Jesús en ‘Glee’, la serie juvenil más exitosa
Ante estos sentimientos que lo asaltan, canta: Losing my religion de REM
Este capítulo “Grilled Chessus” de Glee tampoco tiene que ser visto como una parábola, o como una manifestación religiosa. Sin embargo, el interés radica en hacerse la pregunta de qué significa esta presencia ¿inaudita? de Dios en una serie de televisión y qué nos dice de la presencia de Dios o de lo “religioso” en el imaginario de la gente de hoy. Y tratando de dejar toda ingenuidad de lado, si las razones son solo comerciales, ¿cuál es el efecto que esto produce en la gente? ¿Qué mensaje religioso se transmite? ¿Con qué figuras de Dios nos encontramos?
Tres personajes de la serie pasan por una situación de “deconstrucción” de las imágenes que se han hecho de Dios, cada uno tiene que aprender a lidiar con ellas y quizás a construir otras. Finn, al haberse sentido “tocado” por esta “visión”, decide plantear en el club Glee cantar sobre Dios (algo que le había prometido a Jesús), lo cual es aceptado por algunos y criticado por otros.
A lo largo del capítulo vemos como otro de los personajes, Kurt, vive su propio camino de preguntas al experimentar el dolor de ver a su padre enfermo y entrando en estado de coma. Él afirma delante de sus amigos que no cree en Dios. Para él Dios debe ser cruel porque es Dios quien lo creó gay. Y al mismo tiempo son los seguidores de ese mismo Dios quienes lo insultan y lo maltratan justamente por ser gay. Kurth en una versión moderna y sentida canta “I want to hold your hands” de los Beatles.
Los amigos de Kurth sabiendo que él no cree en Dios deciden orar por su padre enfermo sin que el se entere. Aquí se canta : “Dad, can you hear me” de Barbara Streisand
Video: Papa, can you hear me
Otro personaje que pasa por una situación de cuestionamiento de sus propias ideas es Sue, la entrenadora de las porristas y enemiga del club Glee. Ella se resiste a que el grupo cante canciones religiosas. Y lo hace porque ella también dejó de creer cuando su hermana, con cierta discapacidad, era maltratada por otros y no considerada como normal. “Yo le pedí a Dios que cambiara las cosas, pero nunca las cambió. Desde entonces dejé de creer”. Sin embargo en diálogo con su hermana, ésta le dice que ella sí cree en Dios y “si quieres puedo rezar por ti”, a lo cual Susan asiente. El coro decide practicar la canción de Joan Osborne:” One Of Us” y Sue se siente tocada y decide no prohibir el canto religioso en la escuela pública
http://www.youtube.com/watch?v=LW99kg_deXI
El capítulo termina con Finn comiéndose el resto del sándwich que había guardado, aquel en el que se “veía” el rostro de Jesús. Se lee en algún blog que alguien interpretaba esto como un gesto eucarístico, pasar de creer en esta imagen para vivir la presencia de Jesús en su vida de una nueva manera. No se sabe si los guionistas lo pensaron así. Las interpretaciones de estas manifestaciones quedan a la libertad del televidente. Es él quien tiene la palabra.
No se trata de hacer afirmaciones categóricas sobre un posible retorno de Dios al imaginario popular contemporáneo. Pero el hecho de que Dios forme parte de los temas que se tratan en una serie tan actual y tan popular como Glee puede ser una invitación a prestar atención a todo aquello que no nos parece “sagrado” y que sin embargo puede decirnos algo de Dios o de la experiencia de Dios que otros pueden tener.
El capítulo completo se puede ver aquí
Muy interesante su articulo. Me parece que el regreso de Dios, o mas bien de la fé en la ficciòn no siempre hace buenos capitulos, pero me parece legitimo; al final, visto del punto de vista de la dramaturgia, es una manera de que cada cual se haga la pregunta de como ser mejor, es lo que cuenta : la buena voluntad.
a un recuerdo esta serie musical con canciones impresionantes coregrafias que te hacen entretener interesante articulo y el analisis de los personales que no me habia percatado