Líder jesuita, dominico y franciscano: No hay razón para negar voto de mujeres en el Sínodo

5:00 p m| 19 oct 18 (AM).- Aunque los obispos deben constituir la mayoría de los miembros votantes en las Asambleas del Sínodo, el hecho de que el cuerpo sea solo consultivo significa que las mujeres deben ser incluidas como miembros con pleno derecho, al igual que los sacerdotes y los hermanos religiosos. Esa fue la opinión de tres superiores generales, que son miembros votantes.

Antes, en los primeros días de la Asamblea, se reportó la presencia de un grupo de manifestantes en la Plaza de San Pedro, que se reunieron para pedir el voto femenino. Se recuerda que desde la edición anterior del Sínodo (2015), se permitió que religiosos emitan su voto sobre las resoluciones, sin embargo, en esta ocasión no se ha manifestado la autorización para que lo hagan las religiosas.

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Los superiores generales de los dominicos, los jesuitas y los franciscanos, -tres sacerdotes con poder de voto en el Sínodo-, hablaron con los reporteros en una sesión informativa en el Vaticano el 15 de octubre.

Cuando la Unión de Superiores Generales (USG) eligió a dos hermanos religiosos para estar entre sus 10 delegados con derecho a voto en la Asamblea del Sínodo de los Obispos, tomaron conscientemente la decisión de enfatizar que las órdenes religiosas masculinas incluyen a sacerdotes y laicos, dijo el Ministro General de los Franciscanos conventuales.

“Obviamente no fue un accidente” que dos hermanos fueron elegidos, dijo el padre Marco Tasca, Ministro General, después de la reunión informativa. “La vida consagrada está formada por sacerdotes y laicos, por lo que es justo que también haya superiores generales laicos en el Sínodo”.

Cuando los superiores eligieron a un hermano para la Asamblea del Sínodo en el 2015, dijo: “había algunas dudas sobre si la oficina del Sínodo lo aceptaría o no, pero el Papa intervino y dijo: ‘Déjalo venir’. Caso cerrado”.

“Esta vez no preguntamos”, dijo el padre Tasca. Ahora, dijo, esa elección “debería plantear la cuestión de la presencia de las hermanas, las mujeres. Ese es el gran desafío”.

La USG y la Unión Internacional de Superioras Generales ahora están haciendo juntos esa pregunta, dijo el padre Tasca. “Tuvimos una reunión la semana pasada, un pequeño grupo de superiores, y preguntamos: ¿Cómo podemos avanzar juntos?”.

Las dos organizaciones de superiores, que celebran una reunión conjunta cada noviembre, se reunirán nuevamente, dijo, para tratar de tener avances en la cuestión. “Creo que el camino correcto es presentar esto juntos, no ‘nosotros hombres’ o ‘nosotros mujeres’ como niños, sino juntos”.

Si bien las reglas para el Sínodo de los Obispos establecen que la USG elija a 10 miembros votantes para la Asamblea del Sínodo, no existe tal disposición para la Unión de Superioras. Sin embargo, el Papa sí designa a mujeres religiosas como observadoras o expertas en los Sínodos.

El 15 de octubre, varias preguntas en la reunión informativa sobre el Sínodo se refirieron a la presencia de mujeres y a que no puedan votar. “Es un Sínodo de obispos”, dijo el padre Bruno Cadore, maestro de la orden dominicana. Pero, dijo, las reglas del Sínodo permiten la participación de “representantes” de la vida religiosa, y deben ser hombres y mujeres. “Usted sabe”, dijo, “que el 80% de las personas consagradas en la Iglesia son mujeres?”.

Debido a que el Sínodo “no es un cuerpo deliberativo, por lo que no está vinculado a la ordenación sacerdotal, creo que en el futuro habrá un Sínodo de los Obispos que convoque así: ‘Queremos la participación de aquellos que colaboran con nosotros en el trabajo pastoral y por esta razón, invitamos a representantes de la vida consagrada’, sabiendo que, como dije, el 80% son mujeres. Esto debería suceder”.

De hecho, dijo, con este Sínodo centrado en “los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”, habría tenido sentido que participaran más religiosas, dado su trabajo en el campo de la educación, la formación de la fe y la promoción vocacional.

El padre Arturo Sosa, superior general de los jesuitas, dijo que estaba de acuerdo con el padre Cadore en que “es un Sínodo de los obispos”, pero también dijo que ve un esfuerzo del papa Francisco por “profundizar la sinodalidad de la Iglesia” y fortalecer su visión como “el pueblo de Dios”, asegurando que los hombres y las mujeres sean tratados por igual y tengan la misma voz.

“Creo que esto nos ayudará a avanzar”, dijo el padre Sosa. Las preguntas repetidas sobre la participación de las mujeres y una petición internacional que pide al Papa que se les dé la posibilidad de votar en el Sínodo demuestra “incomodidad, que es una señal de que algo anda mal”, dijo. “Así que uno debe escuchar y avanzar”.

