Visita de Francisco al Perú y Chile en el 2018: Primeros anuncios y reflexiones

10:00 p m| 28 jun 17 (AGENCIAS/BV).- El Vaticano anunció el 19 de junio, a través de Greg Burke, director de la Oficina de Prensa, que el Papa visitará Chile y Perú en enero del 2018. Apenas han pasado algunos días, pero el impacto causado en ambos países ya se hace sentir. Dos reflexiones permiten descubrir las expectativas iniciales que representa esta visita para cada país. El P. Jorge Costadoat SJ, piensa que la llegada de Francisco ayudará a recuperar el debilitado catolicismo chileno, y encaminarlo nuevamente hacia su misión. Además permitirá que el Papa respalde su impulso evangelizador en los márgenes.

Con respecto al Perú, el P. Víctor Hugo Miranda SJ, señaló que es una oportunidad para observar qué problemáticas abordadas usualmente por el Papa se pueden relacionar con discusiones en nuestro país. Recordó que la capacidad de Francisco de impulsar el debate en temas antes evadidos nos invita a dialogar y dejar de lado discursos de odio. Por último, reunimos las primeras informaciones respecto a las ciudades que visitará.

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Jorge Costadoat SJ: “Francisco puede ayudar a una alicaída Iglesia chilena a cumplir su misión”

El Papa Francisco visitará Chile en enero de 2018. ¿Por qué Chile? Es difícil saberlo. Pero una visita suya puede ayudar a una alicaída Iglesia chilena a cumplir su misión. Esta requiere ser animada. Necesita también que el Papa respalde su impulso evangelizador en los márgenes.

El Papa visitará, además de Santiago las ciudades de Temuco e Iquique. Temuco es un lugar emblemático para el pueblo mapuche. Cobra especial relevancia que Francisco acuda al territorio donde se encuentran los más pobres del país. Su pobreza no es casualidad. Los mapuche fueron desplazados a las peores tierras por los chilenos que se hicieron del sur a mitad del siglo XIX.

En las últimas décadas volvieron a entrar en la Araucanía empresas forestales y de extracción minera sin respecto por la sensibilidad eco-social de un pueblo que vive en paz con los demás y con la naturaleza. Hoy la zona, además de pobre, experimenta la resistencia violenta de grupos mapuche extremos. Sorprende pensar que el conflicto dura ya casi 500 años. La Iglesia, en ese territorio, desarrolla un trabajo pastoral importante en favor de este pueblo.

También es relevante que el Papa vaya a Iquique. Allí tiene lugar la fiesta religiosa de La Tirana, una de las más populares del país. Una fiesta de gente pobre y profundamente católica. Iquique es hoy, además, una ciudad de muchos inmigrantes. Personas que vienen de otros países latinoamericanos en busca de mejores condiciones de vida. Sabemos que el Papa tiene una especial preocupación por los migrantes. La Iglesia chilena también la tiene y desarrolla diversos apostolados en su favor.

Por otra parte, los católicos se encuentran en una situación de gran desencanto, incluso de depresión. Muchos abandonan la Iglesia. Los católicos en los últimos veinte años han disminuido prácticamente en un 20%. En la actualidad deben ser un 57% de la población.

¿Cuáles son las causas? Sin duda la principal es un tremendo cambio cultural parecido al que tiene lugar en el resto del mundo, debido a una globalización que quiebra la cultura tradicional y socava por parejo las instituciones civiles y religiosas, incluidas las que promueven los mejores valores de la humanidad. Predomina por doquier la búsqueda económica de la máxima ganancia y el mercado que reduce las personas a individuos que han de competir para “ser alguien” por la vía del consumo, y no por el camino de la solidaridad.

En este contexto el catolicismo chileno se ha debilitado. Las pertenencias comunitarias están en crisis. Menguan las parroquias, las comunidades eclesiales de base, las comunidades religiosas, los movimientos laicales y la participación en la eucaristía dominical, y no hay visos de ningún brote de originalidad más o menos importante. Por otra parte, las ayudas internacionales se han reducido (clero, religiosos y religiosas) y las vocaciones han disminuido vertiginosamente.

No se puede olvidar, además, que la Iglesia chilena, como ninguna otra latinoamericana, ha sufrido el impacto de los escándalos de los abusos sexuales, psicológicos y espirituales del clero, y la falta de colaboración de las autoridades religiosas para hacer justicia a las víctimas. Los laicos están estremecidos. Los jóvenes perciben al clero como una rareza. El clericalismo, en general, se ha vuelvo insufrible.

