Category: Política

Las sanciones a Rusia reflejan la ilusión de gobernanza global de Occidente, dice experto

© Sputnik/ Evgenia Novozhenina POLÍTICA 20:11 12.05.2015(actualizada a las 20:15 12.05.2015) URL corto Tema: Sanciones de Occidente contra Rusia (182) 80490 La política de las sanciones contra Rusia demostró la situación real en el mundo donde las sanciones representan un espejo ilusorio de los líderes occidentales que piensan que son gobernadores del mundo, escribió en Leer más

La indígena peruana que creía que estaba embrujada pero tenía sida Comentarios Comentarios

El caso de Nela Kuja Chumpi  es uno de millones casos, que desnuda el crecimiento económico que tanto celebran los grupos de poder económico del Perú. Millones de jubilados que trabajaron durante 25 y 30 años reciben  entres S/.250.00 y 415.00 nuevos soles, miles de procesores de que trabajan en el escuelas públicas que ganan S/. 1,150 nuevos soles, millones de trabajadares que ganan S/. 750.00 nuevos soles, etc. El estado peruano destina a la educación el 2.5% del presupuesto total.

 

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Nelly Luna Amancio

Perú

 Jueves, 15 de mayo de 2014

 /></span><span style=Además de sida, Nela Kuja Chumpi tiene tuberculosis, Hepatitis C y desnutrición crónica.

La fragilidad de Nela Kuja Chumpi contrasta con las enormes paredes del Hospital público Arzobispo Loayza, en Lima. Tiene 30 años, pesa 33 kilos, acaban de diagnosticarle sida.

Es tan delgada que con los dedos de una mano se puede rodear su tobillo. En marzo dejó su comunidad indígena de Achu, en la selva nororiental de Perú, porque los malestares no le permitían ni caminar. “Me cansaba mucho, mi cabello se caía, tenía diarreas, náuseas y me dolía el cuerpo”, le dice en awajún a BBC Mundo.

No habla ni entiende castellano. Su familia asumió que sus males eran producto de una brujería y que sólo en Lima la podían ayudar.

Los síntomas comenzaron el año pasado –no puede precisar más. “Creía que era sólo cansancio, pero bajé mucho de peso”, le dice a nuestro intérprete.

Acudió entonces al centro de salud y le dieron analgésicos. Luego, sus familiares le hicieron tomar hierbas contra “el daño”. Nada ayudó, ya no podía siquiera cuidar a sus hijos.

En la comunidad recaudaron fondos para apoyarla, entonces, dejó a sus cuatro niños con su suegra y, junto a su esposo Eloy Tsejem Atsuam, emprendió un viaje de cuatro días, por río y tierra, desde la provincia de Condorcanqui, en la frontera con Ecuador, hasta la capital.

No hay un término en el idioma awajún para definir el virus de VIH que causa el sida. Los indígenas tuvieron que inventarlo: jata VIH ajawai, llaman al que tiene el virus; y casi siempre este concepto va acompañado de jata susamu, el que está embrujado.

A Nela Kuja, que se creía embrujada, ningún centro de salud cercano le pudo dar una explicación a sus males. Tuvo que llegar a Lima para que le diagnosticaran un avanzado estado de VIH, pero también, un cuadro de tuberculosis, Hepatitis C y desnutrición crónica. “Aquí me voy a curar, ya me siento bien”, dice la mujer awajún. La misma semana de marzo que le diagnosticaron su enfermedad, a su esposo le informaron que también era seropositivo.

Sin estrategia

Durante los últimos años, la migración, el intercambio comercial y el incremento de la industria extractiva en el Amazonas han acentuado los casos de enfermedades de transmisión sexual en poblaciones indígenas de la selva. La provincia de Condorcanqui no es la excepción.

Virus de VIHEn los últimos años, los casos de infecciones de VIH en indígenas se ha cuadriplicado.

Patricia Balbuena, viceministra de Interculturalidad, entidad que vela por los derechos de los pueblos indígenas en el Perú, lo confirma: entre el 2003 y el 2007 se notificaron 22 casos de VIH, sólo en esta provincia, a la que pertenece la comunidad de Nela, pero entre el 2008 y el 2012 se identificaron 97.

“Es un número bastante elevado para menos de 10.000 habitantes, sin embargo, sabemos que la cifra es mucho mayor porque los casos que se reportan son casi siempre cuando la enfermedad está bien avanzada. Hay una cifra sombra que no se está mirando, porque no hay un perfil epidemiológico de la población indígena”, reconoce Balbuena. La estrategia sanitaria de VIH que impulsa el Estado no ha tenido un impacto positivo en las comunidades indígenas.

A las distancias geográficas se suma la barrera cultural: las comunidades no entienden la enfermedad. El 77% de todos los casos de VIH reportados en la región Amazonas, según la Dirección Regional de Salud, corresponden a población indígena.

En este momento el Estado Peruano no es capaz de garantizar tratamiento contra VIH a los pacientes indígenas. No existe un protocolo específico de diagnóstico y atención.

Los pacientes son diagnosticados en centros de salud de las ciudades y a los pocos días abandonan el tratamiento porque deben volver con sus familias. El Targa (Tratamiento Antirretroviral de Gran Actividad) no llega a las comunidades indígenas amazónicas.

Los últimos meses, alertados por el crecimiento de casos de VIH el viceministerio de Interculturalidad, el Ministerio de Salud y Unicef han desarrollado un proyecto que busca implementar un centro de atención en Condorcanqui, la provincia con más casos de VIH en población indígena, para garantizar el diagnóstico temprano y el acceso al tratamiento.

Población vulnerable

Nela Kuja y su esposo llegaron a Lima con una sola muda de ropa, sin dinero (habían gastado los únicos 200 soles -US$90- en los pasajes de bote y autobús) y sin saber qué era y cómo se contagiaba el VIH. Solo él hablaba un poco de castellano.

“Aquí ya me estoy curando, ya me siento mejor. Tengo que volver a ver mis hijos, qué va a ser de ellos si yo me quedo aquí”

Nela Kuja

El Seguro Integral de Salud no cubría todos los gastos de hospitalización ni todos los medicamentos. El médico les preguntó por sus hijos: uno de ellos tenía un año y medio y era probable que hubiera nacido con el virus; debían traerlo a Lima.

