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ROL DEL REGULADOR EN LAS CONCESIONES COFINANCIADAS, A PROPOSITO DEL OSITRAN

ROL DEL REGULADOR EN CONCESIONES COFINANCIADAS,
A PROPOSITO DE OSITRAN

La situación del transporte en América Latina está directamente relacionada con la competitividad de la región. Si tenemos mejor transporte tendremos más capacidad de competir en el mercado internacional. El transporte en América no es un asunto de romanticismo integrador, sino una necesidad”

Enrique García
Presidente de la Corporación Andina de Fomento

REDEFINICIÓN DEL ROL DEL ESTADO
El Estado concebido jurídicamente como la organización política y jurídica de la sociedad; es por antonomasia un “prestador de servicios públicos” para con los administrados, que precisamente han delegado en él, el fomento y la prestación eficiente y responsable de una serie de servicios de carácter social.

Desde Aristóteles hasta los planteamientos jusnaturalistas de Santo Tomás, se ha determinado que la causa final del Estado es el “bien común” que constituye una verdad firme y universal que todo Estado tiende a desarrollar. Raúl Ferrero definía el “bien común como el conjunto de condiciones sociales que favorecen la existencia y el desarrollo del hombre” y para su consecución es necesaria la existencia de un orden jurídico que permita la prestación eficiente de los servicios públicos.

El dogma de la “Separación de Poderes” creado por Mostesquiu y que surge para el cumplimiento de los roles del Estado, en realidad significa el reconocimiento de que el Estado tiene que cumplir determinadas funciones. Karl Lorwenstein sostiene que “lo que corrientemente, aunque erróneamente, se suele designar como la separación de los poderes estatales, es en realidad la distribución de determinadas funciones estatales a diferentes órganos del Estado”. El concepto de “poderes” pese a lo profundamente enraizado que está, debe ser entendido en este contexto como “separación de funciones” en las que el Estado asume nuevos roles y funciones de carácter social más amplio, con una cobertura más completa .

Hoy frente a la globalización económica, el Estado ha redefinido su esquema de división de funciones y las normas jurídicas que regulan la prestación de servicios públicos han sido modificadas obviamente para otorgarles mayor eficiencia. En este contexto, el Estado peruano en materia de servicios públicos ha efectuado innovaciones normativas, llamadas por la doctrina moderna como “Desregulación de Servicios Públicos” y uno de los hechos más importantes es la creación de organismos reguladores de la prestación de dichos servicios, como es el caso de Osiptel, Sunass, Osinerg, y Ositran,

DESARROLLO DE LA INFRAESTRUCTURA DE TRANSPORTE
Es imprescindible que el Perú profundice desde ya un activo rol en el mejoramiento de la infraestructura vial y de transporte para hacer frente a las nuevas condiciones del comercio nacional e internacional. En este contexto, la política pública de concesiones en nuestro país ha optado por incorporar capitales privados en el desarrollo y explotación de obras de infraestructura vial , lo cual constituye un sostenido avance para captar inversiones en la modernización del transporte, con poco riesgo fiscal y un desembolso mínimo de recursos públicos, que abren nuevas posibilidades y opciones para mejorar nuestra competitividad como país, e innovar nuestra infraestructura.

ROL DEL OSITRAN EN LAS CONCESIONES COFINANCIADAS
Lo expuesto anteriormente implica una nueva cosmovisión en materia de servicio público que de paso a un servicio con valor agregado, donde el Estado se acerca al ciudadano, donde la transparencia, eficiencia y celeridad es parte del servicio mismo. Esta nueva visión significa pasar por una redefinición de la misión, visión y valores de la burocracia moderna, por la creación de nuevas estructuras de decisión administrativa y de gestión pública, para evitar insatisfacción en el ciudadano que espera siempre inmediatez, eficiencia, eficacia, calidad de servicio, atención personalizada, etc.

Esto tiene relación con el rol del Ositran como organismo regulador de la inversión en infraestructura de transporte público frente a las llamadas concesiones cofinanciadas por el Estado, donde es necesaria una institucionalidad regulatoria que permita una justificación de la política de concesiones cofinanciadas de alta rentabilidad social, respetando las condiciones económicas y técnicas contractualmente convenidas y buscando el punto de equilibrio económico para el Estado, los concesionarios y los ciudadanos en caso de modificación de la concesión.

El rol del Ositran es de trascendental importancia en el esquema del funcionamiento de las concesiones cofinanciadas como expresión de la asociación publico-privada, ya que la confianza de los inversionistas en el sector transporte, dependerá mucho de la capacidad, idoneidad, y rectitud de sus autoridades regulatorias, que garanticen un manejo técnico, transparente y profesional del contrato para evitar sobrecostos, procurando el cumplimiento de plazos previstos, y el respeto a las garantías, a los compromisos del Estado y a las condiciones contractuales pactadas, en beneficio de los ciudadanos.

Es preciso que Ositran como regulador, asuma el rol de manejar de forma adecuada el contexto territorial donde se localizan los proyectos de desarrollo de infraestructura de transporte y promueva la participación del colectivo ciudadano en aquellas decisiones que afecten las condiciones medioambientales y las actividades económicas y sociales de la población, lo que obligara a una ejecución técnicamente planificada que involucre a la población en las decisiones sobre el uso del suelo, conectividad entre centros poblados, impactos ambientales, desarrollo territorial, impacto socioeconómico y cultural, así como economías y deseconomías de escala.

Un tema importante es el rol del Ositran en el proceso de tarificación vial para que éste sea aceptado por los ciudadanos como un instrumento que responde a rigurosos criterios técnicos de equidad en la asignación y distribución de recursos públicos, sin dejar margen a la discrecionalidad y arbitrariedad del concesionario en la forma como se estructuran las tarifas. Las tarifas deben revestir la garantía de legalidad para ser socialmente aceptadas, evitando que sean políticamente cuestionadas, sin importar la relevancia social de la obra.

Otro de los roles del Ositran es llevar un adecuado y sostenido proceso de evaluación y verificación de resultados de las concesiones cofinanciadas para determinar la rentabilidad privada y social del proyecto. Esto significa estudios de tráfico, inversiones, riesgos, rentas, ingeniería y seguridad, entre otros, caso contrario se generará una crisis de confiabilidad ciudadana generalizada que afectara la credibilidad del sistema de concesiones cofinanciadas.

Debe destacarse el rol fiscalizador del Ositran en la verificación del cumplimiento del contrato de concesión y de las normas que regulan la ejecución y explotación de las obras de infraestructura, adoptando las medidas correctivas y aplicando las sanciones que correspondan dentro del ámbito de su competencia, sin entrar en debates estériles de competencia funcional con otros sectores u organismos del Estado.

El rol de Ositran en materia de resolución de conflictos es importante, toda vez que debe tener en cuenta que detrás del conflicto subyacen siempre los intereses superiores de los ciudadanos y el concepto del bien común como fin supremo del Estado, y en ese sentido es preciso tener una concepción social del conflicto, una vocación conciliatoria y una administración adecuada de los procedimientos administrativos, con eficacia, eficiencia, celeridad y demás principios rectores del moderno Derecho Administrativo.

En general, el rol del Ositran es regulatorio, normativo y fiscalizador. A nivel normativo, considero que debe proveer normas que sin ser frondosas tengan la particularidad de ser suficientes, precisas y coherentes, para las buenas relaciones entre el Estado y los concesionarios en beneficio de los ciudadanos.

Julio Durand Carrión

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