En otra situación el error no pasaría de ser un hecho anecdótico e intrascendente. Pero el cometido por el Ministerio de Educación al publicar en su portal un saludo por Fiestas Patrias con la imagen del Libertador Simón Bolívar como si fuera el autor de la frase, en vez del Libertador José de San Martín como correspondía, no solo ha tenido repercusión en todo el territorio nacional, sino a nivel internacional. Habernos hecho pasar esa vergüenza global sinceramente no se deja atrás con las disculpas públicas que tuvo que hacer la ministra Martens.

Pero que el error lo cometa nada menos que el Ministerio de Educación, la entidad responsable de la educación en el país, eleva exponencialmente el bochorno, lo que nos lleva a preguntarnos qué hace a un hecho comunicacional y simbólico, repito, intrascendente en otras circunstancias, en un hecho político nacional comentado por toda la ciudadanía… negativamente por supuesto.

La semiótica es la ciencia que trata de los sistemas de comunicación en la sociedad humana en general, y del estudio y significado de los signos que toda actividad humana requiere. Un método que se utiliza en este campo de estudio es el triángulo de Ogden y Richards, llamado también “triángulo semiótico“. Básicamente consiste en que todo signo está compuesto por tres componentes: el significante, el significado y el referente.

Para el caso, el significante sería la imagen y el texto mismos y la página web del MINEDU donde fueron publicados; el significado sería todas las ideas o símbolos asociadas: que el Ministerio de Educación es la última frontera del saber, que si el Ministerio se equivoca, qué podemos esperar del resto de peruanos, que la frase de San Martin se nos enseña en todos los años en el colegio y que es un saber elemental para todo peruano, y que poner a Simón Bolívar en vez de San Martin es pues un error garrafal; y el referente serían los objetos reales en los que se asientan los dos anteriores: el Ministerio de Educación, los dos Libertadores y la frase que pronunció José de San Martin un 28 de Julio de 1821.

Es el autor institucional del error (no importa qué funcionario o servidor lo hizo realmente), es el tipo de error y es el contexto (de fiesta patriótica, de estar ubicados en los últimos lugares en las pruebas educativas internacionales y con huelga de maestros en varios puntos del país), lo que lo convierte en prueba inequívoca, en escarmiento mediático, de por qué estamos como estamos en materia educativa y cultural.

No podemos mirar este suceso solo con la mirada pequeña de que es importante supervisar o monitorear lo que se publica en los portales electrónicos de las entidades públicas, sea la redacción o la ortografía, o el conocimiento básico para no cometer patinadas de los responsables de las publicaciones en internet. Hay que hacer la mirada más profunda: que cada peruano y cada familia debe hacer un mayor esfuerzo para mejorar la propia educación y la colectiva.

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