WandaVision: reflexiones para la Cuaresma

9:00 p.m. | 19 mar 21 (AM/NCR).- El dolor y el desconsuelo son las dos emociones, ocultas al inicio por la historia, pero que impulsan el argumento de WandaVision, la última producción del Universo Cinematográfico Marvel. Los hechos de esta serie siguen el hilo de la saga Avengers, pero centrada en una pareja: Wanda y Visión. La propuesta se aleja del tono épico, y más bien expone el conflicto interno de un personaje con un poder de un potencial incalculable, que enfrenta un villano que no puede derrotar en una pelea: la pena por la pérdida de un ser querido. Dos reflexiones, con spoilers, exploran lo que esta serie de Disney+ nos puede aportar para la Cuaresma.

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Una profunda exploración del dolor

Al iniciar la serie, los superhéroes Wanda Maximoff y Visión, no acaban de entender lo que ocurre a su alrededor, pero sí saben que deben ocultar sus poderes y aprender a encajar. Simplemente, están felices de estar juntos. El escenario es el de una comedia de situación. Wanda (Elizabeth Olsen) y Visión (Paul Bettany), una pareja que tuvo papeles secundarios en las películas de los “Avengers”, son los protagonistas de la historia. Con lo visual inspirado en recordadas comedias norteamericanas, como “Yo amo a Lucy”, “Hechizada” y “La tribu Brady”, lo primero que resulta extraño, es que con cada episodio el mundo de la serie avanza una década. Sin embargo, aún con ese cambio, los habitantes de Westview (un pueblo en EE.UU.), siempre siguen siendo los mismos.

Cada nueva década del mundo de WandaVision deja al público con una sensación de inquietud. Cada vez queda más claro que el único propósito de la mayoría de los personajes secundarios es servir a la narrativa de Wanda, y que hay algo más raro aún: que la gente del pueblo está intrínsecamente ligada a Wanda. La programación de la televisión convencional requiere apelar a temas y enredos comunes si se quiere llegar a un público amplio y diverso. Esta miniserie de nueve episodios aprovecha ese atractivo, pero al mismo tiempo va obligando a la audiencia a esforzarse más para entrar en un mundo de historias complejas (que no son evidentes en los primeros capítulos).

¿Es ese pueblo un lugar real? Sí. Pero al final del tercer episodio, nos enteramos de que Wanda, en un momento de dolor profundo e ineludible -y que ni siquiera ella parece comprender del todo- ha reconfigurado todo el lugar (con control mental sobre la realidad) para convertirlo en su versión de un hogar perfecto: el suburbio somnoliento, seguro y sereno de la televisión popular estadounidense. Un detalle a resaltar es que antes de ver la serie, debemos recordar que Visión murió en “Avengers: Infinity War”, por lo que Wanda de alguna manera logró revivirlo. Pero, ¿cómo?

Wanda es una mujer llena de paradojas. El pueblo que ha “creado” muestra su inmenso poder que fluye desde su imaginación y está arraigado en el deseo de enderezar el mundo, aunque sea a su propia imagen. Tras una serie de pérdidas que le destrozaron el alma, necesitaba recuperar la bondad. El último momento que recuerda de una existencia sin dolor (en su infancia) fue ver “The Dick Van Dyke Show” (una serie norteamericana de los años 60) con su familia justo antes de que su casa fuera bombardeada (y sus padres asesinados). La calidez que vio en esos personajes se convirtió en su estándar de felicidad.

“Qué es la pena, sino amor perseverante”, le sugiere Visión a Wanda en un recuerdo, mientras intenta consolarla tras la muerte de su hermano. Y así, en su mundo recién creado, ese amor perseverante es personificado (casi inmortalizado) por el propio Visión. Eventualmente, es el mismo Visión, creado a partir de la memoria de Wanda, quien le pide aceptar la verdad. Pero sólo después de que todo un pueblo se ha visto obligado, involuntariamente (mientras son controlados por ella), a experimentar una angustia mental extrema en pos del objetivo de Wanda de crear una vida que nunca tuvo.

