Archivo por meses: Abril 2011

La Corrupción Combatirla por la Raíz

¿Dónde está la raíz de la maleza de la corrupción? Identificarla, para aplicar las medidas de su erradicación, permitiría una política sostenida que asegure dar un salto en el desarrollo. De hecho, que en el país, solo haya habido crecimiento y no desarrollo, ya es un indicador que detrás hay fuentes de corrupción. Se benefician demasiado por el lado de los inversionistas, pero por el lado de la fuerza laboral activa y de los púberes y niños como fuerza social de recambio campea la pobreza. Obvio, la riqueza no cae del cielo, proviene de la voluntad e inteligencia para el trabajo social arduo, del movimiento de recursos en capitales como tecnología y dinero y, de la disponibilidad de la naturaleza que posibilita las materias sobre las cuales actuar. Es una mesa de tres patas, que como un trípode soporta la mesa del desarrollo. Los que han crecido, movidos por el egoísmo solamente, actúan como si se tratara de una sola pata, el principio que les guía es, invierto dinero para obtener más dinero, sin mirar a lo que ocurra a las otras dos patas de la mesa. El resultado es una sociedad coja, surcada por la violencia, la cual solo ha sido posible, llevando al extremo la violación de la esencia humana de convivencia en comunidad: la injusticia, derivada del mal uso de los recursos públicos, incumpliendo leyes, o creando leyes falaces, sólo para beneficio privado, sin importarles la fuerza social y su trabajo arduo, destruyendo también la naturaleza con la contaminación y en el extremo de la extinción.

La concepción predominante del concepto de inversión en el país, es aquella que denomino inversión corruptiva, siendo aún muy escasa la inversión productiva. La primera sustenta el crecimiento económico de unos cuantos, dejando para la mayoría los puestos de trabajo que generan como consuelo esporádico mientras haya recursos que movilizan los dineros invertidos, por tanto no hay desarrollo y para que esta injusticia sea posible necesitan una organización estatal sustentada en la corrupción. La segunda forma de inversión, si tiene en cuenta un criterio de justicia y considera el desarrollo en forma integral, siendo este la esencia de la inversión. No habrá desarrollo del país, si persiste la inversión corruptiva, que da crecimiento a unos cuantos y sólo migajas a la fuerza laboral social.

Me sorprendía constatar en las comunidades andina, que cubren la basta extensión del territorio, la forma natural como entienden la inversión. El dueño del terreno, da al partir, a quien no posee la tierra. Esto incluye no solo facilitarle la tierra, sino proveerle de las semillas, fertilizantes, yuntas, accesorios agrícolas y, la contraparte solamente pone la fuerza de trabajo. Pero la distribución de la riqueza generada es mitad para cada lado. El inversionista se lleva la mitad y su contraparte la otra mitad. Esta cultura y criterio de justicia está enraizada en las comunidades andinas. Sin embargo, si un inversionista foráneo, por ejemplo en minería, quien con ayuda del gobierno, ampara un territorio, el cual es un bien comunal, trae la inversión en equipamiento y dinero; a los comuneros les ofrece darle trabajo en la mina a cambio de un salario, es una cultura, diametralmente opuesta a aquella que se sustenta en un criterio de justicia, tal cómo entienden la inversión las comunidades: al partir. Porque la tierra es propiedad de las comunidades, un criterio justo sería que los inversionistas solamente tengan derecho a un tercio de la riqueza generada y para los comuneros que laboran en las minas les correspondería los dos tercios de la riqueza. ¿Se irán los inversionistas a otro lugar? ¿Huirán los inversionistas despavoridos si las comunidades tarde o temprano hacen respetar este criterio de justicia?

Considero que la inversión productiva, aquella que integra un espiral de desarrollo social, formando un encadenamiento de materia-energía-significado, se entiende como que, la infraestructura está al servicio de la calidad de vida y esta buena vida es tal si permite crear nuevos conocimientos, solo así se generará desarrollo sostenible. Por ejemplo, la inversión minera productiva, será no sólo en infraestructura minera sino en infraestructura para que las comunidades vivan mejor, con salud, y a la vez se debe generar la formación técnica y la indagación para el mejoramiento, es decir crear conocimiento y nuevos significados.

Ahora, es fácil comprender, el porque la inversión corruptiva, que se ha promovido por los sucesivos gobiernos, solamente le interesó invertir para sacar más dinero, sin importar lo demás, ha llevado al colapso del sistema educativo. No hay generación de conocimientos en las universidades, y las que se tiene actualmente, alimentan de “profesionales” a los inversionistas corruptivos, cuyo rasgo en común es la falta de una visión del desarrollo. Pero, la esencia de la inversión corruptiva es la formación en los principios de la inversión corruptiva, que se da desde la los nidos, las escuelas, los centros de formación técnica y las universidades. ¿Requieren un indicador? Los corruptos en el Congreso y en la burocracia fueron formados allí. Combatir a la corrupción, solo es posible si se va a la raíz, y esa está en la escuela hasta la universidad. Los movimientos políticos, pues partidos políticos están en extinción en el Perú, no dan muestras que se atrevan a aplicar políticas que vayan a la raíz de la corrupción. Los “profesionales” que salen del sistema educativo, ya están infectados del virus de la corrupción, porque las instituciones formadoras están corruptas. Los políticos, se hacen “los ciegos” para no actuar. El caso más saltante es incumplir la ley para el beneficio indebido. En el caso de las universidades, si la ley universitaria, establece que para llegar a ser profesor principal, se debe haber hecho investigación en la especialidad, sin embargo, esos cargos están siendo ocupados, en un estimado de un 95 % por personas que nunca investigaron, mientras que los peruanos que si hacen investigación se encuentran fuera del país. Hacer investigación reconocida hoy, es haber alcanzado un alto nivel de formación no sólo en la especialidad, sino fundamentalmente en el desarrollo moral. Es imposible que estando infectado por los virus de la corrupción se pueda mantener un trabajo de investigación reconocida. Debemos insistir en políticas que apunten a reorganizar la universidad, para cortar el espiral de formación corruptiva.
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