Guía para postular a doctorados en Historia en Estados Unidos

Ocasionalmente, algunos colegas peruanos me preguntan sobre cuáles son los pasos a seguir para postular a doctorados en Historia en Estados Unidos. Si bien siempre intento darles toda la información y consejos que tengo a mi disposición, he llegado a la conclusión de que si algún valor tuviera lo que comparto, quizá sería mejor no limitarlo a mi círculo inmediato de colegas y más bien ponerlo a disposición de quien deseare leerlo. Ahora bien, hay una advertencia a tomar en cuenta. Probablemente no sea la persona más indicada para emprender esta tarea, por un importante motivo: mi enfoque principal no es el Perú, sino el Sudeste Asiático, así que los detalles respecto de las mejores universidades estadounidenses para estudiar nuestro país no son algo con lo cual esté muy familiarizado. En cualquier caso, hago votos por que personas más calificadas obsoleticen este post en un futuro cercano.

Ahora bien, respecto de aspectos generales de lo que es estudiar el postgrado en el extranjero, el blog Historia Global Online de José Ragas, docente de la Universidad de Yale, ha publicado un excelente par de posts en los que ha compilado los testimonios de varios colegas. Yo mismo he metido la cuchara para dar ideas generales respecto de cómo postular para estudiar la historia de una región distinta a América Latina (Asia es un continente enorme, y hacen falta más colegas peruanos para ayudarme a cargarlo). Pero acá lo que quiero hacer es un repaso de los pasos específicos necesarios para lograr la meta de ingresar a una universidad específicamente estadounidense. Es la experiencia que tengo, así que es lo que puedo compartir.

 

1. Está bien, quiero estudiar más que el pregrado. ¿Es una buena idea postular a un doctorado en Estados Unidos?

Esto se resuelve con relativa sencillez. Tienes que preguntarte qué prefieres: darle dinero a una universidad para cursar estudios de maestría y doctorado (mientras que a la vez trabajas para mantenerte) o si prefieres que sea la universidad sea la que te dé el dinero a ti mientras estudias. Si prefieres pagar, el Perú es un buen lugar para ti. Si prefieres que te paguen, mejor sería Estados Unidos. Todo esto, claro está, siempre en el entendido de que no tengas obligaciones familiares o de otra índole que te aten al Perú.

 

2. ¿A partir de cuándo puedo postular? ¿Necesito maestría para postular al PhD? Licenciatura?

Puedes iniciar el proceso incluso en el último año de tus estudios de pregrado. Las fechas límites para enviar los documentos para la postulación suelen ir de más o menos octubre a enero, los resultados salen alrededor de abril (o antes) y las clases se inician en agosto-septiembre. El requisito es que para cuando inicien clases uno ya sea bachiller. Conozco a por lo menos un par de personas que hicieron esto y recibieron su carta de aceptación para el postgrado poco antes de terminar sus últimas clases de pregrado.

Por tanto, queda claro que no es necesario tener ni maestría ni licenciatura para postular a programas de doctorado en Estados Unidos. Es más, la categoría de licenciatura ni siquiera existe en dicho país. Y hasta donde sé, los programas de doctorado suelen dar el grado de magíster en el transcurso de la fase de cursos. Ahora bien, uno puede contemplar la posibilidad de que la licenciatura o una maestría harían que las postulaciones tengan mayores probabilidades éxito al presentarse uno como un académico más maduro, y eso es perfectamente posible. Sin embargo, también está el factor de que el que a uno le paguen por estudiar la maestría en Estados Unidos tiene sus ventajas sobre uno pagar por lo mismo en el Perú (véase el tema de funding, más abajo).

Otra cosa: postula de frente a un programa de doctorado (PhD) o maestría-doctorado y no a una maestría (MA) terminal. Yo cometí el error de postular como estudiante de maestría terminal (es decir, sin compromiso para el PhD), porque tenía ciertas dudas respecto a meterme de lleno a un PhD sobre una región con la cual no estaba completamente familiarizado (el Sudeste Asiático). El postular a maestría terminal tiene un par de desventajas. Por un lado, o bien no pareces un estudiante muy comprometido con la disciplina, o bien das la impresión de que piensas obtener la maestría e irte corriendo a otra universidad para el PhD. Eso nomás puede ponerle fin a la postulación. Un connotado profesor filipinista de quien me hice amigo en la Universidad de Wisconsin-Madison se sorprendió mucho al enterarse de que yo había postulado ahí. Al parecer, cuando el comité evaluador vio que postulaba a la maestría terminal ni siquiera le derivaron mi expediente. El otro efecto negativo de estudiar una maestría terminal, es que muchas veces no tienen funding. Es decir, no solo no te dan un estipendio, sino que uno tiene que pagar por los cursos. Mal negocio.