Nela dijo que no, que su pequeño no presentaba síntomas de algún malestar. “Él está sano, no parece enfermo”.

“Aquí ya me estoy curando, ya me siento mejor. Tengo que volver a ver mis hijos, qué va a ser de ellos si yo me quedo aquí”, repite de rato en rato Nela Kuja.

Algunos trabajadores del viceministerio de Interculturalidad han donado ropa y dinero para los medicamentos. No existe un fondo público para la atención de estos casos.

La delicada salud de Nela Kuja no permitió que iniciara siquiera el tratamiento antirretroviral. Carlos Ninaquispe, el médico que la trató, dice que “antes debían tratar la tuberculosis”. Pero Nela ni su esposo podían esperar más.

No había día que no recordaran a sus hijos y en la comunidad no llega el servicio de telefonía móvil o fija.

En abril pasado, su esposo regresó a su comunidad y abandonó el tratamiento.

Nela Kuja se quedó sola unos días más, pero hace una semana dejó también el hospital y emprendió el retorno a su comunidad.

Se fue sin tratamiento para su tuberculosis, sin tratamiento para su VIH avanzado, sin ninguna esperanza de superar la enfermedad.

Fuente: BBC Mundo

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La trampa sexual que atrapa a los que cruzan el Sahara

Thomas Fessy

BBC

 Sábado, 17 de mayo de 2014
Desierto del Sahara en el sur de Argelia

Miles de inmigrantes africanos están atrapados en Agadez -la puerta de entrada al Sahara, en el centro de Níger- mientras luchan por cumplir su sueño de llegar a Europa. La BBC conoció a algunos de ellos en una visita a la ciudad.

Esto no se parece a lo que Vivienne esperaba.

“Pensé que iba a encontrar trabajo aquí”, dice.

“Vine a este lugar debido a las condiciones que estaba enfrentando en Nigeria. Acababa de terminar la secundaria y mi padre no tenía dinero para que yo siguiera estudiando. Ahora sólo quiero seguir hacia el norte, ganar dinero y hacer que mi familia se sienta orgullosa”.

Vivienne se niega a revelar su apellido. Dice que tiene 23 años y aunque luce más joven, es imposible verificar su edad.

El mes pasado viajó unos 240 kilómetros en autobús desde Kano -la principal ciudad del norte de Nigeria- a Zinder, la segunda ciudad de Níger. Allí tomó otro colectivo hasta Agadez, a unos 370 kilómetros de distancia.

Callejones polvorientos

A pesar de sus sueños, Vivienne ha decidido prostituirse en medio de su desesperación por llegar a Europa.

“He buscado, pero no hay trabajo”, se lamenta.

Traficante de personasLos traficantes se hacen ricos a costa de los inmigrantes.

Mercado en AgadezEl mercado atrae a mucha gente a Agadez.

Casa en AgadezLa casa de Vivienne ni siquiera tiene puertas.

La conocí en uno de los vecindarios más pobres de Agadez. Comparte dos habitaciones polvorientas con otras diez jóvenes nigerianas.

Una de las habitaciones no tiene puerta. La otra tampoco, pero al menos hay una cortina.

El lugar está lleno de paquetes de condones abiertos, los usados los arrojan a un montón de basura que las mujeres queman de vez en cuando y a sólo unos metros de la entrada.

“Creí que podría limpiar alguna casa y me pagarían, pero aquí no hay empleos”, comenta Vivienne.

Desierto del SaharaEl desierto se ha convertido en una trampa para los inmigrantes que buscan una mejor vida.

 

“Me encontré con estas amigas nigerianas y me contaron que así sobrevivían, así que empecé a trabajar para los hombres”.

“No estoy contenta con este trabajo, pero es lo único que tengo”.

La parte vieja de la ciudad es un laberinto de calles estrechas y callejones polvorientos.

Todas las casas fueron construidas con ladrillos de barro, cuadrados o rectangulares, que parece que salieran de la tierra.

Agadez es un mercado obvio para las comunidades rodeadas por nada más que el desierto.

Pero es un lugar de secretos, puerta de entrada al Sahara y hogar de toda clase de contrabandistas.

Aquí empieza el sueño, la promesa de una vida mejor, para los inmigrantes africanos.

Dinero es lo que esperan encontrar en Europa, pero ahora es que lo necesitan.

Inmigrantes al sureste de LampedusaAlgunos inmigrantes llegan al mar tras cruzar el desierto.

 

Marinos italianos ayudan a inmigrantes al sureste de LampedusaMuchos tienen que ser rescatados porque sus botes se hunden o se rompen.

 

Encuentro con los traficantes

A la vuelta del mercado principal, un grupo de inmigrantes de África occidental hace cola frente a un banco. Son más de 30 y ninguno quiere dar su nombre.

“Aquí recibimos dinero para sobrevivir”, dice uno. “Algunos trabajábamos en nuestros países y aún tenemos algún dinero en una cuenta bancaria, así que es tiempo de retirarlo”, explica. “Otros esperan que su familia les haya enviado algo para ayudarlos”.

Llegó de Senegal en las últimas dos semanas, pero no sabe cuándo podrá continuar su viaje hacia el norte.

“Necesito el dinero antes. Tendría que trabajar uno, tres o seis meses y partir”.

Algunos de los inmigrantes que antes hicieron cola en el banco, están comprando bidones de agua para sobrevivir en el desierto.

Quienes los llevan a Libia son traficantes de la región.

De Libia o de Níger, pertenecen al grupo étnico Toubous, que disfrutaba de reconocimiento en Libia bajo el mando del coronel Muamar Gadafi.

Muammar GadaffiMuchos africanos subsaharianos adoraban al exlíder libio Muamar Gadafi.

 

Sin embargo, como africanos subsaharianos, los Toubous dicen que ahora la mayoría árabe los discrimina en Libia, donde prevalece la anarquía.

Conocí a unos traficantes, que aceptaron hablar bajo condición de anonimato.

En el negocio migratorio, la gente es sólo otra mercancía. El hombre que me habla en árabe trafica unas 300 personas al mes.

Desierto rocoso

“Cobramos US$500 para llevarlos a Libia, pero hay que llevar otros US$300 para sobornar a los policías en los puestos de control”, indica.

“Podemos darles crédito a los inmigrantes si lo necesitan, pero eso implica que paguen el doble al llegar”.

