Fallece Daniel Berrigan SJ: Activista por la paz, sacerdote y poeta

11:00 p m| 3 may 16 (AMERICA/BV).- El P. Daniel J. Berrigan, reconocido activista estadounidense contra la guerra de Vietnam, y por lo cual fue encarcelado, murió en Nueva York a los 94 años. Berrigan y su hermano menor, el sacerdote Philip Berrigan, emergieron como líderes del radical movimiento antibélico de la década de 1960. Fue también un reconocido poeta y prolífico escritor. Recogemos un texto de James Martin SJ. traducido por la web jesuita “entreParéntesis”, acompañado de un perfil con los momentos más importantes de su vida.

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Los “10 Mandamientos” de Daniel Berrigan
Texto de James Martin SJ.

Por supuesto, como alguien que ha escrito sobre el Antiguo Testamento (en particular, sobre los profetas), Daniel Berrigan SJ, el sacerdote jesuita, poeta y activista por la paz, comprende la centralidad de los Diez Mandamientos originales. Pero quiero agradecer a Jim Forest, él mismo un apóstol de la justicia social, que me señaló estas diez reglas espirituales del libro del Padre Berrigan “Los Diez Mandamientos para el largo plazo” (1981).

Para mí, esto tiene un interés personal. Una vez, hace ya varios años, escribí a Dan cuando yo me sentía frustrado acerca de algo en la Iglesia y me sentía tentado, como solía decir Thomas Merton, a “saltar” o “explotar”, es decir, a decir lo que pensaba de una manera poco cuidadosa. En respuesta a una carta agitada, Dan, que había conocido personalmente a Merton, me escribió para recomendarme paciencia y me recordó que estoy aquí “para el largo plazo”. Creo que los “Mandamientos” son útiles para la Iglesia de hoy.

[1] Acude a Jesús cuando todo lo demás falle. Acude a Jesús cuando todo lo demás tenga éxito (excepto que eso nunca ocurre).

[2] No tengas miedo de tener miedo o no te horrorices de estar horrorizado. ¿Cómo crees que se sienten en esos días los árboles, las ballenas o, para el caso, la mayoría de los humanos?

[3] Mantén tu alma para ti. El alma es una posesión por la que merece la pena pagar, cada vez son más raras. Aprende de los monjes, pues tienen secretos que merece la pena conocer.

[4] Acerca de casi todo en el mundo, no hay nada que puedas hacer. Esto es sabiduría socrática. Sin embargo, acerca de unas pocas cosas sí puedes hacer algo. Hazlo, de buen corazón.

[5] A largo plazo, hay muchas posibilidades de tener al menos un par de etapas anodinas. No vayas a ningún sitio con alguien que espera de ti que seas interesante todo el rato. Y no seas duro con tus compañeros de viaje. Trata de sonreír cuando paréis a tomar café.

[6] Prácticamente nadie tendrá aguantaderas para quererte, si no te quieres a ti mismo. Ellos simplemente aguantan. Tú también.

[7] Sobre la sanación: los Evangelios nos dicen que esta era la especialidad de Jesús y que se le oyó decir: “¡Coge tu camilla y echa a andar!”.

[8] Cuando viajes en avión, mira la película pero no uses los auriculares. Entonces podrás ver qué pasa pero no entenderás lo que ocurre; así que te podrás sentir en casa, con poca diferencia de lo que haces en tierra.

[9] Sábete que, a veces, el único material que tienes para escribir es tu propia sangre.

[10] Comienza con lo imposible. Sigue, con calma, hacia lo improbable. No te preocupes, hay al menos cinco puertas de salida.

Sacerdote y activista Daniel Berrigan muere a los 94 años

Daniel Berrigan murió el sábado en la ciudad de Nueva York. Tenía 94 años. Falleció en el Murray-Weigel Hall, una comunidad jesuita de atención de la salud en la ciudad de Nueva York después de una “larga enfermedad”, dijo Michael Benigno, un vocero de Jesuits USA Northeast Province.

“Él murió en paz”, señaló Benigno.

Berrigan y su hermano menor, el sacerdote Philip Berrigan, emergieron como líderes del radical movimiento antibélico de la década de 1960.

