Economía de Francisco: Jóvenes por un mundo inclusivo y sostenible

9:00 p.m. | 25 nov 20 (NCR/VTN).- Del 19 al 21 de noviembre se celebró “La Economía de Francisco”, encuentro impulsado por el Papa en el que reconocidos especialistas, y jóvenes economistas y emprendedores de más de un centenar de países fueron los interlocutores. El objetivo fue compartir experiencias, proyectos y conocimientos para perfilar “un modelo económico, fruto de una cultura de comunión, basado en la fraternidad y la equidad”. El punto de partida: disminuir protagonismo al crecimiento y al beneficio individual, y más bien priorizar la justicia, la equidad y el cuidado de los pobres y de nuestra casa común.

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¿Cómo sería una economía global que pone a la gente y al planeta en primer lugar? Esa es una pregunta que más de 2000 jóvenes economistas y empresarios de 120 países exploraron en la Economía de Francisco, una conferencia virtual de tres días organizada por el Vaticano por invitación del Papa. Entre los participantes se encuentran el economista bangladesí Muhammad Yunus, ganador del Premio Nobel, la física y activista medioambiental india Vandana Shiva, y el economista Jeffrey Sachs, director de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Los demás participantes, en su mayoría fueron menores de 35 años, que participaron desde Brasil, Italia, México, España, Estados Unidos y muchos otros lugares del mundo.

La conferencia se transmitió en vivo, después que la pandemia hiciera imposible celebrar este gran encuentro en persona en Asís, como se planeó originalmente. A lo largo del evento, un pequeño grupo de jóvenes dirigió y enlazó las actividades programadas desde el interior de la Basílica de San Francisco de Asís. El programa intercaló conferencias, con testimonios de proyectos que ya funcionan en el mundo y diversas actividades impulsadas por jóvenes, inspiradas en el tema central. “Hemos aceptado el compromiso compartido de renovar la economía”, dijo Catalina Hinojosa de Ecuador. Al final de este texto encontrarán enlaces a todos los videos del evento, así como otros testimonios y entrevistas.

ENLACES. Reseñas en Vatican News (Día 1, Día 2, Día 3)

Florecimiento humano antes que beneficio

Las primeras sesiones tocaron temas como la inseguridad alimentaria, las comunidades de transición ecológica y social, y las formas de reimaginar el desarrollo basado más en la realización personal que en el beneficio. En la sesión sobre el florecimiento humano, los jóvenes participantes compartieron sus ideas sobre las formas de lograrlo: un instrumento de cartografía que ponga de relieve lo que une en lugar de lo que divide; la concentración del desarrollo en las ciudades más pequeñas y medianas para ofrecer mayores oportunidades y evitar el hacinamiento en las grandes metrópolis; y un índice de florecimiento infantil como alternativa a los típicos índices de mercado como el producto interno bruto.

En respuesta a las ideas, Sachs, que ha trabajado en el Índice de Felicidad Mundial, dijo que es fundamental medir lo que es importante para las personas, su seguridad y bienestar. “Si todo lo que estamos haciendo es medir lo que está sucediendo en el mercado en este momento, no vamos a ver lo que está sucediendo con el bienestar humano, y con el bienestar ambiental”, dijo, “eso se refleja en una crisis de nuestras cuentas de ingresos nacionales y del PBI, y eso es lo único que los políticos y los gobiernos usan como punto de referencia para lo que hay que hacer”.

En los meses previos al encuentro, los participantes celebraron más de 30 actividades preparatorias, organizadas en lo que denominaron “12 aldeas temáticas”, cada una de ellas centrada en un aspecto específico. Entre ellos: trabajo y cuidado; finanzas y humanidad; agricultura y justicia; energía y pobreza; políticas y felicidad; y la mujer para la economía. Felipe Witchger, uno de los representantes del equipo norteamericano, dijo a EarthBeat, antes de que comenzara la conferencia, que ésta era la primera vez que había escuchado que desde la Iglesia se articule cómo las crisis sociales y medioambientales están entrelazadas con las cuestiones económicas. Esa primera jornada concluyó con un maratón de 24 horas en el canal de YouTube de Economía de Francisco, donde los participantes de 20 países compartieron cada uno historias de proyectos locales y experiencias inspiradas por la conferencia.

