if the latter prevail over the former.

Human behavior oscillates between the defense of particular interests and ethical and moral principles. In general, interests are based on selfishness, often driven by survival instincts, but also by the desire for economic or political power. The principles are ethical codes that come from the need for a civilized human coexistence and, very often, based on feelings of solidarity, cooperation, competition, compassion.

Let’s look at an example to understand the importance of this issue for the development of a country and for human development. Today it has been generated or imposed in the common sense that investment is the only solution for the development of Peru, wherever it comes from, the important thing is that it be invested. Obviously, those interested in such an idea are the owners of capital, who with their investments will obtain their corresponding profits. However, we observe that Peru has invested as never in the last twenty years, but that this has led to a minority drastically increasing its income, while the majority have only received very modest increases, that is, the investment that has served to grow has not served to reduce inequalities, that is, the interest of profit is opposed to the principle of equity.

In these circumstances, if someone occurs to propose higher income taxes to have greater resources to redistribute, interest immediately says that such taxes would reduce growth. The problem is that the quality of the investment is not taken into account, since it could be said that the interests of the capitalists do not contradict that of the workers, provided that the latter are proportionally favored. But when this does not happen, then the principles of social justice, equity and compassion appear as the ideas that social equilibrium could achieve.

The central problem is how the principles are established in the operation of a society, so that private, sectoral or private interests do not reduce the creation of opportunities for all. Normally, the important norms (Constitution, laws and government decrees) are inspired by democratic principles of equal opportunities, promotion of equity, care for the environment and improvement of people’s well-being, that is, almost all Peruvian norms. They have as ethical bases these principles. However, in reality they are not partially fulfilled or fulfilled at all, I believe that for two reasons: 1. Because the Peruvian State does not have the capacity and autonomy to do so, that is, it has institutional weaknesses or is “besieged” by particular interests. Thus, a weak state is managed by interests. 2. Because groups with particular interests (companies, political parties, unions) try to manage governments (national, regional or local) according to their interests. The collective result is, in general, greater inequality, less integration and in many cases less democracy. The current crisis actually occurs because private interests have been imposed on the principles of equity, inclusion, respect for the law and there is no Peruvian state, with its three powers, capable of bringing the balance between these interests and collective well-being.

25/11/19: Rents, inequality and corruption in Peru

RENTS, INEQUALITY AND CORRUPTION: The country of the little brothers and little friends.

Efraín Gonzales de Olarte

One of the main causes of socio-economic inequality in Peru is the rentier origin of more than half of the national income. The owners of land, mines and oil and gas fields receive a rent, for the difference in their costs (which includes the profits) in relation to the prices they receive. For example, the cost of production of an ounce of gold is around $ 300 and the international price is $ 1,400, the difference is not due to productivity but to what is called differential rent. The series of monopolies and oligopolies in various public services offered by private companies also earn income, even if they are regulated. The owners of buildings, apartments, offices also receive an urban real estate income (rents), whatever their size. Territorially, there are an infinity of small and medium businesses whose income has a component of space rent. In sum, the income received is due to land ownership, real estate, the privileged position in the market or a special geographic location. Additionally, the neoliberal model has also become an ideological monopoly of how the economy and the state should be organized.

The problem is that in general, income is not connected with productivity but with property, therefore income depends on how much one has and not how productive it is. This generates that an inequality in the distribution of income, because the owners and monopolists receive high shares, which cannot be accessed by purely productive sectors such as industry in all its forms, nor by workers. One would be tempted to say that inequality is “structural” in Peru because we have an economy focused on rent and rentiers. This is the economic part of the Peruvian distributive problem.

