Mons. Ladaria SJ, nuevo prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe

10:00 p m| 5 jul 17 (AGENCIAS).- El arzobispo jesuita español Luis Francisco Ladaria Ferrer, hasta ahora secretario de Doctrina de la Fe, es el nuevo prefecto de la congregación en sustitución del cardenal Gerhard Ludwig Müller, que desempeñó el cargo durante el último lustro tras su nombramiento por Benedicto XVI. Müller, cuyo cargo de cinco años expiró un día después del nombramiento, no fue renovado por Francisco, que parece apostar por un hombre más cercano a él.

Según destacaron vaticanistas italianos, es la primera vez en tiempos modernos que un papa no le renueva el mandato al titular de la CDF, cartera clave del Vaticano. Ladaria nació en 1944 en Manacor (Palma de Mallorca) e ingresó en la Compañía de Jesús con solo 22 años, siendo ordenado sacerdote en 1973. Tras completar sus estudios de Filosofía en Comillas y los de Teología en la alemana Universidad de Sankt Georgen, en Frankfurt, se doctoró en la Gregoriana de Roma.

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Después de volver a la Universidad Pontificia Comillas como profesor de Antropología Teológica, entre 1975 y 1984, regresó a Roma como docente en la Gregoriana. En la Santa Sede ha confirmado su gran prestigio como uno de los puntales teológicos del presente, como miembro de la Comisión Teológica Internacional, desde 1992, nombrado por Juan Pablo II, y como consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en 1995, también por designación de Wojtyla.

Tras su elección en 2004 como secretario de la Comisión Teológica Internacional, en 2008 Benedicto XVI también apostó por él y lo nombró ‘número 2’ de Doctrina de la Fe, recibiendo muy poco después la ordenación arzobispal.

“El Santo Padre Francisco –se lee en el boletín de la Santa Sede- ha agradecido al Eminentísimo Señor Cardenal Gerhard Ludwig Müller al concluir su mandato quinquenal de Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de Presidente de la Comisión Pontificia ‘Ecclesia Dei’, de la Comisión Pontificia Bíblica y de la Comisión Teológica Internacional, y ha llamado a sucederle en los mismos cargos a Su Excelencia Reverendísima Monseñor Luis Francisco Ladaria Ferrer SJ, arzobispo titular de Tibica, hasta ahora Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe”.

El teólogo Müller nombrado en julio de 2012 por Benedicto XVI era obispo de Ratisbona, había recibido el birrete cardenalicio por Francisco en el primer consistorio de febrero de 2014. En su lugar, con una sucesión casi natural, llega el vice, también nombrado en su momento por papa Benedicto XVI al vértice del dicasterio, un sacerdote considerado preparado y con autoridad.

¿Qué ha llevado a la clamorosa decisión, que no tiene precedentes recientes en la historia de la santa sede? (aún cuando parece que Müller no aceptó otros encargos y habría decidido retirarse). La mejor explicación sería que es la no renovación de un cardenal que no estaba en sintonía con algunas de las particulares aperturas del pontífice, sobre todo en temas de moral familiar y la exhortación Amores laetitia. Pero la designación de Ladaria, y no de un purpurado o un obispo externo más cercano a la sensibilidad de Francisco, pone en discusión esta hipótesis. Ladaria de hecho no se puede clasificar como “progresista”.

¿Por qué entonces la no renovación? Es probable que en el origen de la decisión de no renovar el encargo al cardenal esté la falta de funcionamiento del dicasterio, una dificultad en las relaciones y en la colaboración. En particular puede haber influido la excesiva exposición mediática de Müller: sus posturas personales han sonado a menudo más como las de un especialistas que las de un jefe de un dicasterio al servicio del Papa, a pesar de las insistentes invitaciones a “hablar” sobre todo con los documentos y los actos de la Congregación. Intervenciones que se han visto casi siempre como una toma de distancia respecto del pontífice.

