Premian obra y trayectoria de Gustavo Gutiérrez, fundador de la Teología de la Liberación

Gustavo Gutiérrez recibe premios Capri San Michele y Gittler

6.00 p m| 11 set 14 (AGENCIAS/BV).- El P. Gustavo Gutiérrez, OP. es probablemente uno de los teólogos católicos que más reconocimientos ha recibido, y en estos días se anunció que recibirá un par más. El 27 de setiembre la versión italiana de su obra “De parte de los pobres” -que tiene como coautor al prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal Müller- recibirá el 31° Premio Capri San Michele, uno de los más importantes en Italia.

Además el P. Gutiérrez también fue elegido ganador del Premio Gittler 2014 de la Universidad de Brandeis (EE.UU), que “reconoce las excepcionales y duraderas contribuciones académicas en temáticas raciales, étnicas y/o religiosas”.

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Reconocimiento a su obra

El libro del peruano Gustavo Gutiérrez y del cardenal alemán Müller, cuyo título completo es “De parte de los pobres, teología de la liberación, teología de la Iglesia”, fue publicado en 2004 en Alemania y en septiembre de 2013 se lanzó su edición en italiano.

El volumen recibió un importante espacio tras su publicación en el diario vaticano “El Osservatore Romano” en un artículo de Ugo Sartorio en el que explicaba que con la llegada de Francisco “la teología de la liberación no podía quedarse mucho tiempo en la sombra donde ha estado relegada desde hace años”. Incluso el Papa argentino recibió el pasado septiembre a Gustavo Gutiérrez en una audiencia privada en su residencia, la Casa Santa Marta.

El libro recoge artículos de ambos teólogos -Gutiérrez y Müller-, que comparten su preocupación por la Iglesia en Latinoamérica, la opción por los pobres y sus repercusiones en la reflexión teológica en América Latina y en Europa. La obra contiene seis capítulos, tres de cada autor, que reflexionan sobre la importancia de la Teología de la Liberación para la teología contemporánea en su conjunto y para la vida actual de la Iglesia. Lejos de considerarla superada, ambos autores reivindican la vigencia de esta corriente teológica y recuerdan el compromiso por la justicia que todo cristiano debe asumir como imperativo sustancial.

Este galardón, que se entregará el próximo 27 de septiembre en la localidad de Anacapri (sur de Italia), se suma al Premio Príncipe de Asturias  de Comunicación y Humanidades que recibió el teólogo peruano en 2003.

Más sobre el galardón Capri San Michele.


Reconocimiento a su trayectoria

“Gustavo Gutiérrez ha dedicado su vida a la defensa de los pobres en América Latina y trabajado incansablemente para establecer un lugar para la justicia social dentro de su fe”, dijo el presidente de Brandeis Frederick M. Lawrence. “Él es un excelente ejemplo de lo que representa el Premio Gittler”.

El premio anual, que incluye $ 25000 y una medalla, se presenta a una persona cuyo cuerpo de trabajo publicado refleja la excelencia académica y hace contribuciones duraderas a las relaciones raciales, étnicos o religiosos.

El Premio Gittler se estableció en 2007 con fondos de la herencia de José Gittler, un estudioso de sociología, y lleva el nombre de Gittler y su madre, Toby. Está organizada por el Centro Internacional de Ética, Justicia y Vida Pública en nombre de la Presidencia de la República, con el presidente Lawrence sirviendo como el presidente del comité de selección. Gutiérrez es el sexto ganador del premio.

Más sobre el Premio Gittler.


Sobre el P. Gustavo Gutiérrez

Gustavo Gutiérrez Merino llega nace en Lima (Perú) el 1928. Nacido de una familia con antepasados indígenas cercanos (hijo mestizo de familia popular, mezclada de sangre india con la española), afectado por una cruel enfermedad (osteomielitis) cuando apenas tenía 12 años, le hace permanecer en una silla de ruedas y en cama durante seis años.