 

3. ¿Cómo escojo a qué universidades postular?

Bien, ya decidiste que quieres postular a un programa de PhD en Estados Unidos, ahora la cuestión es: ¿dónde? Hay muchísimas universidades a las cuales postular y determinar a las cuales uno desea postular es una cuestión que puede demorar semanas o hasta meses. Algunas universidades en las cuales algunos colegas nuestros han estudiado o están estudiando sus PhDs son New York University, Yale UniversityStanford UniversityStony Brook UniversityUniversity of California-Davis, University of California-Santa BarbaraUniversity of Texas-AustinUniversity of MarylandJohns Hopkins UniversityGeorgetown University, Florida International UniversityUniversity of Michigan-Ann Arbor, University of Florida-Gainesville, Texas Christian University, entre otras (si se me están pasando algunas, recuerden que yo me dedico sobre todo al Sudeste Asiático). Ese podría ser un lugar donde empezar a buscar. Otra opción es estudiar detenidamente esta magnífica base de datos elaborada por Livia Letts, estudiante de doctorado en la Universidad de California-Davis. Ese vínculo bien podría ser el recurso más valioso de todo este post.

El ránking ARWU puede ser útil para decidir a qué universidades postular, ya que puede ser relevante a la hora de escoger universidades en una gama de puestos. Ya que los exámenes que uno tiene que tomar (TOEFL y GRE) incluyen en su precio el envío de tus resultados a cuatro universidades, uno debería apuntar a postular a por lo menos ese número. Eso sí, no dejes de postular a varias universidades. El proceso de admisión al PhD es arcano e involucra múltiples factores, muchos de los cuales está completamente fuera de tu control. Por más que tengas excelentes notas, tu tesis de licenciatura haya sido calificada como sobresaliente y que tu tema de investigación combine perfectamente con el de tu potencial asesor, uno puede terminar rechazado por razones misteriosas. En un foro leí del caso de una persona que fue rechazada de la Universidad de Boston (#75 en el mundo) y aceptada en Harvard (#1). He visto cómo han rechazado a estudiantes perfectamente calificados porque el asesor con quien habrían trabajado ya había recibido demasiados estudiantes en las admisiones pasadas. A veces hay simples temas de política entre los profesores. No hay que poner todos los huevos en una sola canasta.

A nivel de PhD en Estados Unidos, también hay que priorizar la compatibilidad de tus intereses con los de los potenciales asesores. Las universidades estadounidenses no tendrán una amplia planilla de historiadores peruanistas (como las que tienen las universidades peruanas) entre los cuales uno seguramente encontrará quien(es) te asesore(n). Lo más probable es que tengan uno solo. Si Harvard no tuviera un peruanista, o el que tiene está en las antípodas de lo que tú quieres investigar, no es un buen lugar para que estudies el PhD, por muy rankeada que sea la universidad. Y entre especialistas, suele pesar más el nombre de la persona con quién estudiaste que el de la universidad misma, ya que se forman “linajes” académicos (resulta que yo, por ejemplo, soy “nieto académico” de Benedict Anderson). Es entonces clave fijarte quién es el o la peruanista de cada universidad y qué temas investiga.

Entonces, en lugar de empezar por universidades y ver los potenciales asesores, otra opción es empezar por estos últimos. Piensa en libros claves para tu tema que hayan sido escritos por profesores que trabajan en Estados Unidos, y averigua en qué universidad trabaja el o la autora. ¿O asististe a la conferencia LASA que se celebró en Lima hace poco? Toma el directorio de ponencias y fíjate uno por uno todos los historiadores que trabajan sobre temas que estén relacionados con el tuyo. Con este expediente puedes terminar encontrando potenciales asesores en universidades que quizá no sean tan conocidas, pero cuyos intereses convergen mucho mejor con los tuyos. Esto también influye en tus posibilidades de ser aceptado en el programa.

