Archivo por meses: Noviembre 2009

Resultados de los Exámenes de Profesores 2009, es un indicador del fracaso del modelo educativo

Cortados con la misma tijera

El comentario de los defensores del examen: la prueba fue fácil, los profesores son malos. Los profesores dicen: los del gobierno vendieron las claves para nombrar a sus allegados. No es cierto, como algunos creen, que la crisis educativa solo se debe al SUTEP (discurso “estatista”), sino también es responsabilidad, principalmente del MINEDU (discurso del “mercado libre”). Los dos extremos resultan perniciosos, pues, ambos, en la práctica, han defendido un modelo educativo que ha servido para que las plazas de docentes, se hayan convertido, por un lado en sinecuras y por el otro lado en prebendas. En los dos casos se cumple la “Ley del menor esfuerzo y del péndulo”. En medio de esta corrupción de ambos lados, quienes vienen sufriendo las consecuencias son las sucesivas generaciones de estudiantes y los profesores dedicados a su función.

Otro tanto, ha ocurrido con las plazas en el sistema universitario y de institutos superiores. Las instituciones formadoras de los profesores, hacen esta tarea con “catedráticos” que sienten a la plaza que ocupa como “un premio por ser buena gente con los jurados o el dueño”, por tanto, les resulta indiferente “enseñar cualquier cosa con tal de cobrar al fin de mes”. En esta cultura de corrupción de la opinión, las instituciones formadoras han perdido su identidad como tales. Los títulos de profesores, son muy pocos los que expresan un respaldo, otros se “venderán” y “regalarán” tanto a buenos, regulares, malos y peores. Y no sólo eso, sino que con esta práctica corruptiva, en el caso patético de las universidades nacionales, con su “ciclo de huelgas anuales”, expulsaron a los talentos, quienes hastiados de la corrupción y la inoperancia, migraron a universidades del extranjero. Estos talentos, no pueden regresar porque las “argollas de catedráticos” se lo impedirán.

Formar profesores hoy se ha convertido en un servicio, que está sujeto al libre mercado, tan igual como vender una mercadería. El Estado abandonó totalmente su rol orientador y de soporte, para que las poblaciones cuenten con un modelo educativo cada vez mejor. Y el Gobierno central, aparece de vez en cuando, como “bombero” para tapar la corruptela en una u otra universidad pública o privada o de uno u otro órgano o personaje del MINEDU. Por tanto, el magisterio, formado en este libre mercado, también educará a los estudiantes mirándolos como sujetos que solo le permiten ganar un sueldo. La falacia en educación de “hora dictada hora pagada” que se ha generalizado en estos últimos 15 años, ha afectado gravemente la moral del profesorado, sometido a una mercadotecnia consumista.

Los exámenes del MINEDU, que ahora aplica para nombrar e ingresar profesores a la carrera magisterial, están en la misma lógica del libre mercado. Una subasta de plazas. En ninguna parte del mundo, ha existido desarrollo educativo, sometiendo al profesorado a esta lógica individualista del “sálvense quien puede” del libre mercado, que por los indicadores y el descontento generalizado, después de los exámenes aplicados, solamene son útiles para aflorar un estado de corrupcion generalizado.

En la evaluación de los procesos sociales modernos, se considera al ser humano como el centro de la atención, respetando plenamente su dignidad y libertad. En nada se parece a la evaluación del MINEDU, que debió considerar primero, la evaluación del modelo educativo que implementa, cuyos indicadores demuestran su fracaso: los 8 millones de peruanos en edad escolar, reciben una educación de baja calidad, los que la reciben y un alto porcentaje de niños y adolescentes, mejor no asiste a la escuela. A partir de tomar conciencia de la grave crisis del modelo educativo, se deben implementar las investigaciones pertinentes para proponer un nuevo modelo educativo, cuyo eje central sea el respeto a la persona, a su dignidad y libertad.