The political part comes when to maintain property rights, the monopolistic position and the economic model, the “economic agents” try to secure their concessions, their monopolies and the neoliberal model, for which lobbies are created, political parties are financed and Candidates and, finally, Public officials and state authorities are corrupted, that is, everything is valid in order to maintain a certain ownership structure, a certain productive structure, the current economic model, in short to maintain the economic power. This is what has happened in Peru, apparently throughout its history since XVI century, but particularly today, and perhaps for the first time in a visible and documented manner. But the most remarkable thing is that “thanks” to the operations of Brazilian corrupting companies, it has been revealed that large Peruvian companies and their businessmen have tried to obtain income illegally and immorally through corruption and, at the same time, have infected the neoliberal model, which in addition to having equity failures and poor inclusion – light outlets in Chile and other countries – in Peru is contaminated by corruption. Therefore, the fight against corruption must be assumed as a national crusade and make the recovery of public and private morals the basis for maintaining democracy and correcting the economic model, which could change the course of the history of corruption. Hopefully, the Judiciary Power is investigating and they are close to issue sentences against all those who enriched themselves illegally and immorally at the expense of all

Peruvians. Lima, 22 – 11 – 2019

 

22/11/19: Economía rentista, desigualdad y corrupción en el Perú

RENTA, DESIGUALDAD Y CORRUPCIÓN: El país de los hermanitos y amiguitos.

Efraín Gonzales de Olarte

Una de las principales causas de la desigualdad socio-económica en el Perú es el origen rentista de más de la mitad del ingreso nacional. Reciben una renta los propietarios de tierras, minas y yacimientos de gas y petróleo, por la diferencia de sus costos (que incluye las ganancias) en relación a los precios que reciben. Por ejemplo el costo de producción de una onza de oro está alrededor de 300 dólares y el precio internacional es 1,400 dólares, la diferencia no se debe a productividad sino a lo que se denomina renta diferencial. La serie de monopolios y oligopolios en varios servicios públicos ofertados por empresas privadas también obtienen rentas, aun estando regulados. Los propietarios de edificios, departamentos, oficinas reciben también una renta inmobiliaria urbana (los alquileres), cualquiera que sea su tamaño. Territorialmente, existen una infinidad de pequeños y medianos negocios cuyos ingresos tienen un componente de renta espacial. En suma, la renta recibida se debe a la propiedad de la tierra, inmobiliaria, a la posición privilegiada en el mercado o a una localización especial. Adicionalmente, el modelo neoliberal se ha convertido también en un monopolio ideológico de cómo se debe organizar la economía y el estado.

El problema es que en general, la renta no está conectada con la productividad sino con la propiedad, en consecuencia los ingresos dependen de cuanto tiene uno y no de cuan productivo se es. Esto genera que en la distribución del ingreso los propietarios y los monopolistas reciben un ingreso, al que no pueden acceder los sectores netamente productivos como la industria en todas sus formas, ni los trabajadores. Uno estaría tentado a afirmar que la desigualdad es “estructural” en el Perú porque tenemos una economía centrada en la renta y en los rentistas. Esta es la parte económica del problema distributivo peruano.

La parte política viene cuando para mantener los derechos de propiedad, la posición monopólica y el modelo económico, los “agentes económicos” tratan de asegurar sus concesiones, sus monopolios y el modelo neoliberal, para lo cual se crean lobbies, se financian partidos políticos y candidatos y, finalmente, se corrompe funcionarios públicos y autoridades estatales, es decir todo vale con tal de mantener cierta estructura de propiedad, cierta estructura productiva y el modelo económico vigente.

Esto es lo que ha sucedido en el Perú, al parecer durante toda su historia, pero particularmente hoy, y quizás por primera vez de manera visible y documentada.

Pero lo más notable es que “gracias” a las operaciones de las empresas corruptoras brasileñas se ha develado que también grandes empresas peruanas y sus empresarios han tratado de obtener rentas de manera ilegal e inmoral a través de la corrupción y, al mismo tiempo, han infectado el modelo neoliberal, el cual además de tener la fallas de equidad y poca inclusión -salidas a luz en Chile y otros países- en el Perú está contaminado por la corrupción.

Por ello, la lucha contra la corrupción la debemos asumir como una cruzada nacional y hacer de la recuperación de la moral pública y privada las bases para mantener la democracia y corregir el modelo económico, lo que podría cambiar el curso de la historia de la corrupción.  Ojalá el poder judicial llegué a emitir sentencias contra todos aquellos que se enriquecieron ilegal e inmoralmente a costa de todos los peruanos.

