EL SUEÑO DE LAS VACUNAS

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LOS SUEÑOS DE UNA VACUNA

Tres imágenes sucedieron en este mes que perseguirán al gobierno actual: el pestañeo y cabeceo de dos ministros rendidos de sueño en plena conferencia de prensa del Presidente Sagasti y su gabinete, y el reconocimiento del Ejecutivo que no hay contrato alguno firmado con ningún laboratorio productor de la vacuna contra el Covid-19. Una imagen global por lo menos de laxitud en su responsabilidad de dirigir el país.

En verdad, la tripe imagen parece acompañar la realidad cruda y dura del arte de gobernar en estos tiempos de pandemia. Ni se ha podido avanzar en la tarea de identificar a los actores directos e indirectos de la represión policial en la semana de la caída del régimen de Merino, ni parece haber velocidad de reacción del gabinete Bermúdez para afrontar los temas de la reactivación económica ni la recomposición política del grupo de fuerzas que vacaron a Vizcarra y que hicieron un intento de defenestrar a la actual Mesa Directiva del Congreso.

En medio de un rebrote del coronavirus en algunas regiones del país, y la información internacional de una segunda ola en Europa y EE.UU que ha obligado a nuevas medidas restrictivas, el gobierno anunció como principal medida la restricción del transporte privado en las fiestas de fin de año.

Luego de un proceso de elecciones internas marcado por una mínima participación de la militancia oficialmente inscrita en cada partido, el martes 22 de diciembre se cerró el plazo de inscripción de candidaturas, logrando inscribirse 20 planchas presidenciales y 21 listas de postulantes al Congreso. Según la encuesta de Ipsos Perú en la quincena de diciembre, George Forsyth seguía liderando el pelotón de los primeros con 18% de intención de voto, seguido de Julio Guzmán con 8%, Verónika Mendoza y Keiko Fujimori con 7%. El último candidato que por ahora pasaba la valla del 5% era Daniel Urresti con 6%.

ECONOMÍA Y PROTESTAS AGRÍCOLAS

La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings cambió la perspectiva de la economía peruana de estable a negativa, previendo una contracción del 12% este año (una de las peores recesiones en A. Latina), por baja cohesión política y débil balance de políticas públicas y la emergencia del Covid-19.

El mes de diciembre estuvo marcado por las tomas de carreteras en Ica y La Libertad por parte de los trabajadores de empresas agroexportadoras que reclamaban un cambio de la legislación para mejorar sus salarios y sus pésimas condiciones laborales. Resolver el tema tomó casi todo el mes afectando la imagen del Ejecutivo y Legislativo. Tras idas y vueltas, el 06 se derogaba la Ley 27360 y el 29 se aprobaba una nueva ley que no satisfizo ni a tirios ni a troyanos.

COVID Y EL MUNDO

El mundo vive la segunda ola del coronavirus. En Europa y otros países se dan nuevas medidas restrictivas. Reino Unido era el nuevo epicentro, con cierre de sus fronteras y limitaciones a los vuelos procedentes de ese país. Se habla de una nueva mutación del virus que hace más rápida su propagación. En Perú al final del mes, el gobierno advertía de un aumento de las atenciones UCI, y para las fiestas de fin de año limitaba el transporte particular y el uso de recintos públicos.

Mientras el Covid-19 arrasaba EEUU (más de 345 mil decesos al 31/12/20), el Presidente Trump se pasó todo diciembre obsesionado por desconocer los resultados electorales e impulsando reclamos legales que la justicia de su país rechazó en su totalidad. Es una situación absurda, insólita y vergonzosa para la antes orgullosa democracia norteamericana.

El Perú firmó la “Carta Ambiental” con Bolivia, Colombia y Ecuador, para implementar la Agenda 2030 y el Acuerdo de París, sobre protección ambiental, desarrollo sostenible, cambio climático y biodiversidad.

EL CAMINO AL BICENTENARIO

Se va delineando la imagen de un gobierno de baja intensidad y al límite de inefectivo. Seguramente, ello dará ímpetus a quienes aún se resisten a reconocer la airada reacción popular que mandó a un gobierno espurio a la historia. En pleno inicio de la campaña electoral propiamente dicha hacia las elecciones de abril, la incertidumbre abraza la identidad del gobierno.

Será el Presidente Sagasti quien entrará al Año Bicentenario conduciendo el país. Esperemos que sea él quien entregue la banda presidencial a quien gane legítimamente en las urnas. En una efemérides con tan grande significado histórico para los peruanos, resulta tan poco prometernos una transición limpia y ordenada. Tal como es nuestra realidad, ello parece bastante.

Deseamos de verdad, que la estabilidad política sea la regla en nuestro país. Pero, entrando de pleno al año Bicentenario, no es difícil imaginar cuánto necesita y desea el Perú un gobierno proactivo y atento a las necesidades de la población, por más temporal que sea. Por desgracia, los riesgos de la inestabilidad política y la ineficacia gubernamental conviven hoy en esta “nueva normalidad” política.

Reporte de Estrategia y Política N° 4 – Diciembre 2020.

Autor: Instituto de Neuroeducación para el Liderazgo.

Editor: Vicente Sánchez Vásquez.

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Acerca del autor

Vicente Sánchez Vásquez

Presidente del Instituto de Neurociencias para el Liderazgo. Abogado y Magister en Gerencia Pública.

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