Kano, NigeriaVivienne salió de la ciudad nigeriana de Kano con la esperanza de llegar a España.

 

Los inmigrantes suelen viajar hacinados en la parte trasera de camionetas pick-up: entre 25 y 35 por vehículo.

Dos Toyota Hilux, nuevas y recién lavadas, estaban estacionadas frente a la casa donde me encontré con los contrabandistas.

“Ahora estamos equipados con GPS y Thurayas -satélite móviles- así que quedarnos atascados es más fácil de lo que solía ser”.

Estos equipos, sin embargo, no impiden los accidentes de gravedad.

Escondido detrás de un turbante negro, gafas de sol y cigarrillo en mano, el contrabandista recuerda un paseo mortal ocurrido el año pasado.

“Una de las camionetas se desplomó por una duna de arena, seis murieron”, dice. “Eran tres gambianos, dos nigerianos y un camerunés”.

Al salir de Agadez, es posible encontrar un desierto rocoso, la puerta del Sahara.

Encarcelado

Pero la pista pronto desaparecerá bajo las dunas de arena pesada, por lo que es probable que este sea el camino más extremo que a los migrantes africanos les toque recorrer.

Uno lo hace o no lo hace, pero no hay vuelta atrás.

El sol castiga y la próxima llegada a Libia no ofrece ningún respiro.

De vuelta en Agadez, otro grupo de migrantes de África occidental aguarda en el centro de tránsito de la Cruz Roja para volver a casa. La mayoría provienen de Gambia, pero otros son de Guinea- Bissau y Guinea.

Fueron golpeados, pasaron hambre y eventualmente fueron deportados. Han fracasado en su esfuerzo de emigrar a Europa.

AgadezAgadez queda en el límite con el desierto del Sahara.

“Luego de gastar semejante monto de dinero en llegar a Libia, trabajar allí, se quedan con todas tus pertenencias, incluso tu ropa. Volvimos a casa sin nada. Es muy triste”, dice Lalo Jaiteh, un gambiano de 44 años.

El viaje de Jaiteh a través del desierto incluyó dos días sin agua ni comida.

“Algunos estaban incluso tirados, llorando, decían que no volverían a ver a sus padres de nuevo. Uno que estaba acostado al lado mío me dijo: ‘Hermano, este es el fin, lo siento, no volveré a ver a mi madre’. Yo le dije: ‘No. No llores. Dios es bueno. Definitivamente lo lograremos”, cuenta.

Un hombre más joven, Ousmane, 26, estuvo preso en dos diferentes cárceles en Libia, tres meses cada vez.

Trató de cruzar el Mar Mediterráneo con otros en un bote, pero éste tuvo un desperfecto.

Estuvieron a la deriva hasta que guardacostas italianos los rescataron y los llevaron de vuelta a Libia.

Jaiteh cuenta que no creía en las historias que le contaban hasta que se vio a él mismo como protagonista.

“Cuando llegue a casa aquellos a los que dejé no me van a creer tampoco, porque también quieren irse, demasiado”.

Los riesgos involucrados en este sombrío viaje hacia el norte no son un aliciente y miles de inmigrantes africanos, sin empleo ni perspectivas en sus países, seguirán el tránsito en Agadez cada año.

Entre ellos Vivienne. Como su pie barre los restos de un paquete del condón rojo cubierto de polvo. Explica que no puede volver a casa. Su familia no se lo permitiría, especialmente si saben a lo que se dedica en Agadez.

Le pregunto a qué parte de Europa le gustaría ir.

“Quiero ir a España, porque mi amigo me dijo que era bonito”, contesta.

“Me gustaría estudiar enfermería, ese es mi sueño”.

 

Fuente: BBC Mundo

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El modelo de crecimiento económico actual puesto en DUDA

Thomas Picketty, la nueva estrella de la economía mundial

Marcelo Justo

BBC Mundo

 

Hace 1 h 29 min
Thomas Picketty

El libro tiene unas 650 páginas, fue publicado en inglés el 10 de marzo, trepó al puesto número uno de la lista de best sellers de Amazon en Estados Unidos en abril y su impacto ha sido comparado con el que tuvo Adam Smith en el siglo XVIII, Karl Marx en el XIX y John Maynard Keynes en el XX.

Elogiado por los premios Nobel de Economía, Paul Krugman y Joseph Stiglitz, encomiado por el influyente editor del diario Financial Times, Martin Wolf, y analizado en profundidad por el semanario The Economist. “Capital in the 21st Century“, del economista francés Thomas Picketty, contiene un duro ataque al capitalismo y un rasgo que considera inherente a su funcionamiento: una creciente desigualdad que tarde o temprano será “intolerable”.

El mensaje recuerda (al igual que el título de la obra) las predicciones de Karl Marx sobre el inevitable antagonismo entre una minoría cada vez más rica y una mayoría cada vez más relegada.

No en vano The Economist apodó a Picketty “el moderno Marx”, pero entre las sorpresas de este supuesto heredero del autor de Das Kapital y el “Manifiesto Comunista” está el hecho de que fue recibido simultáneamente por la Casa Blanca y el Fondo Monetario Internacional para que explicara sus tesis.

En su reseña para The New York Review Paul Krugman buscó sintetizar el interés que despierta el libro.

“Presenta un nuevo modelo que integra el concepto de crecimiento económico con el de distribución de ingresos salariales y riqueza. Cambiará el modo en que pensamos sobre la sociedad y la economía”, escribió Krugman.

R contra G

Karl MarxPicketty ha sido apodado “el moderno Marx”.

Picketty no es el primero en hablar del crecimiento de la desigualdad. El tema ha sido tratado por diversos autores, desde Joseph Stiglitz hasta el coreano Ha-Joon Chang, y mencionado como uno de los grandes desafíos de nuestra época por dirigentes políticos mundiales, comenzando por el mismo Barack Obama.

La diferencia es que Picketty revoluciona el análisis histórico con una comparación que abarca desde comienzos de la revolución industrial en el siglo 18 hasta nuestros días.

Según Picketty el crecimiento de la desigualdad es inherente al capitalismo porque la tasa de retorno o rendimiento del capital (R: rate of capital return) es superior a la tasa de crecimiento económico (G: rate of economic growth), relación resumida en la versión en inglés del libro como “R > G” (R mayor que G).

