Sínodo Amazónico: Difunden documento de trabajo

4:00 p m| 19 jun 19 (LN/RD).- La posibilidad de ordenar a hombres casados -mayores, preferentemente indígenas, respetados y con familia estable- para la región panamazónica es una de las propuestas del documento de trabajo para la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos enfocado en la Amazonía. El documento también propone discutir “el tipo de ministerio oficial que puede ser conferido a la mujer”. Ambas sugerencias emergen como una forma de responder a las necesidades expuestas de los pueblos de la región.

Sin embargo, aunque esas propuestas sean las más destacadas entre los medios de comunicación, no debe perderse de vista otros aspectos significativos del documento, incluyendo el fuerte compromiso de la Iglesia de trabajar por la justicia para los pueblos de la región y la protección del medioambiente contra el devastador ataque de las principales fuerzas económicas. La Asamblea tendrá lugar en el Vaticano del 6 al 27 de octubre. Además del documento, reunimos comentarios, reseñas y entrevistas.

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Tal como se esperaba, el Papa podría abrirle las puertas a la ordenación de hombres casados, si prospera una sugerencia que aparece en el documento de trabajo para la Asamblea del sínodo de obispos sobre la Amazonía. El documento desliza que contempla esta posibilidad con la finalidad de asegurar los sacramentos que acompañen y sostengan la vida cristiana.

“Afirmando que el celibato es un don para la Iglesia, se pide que, para las zonas más remotas de la región, se estudie la posibilidad de la ordenación sacerdotal para personas ancianas, preferentemente indígenas, respetadas y aceptadas por su comunidad, aunque tengan ya una familia constituida y estable, con la finalidad de asegurar los Sacramentos que acompañen y sostengan la vida cristiana”, plantea en uno de los 147 puntos del Instrumentum Laboris (Instrumento de trabajo), que servirá de base para las discusiones de la Asamblea.

En una conferencia de prensa el cardenal italiano Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo de obispos, destacó que la sugerencia -una de varias presentes en el documento preparatorio-, no significa ningún cambio de doctrina, sino de pastoral. “La Iglesia mantiene la doctrina, pero hay movimientos. Con el documento hemos fotografiado situaciones de la Amazonía y se habla de pastoral”, dijo Baldisseri.

Monseñor Fabio Fabene, subsecretario del Sínodo, recordó que el propio Papa en el vuelo de regreso de Panamá, en enero pasado, dejó en claro su rechazo a la idea de un celibato opcional. “Prefiero dar la vida antes de cambiar la ley del celibato”, dijo Francisco, citando una frase pronunciada por Pablo VI.

“Personalmente, creo que el celibato es un don a la iglesia, no estoy de acuerdo con permitir el celibato opcional”, aseguró, abriéndole sin embargo la puerta a los también llamados “viri probati” (hombres maduros con una probada vida cristiana). “Solamente quedaría alguna posibilidad en los lugares muy lejanos, pienso las islas del Pacifico, pero es algo para pensar, cuando hay necesidad pastoral, ahí el pastor debe pensar en los fieles”, indicó.

“La Iglesia vive de la Eucaristía y la Eucaristía edifica la Iglesia. Por ello se pide que, en vez de dejar a las comunidades sin Eucaristía, se cambien los criterios para seleccionar y preparar los ministros autorizados para celebrarla”, añadió luego Baldisseri.

ENLACE. Presentación del Instrumentum Laboris para la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la Amazonía

-Nuevos ministerios

Por otro lado, el texto subraya que la ordenación de hombres ancianos casados se remonta a aspectos de la Iglesia primitiva, cuando respondía a sus necesidades creando los ministerios oportunos. La sugerencia aparece en la tercera parte del documento, que habla del desafío de la inculturación y la interculturalidad de la Amazonía y de la necesidad de “nuevos ministerios para responder de modo más eficaz a las necesidades de los pueblos amazónicos”.

