P. Lombardi SJ, renuncia como portavoz de la Santa Sede después de 10 años

10:00 p m| 12 jul 16 (AGENCIAS/BV).- El P. Federico Lombardi, Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede deja su cargo después de una larga experiencia en comunicación, que comprende, además, su servicio en Radio Vaticano como Director General por una década y otros 15 años como Director de Programas de la emisora pontificia y la Dirección del Centro Televisivo Vaticano, por 12 años. En esos años acompañó durante casi todo su Pontificado a Benedicto XVI y se ocupó de los primeros tres del Papa Francisco.

Concluye de este modo una etapa importante en la vida de la comunicación de la Iglesia, llevada a cabo con coraje, perseverancia, paciencia y humildad por este padre jesuita originario de Saluzzo, localidad de la provincia italiana de Cuneo. Al día siguiente de su renuncia, Radio Vaticano habló una vez más con quien fuera su guía por tantos años. El P. Lombardi hizo un balance de su trabajo en esta Oficina, definiéndolo sencillamente como “un servicio”. Ocupará su lugar el periodista estadounidense Greg Burke, quien ya se desempeñaba desde noviembre del año pasado como subdirector de la Oficina de Prensa.

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La noticia: Portavoz vaticano. Se va Lombardi y llega el estadounidense Burke

El Boletín diario de información vaticana de la Santa Sede hizo público el lunes 11 de julio el relevo del padre Federico Lombardi SJ. como director de la Sala de Prensa. Este relevo entraba dentro de lo previsible y de lo esperado por dos razones. La primera, por la reestructuración en curso de los servicios comunicativos de la Santa Sede, tras la creación hace ahora un año de la Secretaría para la Comunicación y de la misión de esta como servicio o mando unificado y coordinación para estas cuestiones; y la segunda, por la edad de Lombardi (1942).

El relevo de Lombardi ha llegado, además, tras sus sucesivas y previas renuncias a los servicios que prestaba al frente del Centro Televisivo Vaticano y de Radio Vaticana. Todo lo cual certifica la normalidad y naturalidad de este relevo, sin duda, programado y consensuado.

Por otro lado, la fecha elegida para hacer público el relevo, que será efectivo a partir del próximo 1 de agosto, tampoco es sorprendente, pues fue el 11 de julio de 2006 cuando Lombardi sustituyó en este cargo al español Joaquín Navarro Valls, tras 22 fecundos años en el oficio.

Tampoco sorprende la elección de su sucesor, el periodista laico Gregory Joseph Burke, nacido en Saint Louis en 1959. Estudió en una preparatoria de jesuitas y en 1983 se licenció en Literatura Comparada en la Columbia University de Nueva York. En esos años conoció el Opus Dei y se volvió “miembro numerario”, es decir con la vocación al celibato. Se especializó en periodismo, trabajó con la United Press International en Chicago, después con la revista semanal National Catholic Register. Colaboró con Time y en 1994 lo contrataron como corresponsal. Siete años después pasó a la televisión, como corresponsal en Roma de Fox News, trabajo que mantuvo hasta julio de 2012, cuando, en medio de la tormenta de los “vatileaks” fue llamado a la Secretaría de Estado para que diera asesoría en el rubro de la comunicación. En diciembre de 2015 fue nombrado subdirector de la Sala de Prensa de la Santa Sede y trabaja en ella desde el primero de febrero de 2016.

Lo que sí pudo sorprender a algunas es la elección de una mujer como subdirectora: Paloma Ovejero. Nació en Madrid en 1975, se licenció en periodismo en España, con un máster en comunicación en la New York University. Desde hace tres años se encuentra en Roma como corresponsal de la emisora católica Radio Cope. El nuevo director y la nueva vice directora comenzarán su trabajo operativamente en agosto, por lo que Papa Francisco todavía contará con la presencia del padre Federico Lombardi durante su viaje a Polonia a finales de julio, para la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia.

Burke, Paloma, Lombardi, Viganò y Ruiz


Momentos clave de Federico Lombardi SJ. como portavoz del Vaticano

Durante estos diez años, el padre Lombardi ha tenido que afrontar considerables “tormentas” mediáticas, como las que sacudieron la Curia Romana en los dos casos “vatileaks” y sus consecuentes procesos jurídicos. Con su estilo un poco minimalista, alejado de cualquier protagonismo (fue un portavoz que nunca robó la escena a los verdaderos protagonistas) fue la “voz” del Papa sin gritar sin recurrir a acrobacias. Completamente identificado con la institución que representaba, se mantuvo distante de cualquier “status symbol” y de los favoritismos, encarnando perfectamente el ideal del colaborador del Papa acostumbrado a servir sin ponerse en evidencia.