Un foco de especial irritación ha sido la nominación del obispo Juan Barros en la diócesis de Osorno. Barros fue un hombre de confianza de Fernando Karadima, líder espiritual de un grupo grande de sacerdotes y obispos, ahora recluido e impedido del ejercicio público del ministerio por abusador. El Papa Francisco lo nombró y lo ha mantenido en el cargo a brazo partido. Pero la diócesis está quebrada y los osorninos continúan su resistencia. Hay incertidumbre acerca de lo que Francisco pueda hacer al respecto.

Los obispos chilenos habían invitado hace ya tiempo al Papa a venir al país. Últimamente se ha sumado un nuevo motivo para esta venida. La Iglesia chilena agradecerá el apoyo que recibirá de Francisco un impulso al sínodo sobre los jóvenes recientemente convocado.

Los católicos chilenos necesitan ser reanimados. Probablemente esta sea la causa principal de la petición de los obispos al Papa para que visite el país.


Francisco en el Perú

El anuncio de la llegada del Papa al Perú no ha hecho más que reavivar el entusiasmo de muchos peruanos que esperaban su llegada desde que fue elegido. Sin embargo más allá de la euforia inicial por la venida de Francisco, quizás sea conveniente analizar con atención lo que esto puede significar y lo que puede aportarnos a todos, católicos y no católicos, como oportunidad para reflexionar y poner en la agenda del país los temas de agenda de Francisco y ver qué tan relacionados están.

Mientras que algunos ya empezaron a organizar sus viajes a Lima, Trujillo o Puerto Maldonado para verlo y oírlo, muchos otros, creyentes o no, han cuestionado su visita, ya sea por lo que significaría en cuestión de gastos o lo que representa para un país como el nuestro que aunque mayoritariamente católico pretende vivir bajo la premisa de un estado laico, en el que ninguna religión debiera tener preferencia sobre otra. Y también hay quienes critican su lentitud o falta de rigor para atender las denuncias sobre abuso sexual que involucran a instituciones católicas peruanas.

Aunque hay todavía en la Iglesia muchos aspectos dentro de su estructura que tendrán que ir cambiando en relación y diálogo con la cultura contemporánea, no podemos negar que Francisco se ha convertido en un referente importante en medio de un mundo dominado por émulos de Trump y Putin.

Quizás en términos jurídicos no han habido muchas transformaciones y hay asuntos pendientes por resolver, sobre todo en términos de corrupción y tratamiento de abusos de menores, pero Francisco ha marcado tendencia con un discurso y unos gestos que son novedosos en la figura de un Papa. Al insistir en la misericordia como aspecto central de la fe cristiana está abriendo la puerta a la posibilidad de poner sobre la mesa temas que no tienen el carácter de dogmas para plantear posibilidades de un futuro de mayor diálogo y apertura.

Su insistencia en no juzgar a los homosexuales y más bien acogerlos en el seno de la Iglesia, la posibilidad de plantear dar la comunión a las parejas divorciadas vueltas a casar, la discusión de la posibilidad del diaconado femenino, no eran ni siquiera imaginables hasta hace muy poco. Todo ello nos invita a dejar de lado discursos de odio y a trabajar juntos por un mundo más justo, más inclusivo, más solidario.


Visita del papa Francisco y el gran reto para 3 ciudades de Perú

Luego de 30 años, en enero próximo el Perú será nuevamente visitado por un papa. Francisco llegará a nuestro país -que ha sido golpeado por los desastres naturales, emergencias locales, profundas brechas sociales y una fuerte tensión en el ámbito político-, entre el 18 y 21 de enero de 2018 en el marco de su visita apostólica y pastoral por Sudamérica,

¿Cómo se prepara el país para recibir la visita de Francisco? El diario Correo conversó con las autoridades eclesiásticas y municipales de cada ciudad a donde llegará el Sumo Pontífice (Lima, Trujillo y Puerto Maldonado):

Por el norte

El alcalde liberteño de Trujillo, Elidio Espinoza, manifestó que es urgente que el Gobierno acelere la aprobación del proyecto que ha presentado su despacho para reconstruir la ciudad, cuyos parques, plazas y avenidas quedaron destruidas a causa de los huaicos y lluvias que cayeron entre marzo y abril de este año debido a la furia del fenómeno del Niño costero.

Detalló que la Autoridad de la Reconstrucción, Pablo de la Flor, recién en agosto próximo iba a acabar con el borrador de los proyectos de rehabilitación de las ciudades afectadas y, en setiembre, después de ser aprobado por alcaldes y gobernadores regionales, presentaría el documento ante el Consejo de Ministros. Finalmente en octubre, una vez que le dieran luz verde, se empezarían a ejecutar los trabajos de reconstrucción, cuatro meses antes de la llegada del Papa.