Lima, 22 – 11 – 2019

30/10/19: The Chilean Neoliberal Experiment in Question

THE CHILEAN NEOLIBERAL EXPERIMENT IN QUESTION: THINGS AND PEOPLE

Efraín Gonzales de Olarte[1]

The successive economic crises of the eighties of the last century, in Latin America, led to the application of the recipes of the “Washington Consensus (CW)”, collegiate opinion of multilateral organizations, renowned economists and the Department of the American Treasury of 1989. In essence, this consensus had three central points: the liberation of all the markets intervened or regulated by the states, the privatization and withdrawal of the state from productive activities, the promotion of free enterprise and private investment, which in its set and breadth generated the so-called economic neoliberalism or neoliberal model.

The set of ten recipes contained in the CW was applied in a varied way in almost all Latin American countries. The one that stood out for its early application and within a dictatorial government was Chile and, over time, the model was maintained even by the democratic governments that replaced Pinochetism, both right and left. Chile’s growth was paradigmatic and became the “model” to imitate, not only in macro-economic management, poverty reduction, but also in several of the institutional reforms: the pension system, labor market regulation, the quasi privatization of higher education, etc. The neoliberal model worked much better in Chile than in the other countries of Latin America. There was, however, a critical issue: the inequality of wealth and income, which over time increased. This issue seemed of less concern, since GDP per capita went from US $ 2,500 in 1990 to 22,000 in 2018, which covered the other results, the problem was that personal income did not grow as the product, today the average monthly income is of only 550 dollars. Additionally, social programs (education and health) did not help reduce human inequalities. Apparently the inequality thesis proposed by Thomas Piketty (El Capital in the 21st Century) was validated in Chile, that is, profits growth was greater than revenue growth.

Two weeks ago, it could be said that Chile, already considered a high-income country, had only the task of improving equity and social services for all Chileans.However, when the Santiago metro ticket was increased by 30 pesos (a few cents od dollar), nobody would think that a social revolt of dimensions and violence absolutely unknown in Latin America would be triggered.

How to explain that the exemplary country bursts like a social bomb and calls into question the most successful model and experience of neoliberalism? Trying to answer this question, I have some hypotheses to propose. The first is that growth is not the same as development, production in Chile grew steadily, its physical infrastructure improved, poverty was reduced, but the welfare of the Chileans of below did not improve as much as the welfare of the Chileans of Above, that is, it has not been an equitable growth, there was no development for all and the inequalities generate resentment and envy. The second is that the predominant Economic Science cares more about things than people, since the objectives of the policies are always: increase of the product (thing), improvement of competitiveness (lowering of things to sell), the increase of investment (new things), economic stability reflected in low inflation rates (that things don’t cost more) and etc. Growth is how to get more and more and cheaper things, the secondary thing is if these things are distributed with private criteria or with social criteria, and even more if these things are available to everyone, consequently, what happens with the People will be dependent on how things evolve and are handled. People were the adjusting variable of things, the world only seen from the top of the social pyramid. The third is that the excessive individualism promoted by neoliberal theses leads to the weakening of human relations and the reduction of the principles of coexistence: solidarity, empathy, charity, dignity and finally social justice. The latter has become functional to economic justice defined by the economic model predominant, which has certainly generated a crisis of moral values.

I think that this set of factors is at the origin of the indignation of Chileans that has led them to break good manners, but above all to show that democratic and institutional mechanisms are strongly weakened in their essential bases, as well as their ethical foundations. The way out of this crisis goes through the restitution of human values, the change of moral and democratic referents and to prefer people over things. That is, a whole review of the neoliberal model and in general of the idea of ​​development.

