06/12/17: José Agustín de la Puente Candamo Medalla José de la Riva Aguero

Dr. José Agustín de la Puente Candamo
Medalla José de la Riva Agüero y Osma
Premio Southern Perú 2017
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Efraín Gonzales de Olarte </

Nuestra universidad se precia de tener buenos profesores en todas sus áreas, dentro de ellos existe un grupo pequeño de “maestros”, que no sólo son buenos profesores sino que, además de tener un profundo conocimiento de sus disciplinas, transmiten enseñanzas que están más allá de la sapiencia y el conocimiento, generando inspiración, formas de ver la vida, simpatía, una moral intachable y, a menudo, se constituyen en un ejemplo a seguir tanto para sus alumnos como para sus colegas.

Creo no equivocarme al afirmar que el Dr. José de la Puente Candamo es uno de ellos, es uno de nuestros maestros. Ha hecho de la historia su forma de ser y nos ha enseñado que la mejor forma de amar al Perú es conociendo su historia, con todas sus complejidades y sus veleidosos vaivenes. Nuestra identidad nacional no puede sustentarse sin conocer y apropiarnos de nuestra historia y nuestro pasado.

Como dice José Saramago: “Hay que recuperar, mantener y transmitir la memoria histórica, porque se empieza por el olvido y se termina en la indiferencia”.

La larga y fructífera carrera del Dr. de la Puente ha estado muy ligada a nuestra universidad, casi podríamos decir que han sido historias paralelas, por lo menos en lo referente a las humanidades. A este respecto, quiero citar al recordado Padre Armando Nieto en su alocución, al entregar al Dr. José de la Puente Candamo la Medalla Jorge Dintilhac, hace ya 10 años.
“Como profesor universitario de Historia, el doctor de la Puente … ha subrayado a tiempo y destiempo la necesidad imperiosa de una adecuada formación histórica, la cual no consiste por cierto en una indigesta acumulación de fechas y nombres, como tantos alumnos creen. “El conocimiento cabal de nuestra historia –citando al Dr. de la Puente- debe vencer la ignorancia y el desdén de nuestros días. La seguridad frente a viejas raíces debe derrotar el pesimismo que nos disgrega. Una conciencia histórica sólida, un conocimiento reflexivo del pasado nos permitirá vivir con serenidad nuestra calidad de peruanos”.

El Maestro José Agustín de la Puente Candamo, que en el año de su jubilación ha cumplido 69 años de servicios como profesor e investigador del Departamento de Humanidades y profesor de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas, es el único profesor que ha conocido a todos los rectores de la Universidad, desde el Fundador el Padre Jorge Dintilhac hasta el actual Rector Dr. Marcial Antonio Rubio Correa. Es decir, representa la historia viviente de nuestra universidad y sus alumnos y colegas han tenido el privilegio de haber recibido sus lecciones y su ejemplo.

Coincidentemente, este año la Pontificia Universidad Católica del Perú ha cumplido su primer centenario, logro que probablemente no habrían imaginado ni el Padre Jorge Dintilhac, fundador, ni el Dr. José de la Riva Agüero y Osma principal benefactor de la universidad. Este logro ha sido posible gracias a los profesores y alumnos que creyeron y apostaron por nuestra universidad, tanto en los años fundacionales, como en los años de construcción de sus bases y, sobre todo, en los últimos cincuenta años de su desarrollo.

Obviamente, nuestra “comunidad de maestros, alumnos, egresados y trabajadores” no hubiera sido posible si no hubiéramos contado con el incansable aporte de muchas personas, pero en particular del Maestro de la Puente Candamo. Para él nuestra universidad es también una “comunidad espiritual” es decir, un lugar, un espacio, donde compartimos conocimientos, preocupaciones por nuestro Perú, adherimos a una sólida conciencia ética y nos instituye una profunda creencia cristiana y católica, cuyo propósito es ayudar a construir una nación civilizada y humana. Quizás por estas razones, somos considerados la mejor universidad del Perú, porque somos una comunidad comprometida con nuestra historia y nuestro destino, pero que además ha contado con maestros como el Dr. de la Puente.

En este contexto, el Dr. de la Puente Candamo constituye un símbolo de la historia de la universidad, pues de alguna manera, fue heredero del legado tanto del Padre Dintilhac como del Dr. De la Riva Agüero, al haberlos conocido como discípulo de ellos y al haber entendido el mensaje de su legado, plasmándolo en su fervorosa entrega a los fines de la universidad y a la enseñanza de las humanidades. Pero no sólo eso, sino también hemos contado con su importantísimo aporte en la gestión académica de la universidad, que se inició con su incorporación al Instituto Riva Agüero, a iniciativa de su creador el entonces Pro Rector Dr. Víctor Andrés Belaunde en 1947, para posteriormente ser su director desde 1966 hasta 1981. También fue Decano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas y Jefe del Departamento de Humanidades. Su legado como historiador ha sido abundantemente documentado por la Doctora Margarita Guerra Matiniere, y sus aportes a la historia de la emancipación y de la temprana república constituyen piedras fundamentales para entender lo que es el Perú hoy. Es decir, toda una vida dedicada a la construcción y desarrollo de nuestra universidad.

Tuve el privilegio de conocerlo e interactuar con él, desde hace casi 20 años, en las reuniones del Archivo de la Universidad, del cual ha sido su mentor y asesor más importante. Su calidad humana y su bonhomía me impresionaron, estaba frente a una persona con calidades que lamentablemente se van extinguiendo: caballerosidad, tolerancia, respeto por el otro y sobre todo una calidez humana contagiosa. Un verdadero maestro.
Por todas estas consideraciones, es un acto de total justicia otorgar la Medalla José de la Riva Agüero y Osma y el Premio Southern Perú al Doctor José Agustín de la Puente Candamo, no sólo por su fecunda trayectoria académica, su devoción e identificación institucional, sino sencillamente porque es un ser humano entrañable, un maestro.

Para quien habla, entregar la Medalla José de la Riva Agüero, al Dr. de la Puente, en representación de nuestra comunidad universitaria, es un gran honor más aún cuando este reconocimiento coincide gratamente con los cien años de nuestra universidad.

Señora Hilde Brunke de de la Puente, permítame entregarle la medalla y el acta de reconocimiento.
Pando, noviembre 2017

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