“El tiempo es cortísimo. Queremos que los presupuestos se adelanten. Estos plazos tiene que acortarse. Tenemos que habilitar las vías por donde el Papa se va a desplazar. Hemos presentado los proyectos a los ministerios de Vivienda, Economía y a la oficina de Pablo de la Flor”, apuntó Espinoza.

En relación con el presupuesto que necesita Trujillo, Espinoza señaló que “según el Proyecto de Saneamiento y Transitabilidad que ha diseñado”, se necesitan cerca de 300 millones de soles.

“Los primeros días de julio vamos a reunirnos con De la Flor, los expedientes ya le hicimos llegar”, revela. De acuerdo con el alcalde, las zonas que deben rehabilitarse son las avenidas Miraflores, España, Tanta, Juan Pablo, Mansiche y Víctor Larco.

Pese a que enfrenta un escenario difícil, el burgomaestre ya tiene diseñada la ruta por donde transitará Francisco el 20 de enero. Asimismo, invitó a fieles y turistas de Piura, Chimbote y Tumbes a visitar la Ciudad de la Eterna Primavera, que por esos días se convertirá en la capital de la fe.

“El Papa participará en una reunión en la playa de Huanchacho y Huanchaquito, luego llegará al Óvalo Papal, pasará por las avenidas Mansiche, América, Juan Pablo y Víctor Larco, y de ahí saldrá hacia la Plaza de Armas, donde se encuentra el Arzobispado de Trujillo, allí participará en otras actividades”, cuenta Espinoza.

Madre de Dios

En tanto, en Puerto Maldonado, ubicado en la región de Madre de Dios, en la selva sur, el ambiente es diferente. Aquí no se necesita, en palabras del gobernador de la región, Luis Otsuka, demasiada inversión en infraestructura para recibir al Santo Padre, aunque las calles sí necesitan ser asfaltadas.

La llegada del Sumo Pontífice a esta zona se da por dos asuntos: el interés del Papa por los temas ecológicos y su preocupación por los problemas sociales, como la minería ilegal, tala indiscriminada, trata de personas y la pobreza de las comunidades indígenas.

En ese sentido, Otsuka anuncia que el 19 de enero Francisco tendrá un encuentro con los miembros de 14 comunidades indígenas en el centro de formación Apkatone, que en lengua amazónica significa “Papa viejo”.

Nativos y turistas

“En el Parque Nacional del Manu, donde viven cuatro comunidades en extrema pobreza, no les dejan criar animales menores, ni cazar, ni pescar; y, por el contrario, hay desnutrición aguda y alto índice de tuberculosis. Le vamos a entregar al papa Francisco un USB mostrándoles toda esta situación”, apuntó Otsuka, quien también adelanta que ya tiene preparada la ruta por dónde se desplazará el prelado de la Iglesia.

“El Papa va a tener un encuentro masivo en el Coliseo de Madre de Dios, que hará un solo escenario con las explanadas del Instituto Pedagógico Virgen del Rosario y el Instituto Tecnológico Jorge Basadre; luego acudirá al Apaktone, donde se reunirá con grupos étnicos del Manu o Bajo Madre de Dios”, sostuvo.

Otsuka también reveló que un alto número de turistas llegará a la región procedente de Cusco, Apurímac, Puno, Brasil y Bolivia.

En la capital

Respecto a Lima, donde el Papa estará dos días: el 18 por la tarde, el día de su llegada, y el 21, fecha en que tendrá una actividad central, la teniente alcalde de Lima, Patricia Juárez, dijo que desconoce los detalles de lo que necesita nuestra capital para recibir al Sumo Pontífice, “porque (la visita) recién se ha anunciado hace algunos días”, pero “seguro que se rehabilitarán vías y se dará facilidades a la población para que reciba la bendición.

“El ministro de Trabajo, Alfonso Grados, debe convocar a una reunión y la Municipalidad de Lima trabajará activamente para el reordenamiento de la ciudad. Se requiere conocer las necesidades de Lima para pedir un presupuesto”, dijo.

Por su parte, el padre Guillermo Inca, secretario general adjunto de la Conferencia Episcopal peruana (CEP), declaró que la comisión de alto nivel del Vaticano, que llegó a nuestro país hace 15 días para hacer los primeros contactos con las autoridades religiosas y el Ejecutivo, volverá a fin de año para mantener reuniones sobre temas de Seguridad, Liturgia y Medios.

