20/01/14: Política universitaria y desarrollo

NECESITAMOS UNA POLITICA UNIVERSITARIA

Efraín Gonzales de Olarte 

La universidad peruana requiere de una política de educación superior para el desarrollo nacional y humano, antes que una ley ordenadora. 

Es probable que el debate sobre la ley universitaria se entrampe debido al conjunto de opiniones discrepantes y a intereses diversos, tanto en las universidades públicas como en las universidades empresariales.  Frente a esta eventualidad sería mejor ir por otro camino: establecer una “política universitaria para el desarrollo nacional” (PUPDN). 

Para ello hay que comenzar por reconocer que en el Perú existen universidades de tres tipos. 1. Las universidades stricto senso, que enseñan, investigan y tienen responsabilidad social. 2. Las universidades en transición que enseñan decentemente, pero investigan poco o nada. 3. Las universidades anodinas, que enseñan por debajo de los estándares mínimos, son más bien centros de desocupación disfrazada. La PUPDN debería tener dos planos: el primero es cómo hacer para que todas las universidades tengan como meta estar en la primera categoría. Segundo, cómo hacer para que las universidades de la primera categoría lleguen a ser de nivel internacional. En el largo plazo ambas metas deberían coincidir. 

Es el Estado quien debe asumir un rol de apoyo y orientación para que las universidades alcancen estas metas. Por un lado, se requiere de un proceso de acreditación permanente, con dos instrumentos paralelos: por un lado un sistema de acreditación supervisado internacionalmente, por otro, mayor presupuesto de inversión para las universidades públicas y un sistema de crédito de largo plazo para las universidades privadas, además de un plan estratégico con metas y plazos bien establecidos. Además, es necesario establecer un fondo concursable público/privado para que las mejores universidades (públicas y privadas) financien sus planes de desarrollo y se acrediten internacionalmente. 

Es obvio, que una política de esta naturaleza si podría ser llevada a cabo por el Ministerio de Educación, como ente coordinador y promotor, quizás acompañado de un consejo consultivo en el que estén representados el Estado peruano, los sectores empresariales y la sociedad civil. La idea es que sea una política nacional con una meta clara: hacer de las universidades instrumentos del desarrollo. 

El elemento fundamental para este propósito es un gobierno con una visión clara sobre el papel de la universidad peruana en el desarrollo. La ley en debate, está lejos de esta posibilidad.

 

*Publicado en el Suplemento D1 de “El Comercio” lunes 20 de enero 2014

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