Lima, October 2019

[1] Professor of Economics, PUCP

30/10/19: LA CRISIS DEL NEOLIBERALISMO EN CHILE

EL EXPERIMENTO NEOLIBERAL CHILENO EN CUESTIÓN: LAS COSAS Y LAS PERSONAS

Efraín Gonzales de Olarte[1]

Las sucesivas crisis económicas de los años ochenta del siglo pasado, en América Latina, llevaron a la aplicación de las recetas del “Consenso de Washington (CW)”, opinión colegiada de organismos multilaterales, economistas de renombre y el Departamento del Tesoro americano de 1989. Este consenso tenía en esencia tres puntos centrales: la liberación de todos los mercados intervenidos o regulados por los estados, la privatización y el retiro del estado de las actividades productivas, la promoción de la libre empresa y de la inversión privada, que en su conjunto y amplitud generó el denominado neoliberalismo económico o modelo neoliberal.

El conjunto de diez recetas que contenía el CW fue aplicado de manera variada en casi todos los países de latino-américa. El que sobresalió por su aplicación temprana y dentro de un gobierno dictatorial fue Chile y, con el correr del tiempo, el modelo fue mantenido incluso por los gobiernos democráticos que reemplazaron al pinochetismo, tanto de derecha como de izquierda. El crecimiento de Chile fue paradigmático y se convirtió en el “modelo” a imitar, no sólo en el manejo macro económico, la reducción de la pobreza, sino también en varias de las reformas institucionales: el sistema de pensiones, la regulación del mercado laboral, la quasi privatización de la educación superior, etc. El modelo neoliberal funcionaba mucho mejor en Chile que en los otros países de América Latina. Hubo sin embargo, un tema crítico: la desigualdad de la riqueza y de los ingresos, que con el correr del tiempo se incrementó. Este tema parecía de menor preocupación, pues el PBI per cápita pasó de US$ 2,500 en 1990 a $22,000 en 2018, lo que cubría los otros resultados, el problema fue que los ingresos personales no crecieron como el producto, hoy el ingreso mensual promedio es de sólo 550 dólares. Adicionalmente, los programas sociales (educación y salud) no ayudaron a reducir las desigualdades del desarrollo humano. Al parecer en Chile se convalidó la tesis de desigualdad señalada por Thomas Piketty en su libro El Capital en el Siglo XXI, es decir, el crecimiento de las ganancias fue mayor que el crecimiento de los ingresos.

Se podría decir que a Chile, considerado ya un país de ingresos altos, sólo le quedaba como tarea mejorar la equidad, mejorar la política social y el acceso a oportunidades para todos los chilenos.

Sin embargo, cuando se aumentó 30 pesos (unos cuantos centavos de dólar) el boleto del metro de Santiago, nadie pensaría que se desencadenaría una revuelta social de dimensiones y violencia absolutamente desconocidas en América Latina. ¿Cómo explicar que el país ejemplar, reviente como una bomba social y ponga en cuestión el modelo y la experiencia más exitosa del neoliberalismo?

Tratando de responder a esta pregunta, tengo algunas hipótesis a proponer. La primera es que crecimiento no es lo mismo que desarrollo, la producción en Chile creció de manera sostenida, mejoró su infraestructura física, se redujo la pobreza, pero no mejoró el bienestar de los chilenos de abajo tanto como mejoró el bienestar de los chilenos de arriba, es decir no ha sido un crecimiento equitativo, no hubo desarrollo para todos y las desigualdades generan resentimiento y envidia. La segunda es que a la Ciencia Económica predominante le importa más las cosas que las personas, pues los objetivos de las políticas son siempre: incremento del producto (cosa), mejora de la competitividad (abaratamiento de las cosas para vender), el incremento de la inversión (cosas nuevas), estabilidad económica reflejada en bajas tasas de inflación (que las cosas no cuesten más) y etc. El crecimiento es cómo lograr tener cada vez más cosas y más baratas, lo secundario es si estas cosas se reparten con criterios privados o con criterios sociales, y aún más si estas cosas están al alcance de todos, en consecuencia, lo que pase con las personas estará en función de cómo evolucionan y se manejan las cosas. Las personas fueron la variable de ajuste de las cosas, el mundo sólo visto de lo alto de la pirámide social. La tercera es que el excesivo individualismo promovido por las tesis neoliberales lleva al debilitamiento de las relaciones humanas y a la reducción de los principios de la convivencia: la solidaridad, la empatía, la caridad, la dignidad y finalmente la justicia social. Esta última se ha hecho funcional a la justicia económica definida por el modelo económico predominante, lo que ciertamente ha generado una crisis de los valores morales.