En este marco, al margen de proponer la ordenación de hombres casados, llama a promover vocaciones autóctonas de varones y mujeres, que puedan “darle impulso a una auténtica evangelización desde la perspectiva indígena, según sus usos y costumbres”.

“Se trata de indígenas que prediquen a indígenas desde un profundo conocimiento de su cultura y de su lengua, capaces de comunicar el mensaje del evangelio con la fuerza y eficacia de quien tiene su bagaje cultural. Hay que partir de una ‘Iglesia que visita’ a una ‘Iglesia que permanece’, acompaña y está presente a través de ministros que surgen de sus mismos habitantes”, afirma.

Al mismo tiempo, el documento llama a “identificar el tipo de ministerio oficial que puede ser conferido a la mujer, tomando en cuenta el papel central que hoy desempeñan en la Iglesia amazónica”, y a un mayor rol de los laicos, las mujeres y los jóvenes.

-Más allá de la ordenación de hombres casados

El padre jesuita Humberto Miguel Yáñez, profesor de Teología Moral en la Pontificia Universidad Gregoriana, que también presentó el documento, en diálogo con el diario La Nación aseguró que más que la ordenación de hombres maduros casados, la gran novedad del Instrumentum Laboris es la inculturación.

“En ese contexto se puede entender la ordenación de eventuales personas que están casadas y que están comprometidas con la Iglesia. No estamos diciendo de ordenar a cualquiera que pasa por la calle, sino gente que lleva una trayectoria de vida cristiana, de compromiso y que tiene liderazgo en la comunidad. Esa es la propuesta que viene del Amazonas”, explicó.

“Son propuestas, son sugerencias. Los obispos en el sínodo pueden descartarlas, pueden proponer al Papa, que puede descartarlo, estamos en una fase de procesos. Esa es la cuestión sacramental”, aclaró. “La otra también de inculturación, porque cuando llega un misionero de afuera pasan años para que entienda la realidad amazónica, entonces una persona que ya está ahí puede traducir mucho mejor el Evangelio que uno que viene de afuera”, agregó el sacerdote.

Yáñez recordó que el tema del celibato optativo no es nuevo, sino que surgió durante el Concilio Vaticano II. “Probablemente sí es la primera vez que de modo explícito aparece en una propuesta, como parte de la escucha del Pueblo de Dios”, admitió. “En este sentido se puede decir que el papa Francisco ha abierto unos canales de escucha donde aparecen cuestiones que a lo mejor estaban, pero que no se escuchaban”, agregó.

Finalmente, recordó que la Iglesia católica reconoce el sacerdocio de hombres casado en la Iglesia oriental, en el rito greco-católico. “No es la primera vez que se va a hacer una excepción: esto existe en la Iglesia. Ahora el Papa puede ampliarlo en unos casos más, pero no nos olvidemos que cuando decimos una la excepción a la regla, no estamos diciendo abolir la regla, estamos diciendo excepción, lo cual significa que la regla se mantiene”.

-Cuestionar el poder es arriesgar la vida

Aunque fue lo que más llamó la atención de los periodistas, el Instrumentum Laboris, que se basa en documentos clave del pontificado como Evangelii Gaudium y la encíclica Laudato Sí, sobre el cuidado de la Casa Común, también tiene un fuerte contenido de justicia social.

Denuncia la deforestación y la destrucción extractivista de la Amazonía (territorio que incluye parte de Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Guayana, Suriname y Guayana francesa en una extensión de 7,8 millones de kilómetros cuadrados), “la segunda área más vulnerable del planeta, después del Ártico”. Y recuerda que es una zona no sólo amenazada por la destrucción y explotación ambiental, sino también “por la sistemática violación a los derechos humanos básicos de la población amazónica”.

De hecho, en uno de los puntos asegura que “ser Iglesia en la Amazonía de modo realista significa plantear proféticamente el problema del poder, porque en esta región la gente no tiene posibilidad de hacer valer sus derechos frente a grandes corporaciones económicas e instituciones políticas”.