Picketty analizó la evolución de 30 países durante 300 años como explicó a The New York Times.

“Si uno analiza el período desde 1700 hasta 2012 se ve que la producción anual creció a un promedio de un 1,6%. En cambio el rendimiento del capital ha sido del 4 al 5%”, indicó Picketty al diario.

La consecuencia de este proceso es que a la larga el mismo crecimiento económico se ve afectado. En otras palabras, Picketty ataca de frente la idea de que la distribución de la riqueza económica es secundaria a la creación de la misma.

Los 25 años dorados

PobrezaEl investigador francés analiza en su libro el crecimiento de la desigualdad en el mundo.

Esta tesis choca de frente con la premisa de la economía neoclásica (basada en Adam Smith y David Ricardo) que considera que la distribución de la riqueza es un tema secundario del crecimiento y que en “economías maduras” (desarrolladas) la desigualdad se reduce naturalmente.

Esta tesis se basaba en la llamada curva de Kuznets que postulaba que si bien las economías eran muy desiguales en la primera etapa de la industrialización, se volvían más igualitarias con el tiempo por virtud de un proceso de maduración intrínsico, resultado del crecimiento.

Kuznets desarrolló esta hipótesis en los años 50 y 60 al mismo tiempo en que el capitalismo gozó de sus “25 años dorados” (1947-1973) en los que el crecimiento rondó el 4,5% anual.

Según Picketty este período es una excepción debida a factores históricos aleatorios e institucionales.

“La gran crisis de 1914-1945 con la destrucción de capital por la inflación, las dos guerras mundiales y la Gran Depresión, sumado a cambios institucionales, como la creación del Estado de Bienestar, revirtieron un poco el proceso de creciente desigualdad que veíamos desde la revolución industrial”, señaló a The New York Times.

En otras palabras, con laissez faire la tendencia natural es a la desigualdad. Por el contrario, la intervención de la historia, que afecta el rendimiento del capital y su inversión (guerras mundiales), y la del estado (redistribución) pueden torcer esta tendencia.

En su “Historia del siglo XX”, el recientemente fallecido historiador Eric Hobsbawm aporta otro ángulo que lleva a la misma conclusión: “Una de las ironías del siglo XX fue que la Revolución de Octubre, que tenía como objeto la eliminación del capitalismo, terminó salvándolo al obligarlo a reformarse y planificar su economía con políticas redistributivas como elNew Deal, escribía el historiador británico a principios de los 90.

Con la caída del Muro de Berlín, el capitalismo volvió a sus viejas raíces del laissez faire, hoy rebautizadas como neoliberalismo.

Críticas

“(Piketty) presenta un nuevo modelo que integra el concepto de crecimiento económico con el de distribución de ingresos salariales y riqueza. Cambiará el modo en que pensamos sobre la sociedad y la economía”

Paul Krugman, premio Nobel de Economía

El libro de Picketty ha sido criticado desde dos perspectivas.

Desde la derecha se ha reconocido la “extraordinaria maginitud de los datos acopiados y comparados”, pero se ha disentido con la tesis principal y con la “pobreza” de los remedios propuestos.

El semanario The Economist sintetizó en su última edición las críticas.

“Muchos piensan que Picketty se equivoca al creer que el futuro será como el pasado, el siglo XXI como el XVIII y XIX. Otros agregan que, en realidad, es cada vez más difícil obtener una buena rentabilidad del capital invertido. Y además la mayoría de los super-ricos de hoy ha conseguido su riqueza gracias a su esfuerzo y no por herencia”, señala el semanario.

Desde una perspectiva de centro izquierda, también se ha criticado a Picketty porque su tesis se mantendría dentro de los límites de la economía “neoclásica”.

El autor de “Post Keynesian Economics: Debt, Distribution and the Macro Economy“, el académico estadounidense Thomas I. Palley señala que esta limitación hace posible “cambiar algo para que no cambie nada”, vieja técnica del gatopardismo.

“Picketty suministra una explicación de la creciente desigualdad en el marco neoclásico y centra el problema en la diferencia entre la rentabilidad del capital y el crecimiento. Este esquema neoclásico le hace enfocar el tema impositivo como el remedio sin prestar atención a las estructuras del poder económico”, señala Palley.

¿Hay alternativas?

Adam SmithEl impacto de Picketty ha sido comparado con el que tuvo Adam Smith en el siglo XVIII.

 

En una cosa todos coinciden: la desigualdad ha crecido en las últimas tres décadas.

Segun The Economist hoy el 1% de la población tiene un 43% de los activos del mundo: el 10% más rico maneja el 83%.

El mensaje de Picketty es que esta situación va a continuar a menos que se pongan en marcha una serie de medidas progresistas globales como un impuesto del 80% a la riqueza (no solo al ingreso).

Más allá si este remedio forma parte del esquema neoclásico como critica Palley, dado el poder de lobby de los grandes capitales y, en muchos casos, su directo manejo de la cosa pública (la política económica de Barack Obama ha estado en manos de exbanqueros de Wall Street), resulta bastante improbable que se pueda llevar adelante.

El mismo Picketty no es particularmente optimista.

“Los niveles de desigualdad en Estados Unidos hoy son similares a los que había en Europa a comienzos del siglo XX. La historia nos enseña que este nivel de desigualdad no es positivo para el crecimiento económico o la democracia. La experiencia de Europa en el siglo XX no nos hace ser muy optimistas. Los sistemas democráticos no pudieron responder de manera pacífica y la situación solo se solucionó después de dos guerras mundiales y violentos conflictos sociales. Esperemos que esta vez sea diferente”, señala Picketty.

Fuente: BBC Mundo

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Peru21 ¿portavoz de discriminadores y apologista de violencia?

En relación a la nota Movadef: Piden legislación para cerrar paso a grupo de fachada de Sendero que aprece en el diario Peru21,  del Lunes 21 de abril del 2014 | 14:58. Aparece un comentario de un individuo que se hace llamar Mario Delgado“la unica solucion es eliminar a todos los provincianos i campesino ahora i para salvar lima de estos terrucos que hacen malogra el pais”.

Creo que el diario debería tener algún filtro contra comentarios racistas, discriminatorios, apologistas de la violencia.

