Teóloga iraní en el Vaticano: el mundo necesita perdón

8:00 p m| 17 mar 17 (AGENCIAS/BV).- “Entre más voz damos a las mujeres en la sociedad, se puede esperar mayor capacidad de perdonar, de tener paciencia y de acoger, sobre todo en un mundo como el contemporáneo que tiene tanta necesidad de perdón”. Así lo percibe Shahrazad Houshmand, teóloga iraní que forma parte de la Consulta Femenina, creada en junio del 2015 por el Pontificio Consejo de la Cultura, y presentada la semana pasada a la prensa.

“Hemos esperado un poco para encontrarnos con ustedes, porque queríamos que el grupo fuera un verdadero grupo”, explicó a los periodistas la coordinadora, Consuelo Corradi, profesora de la Universidad Lumsa (Roma). “En este año y medio nos hemos conocido, nacieron grupos temáticos, hemos trabajado juntas”, agregó. Luego del evento, Houshmand respondió varias preguntas de los periodistas.

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A pocas horas del 8 de mayo se presentó la “Consulta Femenina” ante la prensa con la presencia del cardenal presidente del dicasterio cultural vaticano, Gianfranco Ravasi, quien para la ocasión tuvo que interrumpir el retiro espiritual de Cuaresma con el Papa y la Curia (“Yo estoy oficialmente en Ariccia, esta es ubicuidad, debido a la jornada de mañana”, bromeó). La Consulta femenina, dijo el purpurado citando el libro bíblico del Génesis, “finalmente” da al pontificio consejo “la imagen de Dios” que le faltaba (“Dios creó al hombre a su imagen y semejanza: varón y hembra los creó”): no se trata de una respuesta a las “recriminaciones” feministas, ni de “cosmética” o de “cuotas rosa”, sino de introducir “la mirada femenina” a todas las actividades del dicasterio y su presencia a partir de la próxima plenaria del mismo Pontificio Consejo.

Shahrazad Houshmand fue invitada a presentar la iniciativa durante el encuentro con los periodistas, junto a una veintena de otros miembros de la consulta (administradoras como la presidenta del Hospital Bambino Gesù de Roma, artistas como la actriz Nancy Brilli, científicas religiosas, teólogas, empresarias, etc.). Después del evento la teóloga iraní se detuvo a responder las preguntas de los periodistas.

Obtuvo su licenciatura en teología islámica en la universidad de Teherán y también se licenció en teología católica en la Pontificia Universidad Lateranense. Enseña Estudios Islámicos y Lengua y Literatura Persas en la universidad La Sapienza y en la Pontificia Universidad Gregoriana. Forma parte del Consejo para el Islam del Ministro del Interior italiano y es miembro del centro para el dialogo interreligioso del movimiento de los Focolares. Como parte de la Consulta femenina que fue presentada hoy, subrayó el aporte que las mujeres pueden ofrecer a la paz en el mundo contemporáneo, caracterizado por tensiones y discriminación.

“Hay un poeta persa que se llama Ferdowsi, que vivió hace mil años y es el padre de la lengua persa, que escribió: si el gobierno y el mundo estuvieran encomendados a las mujeres, todas estas guerras habrían podido ser evitadas. Pablo VI decía que la paz no es la falta de guerra, Papa Francisco dice que la paz es la construcción día con día de una cultura que esté a favor de la comunidad global. También nosotras, con nuestras diversidades, queremos ser este mensaje: la construcción de una paz estable, que no sea solo la falta de guerra, sino una nueva cultura de acogida, de perdón, de paciencia y también de sabiduría”.

-Sin embargo Marine Le Pen, en Francia, y Frauke Petry, en Alemania, son dos mujeres que guían el frente menos pacífico de la política europea. Al mismo tiempo, hay mujeres como la Canciller alemana Angela Maerkel comprometidas en una política de signo opuesto. Hay mujeres por todo el abanico del tema de la paz y de la reconciliación.

El Corán escribe que el pecado no fue traído al mundo a través de la mujer, sino por Adán, y la mujer tropezó tras el hombre. Creo que, como vemos en toda la historia, una mujer no toma un arma para matar, si no raramente para la defensa familiar, pero los que llevan las armas a la guerra para matar han sido más los hombres. En esta perspectiva, creo que a veces también la mujer “tropieza” con estos pensamientos. En cambio, la naturaleza de la mujer es acogedora, biológicamente acoge, nutre, protege, y entonces, si volviera a su naturaleza misma, debería ser constructora de paz y de reconciliación, y no fuente de división.

-Teniendo en cuenta su experiencia, ¿podría esta Consulta tener algún papel en las relaciones entre la Santa Sede y el islam, en particular el islam chiita, y con Irán?