“Hoy en día, cuestionar el poder en la defensa del territorio y de los derechos humanos es arriesgar la vida, abriendo un camino de cruz y martirio, agrega, al resaltar que “el número de mártires en la Amazonía es alarmante. “Sólo en Brasil entre 2003 y 2017 se registraron 1119 indígenas asesinados por defender sus territorios”, recuerda.

“La Iglesia no puede ser indiferente, por el contrario ha de apoyar a la protección de las/los defensores de derechos humanos, y hacer memoria de sus mártires, entre ellas mujeres líderes como la hermana Dorothy Stang”, monja brasileña de origen estadounidense, asesinada en 2005 por defender a los campesinos.

ENLACE. Tres claves de lectura del Instrumentum Laboris del Sínodo Panamazónico

 

Instrumentum laboris: 15 propuestas a destacar (Vida Nueva)

1) Denunciar la violación de los derechos humanos y la destrucción extractivista. El Instrumentum laboris enumera todas y cada una de las amenazas que sufre la Amazonía frente a la actual “degradación neocolonialista” que atenta contra la naturaleza como a quien habita en ellas. Frente a esto, reclama a la Iglesia un compromiso permanente para denunciar “la violación de los derechos humanos y la destrucción extractivista”, además de promover “líneas de acción institucionales que promuevan el respeto del medio ambiente” y programas de formación.

2) Crear una agenda de justicia con otros movimientos sociales. Así, se recoge como urgencia, asumir la denuncia “contra modelos extractivistas” y proyectos que dañan el territorio, violan los derechos de las comunidades “y promueven la muerte”. Para ello, se hace un llamamiento a trabajar en red para “aliarse a los movimientos sociales de base para anunciar proféticamente una agenda de justicia”.

3) Exigir a los gobiernos que protejan a los pueblos indígenas aislados. El texto sale en defensa de todos las comunidades nativas, pero dedica un capítulo especial a aquellas que han decidido vivir al margen de la sociedad. La Iglesia está llamada a velar por ellos, exigiendo a los gobiernos que faciliten “los recursos necesarios para la protección efectiva” como la creación de un censo y de reservas naturales.

Además, reclama la Iglesia una pastoral específica para estos pueblos que incida en la formación para que conozcan y hagan reconocer sus derechos. Así, llama a “rechazar la alianza con la cultura dominante” para promover las culturas y los derechos de los indígenas, de los pobres y del territorio.

4) Promover hábitos de consumo Laudato si. El texto destaca en varios momentos cómo la Iglesia debe ser abanderada a la hora de promover “hábitos de comportamiento, de producción y de consumo, de reciclaje y de reutilización de desechos”. En este sentido, proponer crear, no solo itinerarios pastorales sobre ecología integral, sino el “reconocimiento formal por parte de la Iglesia particular como ministerio especial al agente pastoral promotor del cuidado de la Casa Común”.

5) Crear servicios de acogida a migrantes indígenas. Conscientes del éxodo migratorio en todo el continente que afecta también a los pueblos indígenas, el Instrumentum laboris pide una mayor coordinación para la acogida en las Iglesias de fronteras, en las ciudades, así como promover la integración respetando su identidad cultural.

Una vez más se insta a “presionar como comunidad eclesial a los poderes públicos” para defender, en este caso, los derechos de los migrantes. En las ciudades se propone una pastoral específica para los indígenas, con nuevas estructuras eclesiales que favorezcan la integración.

6) Una Iglesia inculturada frente al colonialismo. El texto vaticano plantea una Iglesia que valore y respete las entidades culturales, el modo propio de organización comunitaria, a través de una pastoral familiar que, desde las coordenadas de Amoris laetitia, “acompañe, integre y no excluya a nadie”, donde la familia sea “sujeto y protagonista”.