Creo que este conjunto de factores están en el origen de la indignación de los chilenos, que los ha llevado a romper las buenas maneras, pero sobre todo a mostrar que los mecanismos democráticos e institucionales están fuertemente debilitados en sus bases esenciales, así como sus fundamentos éticos. La salida de esta crisis pasa por la restitución de los valores humanos, el cambio de los referentes morales y democráticos y por anteponer a las personas sobre las cosas. Es decir, toda una revisión del modelo neoliberal y en general de la idea del desarrollo.

Lima, octubre 219

 

[1] Departamento de Economía de la PUCP

11/10/19: CORRUPTION AND DISSOLUTION OF THE CONGRESS IN PERU

CORRUPTION AND DISSOLUTION OF THE CONGRESS OF PERU.
The bottom line
Efraín Gonzales de Olarte

On September 30, it will be remembered as the day on which the president of Peru Martín Vizcarra, interpreting the Constitution approved by the de facto government of Alberto Fujimori in 1993, dissolved the Congress of the Republic – dominated by a Fujimorist-Aprista majority – before the refusal of a trust issue he had presented. An act as bold as controversial. The decision has been supported by more than 80% of the population and the president’s popularity reached 79%. However, the former congressmen presume to ignore this measure, claiming that it was unconstitutional and that it was a coup d’etat.

The truth is that Peruvian constitutionalists and opinions in general are divided some – the majority – argue that the dissolution was constitutional and others that were not. Consequently, who could settle this interpretative controversy is the Constitutional Court (TC), responsible for ensuring the constitutionality of all public and private acts. The problem is that the TC is made up of some of the judges who openly support Fujimori as a result would not have the impartiality required in this case.However, the main issue, after all this political zafarrancho, is that President Vizcarra is committed to the fight against corruption, which in Peru has its own name: Oderbrecht, the Brazilian construction company that has operated since the beginning of this century in Peru and in other countries based on a systematic system of corruption of politicians and senior officials, to obtain bids for a large number of infrastructure works. However, the opposition to the Vizcarra government, led by fuji-aprismo, tries to get rid of its leaders and avoid justice, for which the best way was to vacate the president. It must be taken into account that the last four presidents are being investigated, prosecuted or escaped, in addition to several former authorities and senior ex-officials are also under investigation by the prosecution. Faced with these threats, Fuji-Aprismo opted to prevent the judiciary from being impartial by co-opting several judges and members, and ex-former Nation Prosecutor Pedro Chavarry was invited to influence the investigations of those accused of corruption of his friends and, as a last resort measure, they tried to choose new members of the TC to obtain rulings favorable to those investigated for corruption.

The crux of the dissolution of the congress is therefore an ethical and moral issue, which has divided Peru into two parts: On the one hand, those who in one way or another are involved in corruption, which includes Peruvian businessmen and not only to politicians, who are trying to flee from justice and those, such as President Vizcarra and a large part of citizenship, intellectuality, various media, who want the corrupt to be tried and sentenced and for Peru to recover ethics and morals and banish the corruption that Peruvian society is disintegrating. It is important to keep in mind that the process of fighting corruption is being carried out by a “special prosecutor” that has demonstrated not only moral integrity, adherence to the law, willingness to reach the culprits, but also a courage worthy of support, which It generates a founded hope to fight corruption.

Unfortunately, Peru has been included among the 50 most corrupt countries in the world, which is making us a “banana republic”, a country without a civilized future and delaying the possibilities of development. Hence the importance of the dissolution of the congress, because it amounts to dissolving a way of doing politics to favor particular interests stained by corruption.

The dissolution of the congress we hope will be the beginning of a new stage in a country whose economic stability is not consistent with its political and moral crisis. It is necessary to moralize politics and the State.


