Nicaragua: Insistir en una cultura de derechos humanos

8:00 a m| 14 set 18 (VATN/RTVE).- Respeto sagrado e irrestricto a la vida humana, a su dignidad, a la integridad moral, a las libertades fundamentales de todo hombre, son algunos de los pilares que se deben fortalecer para encaminar a las futuras generaciones a una cultura de paz y de conviviencia. Así lo expresó en una homilía Mons. Rolando Alvarez, obispo de Matagalpa, a propósito de la crisis socio-política que vive el país de América Central que ya ha causado cientos de víctimas y provocado el éxodo de miles de nicaragüenses.

Se han cumplido cinco meses de manifestaciones en contra y a favor del presidente Daniel Ortega, que desencadenaron en actos de violencia y en un alto nivel de represión. Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en exigencias para que renuncie el mandatario, quien lleva once años seguidos en el poder y al que se acusa de abuso y corrupción. Esta semana el papa Francisco se refirió a esta coyuntura.

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El mismo día que Mons. Rolando Alvarez sufrió agresiones verbales, en su homilía, en la Catedral de San Pedro, propuso un decálogo como camino para recuperar la paz y estabilidad como país. “Nadie tiene derecho de quitarle la vida a otra persona. El crimen contra alguien, es un crimen contra Dios, de quien todos somos imagen y semejanza de Dios y El es nuestro Padre y todos somos hermanos”, de allí que se debe respetar la dignidad de la persona humana. Evitar la difamación, la calumnia, el señalamiento, el ante juicio y el prejuicio, que siempre dañarán al otro y rompe los vínculos entrañables y misteriosos de la fraternidad, la hermandad y la solidaridad, que por naturaleza nos unen.

Asimismo, en su decálogo, el obispo recordó que la intromisión en la vida o el ámbito privado de los demás, representa una ruptura de uno de los aspectos más delicados de la convivencia humana. En este punto, la ética en las redes sociales y en las comunicaciones en general, es vital, fundamental y esencial para generar una cultura de respeto y encuentro. Debemos terminar con una especie de “guerra” presente en las redes. Evitar, dijo, por otro lado, todo lenguaje que incite a la violencia, al odio o a la venganza. Debemos encontrarnos, mirándonos “a los ojos, sin tenernos miedo, sin humillarnos y sin sentirnos extraños, para que ahí, nazca una realidad divina”.

Respeto a libertades fundamentales

Respeto sagrado e irrestricto a las libertades fundamentales de todo hombre. Cuidar y tutelar cada libertad es una responsabilidad de todos, porque la lesión a una de estas libertades, dijo Mons. Alvarez, es una lesión a todas las otras libertades. Sólo hay auténtico respeto a las libertades fundamentales, cuando se respeta cada una ellas. Además, hay que respetar a la familia y su integración, como “célula primera y vital de la sociedad”. Mons. Alvarez dijo que es necesario dejarles a las futuras generaciones la cultura de la paz, de la convivencia y de la tolerancia.

Por último, en su decálogo, el obispo de Matagalpa dijo que es necesario el respeto sagrado e irrestricto al pensamiento. Todos pensamos distinto y hasta diferente. La capacidad de dialogar en esa distinción y diferencia, manifiesta y demuestra el grado de desarrollo de una sociedad; el grado de crecimiento humano de la organización social y el grado de humanismo que mueve a una sociedad. El pensar diferente nos enriquece, afirmó, no nos empobrece; nos acerca, no nos separa; nos une, no nos divide.

ENLACE: Decálogo. “Propuesta para una Cultura de Derechos Humanos en Nicaragua”

 

Nicaragua y las protestas contra el presidente Daniel Ortega

Miles de nicaragüenses han participado en la marcha denominada “Nada está normal”, en rechazo al discurso oficial, que asegura que Nicaragua ha recuperado la normalidad meses después del estallido social, que ha dejado cerca de 500 muertos en protestas contra Ortega, aunque el gobierno solo reconoce una cifra mucho menor de víctimas mortales. Simpatizantes del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) han realizado otra marcha multitudinaria, aunque visiblemente menos concurrida que la de los opositores.

Además el Gobierno de Nicaragua emitió un “informe evaluativo” sobre el trabajo de la CIDH, a la que calificó de “parcializada y politizada”, por sus informes sobre este país centroamericano desde el 21 de mayo pasado. El Ejecutivo nicaragüense afirmó que el primer informe de la CIDH está basado “en informaciones audiovisuales y testimonios editados y manipulados por los autores y ejecutores del intento de golpe de Estado, dándole plena veracidad a los mismos, sin haberle dado posibilidad al Gobierno de Nicaragua de pronunciarse sobre tales afirmaciones infundadas”.

El Gobierno hizo este señalamiento dos días después de que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), de la CIDH, que da seguimiento a las investigaciones de los actos de violencia, mostrase públicamente su preocupación por la negativa del Estado nicaragüense a brindar información.

La crisis política más sangrienta desde 1980

El Gobierno de Nicaragua fue directo al mencionar que “la CIDH manipuló la información, convirtiendo un intento de golpe de Estado en una supuesta protesta pacífica”. Horas antes de la publicación gubernamental, al menos dos familias de la ciudad de Masaya denunciaron que paramilitares y policías asaltaron sus viviendas, mientras sus vecinos colgaron en internet los vídeos de lo ocurrido.