Yo estoy convencida que la historia la crean los individuos. Si nosotras estamos aquí es porque creemos que la construcción de puentes y el encuentro entre culturas y religiones es absolutamente posible. Hans Kung dijo que la paz entre los estados no puede darse sino mediante la paz entre las religiones. En esta óptica, mi presencia también es símbolo de esto: que debe haber paz entre las religiones para llegar a la paz entre las naciones.

-¿No se sienten, ustedes las mujeres de la Consulta, como una “hoja de parra” del Vaticano?

No. Si se fija en la biografía de la Consulta hay mujeres de gran valentía y de gran presencia social. No nos echamos para atrás, somos mujeres que creemos en el bien social. Todas somos muy activas. Y si el cardenal ha abierto esta puerta hacia nosotras, estaremos muy presentes.

-En este momento en los Estados Unidos de Donald Trump hay un tema de discriminación de los países de mayoría musulmana: ¿esta Consulta puede ser un mensaje que supere el Vaticano y se dirija al mundo entero?

La física explica que la luz, aunque sea poca, se difunde en los espacios grandes. Entonces, si nuestra luz es grande, ilumina, se hace ver y da el mensaje de que las mujeres son capaces, a pesar de las diferencias de sus conocimientos, de su ciencia, de su cultura, de su lengua y de su religión, de colaborar plena y amigablemente por el bien común.

-¿La Virgen María podría ser un puente entre cristianos y musulmanes?

Este es uno de los puntos que me interesan de manera particular. El Líbano es un ejemplo: si el Líbano, a pesar de la variopinta presencia de cristianos y musulmanes, estableció que la anunciación de María el 25 de marzo es un día de fiesta nacional para todos los ciudadanos. Es un signo importante de que la figura de María puede no solo ser puente, sino una autopista gigante entre el islam y el cristianismo.

-¿Cómo es percibido el Papa Francisco por las mujeres musulmanas?

Francisco es estimado y amado por los musulmanes, no solo por las mujeres, porque su palabra es muy atenta a los sufrimientos del otro y a la vida del otro, sea quien sea. No ve el rostro del prójimo solo porque es cristiano o católico, ve el sufrimiento del mundo, no dice solo “los cristianos perseguidos”, sino que habla de los sufrimientos de los seres humanos, y esto es lo que lleva a muchos musulmanes a quererlo, incluidas las mujeres musulmanas, entre las que me incluyo, que me siento una hija musulmana del Papa Francisco.

-¿Qué opina sobre la cuestión de la violencia contra las mujeres?

La palabra “zalim” y la palabra “mazlum” tienen la misma raíz, aquel que lleva a cabo la violencia y aquel que sufre la violencia. Quien impone una injusticia no lo lograría si la otra parte no lo aceptara: desde este punto de vista hay una responsabilidad femenina si la mujer ha aceptado la sumisión o ser excluida. Pero esto no es suficiente para aclarar quién tiene mayor culpa. El hecho es que nuestra única salvación es colaborar todos juntos, sin exclusiones, mujeres y hombres, culpables, buenos y santos, creyentes y no creyentes: hoy, nuestra época nos está sacudiendo para un despertar global, a nivel de cada individuo, que pueda llevar a un renacimiento juntos.

-¿Cuál es la situación de la mujer en el mundo islámico?

Escribió Annemarie Schimmel, grandísima estudiosa alemana que dedicó más de 40 años de su vida al estudio de lo femenino en el islam, que debemos poner las ideologías en una comparación de las ideologías y de la realización de las ideologías al lado de la realización de las ideologías. La idea coránica sobre la mujer es una idea que trata de dar gran valor a la dignidad de la mujer, pero lo que se ha puesto en práctica a lo largo de la historia es otro discurso, como sucede también en el mundo cristiano. También es cierto que en la actualidad muchas mujeres musulmanas sufren, pero también es cierto que en general la mujer de la actualidad sufre: desgraciadamente la violencia contra las mujeres no conoce religiones, tradiciones ni lenguas. Entonces habría que hacer un trabajo global.

Hay mujeres musulmanas de gran presencia social y cultural, o científica, en el mundo musulmán pero desgraciadamente en el Occidente no tienen mucha voz, hay incluso mujeres presidentas o primeras ministras, como en Bangladesh, Indonesia o Paquistán. Entre más damos voz a la parte femenina de la sociedad, más podemos esperar una sociedad capaz de perdonar, de tener paciencia y de acoger, porque el perdón es necesario hoy en nuestra sociedad y tiene un valor más femenino: la madre logra perdonar al hijo más fácilmente que el padre. Demos más voz a la mujer y ayudemos así a las mujeres tanto musulmanas como de todo el mundo, y también a los hombres.

-¿Cuál es el papel que pueden tener las mujeres musulmanas en la difusión de la fe? ¿Pueden ayudar a tomar distancia de los fundamentalismos radicales de algunos ambientes?

El perdón, lo repito, es más fuerte en la parte femenina. Basándonos en la naturaleza del perdón y de la paciencia de la mujer, podríamos llegar a ello.


Fuente:

Vatican Insider

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