En camino hacia el Sínodo del 2015: discutir informe final a nivel local

11.00 p m| 30 oct 14 (AMERICA/BV).- La Asamblea Extraordinaria del Sínodo sobre la Familia, que concluyó el 19 de octubre, aprobó un informe final que, con el visto bueno del Papa, pronto se enviará a las 114 conferencias episcopales en todo el mundo y, a los patriarcas y arzobispos mayores de las iglesias católicas orientales. El envío de este texto desde la Secretaría del Sínodo a las Iglesias locales marca el inicio de una etapa más importante en el nuevo proceso sinodal, establecido por Francisco en el 2013.

El informe, que irá acompañado de un cuestionario, tiene la intención de servir como un documento de trabajo durante el próximo año. Se espera que los obispos discutan este informe no solo entre ellos en las reuniones de las conferencias episcopales, sino también en sus propias diócesis, con sus sacerdotes, los fieles laicos y especialmente con las familias.

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El arzobispo Bruno Forte, el teólogo italiano a quien Francisco nombró secretario especial del Sínodo, declaró públicamente el 13 de octubre que el mayor progreso en el Concilio Vaticano II (1962-1965) se dio entre su primer y la segunda etapa, cuando los obispos volvieron a casa y discutieron los temas en debate, no solo entre ellos sino también con los teólogos y los fieles en sus iglesias locales. Él cree que algo similar puede suceder con este Sínodo sobre la Familia, que se lleva a cabo en dos sesiones separadas, con un año de diferencia. “Esperamos que durante este año, hasta la siguiente etapa, los laicos hagan oír su voz, y que los obispos escuchemos”, dijo.

El cardenal André Vingt-Trois, uno de los presidente delegado en la reunión de octubre, reveló que en la preparación para el Sínodo de este año organizó pequeños grupos (alrededor de una docena de personas en cada uno) en todas las parroquias de su arquidiócesis para discutir los temas que se tenían planificado tocar en el Sínodo. “Ahora voy a hacer lo mismo en la preparación para el Sínodo 2015,” dijo en una conferencia de prensa en el Vaticano.

El cardenal Peter Erdö (Hungría), que tenía el papel clave de relator en el Sínodo, dijo que había hecho algo similar en la preparación. Tenía grupos de parejas casadas en casi todas las parroquias de su arquidiócesis en Budapest a quienes pidió discutir los temas para la asamblea que acaba de concluir. También planea hacer lo mismo para la siguiente etapa.

El arzobispo Forte hizo hincapié en la importancia de discutir el informe final del Sínodo durante el próximo año a nivel de iglesia local y dijo que esto realmente podría enriquecer el debate universal y bien podría producir nuevas ideas y propuestas, incluso algunas que hasta ahora no se han considerado. Mencionó también que se espera que las conferencias episcopales de los diferentes países envien la retroalimentación generada de estas discusiones en sus iglesias locales a la secretaría del Sínodo en el Vaticano en su debido momento. Estas contribuciones serán utilizadas en la elaboración del documento de trabajo para el Sínodo del 2015.

La Asamblea del próximo año se llevará a cabo entre el 04 y el 25 de octubre. Será una asamblea general ordinaria, lo que significa que participarán muchos más obispos que en la reunión de este año, que era una asamblea extraordinaria. Los participantes serán elegidos por las Conferencias Episcopales o los órganos correspondientes de las iglesias católicas orientales.

El Cardenal Lorenzo Baldiserri, secretario general del Sínodo, dijo que el tema elegido para la próxima reunión es amplio: “La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y el mundo contemporáneo”. El cardenal Erdö, en su informe a mitad de camino el 13 de octubre, dijo: “El diálogo y la reunión que tuvo lugar en esta asamblea tendrán que continuar en las iglesias locales, con la participación de sus diversos componentes, de tal manera que los puntos de vista que se han elaborado puedan encontrar su plena maduración en el trabajo de la próxima asamblea general ordinaria”.

Está claro, entonces, que los próximos 12 meses no sólo implica un periodo importante y un reto para las iglesias locales; también puede ser muy enriquecedor. Sus contribuciones pueden hacer una diferencia en el resultado final de la reunión en el año 2015, que se espera que presente propuestas para la respuesta pastoral de la Iglesia Católica a las diversas y complejas preguntas que se han identificado en el informe final del Sínodo que acaba de terminar. La Asamblea del próximo año presentará esas propuestas a Francisco, y él tomará las decisiones definitivas.

Cardenal Marx: “Francisco abrió las puertas de la Iglesia”

“Las puertas están abiertas -como no lo habían estado desde el Concilio Vaticano II. Los debates sinodales son solamente el punto de partida. Francisco quiere que las cosas empiecen a moverse, para dar impulso a los procesos. El verdadero trabajo recién está por comenzar” dijo el Cardenal Reinhard Marx al semanario alemán Die Zeit.

El hecho de que los dos temas candentes -Comunión a los católicos divorciados vueltos a casar y un enfoque más positivo sobre la homosexualidad- que se discutieron en el Sínodo sobre la familia no pudieran conseguir los dos tercios de la mayoría no debe ser visto como un revés, dijo.

“Cualquier persona que saca esa conclusión no ha observado de cerca lo que ha estado sucediendo en nuestra Iglesia en el último año y medio”, dijo Marx. “Hasta ahora, estas dos cuestiones eran rotundamente no negociables. A pesar de que no han logrado obtener la mayoría de dos tercios, si existe una mayoría de padres sinodales que votaron a favor.

“Figuran en el texto que fue aprobado” continuó Marx. “Le pregunté especialmente al Papa acerca de eso, y me dijo que quería que se publiquen todos los puntos sometidos a votación junto con los resultados. Él quería que todos en la Iglesia vean dónde estamos. Este Papa ‘abrió las puertas de par en par’ y los resultados de la votación al final del sínodo no van a cambiar eso”.

La discusión de si los fieles deben ponerse en consonancia con la doctrina o si, por el contrario, se debe buscar la manera de cómo adaptar la doctrina, paralizó la Iglesia, dijo Marx.

“Por eso uno de los debates teológicos centrales en el sínodo fue sobre cómo encontrar una manera de salir de la lógica demasiado estrecha del ‘todo o nada’, ‘pecado o no pecado’, como he redactado en la sala sinodal”, dijo Marx.

Y ¿cómo funciona eso?

El cardenal Christoph Schönborn había sugerido la aplicación del “principio de gradualidad”, “el cual, para decirlo de manera simple, significa llegar al mandato del Evangelio en etapas”, dijo Marx, quien agregó que la sugerencia de Schönborn recibió una gran cantidad de apoyo.

Cuando su entrevistador le pidió que describiera el enfoque especial de Francisco con más claridad, Marx dijo: “Este Papa sabe muy bien lo que está haciendo, que nadie dude. Lo que quiere Francisco es que todo empiece a moverse, a seguir un curso; su uso frecuente de la palabra avanti -ponerse en movimiento- es prueba de ello. Está convencido de que uno no necesita tácticas especiales si deja el miedo detrás. En su contundente discurso final del Sínodo, describe cómo ve a su propia misión: ‘Mientras esté con ustedes, pueden discutir todo sin temor. Me encargaré de que nos quedamos en el camino de la Iglesia’. Eso fue sin duda un fuerte énfasis en la primacía”.


Fuentes:

Editorial del corresponsal de America Magazine en el Vaticano / National Catholic Reporter

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