Obispos de Chile y España sobre abusos: Perdón, seguimiento e investigación

1:00 p m| 12 dic 18 (VN/VATN).- A mediados de noviembre se realizó en Chile la Asamblea Plenaria del episcopado, y su documento final cuenta que se dialogó sobre las consecuencias de la crisis provocada por los graves delitos de abuso sexual, revisaron un acuerdo de cooperación con la Fiscalía para investigar los delitos cometidos por clérigos, e iniciaron un estudio sobre estándares de conducta obligatorios para los agentes pastorales que sirven en la Iglesia. Días después, también en Asamblea Plenaria, los obispos españoles pidieron perdón: “Pedimos cada uno de nosotros perdón por nuestras infidelidades, nuestras omisiones, nuestros silencios y pasividades”. Además, anunciaron medidas preventivas.

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Obispos de Chile: Con Cristo en el centro, continuar el proceso ya iniciado

La Conferencia Episcopal de Chile dio a conocer el 16 de noviembre la Declaración conclusiva de su 117a Asamblea Plenaria. El documento explica que durante el encuentro los Pastores han dialogado “sobre el camino vivido en la Iglesia desde su Asamblea Extraordinaria del mes de agosto, y especialmente, sobre las consecuencias de la crisis provocada por los graves delitos de abuso sexual contra menores de edad y adultos vulnerables cometidos por personas consagradas”.

Con la ayuda de los miembros del Consejo Nacional de Prevención de Abusos, la Asamblea estudió los avances y el seguimiento de las resoluciones adoptadas en el mes de agosto pasado. Los Obispos estudiaron, en particular, el proyecto de acuerdo de colaboración mutua entre la Fiscalía Nacional y las entidades de la Iglesia, para la investigación de delitos de abusos a menores cometidos por clérigos. “El tema ha sido dialogado ampliamente con las autoridades de la Fiscalía y sus representantes –se lee en la declaración– en las próximas semanas, esperamos formalizar este acuerdo, mediante la firma del respectivo documento y su posterior aplicación”.

Los Obispos también iniciaron el estudio de los elementos esenciales de los estándares de conducta que son necesarios en todos los agentes pastorales que sirven en la Iglesia, en particular de los Obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas, de manera que durante el año próximo se pueda contar con ese instrumento de trabajo pastoral.

Hacia una Iglesia sinodal, profética y esperanzadora

La Asamblea Plenaria, con la colaboración de los organismos del Episcopado chileno y luego de un tiempo de escucha de varios meses, aprobó un “itinerario en el proceso de discernimiento para avanzar en el camino de llegar a ser una Iglesia cada día más sinodal, profética y esperanzadora que busca continuar poniendo en el centro a Jesucristo”. Dicho itinerario, que comprende una amplia participación laical, tendrá como hito la III Asamblea Eclesial Nacional, en mayo de 2020, que “sentará las bases de nuevas orientaciones pastorales para la Iglesia en Chile”.

Este proceso puede abrir cauces de participación laical que ayuden a reintegrarse a muchos laicos decepcionados, abatidos y alejados por los dolorosos hechos que afectan al clero y obispos. Y abre esperanzas a que sea una forma de dar cumplimiento al 5° compromiso expresado en la asamblea extraordinaria de agosto pasado: “nos comprometemos a promover intensamente la participación de laicos y laicas en instancias eclesiales generando ambientes de sinceridad, franqueza y crítica constructiva junto a los consagrados, en una experiencia comunitaria como pueblo de Dios”.

Asimismo, los Prelados chilenos recordando la reciente conclusión del Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes y el discernimiento vocacional y la publicación del documento final, recuerdan que esto los pone a ellos “en un lugar esencial de nuestro servicio eclesial, abriéndonos a un diálogo pastoral de escucha y acogida de sus visiones y aportes y de su capacidad de comprender las nuevas dimensiones que el mundo actual nos presenta como desafío de la evangelización”.

Aceptamos y acogemos las justas críticas

En la Declaración también se expresa la voluntad de comprender la indignación y el pesar causados por los delitos cometidos por algunos clérigos y religiosos contra menores de edad y adultos vulnerables. “Reconocemos que una parte de la misión profética de todo bautizado es expresarse con libertad ante estas contradicciones y exigir más a quienes somos sus pastores y por ello aceptamos y acogemos las justas críticas, que nos ayudan a mejorar nuestro servicio pastoral”.

Creemos necesario, agregan los Obispos, volver a reiterar que nunca hay justificación alguna para el crimen que constituye el abuso sexual a niños, niñas, adolescentes y adultos vulnerables. “Durante los últimos meses hemos intentado seriamente escuchar, acoger y descubrir los caminos para acompañar a las víctimas que han querido reunirse con nosotros. Han sido momentos de encuentro con el rostro sufriente de Cristo y de gran aprendizaje”.

ENLACE: Declaración de la Asamblea Plenaria de las Conferencia Episcopal de Chile (completa)

 

Obispos de España: En los abusos “hemos sido parte del problema, ahora hay que ser parte de la solución”

Este año se ha celebrado por segundo año consecutivo la Jornada de Oración por las Víctimas de Abusos promovida por la Conferencia Episcopal siguiendo la invitación del papa Francisco a designar “un día apropiado en el que orar por las víctimas de abuso sexual como parte de la iniciativa de la Jornada Universal de la Oración”.