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«Detrás de esos estudiantes se esconde la oposición golpista»

 

NUEVA INTENTONA DESESTABILIZADORA CONTRA VENEZUELA

por Salim Lamrani

Las maniobras desestabilizadoras contra los gobiernos que no son del gusto de Washington se repiten constantemente y, a menudo, se parecen. Entrevistado por el diario argelino El Watan, el investigador francés Salim Lamrani observa que los actos de violencia registrados recientemente en Venezuela dejan una fuerte impresión de «déjà vu».

RED VOLTAIRE 

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El WatanEn su opinión,¿cuál sería el peso real en términos de representatividad y de movilización de los estudiantes que participan en las protestas?

Salim Lamrani: Las actuales manifestaciones en Venezuela son una reminiscencia preocupante de los acontecimientos de abril de 2002, que desembocaron en un golpe de Estado contra el gobierno elegido democráticamente del presidente Hugo Chávez.

Recordemos que, en 2002, protestas similares organizadas por la derecha venezolana causaron varias víctimas tanto entre los partidarios del gobierno como entre sus detractores.

Y ya sabemos lo que sucedió después: una parte del ejército en contubernio con los medios de prensa privados y con la oposición radical rompieron el orden constitucional e impusieron una dictadura que afortunadamente, gracias a la movilización masiva del pueblo, sólo duró 48 horas.

No se puede tapar el sol con un dedo. Detrás de esos estudiantes –que están lejos de representar a toda la masa estudiantil de Venezuela– se oculta la oposición golpista y antidemocrática, apoyada política y financieramente por Estados Unidos, oposición que siempre se ha negado a aceptar la voluntad popular desde 1998.

El objetivo es desestabilizar el país para justificar luego el uso de la fuerza contra Venezuela. Dado que la derecha venezolana ha sido incapaz, desde 1998, de tomar el poder por la vía democrática, está optando por la violencia.

El Watan¿Hasta qué punto es legítima la aspiración democrática de la protesta de los estudiantes que se manifiestan en las calles de Caracas contra “la carestía de la vida y la inseguridad”? ¿Estamos frente a un nuevo enfrentamiento entre la oposición liberal –que utiliza en este caso a los jóvenes– y los chavistas, acusados de “absolutismo”?

Salim Lamrani: En la historia de América Latina, ningún gobierno tuvo tanta legitimidad democrática como el de Hugo Chávez, quien ganó 16 de las 17 elecciones a las que se sometió en 15 años. A pesar de eso, los medios de prensa occidentales lo denigraban constantemente y presentaron de él una imagen caricaturesca, que estaba muy lejos de la realidad del proceso bolivariano.

Me parece que la manera como los medios informativos occidentales presentan la Revolución Bolivariana constituye uno de los mayores fracasos del periodismo.

El actual presidente Nicolás Maduro fue elegido en unas elecciones democráticas, reconocidas por las más eminentes instituciones internacionales, desde la Unión Europea hasta la Organización de Estados Americanos (OEA) y pasando por el Centro Carter.

Desde su llegada al poder, en abril de 2013, hubo dos procesos electorales y en ellos Nicolás Maduro triunfó con total transparencia.

La inseguridad y la carestía de la vida son pretextos para justificar actos violentos. Resulta curioso ver que las tasas de criminalidad más elevadas se registran precisamente en los Estados gobernados por la oposición.

En cuanto a la carestía, se debe en gran parte a los especuladores que acaparan productos de primera necesidad con el fin de crear escasez artificialmente. Las autoridades han tomado medidas concretas para luchar contra esos abusos que constituyen graves delitos.

Hablar de “absolutismo” en Venezuela, un país donde el 80% de los medios de prensa son privados y donde la oposición controla amplios sectores de la economía, no es serio.

El Watan¿Está viviendo Venezuela una primavera latina o es esto otro episodio de lo que se ha dado en llamar la “Guerra Fría 2.0”? ¿Cuál es el papel real de Estados Unidos en los acontecimientos que estremecen Venezuela?

Salim Lamrani: La democracia venezolana está en grave peligro a causa de las actividades violentas y subversivas de la oposición. El poder se gana en las urnas, no mediante el crimen.

Estados Unidos está desempeñando un papel clave en la desestabilización de Venezuela. Venezuela es el quinto productor de petróleo del mundo y la llegada de Chávez al poder permitió al país dotarse de una soberanía política, económica y energética. Ahora las riquezas nacionales se destinan a la mayoría y no sólo a las transnacionales estadounidenses y a la oligarquía petrolera.

El Watan¿Acaso la división política que caracteriza a Venezuela desde la llegada de Chávez ha llegado a dividir a la juventud venezolana en dos campos que se enfrentan con dos nociones antagónicas de la “revolución”?

Salim Lamrani: Ningún gobierno venezolano ha hecho tanto por la juventud del país como el de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, tanto en términos de educación como de salud, de acceso a la cultura y al tiempo libre. Las manifestaciones de algunos estudiantes –procedentes en su inmensa mayoría de las clases acomodadas del país– no son representativas de todo el medio universitario. Antes de la Revolución Bolivariana, el 80% de la población no tenía voz ni voto.

El Watan¿Cómo ve el futuro? ¿Existe un riesgo de inestabilidad en la región?

Salim Lamrani: Toda América Latina condenó los incidentes violentos registrados en Venezuela y rechaza los intentos golpistas de la oposición. Las instituciones son fuertes en Venezuela y los dirigentes ya tienen 15 años de experiencia en la lucha contra la subversión. De todas formas, América Latina jamás aceptará otro 11 de abril de 2002 (fecha de la intentona golpista contra el presidente Hugo Chávez).

Fuente: El Watan (Argelia)
Entrevista realizada por Mohamed Staifi

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Mito o realidad: Violencia en EEUU

 

 

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Muchos analistas, políticos e intelectuales por mucho tiempo  nos presentaron a Estados Unidos de Norte América como un país SEGURO, CON MAYOR EQUIDAD, donde la pobreza no existe y SOBRE TODO LIBRE DE VIOLENCIA.

El tiempo y los hechos me hacen pensar que siempre han escondido la realidad , pues los actos de violencia con muertes de personas se han incrementado en los últimos tiempos.

Para mayor información ingresen al siguiente link:

 

http://spanish.ruvr.ru/tag_220859248/

 

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El nuevo mapa de la pobreza en Europa

Marcelo Justo

BBC Mundo

 Jueves, 16 de enero de 2014

MujerLas medidas de austeridad han creado un nuevo mapa de pobreza.