La alternativa para revertir esta crisis educativa, pasa por recuperar el rol de un Estado que vele por el desarrollo de las comunidades, no que las controle como pretende el Gobierno, pero, es a partir del rol que deben asumir los líderes en las diversas comunidades (pequeños Estados), pues son ellos, quienes tienen en sus espaldas la responsabilidad directa, de donde deben surgir las mejoras directas del modelo educativo de su comunidad. No tienen a quien esperar, pues si lo hacen, la situación educativa empeorará. Por ello, se debe evaluar el resultado del modelo educativo, es decir evaluar los aprendizajes de los estudiantes, tanto a nivel de comunidad, como a nivel nacional. Es en función de los resultados de las evaluaciones de los aprendizajes de los estudiantes, se deben dar los incentivos económicos y reconocimientos honoríficos. Es decir, el profesor cuyos alumnos logren un promedio de rendimiento aprobatorio alto, debe ser reconocido en su esfuerzo. La evaluación de los escolares, debe ser diseñada por un Consejo Académico Educativo Nacional, conformado por reconocidos académicos en cada rama del saber y pedagogos exitosos, y no dejar tamaña responsabilidad en las manos de los burócratas, o el Ministro y sus allegados, pues esos cargos son de naturaleza política y no académica como es el proceso educativo. Que sean las comunidades, en torno a sus escuelas , pues tendrán la visión, quienes tengan la responsabilidad para que ingresen los profesores a la carrera magisterial que requieran y no sean los burócratas o politiqueros.

Y, para el caso de las Universidades, el Estado (no el Gobierno de turno), a través de sus académicos e investigadores de élite en cada disciplina, debe verificar que los catedráticos que ocupan el cargo de Profesor Principal, exhiban investigaciones originales, lo cual hoy es muy fácil, sencillamente se hace verificando si poseen publicaciones científicas en revistas acreditadas, patentes registradas o proyectos de desarrollo de impacto ejecutados. Con este control, quienes no tienen los méritos, deben dejar las plazas, para dar paso a una política de recuperación de talentos que sí poseen los méritos, “repatriar” a los que se fueron y hoy se encuentran en universidades del extranjero. Entonces las renovadas universidades, si estarán en la capacidad de formar a los futuros profesores, investigadores y académicos con un nivel alto para impulsar el mejoramiento, no solo en la educación, sino en los diferentes campos del desarrollo social. Hay que romper el círculo vicioso, “catedráticos malos, forman profesores malos y estos educan estudiantes malos, quienes ingresan a las universidades e institutos y asi se retrocede en el nivel de formación”.

Es una realidad, que para atender en condiciones normales a los 8 millones de estudiantes, en grupos de 20 estudiantes por aula, a profesor y medio por aula, por ocho horas diarias de lunes a sábado, se requiere un estimado de 600,000 profesores (en China los escolares estudian 10 horas diarias), es decir, con todos los profesores que andan con su titulo a nombre de la nación bajo el brazo, aún no alcanza para cubrir esta demanda. Por eso, es absurdo, el maltrato al que se les viene sometiendo, cuando por el contrario se debe estar diseñando formas de capacitación. Una política de un Estado que respeta la dignidad y la libertad de la persona, es preocuparse por dar la oportunidad a todos, a quienes les dió Título de Profesor a nombre de la Nación, para que entreguen su esfuerzo en la labor educativa. El título de profesor, mal que bien, es un respaldo de un nivel de conocimientos, que el Estado entregó a quien pasó por las aulas universitarias o de los institutos, exceptuando, a los poquísimos cuyos títulos de profesor los consiguieron en “Azángaro”. Considerar, por el Gobierno mismo, que los profesores con Título a nombre de la Nación, no tienen los méritos para estar en las escuelas, significa un reconocimiento a pedir de boca, que el mismo Gobierno los estafó.

En este blog ya se han discutido los rasgos de un nuevo modelo educativo y formas factibles de financiemiento. Puede revisar los archivos de cada mes.

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Aproximación a un Modelo del Desarrollo Humano Integral: Reflexiones posterior al Aula Magna.