Lima, October 11, 2019

11/10/19: CORRUPCIÓN Y DISOLUCIÓN DEL CONGRESO EN EL PERÚ

CORRUPCIÓN Y DISOLUCIÓN DEL CONGRESO DEL PERÚ.

El fondo de la cuestión 

Efraín Gonzales de Olarte

El 30 de setiembre será recordado como el día en que el presidente del Perú Martín Vizcarra, interpretando la Constitución aprobada por el gobierno de facto de Alberto Fujimori en 1993, disolvió el Congreso de la República –dominado por una mayoría fujimorista-aprista-  ante la negativa de una cuestión de confianza que había presentado. Un acto tan audaz como controvertido. La decisión ha sido apoyada por más del 80% de la población y la popularidad del presidente llegó a 79%. Sin embargo, los ex- congresistas presumen desconocer dicha medida, aduciendo que fue inconstitucional y que fue un golpe de estado.

Lo cierto es que los constitucionalistas peruanos y las opiniones en general están divididos unos –la mayoría- sostienen que fue constitucional la disolución y otros que no. En consecuencia, quien podría dirimir esta controversia interpretativa es el Tribunal Constitucional (TC), encargado de velar la constitucionalidad de todos los actos públicos y privados. El problema es que el TC está compuesto por algunos de los jueces que abiertamente apoyan al fujimorismo en consecuencia no tendría la imparcialidad que se requiere en este caso.

Sin embargo, el tema de fondo, tras de todo este zafarrancho político, es que el presidente Vizcarra está empeñado en la lucha contra la corrupción, que en el Perú tiene nombre propio: Oderbrecht, la compañía brasileña constructora que desde inicios de este siglo operó en el Perú y en otros países en base a un sistemático sistema de corrupción de políticos y altos funcionarios, para obtener las licitaciones de una gran cantidad de obras de infraestructura. Sin embargo, la oposición al gobierno de Vizcarra, encabezada por el fuji-aprismo, trata de apañar a sus dirigentes y eludir la justicia, para lo cual el mejor camino era vacar al presidente. Hay que tomar en cuenta que los cuatro últimos presidentes están siendo investigados, procesados o fugados, además de varios ex autoridades y altos ex -funcionarios también están en investigación por la fiscalía. Ante tales amenazas, el fuji-aprismo optó por  impedir que el poder judicial sea imparcial cooptando a varios jueces y vocales, blindó al Ex Fiscal de la Nación Pedro Chavarry para que influya en las investigaciones a los acusados de corrupción amigos suyo y, como última medida, trataron de elegir nuevos miembros del TC para obtener fallos favorable a los investigados por corrupción.

El meollo de la disolución del congreso es, pues, un asunto ético y moral, que ha dividido al Perú en dos partes: De un lado, aquellos que de una u otra manera están involucrados en la corrupción, que incluye a empresarios peruanos y no sólo a políticos, que están tratando de huir de la justicia y aquellos, como el presidente Vizcarra y una gran parte de la ciudadanía, la intelectualidad, varios medios de comunicación, que quisieran que los corruptos sean juzgados y sentenciados y que el Perú recupere la ética y la moral y destierre la corrupción que está desintegrando la sociedad peruana. Es importante tener en cuenta que el proceso de lucha contra la corrupción está siendo llevada por una “fiscalía especial” que ha demostrado no sólo entereza moral, apego al derecho, voluntad de llegar a los culpables, pero también una valentía digna de apoyo, que genera una esperanza fundada de lucha contra la corrupción.

Lamentablemente, el Perú ha sido incluido entre los 50 países más corruptos del mundo, lo que nos está convirtiendo en una “republiqueta bananera”, en un país sin futuro civilizado y atrasando las posibilidades de un desarrollo. De ahí la importancia de la disolución del congreso, pues equivale a disolver una forma de hacer política para favorecer intereses particulares manchados por la corrupción.

La disolución del congreso esperamos que sea el inicio de una nueva etapa en un país cuya estabilidad económica no se condice con su crisis política y moral. Es necesario moralizar la política y el Estado.

Lima, 11 de octubre 2019