De esta manera, se promueve una Iglesia inculturada y más participativa, de tal manera que se supere “cualquier clericalismo para vivir la fraternidad y el servicio como valores evangélicos que animan la relación entre la autoridad y los miembros de la comunidad”. “Dado que todavía persiste una mentalidad colonial y patriarcal, es necesario profundizar un proceso de conversión y reconciliación”, subraya.

7) Reconocer la espiritualidad indígena como fuente de riqueza cristiana. Se pone en valor “la espiritualidad indígena como fuente de riqueza para la experiencia cristiana” para, a partir de ahí, reclamar una catequesis que suma el lenguaje y sentido de las narraciones de las culturas locales en sintonía con las narraciones bíblicas, una predicación homilética vinculada a su realidad.

8) Celebraciones litúrgicas con danzas indígenas y traducir la Biblia. En esta línea, se sugiere que las celebraciones litúrgicas acojan “la propia música y danza, en lenguas y con vestimentas autóctonas, en comunión con la naturaleza y con la comunidad”.

Además, “se pide superar la rigidez de una disciplina que excluye y aleja, por una sensibilidad pastoral que acompaña e integra”. Por eso se reclama a las Conferencias Episcopales que adapten el ritual eucarístico a las culturas, así como la traducción de la Biblia a las lenguas originales de la Amazonía.

9) Ordenación sacerdotal de ancianos con una familia estable. El Instrumentum laboris sugiere que estudien “la posibilidad de la ordenación sacerdotal para personas ancianas, preferentemente indígenas, respetadas y aceptadas por su comunidad, aunque tengan ya una familia constituida y estable”. Esa propuesta se une a la de una mayor responsabilidad y formación de los laicos como dinamizadores de la comunidad.

10) ¿El diaconado femenino nacerá en América? Justo después de plantear la ordenación de los “viri probati”, el documento deja abierta la posibilidad también de “identificar el tipo de ministerio oficial que puede ser conferido a la mujer, tomando en cuenta el papel central que hoy desempeñan en la Iglesia panamazónica”. La Iglesia entona un “mea culpa” en tanto que “en el campo eclesial la presencia femenina en las comunidades no es siempre valorada”.

11) Por un organismo para hacer realidad el Sínodo. Aunque ya hay organismos regionales efectivos como la REPAM, el documento sinodal establece “considerar la necesidad de una estructura episcopal Amazónica que lleve a cabo la aplicación del Sínodo”. Así, también se pide crear “un fondo económico de apoyo a la evangelización, promoción humana y ecología integral”.

12) Creación de medios de comunicación católicos indígenas. El Instrumentum laboris plantea que la Iglesia sea altavoz de los derechos y de la cultura indígena a través de la creación de nuevos medios de comunicación, como emisoras radiofónicas y televisivas, aumentar la presencia en Internet y otros medios de comunicación masiva.

13) Formación y protocolos para evitar caer en la corrupción. El Instrumentum laboris recoge las dificultades económicas de la Iglesias de la Amazonía, por lo que advierte de que “debe prestar una especial atención a la procedencia de donaciones” así como el objeto de sus inversiones. Por eso, reclama a las Conferencia Episcopales formación y asesoramiento para evitar “una corrupción generalizada”, especialmente frente al narcotráfico.

El documento es especialmente incisivo al reclamar “una cultura de la honestidad”, la formación de laicos para el liderazgo económico y político, así como acompañar codo con codo a los pueblos para evitar que sean engañados. En esta línea, también llama a la Iglesia a buscar aliados “para exigir a las empresas que asuman responsabilidades sobre los impactos socio-ecológicos de sus acciones”.

14) Seminaristas integrados en las comunidades. El documento reclama reformar “las estructuras de los seminarios para favorecer la integración de los candidatos al sacerdocio en las comunidades”, así como planes de formación que respondan “a una cultura filosófica-teolófica adaptada a culturas amazónicas”.

