Medios vaticanos: Oficina de Prensa tiene nuevo director

9:00 a m| 19 jul 19 (LN/VATN).- Francisco designó al inglés Matteo Bruni como su nuevo vocero, el cuarto desde el inicio de su pontificado, en reemplazo del hasta ahora director interino de la Sala de Prensa vaticana, Alessandro Gisotti. Bruni, de 42 años, trabaja en la oficina de prensa vaticana desde 2009, se desempeñaba como responsable de logística en los viajes del Papa y se le vincula con la comunidad católica San Egidio. Asumirá el nuevo cargo el 22 de julio.

En sus primeras declaraciones agradeció el nombramiento y comentó que “el pontificado del papa Francisco se relata a través de sus gestos”. Alessandro Gisotti, quien deja el cargo por decisión propia, fue nombrado Vicedirector de la Dirección Editorial del Dicasterio para la Comunicación, bajo la coordinación de Andrea Tornielli. Reunimos el perfil de Bruni, declaraciones de Paolo Ruffini y Alessandro Gisotti, y un comentario del vaticanista John Allen Jr.

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El Vaticano ha hecho público el nombramiento del nuevo responsable de la Oficina de Prensa de la Santa Sede. Matteo Bruni (Gran Bretaña, 1976) es el elegido por el papa Francisco para ser director de la Sala Stampa, cuyo cargo comenzará a desarrollar a partir del 22 de julio. Aunque se preveía también el nombramiento de una mujer como vicedirectora, por el momento se ha postergado la posibilidad.

El nuevo portavoz del Papa ha sido elegido tras casi siete meses de la dirección interina de Alessandro Gisotti, que se convierte ahora en director editorial adjunto del Dicasterio para la Comunicación, liderado por Paolo Ruffini, primer laico en ser prefecto de un dicasterio. De esta manera, Gisotti se convertirá en el número dos de Andrea Tornielli, que desde diciembre ejerce de director editorial del citado dicasterio. Además, en este puesto le acompañará también Sergio Centofanti, como ha confirmado hoy también la Santa Sede.

Para más detalles sobre el funcionamiento, la evolución y cambios en las comunicaciones vaticanas durante el pontificado de Francisco, invitamos a revisar tres antecedentes en Buena Voz: “Francisco consolida las comunicaciones del Vaticano con nueva secretaría” (documento reforma en el 2015), “Francisco elige a un laico para dirigir el Dicasterio para la Comunicación” (sobre el Dicasterio) y “Los nuevos rostros en las comunicaciones del Vaticano” (sobre la Dirección Editorial del Dicasterio).

 

¿Quién es Matteo Bruni?

El Dr. Matteo Bruni nació el 23 de noviembre de 1976 en Winchester (Gran Bretaña). Es licenciado en Lengua y Literatura Extranjera Moderna y Contemporánea en la Universidad La Sapienza de Roma. Trabaja desde julio de 2009 en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, donde ha seguido las operaciones de acreditación de periodistas y la gestión de las comunicaciones operativas con la prensa como coordinador de la Sección de Acreditación. En diciembre de 2013 asumió la responsabilidad de organizar y acompañar a la prensa admitida en los vuelos papales con motivo de los viajes del Santo Padre fuera de Italia.

A principios de 2016 pasó a ser Coordinador del Sector Media Operations y Acreditación de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, en cuya función coordinó la participación de la prensa en los diversos eventos del Jubileo de la Misericordia. Desde hace años está comprometido, en ámbito eclesial, en proyectos de cooperación humanitaria y en programas de apoyo a las personas mayores. Está casado y tiene una hija. Además de italiano, sabe inglés, español y francés. Aquí la entrevista difundida por Vatican News:

-¿Qué significado tiene para usted su elección como director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede?

El nombramiento es sin duda un honor para mí. Me gusta leerlo como un signo de estima no sólo por mi persona, sino también por la historia de la que provengo y por el trabajo realizado con los compañeros de la Oficina de Prensa de la Santa Sede. Agradezco la confianza del Santo Padre y del Prefecto, Paolo Ruffini, que me apoya con la cercanía del Dicasterio de Comunicación.

Obviamente, también se trata de una elección que valora los recursos internos. La Oficina de Prensa no es una estructura grande, pero sí compleja, con una variedad de funciones articuladas y no todas inmediatamente evidentes, ni siquiera para quienes la frecuentan asiduamente: creo que conocerla desde dentro puede ser útil para una realización más profunda de la reforma del propio Dicasterio.

-Durante varios años usted se ha ocupado de cuestiones más operativas, ¿cómo ve este nuevo papel?

En los últimos años, en mi vida profesional, la relación con los medios de comunicación siempre ha sido más bien intensa. Aunque entre bastidores, he tratado de asegurar que mi trabajo contribuyera a la correcta información, tratando de transmitir algunos de los temas principales del pontificado. En este sentido interpreto el nuevo cargo en continuidad del anterior: un comunicador al servicio del Santo Padre y de la Santa Sede, que pone su a disposición su formación humana y profesional.