“Hay un esbozo previo, pero está embargado por el Vaticano. Se ha empezado a trabajar con el Gobierno para acoger esta visita tan significativa que pondrá al Perú en los ojos del mundo y tendrá repercusiones en la vida ordinaria, porque mejorará los lugares por donde el Papa se desplazará. Es una bendición no solo espiritual, sino material”, expresó.

El sacerdote explicó que Lima fue elegida por Francisco, además de ser la capital, porque es conocida en el mundo como “tierra de santos”, ya que aquí han vivido San Martín de Porres, Santa Rosa de Lima, San Juan Masías, entre otros. “Ese punto es significativo para el Santo Padre, él quiere mucho a San Martín de Porres”, dijo.

La elección de la ciudad norteña de Trujillo, en palabras del religioso, es porque “el Papa siempre quiere estar al lado de quien sufre”. “Trujillo es símbolo del sufrimiento del norte peruano a causa del fenómeno del Niño costero”, señaló.

Sobre Puerto Maldonado, sostiene que el Sumo Pontífice tiene un aprecio fuerte por la conservación del medio ambiente, como muestra de ello la escritura de la Encíclica Laudato Si y, de otro lado, su preocupación por las comunidades amazónicas: “Él siempre se ha preocupado por los más frágiles y valora a los pueblos más olvidados”, añade.

Presupuesto austero

Por su parte, el ministro de Trabajo, Alfonso Grados, responsable por parte del Gobierno de las coordinaciones entre la Iglesia Católica y el Vaticano, manifestó que el presupuesto para las obras de rehabilitación, despliegue de seguridad, logística y medios de comunicación, y atención a la comitiva papal, en las tres ciudades, será “austero y razonable”.

“La magnitud de lo que vamos a gastar o invertir es austera y razonable. No va a tener impacto significativo en el presupuesto de ninguna entidad pública o privada y va a ser compartida por el gobierno central, regional y local. El rédito es importante, valioso y trascendental para el país, pero el presupuesto será austero, porque el país vive un momento de difícil situación económica. Aquí no va a haber exceso, lujo ni gasto desproporcionado”, prometió Grados.

Acotó que se formarán equipos multidisciplinarios con las diferentes carteras del gabinete ministerial, que trabajarán con la Iglesia, la Nunciatura Apostólica y los gobiernos locales y regionales.

Aunque Grados manifestó que recién en algunos días se confirmarán los recorridos que realizará Francisco, dijo que la prioridad del Santo Padre es tener un recorrido popular, acercarse lo más posible a la población de a pie. “La cercanía del Santo Padre con los sectores populares del Perú está garantizada”, aseguró.

El titular del empleo espera, también, que esta visita papal reduzca la tensión social y política en el país. “Coincido con el Presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, que la presencia del Santo Padre debe contribuir a que este clima de tensión, enfrentamiento se vaya superando y su llegada sea un bálsamo de tranquilidad”, finalizó.

Seguridad y hospedaje

Como es natural, la seguridad es uno de los principales puntos a tocar. Ante ello, el ministro de Trabajo dijo que recibirán en unas semanas a una comitiva del Vaticano encargada de la seguridad del Papa Francisco. Este grupo tiene protocolos y necesidades que el Estado peruano debe cubrir para garantizar la seguridad del Sumo Pontífice.

Por otro lado, el Arzobispo de Trujillo y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Miguel Cabrejos Vidarte, adelantó a un medio escrito que se espera que el Sumo Pontífice pase sus noches en la Nunciatura Apostólica en Jesús María, tal como lo hizo el Papa Juan Pablo II en sus dos visitas al Perú, al ser ésta la institución que representa a la Santa Sede en cada país.


Fuentes:

Cristo en construcción / La República / Correo / RPP

Puntuación: 5 / Votos: 3

Buena Voz

Buena Voz es un Servicio de Información y Documentación religiosa y de la Iglesia que llega a personas interesadas de nuestra comunidad universitaria. Este servicio ayuda a afianzar nuestra identidad como católicos, y es un punto de partida para conversar sobre los temas tratados en las informaciones o documentos enviados. No se trata de un vocero oficial, ni un organismo formal, sino la iniciativa libre y espontánea de un grupo de interesados.

Un pensamiento en “Visita de Francisco al Perú y Chile en el 2018: Primeros anuncios y reflexiones

  • 1 julio, 2017 al 5:05 pm
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    Excelente noticia. Todos los bautizados, nos sentimos comprometidos a recibir al Vicario de Cristo en la Tierra. Comencemos preparando nuestros corazones, renovando nuestro amor a Cristo Eucaristía y pidiendo la protección de María, Nuestra Madre. Bendiciones.

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