15) La necesidad de una teología indígena panamazónica. El Instrumentum laboris pide profundizar en una teología indígena panamazónica. “Se pide, por ejemplo, tener en cuenta los mitos, tradiciones, símbolos, saberes, ritos y celebraciones originarios que incluyen las dimensiones trascendentes, comunitarias y ecológicas”, apunta del documento.

ENLACE. Instrumentum laboris de la Asamblea Especial para la Región Panamazónica del Sínodo de los Obispos (documento completo)

 

Mauricio López: Asamblea no debería centrarse solamente en la ordenación de hombres casados

El Sínodo para la Amazonía es un proceso que se remonta en el tiempo, inclusive más allá del 15 de octubre de 2017, día en el que el Papa Francisco lo convocaba en Roma, para sorpresa de casi todos. Este 17 de junio, el proceso sinodal ha dado un nuevo con la presentación del Instrumentum Laboris, que ha generado múltiples noticias y titulares, que rápidamente han corrido como ríos de pólvora en todos los rincones del mundo.

Desde la Red Eclesial Pan Amazónica – REPAM, su Secretario Ejecutivo, Mauricio López, reconoce que “la presentación del Instrumentum Laboris, es decir el instrumento de trabajo, representa un camino andado de una Iglesia profética y samaritana en la Amazonía de décadas, a la luz del Concilio Vaticano II y con intensos años de entrega misionera, de servicio para la articulación en este territorio hermoso, bello, que encarna posibilidades de novedad, pero profundamente amenazado, es un verdadero kairós”.

El Instrumentum Laboris, según Mauricio López, “refleja toda una vida diversa, como un ecosistema amplio, lleno de vida”. El Secretario Ejecutivo de la REPAM agradece, en ese sentido, a “aquellos medios que han logrado ver la buena noticia detrás de toda esta comunicación de esperanza, de una narrativa amplia y diversa como los pueblos que viven en la Amazonía, como la fauna y la flora que está en riesgo, y sobre la cual este sínodo no puede, ni debe perder el centro”.

No podemos olvidar que el Papa Francisco es alguien que vive su servicio a la Iglesia como un proceso, que muchos quieren dinamitar. En ese sentido, Mauricio López dice tener “muy presentes las palabras del Papa Francisco cuando estuvimos en audiencia privada con los cardenales Hummes y Barreto pidiéndonos no perder el foco, desde la Amazonía, su diversidad, sus gritos y esperanzas para el mundo”. Por eso agradece “a los que han hecho eco de estas voces”.

Sin embargo, Mauricio López muestra su preocupación ante las reacciones que han ido apareciendo en las horas que han sucedido a la presentación del documento, diciendo “que estoy profundamente sorprendido de muchos medios de comunicación que no han sido capaces de ver la buena noticia y lo que la sostiene en todo ello, que solamente han podido ver una pequeña partícula de toda esta expresión de kairós en medio de este proceso y se han centrado solamente en la ordenación de hombres casados, lo cual es verdad, hace parte de todo este proceso de revelación, pero es apenas una ínfima parte y es consecuencia de un proceso mayor”.

Una lectura del Instrumentum Laboris nos muestra que ésta “no es una cuestión doctrinal, sino disciplinar”, como afirmó el Secretario del Sínodo, el Cardenal Baldisseri. En ese sentido, Mauricio López, dice querer “invitar a todos nuestros hermanos y hermanas de los medios de comunicación a que miren la visión amplia del ecosistema, que se sostiene por su conjunto”. No podemos olvidar que estamos hablando de la Amazonía, donde “la territorialidad se produce y genera cambios a partir de toda su amplitud y diversidad”, afirma el Secretario Ejecutivo de la REPAM.

ENLACE. Leer declaraciones completas de Mauricio López

 

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Fuentes:

La Nación / Religión Digital / Vida Nueva / America Magazine

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