Caritas in Veritate. El amor en la verdad y la verdad en el amor. La verdad se revela en un ambiente de amor (dar sin esperar recibir). Pero, no es posible el amor sin la verdad. Se dirá que la verdad es posible mostrarse a la luz del amor, y el amor solamente florece bajo la sombra de la verdad. Es un metavector señalando el sentido del desarrollo humano integral, opuesto al metavector que señala el sentido hacia el predominio de las emociones (animalización) de atraso humano (odio en la mentira y la mentira en el odio). Esta es una primera reflexión que extraigo de Aula Magna 2009.

Cuida la Tierra

Es imposible la coexistencia armoniosa de a) bienes materiales (medios creados por el hombre y la naturaleza), b) la calidad de vida de las poblaciones y c) los significados (conocimientos y cultura); si estos tres elementos, que no existen por separado, no están articuladas al metavector del desarrollo humano integral: el amor en la verdad y la verdad en el amor, y por tanto, no habrán indicadores de desarrollo humano integral. En este contexto solamente, se puede afirmar la existencia de un espiral de creatividad, que hace evidente el desarrollo humano integral: Conocimientos para mejorar la calidad de vida de todos en armonía con la naturaleza, proceso que conduce a un nuevo estado de desarrollo, y éste a la vez permite avanzar a otro estado de desarrollo humano integral más superior. El espiral de la creatividad, es posible, si avanza en el sentido del metavector del desarrollo humano integral.

Esta forma de ver el desarrollo, elimina la dualidad. La idea que el mercado libre producirá el desarrollo, o la planificación del mercado por el gobierno producirá el desarrollo, ambas tienen como fundamento la dualidad: unos son mejores que otros, la lucha de los buenos contra los malos es el motor del desarrollo, la lucha entre clases (la buena y la mala) traerá la revolución y el desarrollo. Esta dualidad, ha llevado a los pueblos a la predominancia de la emotividad (odio y violencia), y hoy a la manipulación del “marketing” trastocando la razón para imponer las emociones “siento luego existo”, es decir, un método que nos ha llevado en el sentido del metavector del atraso de la humanidad.

Eliminar la dualidad, es condición necesaria para el florecimiento de los espirales de creatividad, apuntando en el sentido del metavector del desarrollo humano integral. Esto se hace posible si la sociedad da un giro hacia una actitud y a un método de relación entre los integrantes de las poblaciones y entre estas poblaciones sustentada en el respeto a la diferencia. Entonces la dualidad es superada por la multidimensionalidad. Del pensamiento dual, la sociedad se encamina decidida al pensamiento multidimensional. Este método, lleva a enderezar nuevamente el metavector del atraso en el sentido del desarrollo y en el sentido del espiral de la creatividad, siendo posible con la fe como faro: el amor en la verdad y la verdad en el amor.

Y el desarrollo integral humano se construye. El desarrollo es acción, y como la historia de los pueblos lo viene demostrando, está acción la lidera la universidad auténtica. Todos los hombres y mujeres de las poblaciones deben reconcer en la universidad una esperanza y una guía de su desarrollo, si eso no ocurre, se ha fracasado, la institución está en el sentido del metavector del atraso.

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Huelga en Universidades Nacionales: Generaciones perdidas y corrupción

La ambición de ganar dinero con el menor esfuerzo en una cultura consumista de la docencia universitaria -que colisiona con las exigencias académicas de una universidad moderna- y la renuncia al rol fiscalizador del Estado, han dado un mezcla de actitudes letales que han paralizado y van minando la moral de las Universidades Nacionales.

La noticia del 7 de noviembre del 2009, de “más de cien docentes de la UNT protestan en Aeropuerto y Chan Chan…”, de la primera universidad de la era republicana, como es la Universidad Nacional de La Libertad de Trujillo, es un indicador, desde el año 1983 de la promulgación de la ley 23733, del efecto de la falacia para atrofiar la universidad nacional: las largas huelgas de la docencia universitaria “de izquierda y de derecha progresista” con el fin que el gobierno cumpla el Art. 53 de la homologación de haberes, son legales, por tanto no se hacen descuentos, y duran hasta el cansancio.