El analista político y excandidato a la presidencia Edmundo Jarquín advirtió de que los paramilitares podrían “eliminar” a cualquier jefe de las Fuerzas Armadas de Nicaragua que consideren sospechoso de ser desleal a Ortega, ya que ellos no se rigen por las leyes del país sino por las órdenes del presidente. Nicaragua atraviesa la crisis política más sangrienta desde la década de 1980, cuando también Ortega gobernaba el país.

 

ONU denuncia grado de represión es muy alto en Nicaragua

La ONU denunció que el grado de represión “es tan alto” en Nicaragua que ha forzado al exilio a ciudadanos por el simple hecho de expresar opiniones distintas a las del gobierno, en un patrón de violencia que no cesa.

También han sido víctimas quien salieron en defensa de los derechos de los manifestantes, señala un informe de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU. La organización lamenta que “el mundo aparte la vista” de la crisis que ha surgido en el país centroamericano, donde a pesar del “contexto de miedo y desconfianza que se ha generado”, las protestas exigiendo el respeto de las libertades han continuado. El informe agrega que “aunque el gobierno ya no niega la existencia de elementos armados progubernamentales, sí aprueba sus acciones y les permite operar con impunidad.

El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, pidió que el Consejo de Derechos Humanos se ocupe de la situación en Nicaragua y plantee medidas para prevenir disturbios sociales y políticos aún más graves. Ese órgano se reúne en estos días en Ginebra en su tercer y último periodo de sesiones del año.

No hay indicios de golpe de Estado

Entre las violaciones de los derechos humanos que la Oficina de la Derechos Humanos ha logrado documentar figuran el uso abusivo de la fuerza por parte de la Policía, “que a veces se tradujo en ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y generalizadas, torturas y malos tratos”. Zeid tuvo la oportunidad de hablar con líderes del movimiento estudiantil que pide la salida del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, cuyos relatos le impactaron por la gravedad de los hechos descritos.

Además, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) aseguró que no ha encontrado indicios que ratifiquen que las manifestaciones contra el Gobierno de Nicaragua, iniciadas en abril pasado, se trate de un intento de golpe de Estado como ha denunciado el presidente Daniel Ortega.

En un documento de respuesta, el Gobierno afirmó que “rechaza de manera integral el denominado informe presentado por la ACNUDH, por considerarlo subjetivo, sesgado, prejuiciado y notoriamente parcializado, redactado bajo la influencia de sectores vinculados a la oposición, y ausente del debido cuidado en su redacción de manera objetiva”.

 

Papa Francisco a Ortega: Que Jesucristo les conceda los dones de una fraterna reconciliación

En una misiva, transmitida a través del Nuncio Apostólico, el Papa hace llegar a los hijos e hijas de ese amado país un saludo, “asegurándoles mi oración para que Jesucristo, Príncipe de la paz, se lee en el mensaje, les conceda los dones de una fraterna reconciliación y una pacífica y solidaria convivencia”.

Las palabras del Papa resuenan, y hacen eco a lo que ha declarado la Conferencia Episcopal a través de su presidente, el arzobispo de Managua, Cardenal Leopoldo Brenes, quien constantemente ha pedido respeto de los derechos humanos, respeto de la libertad de expresión, “las ofensas y las confrontaciones no dan nada a Nicaragua, crean sólo enemistad, tristeza y división”.

La Iglesia invita al respeto

La semana pasada, en marchas en apoyo a Ortega, algunos manifestantes entraron con violencia y a la fuerza dentro de la parroquia de Nuestra Señora de la Merced, en Granada, mientras se oficiaba la misa. Un grupo de turbas afines al gobierno, entraron gritando e insultando, y fueron detenidos por los mismos fieles que les gritaban que respetaran la Casa de Dios. La Diócesis de Granada en un comunicado rechaza y condena este acto como una falta de respeto a “nuestras parroquias y piden sus oraciones para que cesen estos actos”.

Y siempre el domingo, el sacerdote Edwin Román de la iglesia San Miguel de Masaya, denunció que fue agredido verbal y físicamente por el sub director de la Policía Nacional, Ramón Avellán, quien junto a otros policías y simpatizantes sandinistas se plantaron frente a la iglesia con un alto parlante al momento de una misa. Al salir y pedirles que bajaran el volumen de los altoparlantes porque interrumpían el servicio religioso, como respuesta obtuvo ofensas y maltratos físicos.

El purpurado ha pedido que se realicen las marchas, pero en forma positiva y pacífica. El domingo en conferencia de prensa pidió una vez más que se vaya construyendo una cultura de paz y no una cultura de violencia. La Iglesia ante las ofensas, ora, ora por quien los calumnian y difaman. Y tiene una tranquilidad de corazón. Por último, el purpurado invitó a la población, todos los nicaragüenses, hombres y mujeres de buena voluntad que “no dejemos que el demonio siembre odio en nuestro corazón, si no dispongámonos a recibir el Espíritu Santo que da siempre frutos de amor.”

 

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Fuentes:

Vatican News / RTVE / La Prensa (Nicaragua)

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