La falta de renovación de un Prefecto del ex Santo Oficio, congregación llamada por un tiempo “La Suprema” no tiene precedentes recientes. Pero es cierto que no tiene precedentes el modo con el que el Prefecto saliente ha interpretado su papel. De su predecesor, el americano William Joseph Levada, casi no se recuerdan entrevistas durante su mandato, durante siete años y concluido por haber alcanzado el límite de edad. Y del predecesor de Levada, el entonces cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto para la Congregación doctrina ininterrumpidamente de 1981 a 2005 se recuerdan raras pero importantes entrevistas, en ninguna de las cuales se había puesto en contraposición con el papa, Juan Pablo II, a pesar de que era conocido que sobre algunas cuestiones el cardenal alemán tuviera posiciones no siempre coincidentes con las de Wojtyla.

Por lo que se sabe, Müller habría rechazado la oferta de otro encargo, prefiriendo retirarse. Con la elección de Ladaria como sucesor del Prefecto saliente, es evidente que Francisco no tiene intención de imprimir cambios en la Congregación para la Doctrina de la Fe.


Ladaria, el hombre fiel y prudente

Este jesuita mallorquín de Manacor tiene 73 años, cumplidos el pasado mes de abril. Antes de ser nombrado en 2008 como secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe era muy conocido entre los estudiantes de teología españoles por sus manuales de Teología fundamental, Dogmática o Antropología dogmática. Su El Dios vivo y verdadero (Secretariado Trinitario) o la Teología del pecado original y de la gracia (BAC) llevan reeditándose desde los años 90.

Su itinerario vital cumple las expectativas de los jesuitas más polifacéticos. Alumno del colegio Montesión de Palma de Mallorca, licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, estudiante de Teología y Filosofía en Comillas y en Frankfurt, doctorado en Roma profundizando en los escritos de san Hilario de Poitiers.

Desde entonces, la Universidad Gregoriana fue su hogar como profesor de Teología gogmática. Y es ejerciendo la docencia donde es llamado a colaborar primero, a principios de los 90, en la Comisión Teológica Internacional y, desde 1995, como consultor en la propia Congregación de la Doctrina de la Fe. El prefecto de entonces, Joseph Ratzinger, es el que le nombrará, ya siendo Benedicto XVI, en 2008, secretario de esa congregación.

Manteniendo siempre un discreto y eficaz segundo plano en las confrontaciones que han llegado en los últimos años hasta Doctrina de la Fe por la aplicación de Amoris Laetitia o el retraso en los casos de pederastia, el jesuita, que es arzobispo titular de la desaparecida diócesis tunecina de Thibica en función de su cargo, es considerado muy cercano a la tradición teológica por su itinerario académico de estudio de las fuentes teológicas de los primeros siglos del cristianismo –aunque no ha dejado de recibir críticas de algunos teólogos tradicionalistas por su renovada presentación del pecado original, por ejemplo–.

Aunque, a la vez, es reconocido por su sensibilidad y disposición el diálogo, su prudencia y fidelidad a la Iglesia y al Evangelio.


Müller asegura estar “sorprendido” por la decisión del Papa

El cardenal Gerhard Müller, hasta ayer prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, se confesó “sorprendido”, pero no “irritado” ante la decisión de Francisco de cesarle en sus funciones como guardián de la ortodoxia vaticana. En una entrevista con el Allgemeine Zeitung, el purpurado alemán recalcó que no tenía “la intención de estar en la Curia más allá de cinco años”, y que “no hubo diferencias entre el Papa y yo”.

Tampoco, asegura en unas declaraciones aparentemente conciliadoras, en lo tocante a “Amoris Laetitia”. Sin embargo, el purpurado reconoce que la decisión del Papa de despedir a tres oficiales de la Congregación le disgustó, pues “eran personas competentes”. Respecto a su futuro, Müller asegura que no tiene intención de regresar a Alemania, sino que permanecerá en el Vaticano. “Voy a hacer trabajos de investigación, cumpliré con mi función como cardenal, estaré activo en el cuidado de las almas… Tengo bastante que hacer en Roma”, declaró.


ENLACE:
Francisco y Müller: cinco espinas entre un papa y un prefecto

Fuentes:

Vida Nueva / Vatican Insider / Religión Digital

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