Un dato adicional: antes de mandarte a gastar dinero en postular a una universidad específica escríbele a tu potencial asesor. No, esto no es opcional. A veces, por diversos motivos, un profesor puede decidir que ese año no va a aceptar nuevos estudiantes de PhD. Quizá esté por jubilarse y solo quiere terminar con los que ya tiene, quizá le toca un año sabático y le parece que no tendría sentido tener a un estudiante tonteando por un año sin poder avanzar, o quizá sencillamente no le dé la gana tener estudiantes de PhD. Por cualquiera de estos motivos, por más que tu postulación sea excelente, sencillamente no ingresarás. Escribe antes de gastar plata en una postulación que podría no tener oportunidad alguna.

 

3. ¿Cómo funcionan los exámenes de inglés? ¿TOEFL, GRE?

Advertencia: este quizá sea el punto más flaco de este post. Me crié bilingüe, así que jamás he visto el interior de un manual de TOEFL. Dicho eso, el manejo del inglés es absolutamente crucial, por más que uno estudie el Perú y todas las fuentes primarias estén en castellano. Obviamente uno estará viviendo en un lugar angloparlante, así que uno se tiene que poder comunicar. Y por otra parte, por lo que he podido ver, en los seminarios solo se discuten textos en inglés (y sobre todo recientes), de manera que es altamente improbable que uno pueda contar con traducciones.

Ahora bien, creo que ninguna persona que esté en la fase de postulación estará empezando completamente desde cero, ya que la mayoría de universidades requieren un cierto nivel de inglés para poderse graduar. Pero de todos modos, este es probablemente el requisito que más podría tomar cumplir, así que si estás lejos de la proficiencia necesaria para poder cursar el doctorado en esta lengua, deja de leer, matricúlate inmediatamente en una academia de inglés, y regresa. El post seguirá aquí.

En cuanto a la validez de los exámenes, los resultados del TOEFL duran dos años, mientras que los del GRE duran cinco. Suficiente para por lo menos dos rondas de postulación (si ello fuera necesario). Yo di los exámenes en el ICPNA de Lima, y tengo entendido que también se pueden dar en otras ciudades del país. Las fechas se van llenando, así que también es importante separar con ellos un cupo con anticipación.

No obstante, si ya cuentas con inglés fluido o nativo, no te confíes del todo. Si bien el TOEFL se puede pasar sin problemas, el GRE puede ser un poco más complicado–para empezar, tiene una sección de razonamiento matemático. Pero en lo que al inglés concierne, tiene una sección de ensayo que tiene sus trucos. Aparentemente, en la rúbrica te califican cosas específicas como si uno deja cinco espacios de sangría antes de empezar cada párrafo, o que el ensayo tenga la cantidad “correcta” de párrafos (¿cinco?) y que cada una cumpla una función predeterminada. Dale una mirada a un manual de GRE para asegurarse esos puntos.

 

4. ¿Qué papeles tengo que sacar para postular? ¿Qué hago con ellos?

Las universidades suelen pedir dos copias de tus transcripts, es decir, tu certificado de notas. Pero no acaba ahí el asunto. Estos certificados de notas tienen que ser oficializados por la Asamblea Nacional de Rectores (me imagino que ahora será por la SUNEDU) y por el Ministerio de Relaciones Exteriores, y después de eso ser traducidos por un traductor público juramentado. Cada uno de esos pasos demora varios días y puede también implicar un fuerte desembolso de dinero, así que es prudente hacerlo con tiempo y no estar corriendo contra el reloj.

Hay formas de ahorrar en este frente. Es conveniente tomar este paso después de haber ya seleccionado las universidades a las cuales vas a postular, puesto que de este modo puedes saber exactamente cómo es que quieren estos documentos. Son cada vez más las universidades las que aceptan escaneos de la documentación en lugar de el envío físico de las dos copias de los certificados de notas (más sus respectivas traducciones). Si uno postulara exclusivamente a universidades que aceptan escaneos a la hora de postular, entonces uno podría sacar tan solo dos juegos de transcripts (puesto que a la hora de ingresar oficialmente sí necesitarán por lo menos dos copias físicas), con lo cual reduce significativamente el costo. Además, uno no tiene necesariamente que sacar traducciones oficiales (que son válidas en, digamos, un juicio), sino que existe la opción de la traducción certificada. Esta cuesta la mitad de la traducción oficial, y de todas maneras cuenta con la garantía de que fue hecho por un profesional juramentado. Con estos dos expedientes, uno puede reducir el costo de estos trámites a la octava parte (o menos).