A más de cinco años del comienzo de la gran recesión del siglo XXI, Europa exhibe un nuevo mapa de la pobreza.

En la eurozona, Grecia vive “al borde de una catástrofe humanitaria”, España tiene tres millones de personas que sobreviven con ingresos mensuales de menos de 307 euros (US$417), las cifras oficiales de Portugal colocan a un 18% de la población por debajo de la línea de la pobreza, y en países fundadores del proyecto paneuropeo como Italia, el número de pobres se duplicó entre 2007 y 2012.

La situación va más allá de la llamada periferia. En Alemania casi ocho millones de personas sobreviven con unos 450 euros (US$611) mensuales de salario y, por fuera del euro, en Reino Unido, los bancos de alimentos, administrados por organizaciones caritativas, se han multiplicado por 20.

Los datos de la agencia de estadísticas europea, Eurostat, o del Banco Mundial, coinciden con los de ONGs que luchan contra la pobreza como Oxfam.

“Hay un nuevo mapa de la pobreza como consecuencia de las medidas de austeridad. Desde el aumento del desempleo hasta el desalojo y el desmantelamiento del Estado de Bienestar están contribuyendo a este nuevo panorama”, señaló a BBC Mundo la directora de Oxfam Internacional, Natalia Alonso.

¿Qué es ser pobre en Europa?

La pobreza se mide en términos absolutos y relativos. En el primer caso se trata de una virtual incapacidad de supervivencia. En el segundo es relativa al ingreso promedio y las expectativas de una época (no tener heladera o electricidad o agua corriente, etc.) que puede ser diferente en Europa que en América Latina, a principios del siglo XX o del XXI.

Protestas en EspañaEn España tres millones de personas sobreviven con menos de 307 euros mensuales.

En Reino Unido la ONG Trussell Trust suministra dos semanas de alimentación de emergencia en más de 400 bancos de alimentos.

En 2011-2012, unas 128.697 personas recurrieron a estos bancos. En 2012-2013 la cifra casi se triplicó: 346.992.

“Es gente que tiene que elegir entre comer y prender la calefacción. Gente que come una vez al día. Padres que apenas comen para alimentar a sus hijos. Muchas veces uno se olvida lo fácil que es caer en esa situación. Pérdida de empleo, una cuenta muy alta de electricidad, una reducción de los beneficios sociales, dramas familiares y una persona se queda con poco o nada. A esto se suman salarios bajísimos, empleos temporales o de medio tiempo que hace que la gente entre y salga de situaciones de extrema necesidad”, señaló a BBC Mundo Chris Mould, director de la Trussel Trust.

En Reino Unido se ha acuñado el término “pobreza energética” (fuel poverty) para un creciente porcentaje de la población que sobrevive el eterno y durísimo invierno británico sin calefacción, porque no pueden hacer frente a las cuentas.

Geraldine Pool, diagnosticada con depresión, divorciada, con un hijo y sin trabajo es una de las personas que no pueden prender la calefacción este invierno y han recurrido a los vales de los bancos de comida del Trussell Trust.

“Con el vale me dieron carne y pescado envasado, pasta, azúcar, leche, té. Eso me ayudó a sobrevivir por un tiempo. Pero no puedo prender la calefacción: no podría pagar las cuentas. No tengo agua caliente, así que para bañarme tengo que calentar el agua y asearme como puedo”, señaló a BBC Mundo.

Los PIIGS

Banco de alimentosLos bancos de alimentos en Reino Unido se han multiplicado por 20.

Según Eurostat, en 2012 unos 124 millones de personas -24.8% de los 28 países de la UE- estaban en “peligro de pobreza o exclusión social”, definición que incluye tanto la pobreza relativa como la absoluta. En 2008 la cifra era del 17%.

Esta situación es particularmente visible en los países más golpeados por la crisis de la eurozona y los programas de ajuste, agrupados bajo el burlón acrónimo de PIIGS (“Pigs” es cerdos en inglés y abarca a Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España).

El economista griego Costas Lapavitsas, académico de la Universidad de Londres, y autor de “Crisis in the Eurozone”, describe la situación en su país.

“Grecia vive una crisis humanitaria peor que la Argentina del fin de la convertibilidad en 2002. Ha crecido la pobreza absoluta y relativa. El sistema de salud ha colapsado, la gente no puede prender la calefacción, los bancos de comida están a la orden del día”, señaló a BBC Mundo.

Es una historia que parece sacada de una moderna picaresca de la pobreza, uno de cada diez hogares griegos a los que se les cortó el suministro eléctrico el año pasado por no abonar las cuentas recurrió a la inventiva, “colgándose” ilegalmente del suministro general para poder tener acceso a luz y energía eléctrica.

“Grecia vive una crisis humanitaria peor que la Argentina del fin de la convertibilidad en 2002.”

Costas Lapavitsas

En Italia, el presidente del Instituto de Estadísticas, el ISTAT, Antonio Golini, indicó al Parlamento en octubre que la pobreza pasó de 2,4 millones a 4,8 millones entre 2007 y 2012.

Con una caída del Producto Interno Bruto (PIB) del 1,8% en 2013 no hay mejora a la vista.

“Pero esto va más allá de los PIIGS. Está pasando en el centro. En Francia, por ejemplo”, subraya Costas Lapavitsas.

Vivir con menos

En septiembre del año pasado el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos de Francia (INSEE) reveló que en 2011 la pobreza en Francia afectó al 14,3% de la población total, su nivel más alto desde el año 1997.

Según el INSEE unas dos millones de personas viven con menos de 645 euros por mes (US$877), unos 3,6 millones tienen problemas de vivienda y unos 3,5 millones reciben ayuda alimentaria.

El caso más emblemático de esta “pobreza de los ricos” es Alemania, exhibido siempre como modelo a seguir en la eurozona por su crecimiento económico y su flexibilización laboral.

La cara oscura de este crecimiento son los casi ocho millones de personas que sobreviven con los llamados minijobs que dan unos 450 euros mensuales (US$611) y prestaciones sociales nulas.

Desde los orígenes de la flexibilización germana con el gobierno social demócrata de Gehrard Schroeder en 2002 hasta su actual versión con la canciller Angela Merkel, los bancos de alimentos se han triplicado de 310 a 906.