Universidad Privada

En la década del 80, las universidades nacionales en su mayoría, acumularon dos años de huelga, que obligó, en el caso de la UNT, a anular dos años académicos para nivelar al año cronológico (dos generaciones perdidas). En la década del 90 surge otra falacia que “para recuperar las clases motivo de la huelga, los semestres se reducen a 14 semanas y se hacen tres ciclos por año”. Es la década que inician a proliferar las Universidades Privadas, aparece el concepto de pago por hora dictada, y varios docentes “henchidos de orgullo porque enseñaban allí y ganaban más” renunciaban, otros cayeron en la deshonestidad y falta de escrúpulos para robar tiempo académico de la universidad nacional, cometiendo delito al firmar declaraciones juradas falsas de incompatibilidad. A los estudiantes, se los empieza a mirar –parecido a un chofer de combi- como objetos que dan dinero, mientras más por aula, mejor. Debido a la corrupción generalizada del gobierno en la década del 90, no se corrigió judicialmente esto, trayendo como consecuencia el relajamiento en el cumplimiento de la ley, dando paso a la microcorrupción en pequeñas “argollas” de docentes que se benefician ilícitamente de las plazas, recurriendo al chantaje, complicidad y abuso contra los docentes dedicados a la investigación.

En la década actual, que está por culminar, en el primer quinquenio hubo un intento tibio por recuperar el rol fiscalizador del Estado, al exigir meritocracia a cambio del pago por la homologación. Pero las respuestas en las Universidades Nacionales, ha sido la proliferación de escuelas de postgrados para “obtener el grado de maestro o doctor de homologación”, es decir, se pasó a la falacia de las falacias, haciendo creer que con ello la universidad nacional daba el salto a la modernidad y a la investigación y; por otro lado, las dirigencias sindicales de docentes se plantearon el objetivo, mediante huelgas, anular la pretendida meritocracia. Mientras tando, la tecnocracia del Ministerio de Economía, sin medias tintas driblea a la docencia con el argumento que no tienen los méritos para recibir la homologación o no hay el presupuesto. Ya, en el actual Gobierno, por “cálculo electoral” otra vez se abandona el rol fiscalizador del Estado, pues, concordante con la política de la “escopeta de dos cañones” o política de la mentira, le resulta más efectista, recurrir a las “maniobras para pasear a los docentes universitarios”.

¿Cuánto tiempo más de huelga? ¡Hasta las últimas consecuencias! es la frase que siempre se escuchó desde los años 80. El resultado para la docencia de las universidades nacionales de “última y nueva generación” de toda esta larga lucha de 25 años, ha sido: a) arriar los principios de libertad de pensamiento, opinión y de crítica, base del principio de investigación y escencia de una universidad; b) convertir los cargos de Profesor Principal en sinecuras y los cargos de Profesor Asociado y Auxiliar en prebendas de las “argollas”, las mismas que se disputan a muerte el control de las plazas; c) incumplir la ley en la ratificación docente, auxiliar a los tres, asociado a los cinco y principal a los siete años, d) conculcar los derechos de los docentes a la investigación, a la formación de alto nivel, convirtiéndolos a todos por igual en “loros” que repiten libros en dictado de clases con mínimo 16 horas semanales sólo en pregrado, y sumando diez horas o más en postgrado y; lo mas grave, e) haber corrompido la opinión de la docencia, la corrupción de su lenguaje y el deterioro de la capacidad para argumentar, base del imperio de la razón; y por el contrario, la primacía de las emociones negativas de envidia a los que pretenden hacer o logran investigaciones parciales, que se ha transformado en odio y venganza, propio de un comportamiento moral similar a la escala tres de Kohlberg, de lucha por la superviviencia de grupos mediante alianzas, que corresponde a la inteligencia maquiavélica que alcanzan los gorilas.