Su teología nace en contacto con la realidad de su país, con personas pobres que luchaban por la justicia. Años más tarde, fruto de su trabajo pastoral, nacería en 1968 la Teología de la liberación. Cursó estudios de medicina en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima, que interrumpió para seguir los cursos de filosofía y teología.

De 1951 a 1955 estudió filosofía y psicología en la Universidad de Lovaina (Bélgica), obteniendo los grados de bachiller en la primera y de licenciado en la segunda, con una tesis sobre “La libertad en el pensamiento de Sigmund Freud”. De 1955 a 1959 estudió teología en la facultad teológica de Lyon (Francia), donde consiguió la licenciatura. De vuelta a su país, trabajó como conciliario nacional de la Unión de estudiantes católicos (UNEC) y fue profesor en los departamentos de teología y ciencias sociales de la Pontificia Universidad Católica.

En 1975 fundó el centro de reflexión “Bartolomé de Las Casas”. En 1985 obtuvo el doctorado en teología por la facultad de Lyon con la calificación de très honorable, que sólo se otorga cuando hay unanimidad en el tribunal. Presentó como tesis doctoral las obras que había publicado hasta entonces. Su lección magistral giró en torno al tema Teología y espiritualidad.

A Gutiérrez se le considera el padre de la Teologia de la Liberación. Utilizó por primera vez esa expresión en 1968 en la ciudad de Chimbote, poco antes de la II Conferencia General del episcopado latinoamericano celebrada en Medellín (Colombia), y enseguida adquirió carta de ciudadanía y se extendió por todo el mundo. La expresión queda definitivamente asentada en su libro de 1971, “Teología de la Liberación. Perspectivas”, que es, sin duda, la obra teológica de más impacto y una de las más relevantes de la década de los años setenta; la más citada, comentada y traducida de todas las que ha producido la teología latinoamericana de la liberación. Ella, junto con la de H. Assmann, Teología desde la praxis de la liberación, es considerada como la más representativa de la citada teología.

En 1999 decide hacerse religioso dominico, iniciando el noviciado en la comunidad de los PP. Dominicos de Lyon (Francia). Con relación a esta decisión, Gustavo Gutiérrez se expresaba así en una entrevista: “Mi relación con la Orden de los Predicadores se remonta a mis estudios en Francia, donde estuve en contacto personal y con su reflexión y trabajo académico con los teólogos Chenu, Congar y Schillebeeckx, todos ellos dominicos. Me atraía sobremanera cómo entendían y planteaban la íntima relación que debe existir entre la teología, la espiritualidad y el anuncio del evangelio. La teología de la liberación comparte esa misma convicción. Mi investigación posterior sobre la vida de Bartolomé de Las Casas y su defensa apasionada de los pobres de su tiempo (los indios y los esclavos negros) también tuvo un papel importante en mi decisión. Mi larga amistad con muchos dominicos, además de otras circunstancias, me llevaron finalmente a dar ese paso”.

Un gran acontecimiento de la vida de Gutiérrez fue el haber sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias en abril de 2003. Junto con el periodista polaco Ryszard Kapuscinski recibió el Premio de Comunicación y Humanidades. El acta del Jurado afirmaba así sobre el P. Gutiérrez: “El teólogo peruano Gustavo Gutiérrez es el iniciador de la renovada corriente espiritual conocida como teología de la liberación, que propugna una atención especial al mundo de los desfavorecidos, entendiendo que la liberación preconizada por el mensaje cristiano no es aplicable únicamente a la faceta espiritual del ser humano, sino también a sus condiciones sociales y materiales. Con ello, esta propuesta de la teología de la liberación no se reduce a un planteamiento teórico, sino que constituye una práctica que, de modo especial en los países menos desarrollados, ha estimulado una dignificación de las condiciones de vida de millones de seres humanos”.


Fuentes:

Agencias y sobre el P. Gustavo Gutiérrez de Juan Pablo García Maestro.

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