Para la Iglesia en España el 20 de noviembre ha sido el día apropiado para que vaya en consonancia con la agenda de los días internacionales que ha fijado en esta fecha el Día Universal del Niño, recordando la ratificación por un considerable número de países de los derechos de la infancia, el 20 de noviembre desde 1989, como texto final de la Convención sobre los Derechos del Niño. Una jornada que precisamente se celebra en plena Asamblea Plenaria.

Por ello, el Episcopado propuso que se introduzca una intención en la oración de los fieles por las víctimas de los abusos de menores. “Con un sentido fuertemente penitencial pidamos especialmente perdón por lo abusos cometidos contra niños por parte de pastores y fieles de la Iglesia y oremos también al Señor de la vida para nunca vuelvan a repetirse semejantes atrocidades y para que conceda a todos los miembros de la Iglesia un mayor sentido de responsabilidad respecto a los menores de edad a ellos confiados”, señaló el folleto de la jornada.

“Pedimos cada uno de nosotros perdón por nuestras infidelidades, nuestras omisiones, nuestros silencios y pasividades”. Así lo ha expresado el nuncio del Papa en España, Renzo Fratini, en la Eucaristía que presidió en la Jornada.

“El pecado es personal y cada uno tiene que llevar su responsabilidad en su conciencia. No es suficiente pedir perdón por los demás, por lo realizado irresponsablemente por quienes tenían un encargo pastoral y han dañado a la Iglesia”, ha continuado el nuncio ante la mirada del conjunto de los obispos españoles presentes en la Asamblea Plenaria. Asimismo, ha afirmado que “hacemos un examen de conciencia personal pidiendo sinceramente perdón de nuestros pecados, como varias veces repetimos en la misa: Señor ten Piedad de nosotros”.

“Los abusos contra los menores –ha precisado– ha sido algo muy grave y muy triste. Ha sido un escándalo para los fieles de la Iglesia, una vergüenza que rechazamos de corazón. Nos sentimos profundamente unidos con todas las víctimas inocentes, pensando en las graves palabras de Jesús en el evangelio contra los que escandalizan a los pequeños y los niños”.

Luego, ha subrayado que, “pidiendo perdón, tenemos al mismo tiempo que mantener nuestra confianza en Él; que siempre nos acompaña, siempre nos perdona. Reconocemos que todos somos indignos, pero repetimos también, Señor estoy aquí, Tú sabrás. Soy indigno, confío en ti”.

ENLACE: Los obispos agradecen a las víctimas de la pederastia “la valentía de denunciar el mal padecido”

Fue una jornada para profundizar, sensibilizar y reflexionar sobre esta importante cuestión que afecta y preocupa a la Iglesia. Para Raimon Novell, coordinador del Equipo de Protección de los Niños de los Maristas Cataluña, “existen abusos porque existe el ocultamiento” por lo que las instituciones, entre ellas la Iglesia, deben hacer un trabajo para “desocultar lo que está mal, para que seamos capaces de provocar que la persona que ha sufrido abusos pueda salir de esa situación”.

Un proceso en el que hay que promover la participación de las víctimas, también cuando “los posibles abusados son niños y adolescentes, buscando la manera de que participen”. Y es que aunque este problema de los abusos a menores “no es solo de la Iglesia, es también de la Iglesia”, por eso para Novell hay que ser consciente de que en la comunidad cristiana “tenemos que asumir que hemos sido parte de problema en el pasado pero hay que ser parte de la solución con la oración como es el caso de esta jornada y también con políticas que ayuden a reducir al máximo el problema”.

La comisión antiabusos de los obispos españoles escuchará a las víctimas que lo soliciten

“El de los abusos ha sido el tema que más tiempo ha ocupado en los debates de esta Plenaria, y con una gran libertad. Ha sido una Asamblea intensa, con mucho contenido, y en un clima sereno y positivo. No queremos que en este tema se nos teledirija desde fuera. Ha sido toda una mañana hablando con mucha sinceridad, de manera clarificadora y sin miedo a tocar la cuestión”, señala uno de los pastores que asistió –y habló– sobre una lacra que comienza también a salpicar a la Iglesia española.

“Ya se ha pedido perdón, pero el mejor perdón es la eficacia para que esto no vuelva a suceder”, apunta un prelado a esta revista. “Y para eso se ha creado la comisión”, añade en alusión a la denominada “Comisión de trabajo sobre la actuación en delitos a menores”, que preside el obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez. “La comisión se ha reunido ya tres veces y va dando sus pasos, se ha avanzado ya en un protocolo y se irá abriendo a la participación de más personas, de juristas, de víctimas que quieran hablar con confianza”, apunta el pastor.

El obispo es consciente de que la falta de estas personas entre los miembros de la comisión es una de las críticas más fuertes que cosechó su creación por parte del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal en septiembre pasado. “Si una víctima pide hablar, claro que no se le negará. El espíritu que reina en la comisión es el más abierto posible a escuchar a todas las partes, y esto se irá haciendo progresivamente. La comisión está trabajando muy bien, y cuando llegue el momento se irá abriendo y escuchando a las víctimas. No nos podemos negar, pero es que tampoco nos lo planteamos. Escuchar a las víctimas, a los pobres, está en nuestros genes pastorales”, señala.

 

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Fuentes:

Vida Nueva / Vatican News / Religión Digital / Ecclesia Digital

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