 

5. ¿Cómo es esto del statement of purpose y el writing sample? ¿Y las cartas de recomendación?

Por lo general, las postulaciones implican redactar un statement of purpose en el que uno explica por qué está postulando, lo que quiere investigar durante los estudios de PhD y qué es lo que piensa hacer una vez logrado el grado de doctor. Yo me basé en los consejos de este artículo, y siempre se lo he recomendado a quienes me preguntan sobre este tema. En líneas generales, siempre debes empezar con la historia interesante que te haga memorable ante el comité de admisión. Redactar este documento es todo un desafío, puesto que uno tiene que buscar tener el máximo impacto en un texto muy breve.

El writing sample es básicamente un texto académico que hayas escrito anteriormente. Cada universidad tiene sus parámetros respecto de cuántas páginas tiene que ser, pero en general un trabajo final de un curso o seminario podría servir–obviamente tras ser pulido y traducido al inglés. No necesariamente tiene que estar relacionado a lo que vas a estudiar–mi writing sample trató de la guerra del Pacífico, y yo postulaba para estudiar historia del Sudeste Asiático. Lo que quieren ver es que tengas solvencia de tomar un problema histórico y que plantees un buen argumento al respecto.

Ahora bien, mandar a traducir estos textos–si bien no tienen que ser traducciones oficiales o certificadas–puede representar un desembolso importante. Una forma de ahorrar sería hacerlo uno mismo ya que, después de todo, se supone que uno ya debería manejar el inglés a un nivel suficiente para obtener un buen resultado en el TOEFL y el GRE. Pero siempre puede quedar la duda respecto del estilo: si bien una traducción propia podría transmitir el contenido del texto original de manera adecuada, uno podría temer que la forma le esté restando puntos. ¿Cómo competir con otros postulantes cuya lengua nativa es el inglés y que la manejan de manera sofisticada?

Acá, entonces va la oferta para aquellos que siguieren leyendo: yo les revisaré el inglés de sus statements of purpose y writing samples, gratis. No, ni siquiera le tienen que poner “like” a la página de Bitácora del Tornaviaje en Facebook (si bien se agradece, por supuesto). Hay otros requisitos que cumplir, sin embargo.

Los primeros van por el lado de verificar que estén emprendiendo esta tarea en serio. Revisar textos en cualquier lengua es un trabajo tedioso, y no lo puedo hacer para aquellos que estén en plan de pensar en ver si quizá se animan a estudiar la posibilidad de considerar postular. Necesito que me manden pantallazos de sus resultados en el TOEFL y GRE (o en caso de no haberlos dado aún, escaneos de los recibos que demuestren que ya pagaron), así como su CV y a qué universidades piensan postular y con qué asesores. La idea es invertir tiempo en gente comprometida.

Lo segundo va por el lado de la solidaridad con aquellos colegas para quienes todo este proceso les es más difícil. La idea acá no es ahorrarle chamba a tu primo Chad (el hijo de tu tía que se casó con un gringo) que ha vivido toda su vida en Estados Unidos y que está estudiando su maestría en Princeton. Que tu primo Chad revise tus documentos, ya tú le agradeces con cervezas y cebiches cuando visite Lima. Tampoco es para ahorrarle trabajo a tu compañero de promoción Jorge, quien se cree la gran cosa porque ha vivido por medio mundo, estudia un doctorado en Estados Unidos y les corrige el inglés a los gringos. Dile que revise tus textos y que no moleste. Esta oferta está dirigida a aquellos colegas en cuyas redes académicas, profesionales y familiares inmediatas no haya personas que manejen inglés académico a nivel nativo. No tengo forma de vigilar que estén cumpliendo con este requisito, pero confío en que aquellos que tengan otras opciones no les quitarán oportunidades a quienes carecen de ellas. Sean solidarios, pe. No sé si recibiré respuesta alguna. Pero en cualquier caso, por si acaso, aviso que para poder hacer un buen trabajo, me limitaré a dos paquetes por mes. Pueden contactarme aquí, y de ahí intercambiamos direcciones de correo electrónico.