ENLACES. Videos del evento central, jornada por jornada (Día 1, Día 2, Día 3)

Jóvenes proponen puntos de acción

Para los días siguientes, el Papa animó a los participantes a responder a “la urgente necesidad de una narrativa económica diferente”, mientras que los participantes expusieron sus propias ideas sobre cuál es esa visión, comenzando por frenar las maquinarias económicas mundiales que están destruyendo el planeta. “Estamos convencidos de que no se puede construir un mundo mejor sin una economía mejor, y de que la economía es tan importante para la vida de los pueblos y para los pobres que todos debemos preocuparnos por ella”, se lee en una declaración de los jóvenes economistas, empresarios y “creadores de cambio”.

Luego, los participantes formularon 12 puntos de acción para orientar la renovación de la economía mundial. Estos reflejan los 12 núcleos temáticos de las aldeas que identificaron temas clave. A la cabeza de la lista: frenar el ritmo económico a nivel mundial para dejar respirar a la Tierra. “Cuando pase la pandemia, debemos elegir frenar la carrera desenfrenada que está asfixiando a la Tierra y a las personas más vulnerables que viven en ella”, dijeron los jóvenes.

Otros puntos de acción incluyeron:

  • compartir tecnologías avanzadas para ayudar a los países de bajos ingresos a desarrollar fuentes de energía y economías de manera sostenible que no contribuyan al calentamiento global;
  • posicionar la administración de los bienes comunes, incluyendo la atmósfera y los ecosistemas, en el centro de las agendas gubernamentales y académicas;
  • respetar el derecho a un trabajo decente para todos;
  • abolir inmediatamente los paraísos fiscales en todo el mundo;
  • proporcionar una educación de calidad e igualdad de oportunidades de trabajo para las mujeres;
  • reorientar los recursos invertidos en la guerra hacia la educación y la salud.

Aunque algunas personas pueden considerar estas propuestas como “utópicas”, los participantes dijeron que ven su posición como “profética, y por lo tanto podemos pedir, pedir y pedir de nuevo, porque lo que parece imposible hoy, parecerá menos imposible mañana gracias a nuestro compromiso y nuestra insistencia… Pedimos todo esto en primer lugar a nosotros mismos, y nos comprometemos a invertir nuestros mejores años de vida para que (La Economía de Francisco) pueda aportar cada vez más sal y levadura a la economía de todos”, escribieron.

ENLACES. Videos de proyectos locales (Perú, Colombia, Argentina)

Una oportunidad para cambiar de rumbo

Kate Raworth, economista del Instituto de Cambio Ambiental de la Universidad de Oxford, dijo que las crisis experimentadas en esta primera parte del siglo -la recesión mundial de 2008, el cambio climático y los impactos sanitarios y económicos de la pandemia de coronavirus- ilustran lo profundamente interconectado que está el mundo hoy en día y cómo los sistemas actuales no sólo contribuyeron a las crisis, sino que no pueden resolverlas porque no fueron diseñados con estos desafíos en mente. “Necesitamos reimaginar cómo será la prosperidad humana en el siglo XXI, y una visión que no dependa de una expansión sin fin por todas partes”, dijo.

Luego Raworth explicó que su modelo de economía rosquilla -o donut- ilustra dos anillos interrelacionados: uno interno que mide cómo las naciones satisfacen las necesidades esenciales de las personas, tal como se definen en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas; y uno externo que rastrea la forma en que los países incurren en excesos sobre la vida planetaria, relacionadas con el clima, la biodiversidad, la contaminación y el uso de la tierra. “El objetivo aquí es satisfacer las necesidades de todas las personas sin llegar a excesos contra el planeta. Y así, el objetivo de la humanidad no es la expansión sin fin, la meta debe ser prosperar en equilibrio”, dijo.

El mundo en su conjunto y las naciones de manera individual, están actualmente lejos de estar equilibrados, añadió Raworth, y los países de altos ingresos como los EE.UU. todavía no satisfacen las necesidades esenciales de todos los ciudadanos, al tiempo que ejercen una presión desproporcionada sobre los recursos del planeta. Raworth dijo que un objetivo económico central debería ser la creación de nuevos modelos de negocio que permitan que el desarrollo saque a la gente de la pobreza, pero no a expensas de la destrucción del medio ambiente. “Nunca se ha hecho. Es un nuevo camino y requiere una nueva visión, una nueva ambición y nuevas políticas”, dijo.