Una situación similar se da en otro de los modelos de sociedad equitativa de antaño, Holanda.

En diciembre la Agencia Oficial de Estadísticas señaló que en 2012 el porcentaje de holandeses que vivía por debajo del umbral de la la pobreza había saltado al 9,4%, equivalente a unos 664.000 hogares. En 2010 el porcentaje era el 7,4%.

No a todos les va mal

Pobreza energéticaEn Reino Unido se acuñó el término “pobreza energética”.

En 2007 Europa era ya más desigual que en 1970: esta realidad se ha profundizado vertiginosamente desde entonces.

Según el Observatorio de la Realidad Social de la organización católica Cáritas, el número de millonarios en España aumentó en un 13% entre mediados de 2012 y 2013 hasta superar las 400.000 personas.

En 1976, el presidente de la tercera entidad bancaria española ganaba ocho veces más que el empleado medio; hoy gana 44 veces más.

“En Grecia, Irlanda, Italia, Portugal, España y el Reino Unido se ha visto un crecimiento de los niveles de desigualdad comparables con el 16% de aumento en Bolivia en los seis años que siguieron al programa de ajuste de los 90. En estos países europeos o el 10% más rico gana más o el 10% más pobre gana menos o ambas cosas”, señaló a BBC Mundo desde Oxfam Natalia Alonso.

El impacto no es sólo social o humanitario: el mismo modelo de crecimiento europeo de la posguerra está en juego.

Este modelo incluyente y con fuertes tendencias niveladoras en los social permitía un crecimiento basado en un alto consumo doméstico. El modelo no ha desaparecido, pero está en crisis.

“Si no cambian estas políticas, Europa necesitará 25 años para recuperar el nivel de vida que gozaba antes de la crisis. Hay un desmantelamiento de un modelo en marcha. Hoy la desigualdad en Reino Unido es igual que en Estados Unidos”, indicó Alonso a BBC Mundo.

Fuente: BBC Mundo

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Despertando del “sueño americano”

 

por Sergio Ortiz Borbolla

“Llevo acá más de 1 semana, aún estoy esperando a que me llamen, no tengo feria y, si no me traen nada… tendré que buscar algo de trabajo. Lo malo es que dicen que acá ya no hay trabajo”, platica, con nerviosismo, Francisco. El migrante mexicano, de 44 años de edad, fue deportado de Estados Unidos a Tijuana, y lleva 5 días en la Casa del Migrante.

SOCIOS 

El Centro Scalabrini o Casa del Migrante lleva más de 25 años dando atención y albergue a más de 100 migrantes por semana en Tijuana, Baja California. Ha estado presente desde que Tijuana era el punto de más fácil acceso a Estados Unidos y hasta ahora, que es el punto de deportación más importante.

Ubicado a tan sólo unos minutos de la frontera, en uno de los barrios más peligrosos de la ciudad, la Casa del Migrante ha sido testigo de las violaciones más viles a los derechos humanos, tanto de funcionarios estadunidenses como de servidores públicos mexicanos. Con ahínco y con una red de apoyo tanto en México como en Estados Unidos, es como esta asociación ha salido adelante. Procura ofrecer buen trato, estadía y comida para todo aquel que “fracasa” en el intento de acceder al sueño americano.

Desde su origen en 1987 y hasta ahora, esta institución ha albergado a más de 200 mil migrantes de diferentes partes del mundo. Desde 2004, la institución cuenta con un módulo de atención al migrante ubicado a unos metros del sitio de deportación. Dicho módulo se instaló desde que la disminución de flujo migratorio en Tijuana hiciera del estado un lugar sólo de deportación masiva.

“Acá me he sentido tranquilo; muchos están pasando lo mismo que yo; y eso, pues te hace sentirte más relax”, asegura Alex, migrante proveniente de la delegación Azcapotzalco, en la Ciudad de México. Espera regresar pronto con su pequeña hija que estudia la primaria.

En su mayoría, los migrantes fueron deportados por faltas administrativas: muy pocos tienen un registro delictivo en Estados Unidos. Los deportados que llegan a la Casa del Migrante tenían una vida establecida en los diferentes estados, mayoritariamente en California. La deportación por un parking ticket o por estar consumiendo bebidas alcohólicas en la calle son temas recurrentes entre ellos.

“Mira, acá son pacientes, son tranquilos, pero afuera está lo pelado; afuera si no te roban los narcos, te roba la policía”, dice, preocupado, Asencio, de 34 años. Espera regresar a Estados Unidos para volver a encontrarse con su esposa.

Justo en uno de los tantos límites entre Tijuana y Estados Unidos se encuentra la “otra” frontera. Se estima que viven más de 200 migrantes que no pudieron resolver su situación migratoria. La hostilidad de Tijuana los ha marginado aún más: su situación ahora es de calle. Muchos caen por primera vez en la drogadicción; otros vuelven. Su desolación empieza con la falta de papeles que los identifiquen y la desatención de un gobierno estatal al que se le complica el tema de la deportación.

Y es que se estima que, cada semana, cerca de 100 migrantes son deportados y “dejados” a su suerte en Tijuana. Esto dificulta muchísimo tanto la situación laboral como la social en Baja California. Aunado a ello, los migrantes se enfrentan al crimen: al llegar a México primero son robados por las autoridades migratorias de Estados Unidos; después, por las autoridades nacionales, que han hecho del migrante un nuevo mercado negro. Finalmente, se enfrentan al crimen organizado, a las pandillas y al delincuente común.

“Sólo estoy esperando la feria para volverme a cruzar pa’tras. Es que ya sale muy caro, y cruzar de acá ya es imposible. Si no llego en 1 semana me quedo sin chamba allá”, comenta Jorge, con preocupación, quien trabaja como staff para un cine en Los Ángeles. Ésta es la segunda vez que lo deportan. La primera ocasión sucedió hace más de 15 años. Ahora, en un barrio a las afueras de Hollywood, vive con su familia; irónicamente su hija, de 23 años, nacida y educada en Estados Unidos, es policía de tránsito en California.

Sin embargo, para muchos regresar a Estados Unidos no es una opción próxima. Ellos se quedan en Tijuana para trabajar con el riesgo de volver a ser violentados por las autoridades locales que, con cinismo, les roban sus pertenencias y violentan sus derechos humanos.