Los hermanos Berrigan ingresaron junto con otros ocho activistas a la junta de reclutamiento en Catonsville, Maryland, el 17 de mayo de 1968, y retiraron archivos de hombres jóvenes que estaban a punto de ser embarcados a Vietnam. El grupo sacó los archivos y los quemó en contenedores de basura.

Los Catonsville Nine, como llegaron a ser conocidos, fueron condenados por cargos federales acusados de haber destruido propiedad federal y de haber violado la Ley de Servicio Selectivo de 1967. Todos fueron sentenciados el 9 de noviembre de 1968 a entre dos y tres años y medio de prisión.

El dirigente, su hermano Philip y el monje trapense Thomas Merton fundaron una coalición intereclesial contra la guerra de Vietnam (1955-1975). Más de 58.000 jóvenes estadounidenses murieron en el conflicto en ese país asiático, donde Estados Unidos tenía desplegados a más de 500.000 soldados.

Los hermanos Berrigan fueron enviados a una prisión federal en Danbury, Connecticut. Daniel Berrigan fue liberado en 1972 luego de permanecer cerca de dos años tras las rejas. Su hermano cumplió una condena de aproximadamente dos años y medio de prisión.

Los hermanos se mantuvieron activos en el movimiento pacifista mucho después de Catonsville. Juntos, iniciaron el Movimiento Rejas de Arado, una campaña contra las armas nucleares en 1980. Ambos fueron arrestados ese año después de irrumpir en las instalaciones para misiles nucleares de General Electric en King of Prussia, Pennsylvania, y causar daños en las puntas de ojivas nucleares.

Además, Berrigan participó en protestas contra la intervención de Estados Unidos en Centroamérica y contra las guerras del Golfo, de Kosovo y de Afganistán, así como contra la invasión estadounidense de Irak en el 2003. También fue un destacado activista contra el aborto y la pena de muerte y a favor de causas de derechos humanos, entre ellas los derechos de homosexuales y lesbianas.

Cuando la revista nacional católica “America” le preguntó en 2009 si se arrepentía de algo, Berrigan respondió: “pude haber hecho más pronto las cosas que hice, como Catonsville”.

Berrigan, escritor y poeta, escribió sobre la experiencia en el tribunal en 1970 en una obra de un acto, “The Trial of the Catonsville Nine” (El juicio de los nueve de Catonsville), la cual fue convertida posteriormente en una película.

Berrigan creció en Syracuse, Nueva York, con sus padres y cinco hermanos. Se unió a la orden jesuita después de la escuela secundaria y dio clases de preparatoria en New Jersey antes de ser ordenado sacerdote en 1952.

Siendo un seminarista, Berrigan escribió poesía. Su trabajo atrajo la atención de un editor de la editorial Macmillan quien envió su material a la poetisa Marianne Moore. Su visto bueno motivó la publicación del primer libro de poesía de Berrigan, “Time Without Number”, el cual ganó el Premio Lamont de Poesía en 1957. Años después también recibiría los premios Pacem in Terris (1993) y Valor de Conciencia Abadía de Paz (1992).

Philip Berrigan falleció de cáncer el 6 de diciembre de 2002 a los 79 años.

Daniel Berrigan se mudó a una residencia jesuita en Manhattan en 1975.

Durante una entrevista con la revista The Nation en el 40mo aniversario de la protesta de Catonsville, Berrigan lamentó que el activismo de la década de 1960 e inicios de 1970 haya desaparecido con el paso del tiempo.

“La mecha corta de la izquierda estadounidense es típica de los altibajos de la vida emocional de Estados Unidos”, dijo. “Es muy inusual mantener un movimiento de manera reconocible sin una base espiritual”.


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Fuentes:

America Magazine / entreParéntesis / El Nuevo Herald / La Nación

Foto: Tomada del archivo de AP del 9 de abril de 1982. Muestra al sacerdote jesuita Daniel Berrigan marchando con otras aproximadamente 40 personas afuera del Riverside Research Center en Nueva York.

Puntuación: 5 / Votos: 3

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