Las cartas de recomendación son otro tema complicado. Naturalmente, se espera que estas estén en inglés, así que uno tiene que buscar profesores o colegas con quienes uno haya trabajado que manejen suficientemente dicho idioma para poder solicitarles las cartas. Está el factor adicional de que estas cartas son enviadas electrónicamente desde plataformas a las que tienen acceso exclusivos los recomendadores (por cuestiones de privacidad), de manera que, en principio, uno no les puede dar una revisada. En cualquier caso, es importante pedirlas con mucha anticipación, para darles tiempo de redactarlas, o en caso de que declinaran de hacerlo, para poder buscar otras opciones.

 

6.  ¿Cómo es el tema este del funding? ¿Es una beca? ¿Qué es?

En programas de PhD en Historia, casi se da por sentado que al estudiante se le proveerá algún tipo de funding. Es decir, la universidad se compromete a mantenerte por una cierta cantidad de años (en mi universidad son mínimo cinco años, y en otras he oído desde tres a más de cinco) y que no se le cobrará cuotas por los estudios. Este estipendio no viene necesariamente gratis, sin embargo. Muchas veces se requiere que uno trabaje como Teaching Assistant for veinte horas a la semana. Por si acaso, esto no significa que sean veinte horas de dictado; por lo general son dos, o máximo tres, horas de dictado a la semana. El resto del tiempo se distribuye en horas de atención en oficina (unas dos a la semana), más asistir a las clases mismas del profesor del cual uno es TA (unas cuatro horas a la semana). Todas las horas de preparación de clase y de correcciones son consideradas. En promedio, por lo que he podido ver, los TAs suelen trabajar unas catorce horas a la semana. El sueldo anual puede ser entre unos USD$15,000 a $31,000, dependiendo de la universidad en la que esté uno. No debería sorprender a nadie que las universidades privadas les paguen más a sus estudiantes de doctorado que las públicas.

Entonces, técnicamente esto no es una beca; uno frecuentemente está trabajando para la universidad. Es cierto que la universidad también puede darte dinero sin tener que trabajar, especialmente en las privadas tipo Ivy League. En general, no está de más revisar a qué becas del gobierno peruano puedes postular. Por medio de estas, sería el Estado el que pague a la universidad y te dé un estipendio, de manera que te podrías enfocar exclusivamente en los estudios y no tener que ser TA. Esto, por supuesto, tiene sus ventajas y desventajas, pero es importante tenerlo en el radar.

 

7. Todo esto suena muy bien, ¿pero acaso estudiar en Estados Unidos no implica hipotecarse moralmente al imperialismo yanqui?

Tal como lo veo yo, no. El que estas universidades (sean privadas o públicas) cuenten con los recursos que les permiten posicionarse como las mejores del mundo es, en efecto, resultado del imperialismo. Digamos, en el caso peruano, la economía estadounidense se benefició de los recursos provistos por la Cerro de Pasco Corporation o la International Petroleum Company. Aquellos minerales e hidrocarburos–juntos con los de muchos otros países del Tercer Mundo–alimentaron las industrias estadounidenses que pagaban impuestos al Estado, parte de los cuales se destinaron a las universidades públicas. Asimismo, las universidades–públicas y privadas–se beneficiaron de las donaciones de muchos “titanes de la industria” cuyas fortunas a veces se hicieron de maneras medio explotadoras para con el Tercer Mundo. Hasta las mismas universidades privadas (y públicas también) invierten sus endowments en la bolsa de valores y otros intereses que se han beneficiado de la explotación de los recursos y mano de obra de los países del Tercer Mundo. Para mí, la ecuación va al revés: cuando alguien del Tercer Mundo estudia en Estados Unidos no se está endeudando moralmente con aquel país, sino tan solo está cobrando una pequeñísima parte de los dividendos que le corresponderían por lo extraído de sus países por Estados Unidos.

En lo que a mí concierne, mientras más peruanos cobren lo que se les debe, mejor.

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Jorge Bayona

Jorge Bayona es candidato doctoral en Historia en la Universidad de Washington (Seattle), Magíster en Historia por la misma universidad y Bachiller en Humanidades con mención en Historia por la Pontificia Universidad Católica del Perú (Lima). Actualmente es docente en la Universidad del Pacífico y ha sido docente en la Universidad de Washington y la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas. Sus áreas de especialización son el Sudeste Asiático, América Latina y el mundo del Pacífico.

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