Muhammad Yunus, economista bangladesí y Premio Nobel de 2006 que lanzó un movimiento mundial de microcréditos, dijo que las finanzas se crearon originalmente para facilitar el comercio, pero que rápidamente se transformaron en un vehículo para consolidar la riqueza y “hacer a unas pocas personas cada vez más ricas”. En una conversación con cuatro jóvenes economistas, Yunus dijo que la pandemia del coronavirus ha expuesto las debilidades del sistema económico actual, en el que los marginados de la sociedad han caído más en la pobreza -a veces en cuestión de semanas- mientras que se celebra un “festival de superbeneficios” entre las empresas que ganan dinero con el mercado de valores de la era de la pandemia y la producción de vacunas.

Mientras las naciones buscan reconstruir sus economías después de la pandemia, dijo Yunus, volver a ese estado sería un error. “Les digo a todos, ¿por qué quieren ir a una situación prepandémica? Eso fue terrible. Ese mundo nos está empujando absolutamente hacia nuestra muerte y desastre final, porque el calentamiento global nos empujará en esa dirección”, dijo. Esto ocurre al comienzo de una década crítica, durante la cual las emisiones de gases de efecto invernadero deben reducirse a la mitad para el 2030, y los países se han comprometido colectivamente a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Yunus señaló un objetivo de “tres ceros”: cero emisiones de carbono, cero concentración de riqueza, cero desempleo. Para llegar a ella será necesario construir nuevos caminos, dijo, de lo contrario la humanidad terminará en el mismo destino.

Economía, ecología, hogar

Vandana Shiva, una física india y activista ambiental, en una discusión dijo que mientras Aristóteles consideraba la economía como el arte de vivir, ahora ha sido distorsionada para significar hacer dinero. Luego citó a Francisco en su exhortación apostólica de 2013 Evangelii Gaudium, donde dijo que el becerro de oro ha regresado a través de la idolatría del dinero. Más allá de eso, el progreso se ha centrado en “jugar a ser Dios”, dijo Shiva, ya sea en la manipulación de genes, en las semillas genéticamente modificadas o en la automatización. Las crisis actuales a las que se enfrenta el mundo, añadió, están “enraizadas en la idea de que la naturaleza está muerta, la gente es materia prima para ser usada y explotada -ellos también son sólo insumos para la máquina”.

Señalando que la ecología y la economía comparten una palabra raíz común, “hogar”, añadió que “la economía debería cuidar de nuestro hogar común” y tratar de trabajar en armonía con la naturaleza mediante una labor de restauración y preservación, en lugar de sólo extraer recursos de ella. “Me he dado cuenta de que el mejor principio económico es el que nos dio San Francisco: Es sólo en el dar que recibimos”, dijo. Shiva señaló que el momento actual presenta una oportunidad para “reclamar nuestra profunda humanidad” y la unidad con los demás y con la Tierra.

En cuanto a la continuidad de esta iniciativa, los miembros del comité para la Economía de Francisco dijeron que el trabajo continuará a través de los hubs regionales, y de las “aldeas” organizados en torno a las 12 áreas temáticas de interés. También esperan celebrar otra reunión en Asís, esta vez de manera presencial, posiblemente en el otoño de 2021, e incluir a más personas de África y América del Sur, así como a personas de bajos o nulos ingresos.

En un segmento del sábado, los participantes compartieron mensajes de vídeo de lo que la Economía de Francisco significaba para ellos:

  • “Buena música para nuestro planeta”
  • “El comienzo de una nueva economía global que no deja a nadie atrás”
  • “La creación de una cultura de conservación, preservación e inclusión”
  • “La comunidad que pone en práctica Fratelli Tutti”
  • “Un mundo mejor para nuestros niños”

Un punto en el que todos estaban de acuerdo apareció en la pantalla cuando la transmisión se acercaba a su fin: “Esto es sólo el comienzo”.

 

Información relacionada:
Fuentes:

National Catholic Reporter / Vatican News / The Economy of Francesco (web)

 

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