Como director de la Sala de Prensa tuvo que afrontar la crisis que siguió a la cancelación de la excomunión de los obispos lefebvrianos, entre los que estaba también Richard Williamson, que negaba la existencia de las cámaras de gas. Se comprendió en ese momento, en el Vaticano, que era necesario monitorear constante y cotidianamente la red para comprender cuáles noticias habían sido publicadas sobre la Iglesia y, en particular, sobre el Papa y la Santa Sede. La otra gran crisis que Lombardi vivió fue la del escándalo de la pederastia, en 2010, con ataques muy duros y peticiones de investigaciones judiciales que llegaban incluso a rozar la figura misma del Pontífice, considerado como si fuera el director ejecutivo de una multinacional, por lo que, de alguna manera, algunos lo consideraban responsable de las acciones de los sacerdotes en el mundo. Mediante la Radio Vaticana, con sus comentarios tranquilos y precisos, con la redacción de material informativo en varias lenguas que eran entregados rápidamente a los periodistas, el padre Federico Lombardi se convirtió en un punto de referencia insustituible.

Con su sutil humorismo, Lombardi acompañó a miles de periodistas durante el Cónclave de 2013, el primero de la historia de la Iglesia que se daba con un Papa que había renunciado por motivos de edad. En sus ruedas de prensa cotidianas no faltaron acentos de ironía, como cuando se vio obligado a hacer una lista de las características químicas de los cartuchos que provocan el humo blanco o negro de la chimenea de la Capilla Sixtina: “Hoy tenemos esta rueda de prensa con lo que sucede en el convento”, dijo a los periodistas de todo el mundo. O cuando, sonriente, le pidió a los periodistas: “No me llamen por teléfono todos juntos para saber la fecha del Cónclave, de lo contrario no voy a poder mandarles el comunicado”. O cuando le respondió a quien le preguntaba qué había comido ese día el Papa emérito: “Habrá que preguntárselo a él”.

La elección del primer Papa jesuita de la historia sorprendió al jesuita vocero vaticano, que no la consideraba una posibilidad y que necesitó casi una hora para reponerse de la noticia. El padre Lombardi tuvo que adaptarse al estilo de Bergoglio, muy diferente del de su predecesor y más propenso a conceder entrevistas y a dialogar sobre cualquier argumento, y sin red, durante los vuelos al volver de sus viajes internacionales.


Declaraciones del P. Lombardi ante su retiro

“Un servicio muy profundo, muy interesante, muy exigente. Es ayudar al Papa en su ministerio, con una función muy sencilla de publicación de sus textos, de difusión de la información sobre sus actos, de respuesta a preguntas sobre lo que no es completamente claro, sobre acontecimientos o palabras del Papa y de sus colaboradores. Esto “porque el trabajo de la Oficina de Prensa –precisó– no es solamente en relación con el Papa, que es lo más importante de todo, sino que es en relación con todas las instituciones de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano”.

En este sentido el padre Lombardi aseguró que se trata de “una tarea que tiene muchos aspectos diferentes y muchos argumentos que tenemos que ver y sobre los cuales tenemos que intervenir. Es una manera de participar en la vida de la Iglesia muy intensa y naturalmente en estos diez años, fueron muchos los eventos: los viajes del Papa, los Sínodos, la renuncia del Papa Benedicto y la elección de un nuevo Papa, los primeros años de un Pontificado increíblemente dinámico, como el del Papa Francisco”.

“Y todo esto es, cada día, un trabajo sencillo y concreto de información, de respuesta a preguntas, de atención para entender bien lo que el Papa dice y lo que el Papa hace. En este sentido es una participación muy profunda en la vida de la Iglesia, en la vida del servicio del Papa para la Iglesia, como servicio de unión, como servicio de orientación y de magisterio, con una gran atención a las Iglesias locales, a las Iglesias del mundo, a la relación del Papa y de la Santa Sede con los diferentes países. Es un horizonte verdaderamente ancho como el mundo”. “Una participación muy profunda en la vida de la Iglesia, en el servicio del Papa a la Iglesia, como servicio de unión, de orientación y de magisterio con una gran atención a las Iglesias locales”.

En relación a su experiencia como ‘jesuita’ al servicio de un ‘Papa jesuita’ el padre Lombardi afirmó:

“Esto es un aspecto particular. Puedo simplemente decir que los jesuitas son muy diferentes entre sí, pero tienen una espiritualidad común, un origen común de su actitud de servicio a la Iglesia, de amor personal por Cristo. Y por esto para mí fue una experiencia de sintonía profunda con muchos aspectos de las actitudes del Papa Francisco, porque yo podía entender más fácilmente el espíritu de sus homilías en Santa Marta, su deseo de un estilo de vida sencillo y muy cercano a la gente, el deseo de un lenguaje concreto y cotidiano. Para mí fue una maravillosa experiencia de proximidad con el espíritu del Pontificado en algunos de sus aspectos muy característicos: la idea de la Iglesia que está en camino, de la Iglesia sinodal. Caminamos juntos, cada día salimos a buscar la voluntad del Papa y la guía del Espíritu Santo para ver los nuevos pasos que tenemos que dar y el sentido de la presencia de Dios en el mundo, del Espíritu de Dios en el mundo exterior a los confines visibles de la Iglesia, porque el Espíritu de Dios trabaja siempre y en todos los diferentes lugares del mundo y nosotros tenemos que verlo y reconocerlo y discernir lo que nos pide. Éste es un aspecto de espiritualidad y de actitudes que fueron para mí muy cercanos, muy naturales, que me ayudaron a entender lo que el Papa dice, lo que el Papa hace, el modo en el cual él es la guía de la Iglesia en el mundo hoy”.