 

¿Por qué las mujeres no pueden votar en el Sínodo sobre los jóvenes?

La semana pasada, a la voz de “Toc, Toc, ¿Quién es? Somos la mitad de la Iglesia”, resonaron en las columnas alrededor de la Plaza de San Pedro. Un grupo de manifestantes, en su mayoría mujeres, se reunieron para pedir que se permita a las mujeres votar en la Asamblea del Sínodo sobre los jóvenes, un derecho que, según algunos expertos, no hay razón canónica para negar.

El tema se remonta al Sínodo de los Obispos sobre la familia en el 2015. Hasta ese momento, un hombre tenía que ser ordenado sacerdote, si no era obispo, para votar en un Sínodo. Los representantes no ordenados elegidos por sus órdenes religiosas o designados por el Papa podrían participar en las discusiones del Sínodo, pero no pudieron emitir su voto sobre las resoluciones.

Para el Sínodo en el 2015, la USG, eligió al hermano Hervé Janson, superior general de los Hermanitos de Jesús, como uno de sus 10 representantes al Sínodo. Al hermano Janson se le permitió votar sobre las resoluciones, aunque no era un sacerdote, lo que planteaba dudas sobre si, en el próximo Sínodo, se anularía el requisito de ordenación para votar.

El padre Thomas Reese, columnista del National Catholic Reporter y ex editor en jefe de America Magazine, explicó por qué permitir que un hermano vote genera preguntas sobre la inclusión de hermanas religiosas. “Bajo la ley canónica, los obispos y sacerdotes son ‘clérigos’, pero los hermanos y hermanas no lo son. Son laicos”, escribió el padre Reese en un correo electrónico a America.

El padre Reese contó que le preguntó al hermano Janson en una conferencia de prensa en el 2015 “por qué él, que no era clérigo, podía ser miembro votante del Sínodo, pero una hermana no podía. Admitió que no sabía y de hecho apoyó la idea de que las religiosas participen como miembros con derecho a voto”.

El hermano Janson también dijo que había considerado rechazar su invitación a la Asamblea del Sínodo como un acto de solidaridad con las mujeres. Este año, el Vaticano cambió bruscamente la distinción entre miembros votantes y no votantes, de uno de ordenación a uno de sexo.

Los religiosos, que son considerados laicos, pueden votar oficialmente en el Sínodo de este año, pero a las órdenes de religiosas, que tienen el mismo estatus, no se les pidió que eligieran representantes en absoluto. Alrededor del 10% de los participantes en el Sínodo son mujeres, todas elegidas por el papa Francisco, y ninguna de ellas tiene derecho a voto.

El corresponsal de America Magazine en el Vaticano, Gerard O’Connell, dijo que de acuerdo con las reglas canónicas, los obispos son los únicos autorizados para votar en los Sínodos. “Esta vez permitieron que votaran algunos hombres que no son obispos, pero eso es una excepción en relación con la práctica pasada”, afirmó. “Queda por verse si retendrán esta práctica o extenderán el derecho de voto a las mujeres en otro Sínodo”.

Cindy Wooden, del Catholic News Service, preguntó a los funcionarios del Sínodo en una conferencia de prensa por qué los derechos de voto no se extenderían a las mujeres este año, y respondieron señalando que las mujeres pueden asistir al Sínodo como expertas y observadoras, lo que han hecho desde 1985.

El Sr. O’Connell dijo que los organizadores del Sínodo pueden no haber notado que no habían otorgado a las mujeres el derecho de votar y que el papa Francisco puede haber pasado por alto la omisión al aprobar los planes. “No han estado acostumbrados a pensar de esta manera” acerca de incluir a las mujeres, dijo el Sr. O’Connell.

Debido a que la protesta, que convocó a los cardenales por su nombre para permitir que las mujeres voten, se llevó a cabo el primer día del Sínodo, parece poco probable que los derechos de voto se extiendan a las mujeres durante la Asamblea actual, pero algunas mujeres que participan en el proceso del Sínodo, esperan tener la posibilidad de votar en el futuro.

Katie Prejean McGrady, delegada de los EE. UU. para la reunión previa al Sínodo, escribió a America Magazine: “Espero que, al permitir que hombres no ordenados voten en este Sínodo, pronto veremos la inclusión de mujeres votantes. Me sigo haciendo recordar: la Iglesia se mueve lento. Las cosas no suceden de la noche a la mañana ni con el chasquido de un dedo, y no puedo enojarme cada vez que discrepo con algún procedimiento o proceso. Así que, en lugar de estar frustrada por la falta de mujeres votantes en este Sínodo, voy a tener la esperanza de que voten en el próximo”.

 

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Fuente:

America Magazine

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Comentarios

  1. Dietrich Düllberg escribió:

    ¿En la Iglesia y el mundo no hay otros problemas? Parece si no estuviéramos viviendo en el siglo 21.
    ¿No quieren reconocer los Signos de los tiempos, como exige Jesús? Muchos siguen siendo Bartimeos sin ver.

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