Además de Visión, la capitana Mónica Rambeau, que se las ingenia para llegar a ella, le ayuda a asumir lo que ha hecho. Incluso la antagonista de Wanda se convierte en su terapeuta e interlocutora. “¿Cómo hemos llegado hasta aquí, Wanda?… La única forma de avanzar, es volver”, le dice. Las mujeres de esta serie son personajes autónomos y complejos cuyas decisiones importan. Saben que las emociones son la clave para entender lo que realmente pensamos de nosotros mismos y de los demás en los niveles más profundos y que no hay forma de evitar el trauma, sólo de superarlo. Rambeau y la otra mujer entienden que la forma más eficaz de llegar a Wanda es ayudarla a entenderse a sí misma.

Pero al margen del poder de Wanda, su imaginación está alterada. Todavía no ha hecho el trabajo de la verdadera esperanza, que requiere que imagine un mundo floreciente más allá de su perfecta imaginación, asumiendo el trauma y no evitándolo. La única manera de avanzar es enfrentarse a la muerte directamente, abrazando lo que puede haber ante ella cuando deje de lado sus expectativas anteriores. Y quién podría ser sin Visión.

Todos necesitamos la facultad esencial de la imaginación. Nos permite dar sentido a los fragmentos, a veces dispares, de la vida después de la pérdida, imaginando algo totalmente nuevo. Esta historia puede ayudarnos a afinar nuestras propias herramientas para dar sentido a lo que no podemos comprender. Wanda, como nosotros, debe abrazar el dolor, vivir con él, esperar en ese espacio liminal entre el Viernes Santo y el Domingo de Resurrección. El duelo del sábado de Pascua no puede saltarse.

Cuaresma y pandemia

Cuántos de nosotros tememos lo que hay al otro lado de nuestros mundos pandémicos. Cuando regresemos a una cierta normalidad, será mucho más claro el vacío que ha dejado la muerte de nuestros familiares y amigos. Veremos -en las reuniones- que realmente no están ahí. Tendremos que procesar completamente estas pérdidas. Imagino que este tipo de dolor, este tipo de pérdida -la misma que llevó a Wanda a los acontecimientos de “WandaVision”- nos persiguen a muchos de nosotros en todo el mundo.

¿Qué tiene que ver la Cuaresma con todo esto? La espiritualidad de la Cuaresma -basada en la oración, el ayuno y la limosna- nos llama a soltar, a aflojar nuestras garras de las cosas a las que nos aferramos y a entrar en las dificultades y alegrías de la vida con las manos y los brazos abiertos. Ayunamos para practicar este vaciamiento de nosotros mismos; damos limosna para acostumbrarnos a dirigir nuestra mirada a las necesidades de los demás.

Nuestra pena y nuestro dolor son significativos, y no necesitamos procesar ninguno de ellos en solitario. Muchos de nosotros estamos atravesando el sufrimiento en este momento. Si dejamos espacio en nuestros corazones para el viaje de otros, tal vez podamos compartir ese dolor. Tal vez podamos permitir que nos ayude a aprender algo sobre nosotros mismos, sobre nuestro mundo, y luego dejarlo ir. Tal vez esto nos ayude a evitar el tipo de dolor autoinfligido en el que Wanda se encontró atrapada, el tipo de mundo de fantasía que distrae pero no cura y que, en última instancia, sólo conduce a más daño. Al final de la serie, vemos a una Wanda, todavía afligida por el dolor, derribar los muros que había levantado. No tiene otra cosa que hacer que mirar de frente a su dolor y al agujero que ha creado en su vida. Y, como vemos, todavía no sabe lo que viene después.

La escena final es la de Wanda -la Bruja Escarlata- sola en una cabaña en un lugar lejano. El dolor sigue ahí, claramente, pero ella lo ha visto como lo que es. Ya no controla su vida -al menos, en lo que respecta a esta historia- y poco a poco intenta comprender lo que le espera. Así debe ser para nosotros. Esa es la historia de la Pascua. Después de ese arduo viaje a través del dolor, nuestro Dios de las sorpresas planta una semilla de esperanza. Y nos embarcamos en un nuevo camino.

Antecedentes en Buena Voz Noticias
Fuentes:

Artículo “How ‘WandaVision’ can teach us this Lent” de Eric Clayton, publicado en National Catholic Reporter y “Marvel’s ‘WandaVision’ is a deep exploration of trauma (and how we traumatize others)” de Eric Styles, publicado en America Magazine.

 

Puntuación: 5 / Votos: 1

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