El sebo ha sido el Art. 53 de la ley 23733, que sin proponérselos, les ha caído como anillo al dedo a los enemigos de la universidad nacional, lamentando, que hayan picado dicho sebo, los llamados sectores “de vanguardia de izquierda y progresistas de derecha”. El resultado es que casi en general, las universidades nacionales y privadas, no pueden exhibir los resultados (publicaciones acreditadas, patentes registradas y proyectos de desarrollo de impacto) como para afirmar que se ha cumplido con los principios estipulados en la ley de “investigar, crear cultura, formar académicos y de proyección a la comunidad para su desarrollo”. Las Universidades en su mayoría han reducido su accionar a la formación técnica profesional, con lo cual perdieron su esencia.

Docentes en Huelga

Se ha establecido una círculo corruptivo, por un lado el gobierno, con dinero del tesoro público, paga docentes en la universidad nacional, quienes ya no se dedican a tiempo completo o en forma exclusiva y “por necesidad venden su fuerza de trabajo” a cualquier precio a las universidades privadas, y éstas mantienen un “marketing” de imagen exhibiendo los “grados de postgrado” y presentándose como de “excelencia” para captar pensiones de estudiantes y padres de familia que desilusionados por las huelgas en la nacionales se van a las privadas.

La defensa de la Universidad Nacional es la tarea de la docencia libre y tiene que abarcar todos los aspectos esenciales de una universidad, es decir, una defensa íntegra para: recuperar los principios universitarios, defender los derechos académicos de la docencia, el derecho a una formación de nivel universitario para los estudiantes y la recuperación del comportamiento moral que corresponde a una universidad como es el cultivo de la libertad, la honestidad, el trabajo, la tolerancia y el respeto y; en correspondencia una remuneración digna. Que no se piense, que con dos mil dólares mensuales un profesor principal que no tiene investigaciones originales, sería como tocado por la varita mágica convirtiéndose a la academia. Pero, es obligación imperiosa del Gobierno, recuperar el rol fiscalizador del Estado, para que se cumpla la ley, a través de los órganos especializados de la academia, verficando los requisitos de la docencia y acreditando en función de la ley a las universidades nacionales.

Debo comentar, que mientras los “más de cien docentes protestaban en el Aeropuerto y Chanchan…” los 13 decanos, el rector y los vicerrectores, en el caso de la UNT, estaban “legalizando” la conculcación del derecho de los docentes a la investigación y a la formación de nivel, al aprobar un reglamento, que los obliga a todos a dictar 16 horas, y a presentar cartas de profesores que los reemplacen cuando soliciten licencia para ir a otras universidades de mayor nivel a realizar estudios de postgrado. Estos decanos, rector y vicerrectores, que hace cinco años atrás también andaban en huelgas “por la defensa de la universidad nacional”, para nada tienen en cuenta que la misma ley 23733 establece que la universidad debe contar con profesores investigadores a dedicación esclusiva, que la investigación es base para la enseñanza de nivel, que se deben crear institutos de investigación y que los profesores que ocupan los cargos de profesor principal tienen que ostentar investigaciones originales.

Cómo se puede comprobar, son los mismos docentes que ocupan los cargos de autoridades, que se convierten en traba para el desarrollo de la universidad, pues, distorsionando el concepto de autonomía universitaria, incumplen la ley al interior de la misma. Encerrándose en su propio cascarón, contrario al concepto de universidad abierta, encasillan a los docentes, obligándolos a aceptar el facilismo en que han convertido sus posgrados internos, obligándolos absurdamente a mantenerse encerrados y, a quienes tienen las capacidades para investigar, los obligan a dictar 16 horas o más, imposible en estas condiciones para que continuén sus investigaciones, trayendo como consecuencia el paulatino deterioro de sus capacidades, terminando en la desactualización, cuando no, varios fugando fuera del país.

