Reinauguran Museo de la Catedral de Florencia: Del arte Gótico al Renacentista

6:00 p m| 20 nov 15 (THE TABLET/BV).- El excepcional Museo dell’Opera del Duomo en Florencia abrió nuevamente sus puertas esta semana, justo a tiempo para los días en que el Papa Francisco visitó la ciudad, después de estar cerrado tres años por trabajos de renovación. La adquisición de varios edificios vecinos, incluyendo un teatro del siglo XVIII, ha añadido 900 m2 a la superficie de exposición previa de 700 m2, permitiendo que muchas esculturas y relieves creados para la catedral se muestren por primera vez, haciéndolo prácticamente un nuevo museo. La fachada recreada y las fabulosas exhibiciones de estatuas y relieves en las nuevas galerías permiten a los visitantes ver la interacción de estilos entre la antigua Roma, la Edad Media y el Renacimiento, que alguna vez fue el sello distintivo de Florencia.

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La fachada original fue diseñada por el contemporáneo de Dante, Arnolfo di Cambio. Fue inspirada en la antigua arquitectura romana y tuvo muchos nichos para estatuas. Sin embargo, a finales del siglo XVI, se consideraba fuera de tiempo. Fue desmantelada pero no sustituida; la fachada actual, el resultado de un debate de 50 años, ampliamente documentado en el museo, se terminó en la década de 1880, y fue un intento del siglo XIX por recrear un imaginario Gótico de la época de Dante. Los dibujos detallados que se hicieron de la fachada original antes de que fuera derribada fueron cruciales para su reconstrucción.

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El director del museo, monseñor Timothy Verdon, es norteamericano e historiador de arte que ha vivido en Florencia por 47 años, y cuya vida ha dedicado en explorar cómo la liturgia y el arte expresan la fe.

“Muchos museos han aumentado demasiado sus dimensiones y tienen mucha variedad”, dijo. “Llegas al quinto espacio confundido, al décimo aburrido y en el décimo quinto comienzas a fastidiarte. La belleza de este museo es que es muy específico sobre lo que expone: Filippo Brunelleschi construyó en este lugar y tuvo su cuartel general aquí durante los últimos 4 años de los 16 que tardó en construir la catedral; Miguel Ángel trabajó aquí en su David. Durante siglos, fue el lugar donde se guardaban las estatuas retiradas de la catedral y el baptisterio. El único tema del museo es la catedral, el baptisterio, el campanario y la forma en que se comunica la revelación cristiana”.

La fachada reconstruida es de 30 m. de largo y 18 m. de alto -uno se siente tentado de decir, ya que este era el sitio de un teatro, que se eleva “hasta los dioses”. Dos de las esculturas de Arnolfo estan en pie delante de las puertas, mientras que otras esculturas originales se han insertado en los nichos.

Frente a la fachada recreada están las Puertas del Paraíso (de bronce dorado) de Lorenzo Ghiberti, obra que se trasladó al museo desde el baptisterio en 1990 para protegerla de daños. Adquirió su nombre no sólo a causa de su tema, sino porque, en la Edad Media, el área entre el baptisterio y la catedral era conocido como Paraíso, presumiblemente porque el bautismo permitió la recepción de la Eucaristía.

También ahora en el interior del museo están dos magníficos sarcófagos romanos, que se habían mantenido en los dos lados de la plaza de la catedral, y que muestran la mezcla de elementos de inspiración que estaban a la vista durante la Edad Media y el Renacimiento. El Campanario de Giotto contenía estatuas de tamaño natural de Andrea Pisano, su hijo Nino y Donatello, bajorrelieves y otros adornos, muchos de Luca della Robbia. Ahora se encuentran a ambos lados de un segundo piso de unos 30 m. de largo, expuestas horizontal y no verticalmente.

En 1892, se decidió convertir el área de almacenamiento de la catedral en un museo abierto al público, pero el espacio era limitado. Ahora las enormes estatuas que pertenecen a la catedral se pueden ver a una distancia adecuada, y hay espacio para mostrar 200 artefactos que antes estaban guardados. El costo total de la restauración fue de 45 millones de euros; el resultado es un magnífico recuento de más de 700 años de historia en 700 exposiciones.

Muchos de los tesoros del museo han sido restaurados: por ejemplo, la estatua de María Magdalena hecha por Donatello y la Bandini Pietà de Miguel Ángel, que muestra la figura de Nicodemo, con autorretrato de Miguel Ángel, solo en el rostro del mismo, y que lleva el peso de un Cristo, bajado de la cruz, y que descansa también en los brazos de su madre.

Un marcador en este espacio indica el punto más alto alcanzado por el agua cuando se dice que el río Arno lo inundó en 1966. La devastación causada por el flujo barroso estimuló el deseo de proporcionar un mejor entorno para los tesoros del museo.

Hay exhibiciones interesantes sobre la historia de la catedral, incluyendo los santos y los héroes locales que se celebran allí. Se hace hincapié en que muchos de ellos tenían las virtudes cívicas. De hecho, la línea entre cualidades santas y otras bastante diferentes no queda clara: la pintura de Paolo Uccello de Juan Acuto, el mercenario Inglés, enterrado en la Catedral con honores de Estado en 1394, quien condujo con éxito ejércitos florentinos en la batalla. Acuto era el nombre italiano para John Hawkwood, nacido en Sible Hedingham, Essex, y conocido por sus enemigos como “el inglés diabólico”.

Una de las habitaciones está dedicada a Brunelleschi y contiene su máscara mortuoria. También muestra la maquinaria de madera y el tipo de herramientas que se utilizaron para levantar la cúpula, que había sido considerado una hazaña imposible y se convirtió en el punto de referencia para ser rivalizada con la de San Pedro en Roma. Desde la terraza del tercer piso, hay una espléndida vista de primer plano de la cúpula, el símbolo de la ciudad de Florencia.

El museo se beneficia de la competencia entre la increíble concentración de talento artístico en la Florencia renacentista. Ghiberti y Brunelleschi empataron como ganadores del concurso para el diseño de la segunda puerta del baptisterio, pero Brunelleschi se negó a colaborar con Ghiberti. En su lugar, pasó a ganar el concurso para diseñar la nueva catedral, y mantuvo una estrecha vigilancia sobre todos los detalles de la obra, incluso la elaboración de un método para que los trabajadores puedan recibir sus alimentos sin bajar del andamio.

La creación de un nuevo museo para exhibir algunas de las más grandes obras maestras florentinas en un ambiente adecuado requiere imaginación, una disposición a correr riesgos y tenacidad. El resultado es en sí mismo es una obra de arte.


Fuente:

Texto de Desmond O’Grady, periodista, escritor y dramaturgo que vive en Roma. Publicado en The Tablet. Fotos publicadas en Abitare, puede revisar aquí la galería completa.

Puntuación: 5 / Votos: 3

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