Aquí entran en juego muchos factores: la experiencia profesional, pero también la de padre y marido. Me acompaña el apoyo de mi esposa y el cariño de mi hija. Pero también diría que es importante el compromiso con los pobres en las afueras de Roma y en el mundo, a quienes he podido acercarme junto a la Comunidad de San Egidio desde que era un joven estudiante de bachillerato.

Hoy se me pide que dé un paso más y, aceptando hacerlo, no puedo sino seguir trabajando, al servicio del Papa y de la Santa Sede, con mi sensibilidad, que sigue siendo la de una Iglesia de todos, especialmente de los pobres.

-Usted conoce a muchos de los periodistas acreditados en la Sala de Prensa. A algunos de ellos los ha ayudado a entrar en este mundo. ¿Crees que ahora cambiarán las relaciones?

Desde que el Padre Federico Lombardi me llamó a formar parte de la Oficina de Prensa –y le estoy agradecido por lo que pude aprender bajo su dirección– ha habido un intercambio útil, incluso amistoso, con muchos trabajadores de la información. En los últimos años, bajo la dirección de Greg Burke y Paloma García Ovejero –a quienes agradezco el trabajo realizado conjuntamente– he seguido acompañando el trabajo de muchos periodistas desde su llegada a Roma o desde sus primeros pasos en el acercamiento a la realidad de la Santa Sede, ayudándolos a orientarse. Soy consciente de que ahora comienza un tipo diferente de compromiso y espero que la confianza mutua se mantenga sin cambios.

-¿Qué necesita hoy el mundo de la información, desde su punto de vista?

En la realidad en la que me encuentro, una comunicación oficial clara, transparente de los acontecimientos, que contribuye a la lectura de la complejidad del mundo en el que vivimos. Pienso en una comunicación que enriquezca nuestra comprensión del contexto en el que tienen lugar los acontecimientos.

El pontificado del papa Francisco ya se cuenta a través de sus gestos, de sus palabras, de sus elecciones, pero el significado histórico de algunos acontecimientos se comprende a veces mejor en una perspectiva más amplia. En este sentido, me gustaría contribuir a fin de que la Oficina de Prensa sea cada vez más un punto de referencia para los periodistas que informan sobre Papa y la Santa Sede a todo el mundo.

Y doy las gracias a quien me ha precedido en este esfuerzo, a mi colega y amigo Alessandro Gisotti, que en estos seis meses se ha puesto generosamente a trabajar, con su disponibilidad, profesionalidad y una gran sensibilidad humana. También me gustaría que mi servicio encaje en este surco, junto con todos los que estarán conmigo y con todos mis colegas de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

ENLACE. Declaraciones de Prefecto del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, Paolo Ruffini y Alessandro Gisotti

 

El Papa elige a Matteo Bruni como portavoz: ¿se repetirá la historia? (extracto de columna de John Allen Jr.)

Ahora Francisco parece un poco más disciplinado con los medios. Sus conferencias de prensa en el avión de vuelta de sus viajes no han provocado delirios del tipo “¿Quién soy yo para juzgar?” durante un tiempo y parece más decidido a dejar a su portavoz establecer el tono y llevar el debate. Si Francisco está buscando sacar más partido del papel del portavoz, Bruni parece que ha encajado en el casting.

Para empezar, es miembro de la Comunidad de San Egidio, que es más o menos a Francisco lo que el Opus era para Juan Pablo. Francisco admira los esfuerzos de San Egidio en la defensa de los pobres e inmigrantes, sus logros en la resolución de conflictos y su compromiso en el diálogo ecuménico e interreligioso.

Bruni se refirió a esos antecedentes en la entrevista anterior con Vatican News, y decía que se ha formado de su experiencia con “los pobres de las periferias de Roma y del mundo, con la Comunidad de San Egidio, desde el instituto”. Desde luego, las acciones de cualquier portavoz suben cuando el jefe piensa que te mueves en los círculos correctos.

También ayuda el hecho de que su trabajo anterior incluía la gestión de la logística de los viajes para la prensa en el avión papal. Bruni es un personaje querido por los periodistas por su natural tranquilidad y disposición de servicio.

Por supuesto, el paisaje de los medios ha cambiado significativamente desde tiempos de Navarro. En su día, si podías influir en la opinión de un puñado de periodistas, eras el dueño del relato. En un mundo dirigido por las redes sociales y los blogs, es un partido totalmente diferente. El tiempo dirá, pero por lo menos uno puede decir que Bruni parece tan bien posicionado como cualquiera para inspirar la confianza del papa.

ENLACE. Columna completa de John Allen Jr. publicada en Crux, traducida por Vida Nueva

 

Fuentes:

Vatican News / La Nación / Crux / Vida Nueva

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