Comic-Con cristiano: los geeks heredarán la tierra

8:00 p m| 17 nov 17 (AMERICA/BV).- Asistir a una convención de geeks ortodoxos resultó ser un conjunto de experiencias enriquecedoras para uno de los editores de America Magazine, Eric Sundrup SJ, en una coyuntura marcada por la violencia y el interés político. Ese intercambio con personas que viven comprometidos no solo con su cristianismo, sino con historias -que siguen apasionadamente alimentadas por la imaginación y fantasía-, muestra la posibilidad que con mente abierta se puede hallar esperanza y respuestas para la oscuridad.

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El pasado fin de semana canté un akáthistos (himno ortodoxo griego) con una oficial de la Flota Estelar que acompañaba con su voz al agradable barítono de Dr. Who. Cerca del famoso médico y viajero en el tiempo había un sacerdote griego ortodoxo en sotana, y a su izquierda, la Mujer Maravilla se animó a cantar el antiguo himno mientras sus brazaletes descansaban a su lado. Después de un ciclo de noticias indescriptible de racismo y escándalo político, la oración de la mañana con un Lord del Tiempo, una princesa de las Amazonas y un miembro de la Flota Estelar parecía ser la cosa más normal que había experimentado en mucho tiempo.

Los miembros del grupo Doxacon Prime (grupo religioso greco-ortodoxo de ciencia ficción) llamaron al evento “La Convención Ortodoxa Geek”. Como para gruñir, si; y sin embargo, a menos que tu niño interno se haya extinguido por completo, acabas sonriendo. Les dije a mis amigos que por lo que sabía, era una especie de Comic Con cristiana, y no tenía idea de qué esperar, pero si Dios era realmente bueno, al menos habrían cosplays. Cantar el akáthistos, una tradición en las iglesias orientales, me recordó que Dios es realmente bueno.

Siempre me he resistido a la idea de que los cómics y los cuentos de hadas son solo apropiados para la infancia. Valoro mucho el misterio y la imaginación como para dejar atrás a los trasgos, extraterrestres y dragones. En las últimas décadas, la cultura geek y el género de ficción han ganado la atención general. Con programas como “The Big Bang Theory” y la popularidad de “Game of Thrones”, los geeks lideran. Nuestras historias importan, y nadie toma sus historias tan en serio como los geeks. Y si los vuelves cristianos, estás lidiando con un grupo de personas muy comprometido.

Comprometidos con Cristo, claro, pero también con Dr. Who o el Universo de Marvel, con Narnia o con la Tierra Media, o incluso con la creación de juegos de mesa basados en Shakespeare.

En un cierto punto, revisamos las mejores formas de sobrevivir en una película de terror: no confíes en los científicos ni en los funcionarios del gobierno. En general, confía en niños pequeños, minorías étnicas y, cuando sea posible, en personas de antiguas tradiciones religiosas. No hay duda que puedes recibir peor consejo que el de ellos en el actual clima político.

Mientras salía de la convención repitiendo en mi cabeza las claves para sobrevivir a un apocalipsis zombie, vi a un participante con una camiseta estampada con “Pregúntame sobre los católicos espaciales”. Pensé para mí mismo: “No puede ser tan malo, ¿verdad?”. Hay católicos comprometidos que se preparan para la colonización de Marte. Están trabajando en los detalles para instalar iglesias en el entorno marciano y encontrar los microorganismos que necesitaremos para producir material comestible adecuado para la consagración en la Misa. También han comenzado a trabajar reglas para coordinar calendarios litúrgicos en un planeta que tiene estaciones dos veces más largas que las de la Tierra.

Por mucho que yo trate de celebrar la imaginación infantil, el calendario litúrgico marciano me desencadenó el instinto crítico de todo este pensamiento extravagante. Después de una mañana de feliz evasión, la realidad había vuelto. Cuando los neonazis regresan a Virginia, tenemos problemas más urgentes que evangelizar Marte, me dije a mí mismo. Y, sin embargo, esa es una de las mejores cosas de este tipo de convenciones. Ayuda a expandir tu imaginación, y ese es un ingrediente clave si queremos encontrar la esperanza necesaria para imaginar una salida de la oscuridad. Hay personas locas y llenas de esperanza, con una tenaz imaginación que no se rendirán; juegan el juego tan lejos como sus mentes los llevan. Incluso en sus extremos, hay algo de belleza en esa tenacidad.

Daniel Silver, uno de los fundadores de Doxacon, me contó que la mayoría de los asistentes también va a conferencias mucho más grandes, como el Comic-Con en San Diego o Nueva York. Pero este grupo central de poco menos 100 personas vuelve año tras año porque quieren hablar de ciencia ficción, fantasía y cristianismo. Robert Bogley, de New Market, Maryland, ha estado yendo a varias convenciones desde los 10 años. Señaló que en la mayoría de “reuniones geeks” hay un bono al más inteligente de la sala. Pero que también sintió que en demasiadas conferencias ser inteligente es idéntico a ser antagónico al cristianismo. Lo encontré perturbador, dadas las obvias raíces cristianas de J.R.R. Tolkien y C. S. Lewis y gran parte del género de fantasía, pero lo he escuchado muchas veces antes.

Ninguno de los oradores en la conferencia estaba bautizando a ciegas o en paquete los mundos de ciencia ficción o de fantasía. Hay muchos problemas y complicaciones. Hay muchos mundos ficticios que son francamente antitéticos a la cosmovisión cristiana. Pero lo que los asistentes estaban tomando muy en serio es el poder y la importancia de la imaginación y la narración de historias. Una y otra vez lo escuché en diferentes formulaciones, pero tal vez la oración cantada del akáthistos lo explica mejor:

“El aliento de tu Espíritu Santo inspira a artistas, poetas y científicos… Sus obras hablan sin querer de Ti. ¡Cuán grande eres en Tu creación!”.

Necesitaba esperanza, y necesito que mi imaginación se extienda. Dudo que esté solo. Cantar una antigua oración cristiana con un oficial de la Flota Estelar, la Mujer Maravilla, un sacerdote ortodoxo y muchos geeks es exactamente lo que ordenó El Doctor.

PD:

Gracias a las buenas personas en Doxacon he compilado una breve lista para ayudarme en los próximos meses de locura. Voy a comenzar a leer “So You Want to Be a Wizard”, y he agregado “Shop Class as Soulcraft” a mi lista de lectura. Es sin duda el momento de volver a ver “Gremlins”, y si me siento valiente, también veré el clásico de 1943 “I Walked with a Zombie”.

 

Fuente:

America Magazine

Puntuación: 5 / Votos: 1

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