“Para mí ha sido una experiencia privilegiada el ser colaborador de personas maravillosas como son estos Papas para los cuales trabajé: con Juan Pablo II, antes, cuando fui Director de la Radio Vaticana, y después, Benedicto y Francisco, como Director de la Radio y de la Oficina de Prensa – aseguró el padre Lombardi. Yo tengo verdaderamente una gran admiración, no simplemente humana sino espiritual, de la fe, del espíritu con el cual estos pastores sirvieron y sirven a Dios por el bien de la Iglesia y de la humanidad. Y participar humildemente en este servicio, ayudar de alguna manera en este servicio fue para mí, una gran alegría y un gran privilegio”.

Saludando a la audiencia de América Latina, el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede saliente expresó:

“Yo pienso que es una gran audiencia aquella de Radio Vaticano en América Latina y para nosotros ahora, en estos últimos años, el hecho de tener un Papa de Latinoamérica es un aliento muy grande y es un servicio muy grande difundir su palabra concreta, su palabra viva y su magisterio, su gran servicio a la audiencia de Latinoamérica”.

“Y tengo que agradecer a Latinoamérica por el don de este Papa porque con este Papa nosotros en la Iglesia universal hemos recibido una contribución nueva, una perspectiva característica de espiritualidad, de experiencia pastoral, de actitud ante los problemas del mundo de hoy, que es verdaderamente una contribución para todos nosotros. En este sentido todos somos un poco más “latinoamericanos” que antes con el Papa Francisco en cuanto a comunión y cercanía con todos los fieles y radioescuchas de Latinoamérica. Es muy profundo”.

Finalmente, la consideración del padre Lombardi sobre el nuevo equipo directivo de la Oficina de Prensa vaticana, conformado por dos periodistas: el norteamericano Greg Burke y la española, Paloma García Ovejero:

“Es muy bueno que esté una mujer de lengua española en la dirección de la Oficina de Prensa de la Santa Sede. Así será más fácil la comunicación con todo el mundo de habla hispana porque en la vida central de la Oficina de Prensa está directamente esta sensibilidad y esta cultura”.

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Datos de vida del P. Lombardi

Federico Lombardi nació en Saluzzo (Italia) en 1942, es sobrino tanto del célebre jesuita Riccardo Lombardi, conocido como “el micrófono de Dios”  durante la época de Papa Pacelli, como del famoso jurista católico Gabrio Lombardi. Cursó sus primeros estudios en la ciudad de Turín y asistió al Instituto Social de los padres Jesuitas.

En 1960 entró al noviciado de la Provincia turinesa de la Compañía de Jesús en Avigliana. De 1962 a 1965 estudió filosofía en el Aloisianum de los Jesuitas en Gallarate, y después, durante cuatro años, fue asistente de los estudiantes en el Colegio Universitario del que se ocupaban los jesuitas en Turín. Estudió en la Universidad de Turín y obtuvo la licenciatura en matemáticas. De 1969 a 1973 estudió en la Facultad Teológica de la “Phil.-Teol. Hochshule St Georgen” de los jesuitas en Frankfurt am Main y obtuvo la licenciatura en Teología.

Fue ordenado sacerdote en 1973 y comenzó a trabajar como redactor en la revista “La Civiltà Cattolica”, la revista de los jesuitas italianos, y fue nombrado subdirector de la misma en 1977. Durante seis años, de 1984 a 1990, fue Provincial para Italia de la Compañía de Jesús. Un año después fue nombrado director de los programas de la Radio Vaticana. En 2002 se convirtió en el director general del Centro Televisivo Vaticano, después de la clamorosa salida de su predecesor Ugo Moretto, que decidió abandonar el sacerdocio para casarse con una colega periodista.

Lombardi dejó la televisión vaticana en las manos de Edoardo Viganò a finales de 2012, casi a la vigilia de la histórica renuncia de Benedicto XVI. En marzo de 2016 dejó la Radio Vaticana, aunque siguió siendo durante algunos meses más director de la Sala de Prensa. El cambio de guardia en la Radio y ahora en la Sala de Prensa forma parte de la reforma y de la unificación de los medios de comunicación vaticanos, estudiada y desarrollada por el Prefecto de la Secretaría para la Comunicación, don Dario Viganò.

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Fuentes:

Radio Vaticano / Vatican Insider / Ecclesia / Religión Digital

Puntuación: 5 / Votos: 4

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