Archivo por meses: marzo 2010

Ministro del Ambiente pide sumarse esta noche a ´La hora del planeta´

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Luces de la Plaza de Armas, la plaza San Martín, la Catedral de Lima y la cruz del cerro San Cristóbal se apagarán desde las 20:30 hasta las 21:30 horas.

Un llamado a los peruanos para participar en “La hora del planeta”, iniciativa mundial para promover la lucha contra el calentamiento global, formuló el ministro del Ambiente, Antonio Brack, quien estimó que participarán en el país unas 8 millones de personas.

Es indispensable que los ciudadanos no solo participen de este apagón de una hora, para reducir el consumo de energía, sino también que reflexionen acerca de las acciones que pueden adoptar a lo largo del año para reducir el consumo de agua y electricidad, y reducir la contaminación, dijo Brack.

“Que cada peruano escuche, participe y reflexione de que tenemos que mejorar las cosas en nuestro país y el mundo, porque con el calentamiento global estamos comprometiendo la supervivencia de la especie y del planeta”, enfatizó.

Como parte de esta iniciativa, las luces de la Plaza de Armas, la plaza San Martín, la Catedral de Lima y la cruz del cerro San Cristóbal se apagarán mañana desde las 20:30 hasta las 21:30 horas.

“Hoy apagamos la luz por una hora, pero tenemos que pensar que los 365 días del años tenemos que empeñarnos por hacer las cosas mejor y no ensuciar nuestro entorno.”

“Esto implica tomar consciencia de que tenemos que hacer algo por nuestro planeta”, añadió el ministro.

Brack recordó que Perú es un país vulnerable al cambio climático, como lo demuestra el retroceso de los glaciares andinos, por lo que es necesario tomar consciencia del deber de hacer algo para evitar el cambio climático.

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Pide México a UE decisiones prácticas contra cambio climático

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“No podemos ir a Cancún sólo con planes. Tenemos que llegar con algunas decisiones operacionales”, afirmó el secretario mexicano de Medio Ambiente, Juan Rafael Elvira Quesada.


Bruselas.- El secretario mexicano de Medio Ambiente, Juan Rafael Elvira Quesada, pidió hoy de la Unión Europea (UE) una posición “clara” sobre cómo poner en práctica los mecanismos de ayuda financiera propuestos en la cumbre climática de Copenhague.

“No podemos ir a Cancún sólo con planes. Tenemos que llegar con algunas decisiones operacionales”, afirmó Elvira en Bruselas, horas antes de reunirse con sus homólogos de la UE para preparar la próxima reunión de Naciones Unidas sobre el tema, que se efectuará en Cancún en diciembre.

Elvira señaló que la prioridad del gobierno mexicano para la reunión es tomar decisiones prácticas, principalmente sobre la puesta en marcha del fondo de urgencia, que debería aportar un total de 30 mil millones de dólares a países más pobres en el periodo entre 2010 y 2012.

Los mecanismos planteados en Copenhague en diciembre pasado prevén ayudar a los países en vías de desarrollo a combatir la deforestación y adoptar medidas para contener sus emisiones y adaptarse al calentamiento global.

El funcionario mexicano indicó que “cuando tengamos todo (lo práctico) en su sitio, podremos decidir qué tipo acuerdo queremos”.

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‘Hay que prepararse para el cambio climático sin alarmismo’

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JOSEP GARRIGA SALA EX DIRECTOR DE LA OFICINA DE CAMBIO CLIMÁTICO DE CATALUÑA

Como experto en cambio climático, Josep Garriga, lo tiene claro: se van a producir cambios en nuestra realidad y lo mejor que se puede hacer es aceptarlos con normalidad y prepararnos para lo que viene. Tras el fracaso de la cumbre de Copenhague aboga por “aprender de los errores y continuar trabajando”.

Hay consenso en que la cumbre de Copenhague fue desastrosa. ¿Está de acuerdo?
Bueno, sólo parcialmente. Creo que sí que fue desastrosa para los europeos, ya que esperábamos mucho y conseguimos poco, pero si se mira desde un punto de vista global, el fracaso no es total porque Estados Unidos, India, Brasil y China quedaron satisfechos porque alcanzaron un acuerdo que les iba bien a ellos. Lo que cabe preguntarse es si objetivamente la lucha contra el cambio climático salió ganando y en este punto mi opinión es que se irá viendo, porque Copenhague se ha convertido en un punto y aparte del que tenemos que aprender. Además, deja un acuerdo político de mínimos y habrá que ver si servirá de algo.

¿Cómo se pueden buscar soluciones si aún hay países que niegan que exista un problema?
Hay que pensar que eso fue un intento, por parte de grupos de presión, que intentaron bajar las expectativas ante la opinión pública para no tener que luchar contra él, pero internacionalmente esta discusión no existe. Se acepta que el cambio climático natural se ha juntado con el generado por el hombre. El clima cambia continuamente pero se ha añadido una subida de temperatura global que es incuestionable y que está generada por la actividad humana.

¿Qué debe suceder después de Copenhague?
Fundamentalmente se debe aprender de los errores, sobre todo en Europa, porque el fracaso de Copenhague lo generó el hecho de que Europa no tuviera una sola voz. Hay que darse cuenta de que la discusión final de la cumbre fue con una reunión entre los presidentes de Estados Unidos, China, India y Sudáfrica y de Europa no había nadie porque no había un único representante sino muchos.
No fue nadie de la Unión Europea sino cada país miembro…
Claro y este fue el problema porque no hubo unidad y nadie pidió la palabra para hablar en nombre de todos. Lo que no puede ser es que para unas cuestiones haya unidad y para otras no, porque suceden fracasos como este.

¿Pero las aspiraciones de los países europeos son muy diferentes?
Sobre el papel no, pero el problema es cuando hay que discutir. Por ejemplo, Obama se sabía lo que podía decir pero tenía más poder para negociar. De esta manera se demostró que los Estados Unidos de América verdaderamente son una unidad, mientras que en Europa eso aún no existe.

¿No cree que eso sucedió porque para la clase política aún no es una prioridad el cambio climático?
Europa está bastante convencida de que es un problema; lo que sucede es que queremos arrastrar al resto de los países para que hagan lo mismo que hacemos nosotros y esto no es fácil. En Estados Unidos, por ejemplo, se ha pasado de un presidente que negaba el cambio climático a otro que cree que se debe combatir pero que no cuenta con respaldo legal.

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