Las dirigencias sindicales en las universidades nacionales (FENDUP), hace varios años, cuando se trata de aspectos fundamentales de la vida universitaria, guardan silencio cómplice. Optan por la política más nefasta del silencio, el no opino, y por las espaldas hacen todo lo contrario. Los grupos que gobiernan las universidades nacionales, no son el resultado de una meritocracia, sino de todo un juego de alianzas, donde casi siempre pierden los docentes que pretenden investigar y desarrollar la universidad. El resultado es que los gobiernos universitarios digitan al grupo sindical, y al revés el grupo sindical está hipotecado al gobierno universitario, utilizando el logo sindical para la apariencia de la “lucha”, pero en realidad, sólo defiende los intereses de “la argolla” y aplastan a quienes crítican al gobierno universitario. Una Asamblea Nacional de Rectores (ANR) con rectores provenientes de estos juegos de alianzas, poco puede hacer por cumplir la ley a cabalidad. La consecuencia, es una primacía de la práctica de primitivismo político, que ha llevado a docentes de pensamiento libre, renuncien y se retiren de los sindicatos, de universidades y supervivan en la soledad académica. Sin embargo, son estos docentes libres, quienes tienen la responsabilidad de la defensa de la Universidad Nacional y sacarla de la humillación.

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Evaluación de Profesores: Última Generación en Tecnología y Calidad Educativa

Técnología Ultima Generación

Es común en las noticias por cualquier medio de comunicación las frases: “equipos de última generación” “lo más avanzado en tecnología” “los equipos más sofisticados” y otras por el estilo, anunciando compras, inauguraciones y ofertas de servicios, muy especial en educación. Se presenta como un mérito de las personas o de las instituciones la adquisición de estos aparatos. Esta falsa sensación de éxito, es un rasgo de la cultura de la evaluación: son las apariencias del mérito.

Se ha generado una atmósfera ficticia de éxito sobre un fondo de ausencia de méritos. Pareciera que los éxitos de otros, fueran los nuestros. O que al comprar o tocar un equipo de última generación uno se transforma en creativo. Por tanto, se piensa que el esfuerzo para crear un producto nuevo, es inútil, porque “ya todo está descubierto y solamente hay que comprarlo”. Con esta forma falaz de razonamiento, la mente de la sociedad, progresivamente ha sido atrapada en el consumismo de “tecnología de última generación” una máscara de la mediocridad.

Por ejemplo, mediante la evaluación de los profesores de los colegios, se piensa obtener una élite de profesores que sacará a la educación de la crisis. Esta élite deberá estar dotada de los equipos más avanzados en la tecnología de última generación, piensan las autoridades del Ministerio de Educación. De igual forma, a esta élite de profesores debe corresponderle la élite de estudiantes de la última generación, quienes tendrán acceso a estos equipos. La evaluación se ha desnaturalizado, convertiéndola en la varita mágica para que “las elites” accedan a la “última generación”.

¿Cómo es posible pensar que una herramienta, como puede ser el contar con una computadora de última generación, pueda reemplazar la creatividad humana, que desde sus albores de la humanidad, no requirió de equipos de “última generación”? Hay que poner las cosas en su lugar. El reto, para el caso del magisterio, es crear un nuevo modelo educativo que supere al modelo actual que ha fracasado. Quienes tengan resultados, palpables en sus estudiantes, habrán pasado la evaluación de la historia. Los resultados serán sus méritos.

Es válido para las universidades, que también acostumbran “presentar a la sociedad sus equipos de tecnología de última generación”, ya es tiempo que presenten uno, al menos aquellas de larga existencia que sea creación propia, fruto del esfuerzo de ¡la última generación! Si todavía queda.

Entonces, “hay hermanos muchísimo que hacer”. Quitar la máscara a la mediocridad, luego plantear que hacer y trabajar esforzadamente para obtener el resultado creativo. Es sencillo, así como lo hacen los ciudadanos de las culturas de los países que producen tecnología de última generación. Ser ciudadano hoy para un Perú del mañana, es el reto.

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