“Creo que fue lo mejor que pudo pasar… Allá sólo me estaba dedicando a la maldad; ahora sólo quiero regresar con mi madrecita y conseguirme una buena morra para empezar de nuevo…”. Con ilusión y optimismo, Onésimo, de 26 años, espera regresar pronto a su comunidad indígena en Oaxaca para volver a encaminar su vida después de intentar el sueño americano por 8 años. Durante su estancia en Estados Unidos ejerció diversos empleos. Antes de dedicarse al narcomenudeo fue jardinero y albañil.

El sueño americano se ha vuelto una pesadilla. La caída del mercado laboral en Estados Unidos, una creciente y voraz politización de la migración, la introducción de leyes antiinmigrantes en los estados más próximos a México y la cacería de mojados dentro del territorio estadunidense han abierto una guerra silenciosa en contra del latinoamericano.

“Estoy más lejos de donde empecé… Acá no hay dinero ni oportunidades, y regresar a mi casa sale más caro que volverlo a intentar. No puedo dejar la vida que tenía allá, no me puedo quedar más tiempo acá, me molestan por ser como soy, ¿sabes?… Yo no puedo llegar a mi pueblo sin nada”, comenta Charlie, migrante cubano, que como muchos es originario de otras latitudes en Latinoamérica. Su pueblo queda a más de 3 mil kilómetros de Tijuana.

Esto es el sueño americano, así se vive todos los días de este lado debido a la fuerte afluencia migratoria en Tijuana. En la Casa del Migrante sólo se les permite una estancia de máximo 15 días. En ese breve lapso de tiempo ellos tienen que resolver su situación, ya sea al regresar a casa o al volver a intentar cruzar la frontera: allá donde muchos tienen una vida, una familia, un empleo, una oportunidad.

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Fuente
Contralínea (Mexico)

 

Tomado de Red Vltaire

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Mandela y la falsificación de la historia

La hipocresía de Estados Unidos y sus aliados se ha podido corroborar en toda su magnitud al proclamar la Asamblea General de la ONU el 18 de julio como Día Internacional de Nelson Mandela, fecha del natalicio del legendario dirigente sudafricano. Lo ejemplificaba espléndidamente el insustituible corresponsal de La Jornada en Estados Unidos, David Brooks, al contrastar los encendidos elogios de ocasión a Mandela de la secretaria de Estado Hillary Clinton con el testimonio de un veterano de la lucha contra el apartheid en ese país, quien recordaba que el prestigioso líder y su organización, el Congreso Nacional Africano (CNA), fueron mantenidos en la lista oficial de terroristas por el gobierno estadunidense nada menos que durante toda la presidencia de Bill Clinton, años después de que Mandela fuera electo presidente de Sudáfrica (1994). Pretenden que olvidemos el apoyo económico, político y militar a los racistas blancos de Washington y sus aliados de la OTAN y, por supuesto, de Israel, que dotó a Pretoria del arma nuclear por encargo de la Casa Blanca.

Mandela, por cierto, no fue el pacifista descafeinado inventado por la mafia mediática sino, desde su juventud, un recio combatiente por la liberación de su pueblo que cuando vio ahogados en sangre por el régimen de minoría blanca sus intentos de luchar por medios pacíficos no vaciló en encabezar y organizar la Umkhonto we Size (La lanza de la Nación, en lengua xosa), brazo militar del CNA que realizó riesgosas y audaces acciones armadas hasta que el apartheid entró en fase agónica. Tampoco su excarcelación obedeció a ningún milagro ni el fin del odioso régimen se consiguió simplemente mediante un diálogo y unas elecciones, como afirma hoy la fábula mediática. El diálogo y las elecciones fueron la conclusión de un prolongado ciclo de lucha del pueblo negro y de algunos blancos revolucionarios o progresistas de Sudáfrica –entre ellos líderes veteranos del CNA como Joe Slovo, presidente del Partido Comunista de Sudáfrica– cuya última etapa va de los años 20 a los 90 del siglo XX, reprimida sin piedad por los racistas blancos. La lucha contra el apartheid experimentó un gran impulso y levantó una enorme solidaridad internacional a tenor de la descolonización de África y, por último, de la liberación de las colonias portuguesas y el ascenso de la SWAPO (por su sigla en inglés), movimiento de liberación de la entonces colonia sudafricana de Namibia

En este panorama se inserta otro dato fundamental que omite o falsea la historia oficial: las acciones internacionalistas de la revolución cubana en África. Éstas se extienden de tal manera en tiempo y espacio que sólo refiero sintéticamente lo relacionado con este artículo. A solicitud del gobierno de Agostinho Neto, del Movimiento Popular para la Liberación de Angola, La Habana envió en 1975 un contingente de tropas que destrozó el plan de Estados Unidos, la Sudáfrica racista y el Zaire de Mobutu para tronchar la flamante independencia y saquear en grande a ese país. Una vez derrotada la invasión de Sudáfrica, de los mercenarios europeos y las facciones angolanas a su servicio, quedaron en Angola suficientes fuerzas cubanas para preservar su soberanía. Sin embargo, en 1988, después de constante incursiones sudafricanas a territorio angolano y una grave amenaza militar de los racistas, nuevamente a pedido de Luanda cruzó el Atlántico una fuerte agrupación de fuerzas cubanas, con aviación de combate, tanques y artillería pesada, que en la batalla de Cuito Cuanavale, librada muy al sur del territorio angolano, infligieron una derrota aplastante a los racistas, los forzaron a retirarse a sus bases y avanzaron hacia Namibia. Como escribió el subsecretario de Estado Chester Crocker a su jefe George Shultz: …“el avance cubano en el suroeste de Angola ha creado una dinámica militar impredecible”. Lo impredecible era que la acción de las fuerzas cubanas en cooperación con las angolanas y namibias había obligado a Estados Unidos y a los racistas sudafricanos a sentarse en la mesa de negociaciones y a aceptar la independencia de Namibia. El fin del apartheid se habría prolongado quien sabe hasta cuándo sin la derrota del ejército de Pretoria en Cuito Cuanavale y la amenaza de insurrección del pueblo negro de Sudáfrica inspirado por ésta. Nelson Mandela lo dijo así: Cuito Canavale marca el viraje en la lucha para librar al continente y a nuestro país del flagelo del apartheid .

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

 

Fuente: rbelion.org

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