La desigualdad es violencia: el sentido crítico ante el machismo

pOR: José Ángel Lozoya Gómez, miembro del Foro y de la Red de Hombres por la igualdad

Nadie discute la necesidad de incrementar la protección a las víctimas, pero debemos recordar que “la violencia contra las mujeres es un problema de los hombres que padecen las mujeres”

Tanto se ha centrado la lucha contra las violencias machistas en aquellas que provocan alarma social, que la mayoría de los hombres no se sienten interpelados; no encuentran motivos ni para involucrarse en su erradicación ni para modificar sus hábitos. Para colmo, el Pacto de Estado que se discute en la actualidad sigue olvidando a los hombres, con lo que se le condena a tener un alcance muy limitado.

En un taller para inmigrantes árabes, latinos y subsaharianos invité a los participantes a identificar privilegios masculinos en la familia, el mercado de trabajo, la sexualidad y la sociedad, y me sorprendieron dos reacciones. Por un lado el colectivo subsahariano los identificaba con facilidad; por otro lado, el grupo latino interrumpió la puesta en común para quejarse, educadamente, de que se les había invitado a participar en un taller sobre el machismo pero se veían debatiendo sobre las desigualdades entre los sexos.

Para ellos, el machismo tenía más que ver con las agresiones físicas, los abusos sexuales y los asesinatos, que con las desigualdades cotidianas en sus relaciones con las mujeres. Pese a la resistencia que manifestaban, me alegró advertir que ese grupo hubiera visto que los privilegios son desigualdades, porque es difícil ver que todo privilegio naturaliza una desigualdad, y mucho más difícil ver que las desigualdades, al quedar invisibilizadas, aseguran su reproducción.

Por eso no me costó mucho que aceptaran que la cultura es el caldo de cultivo en el que germinan y se desarrollan las raíces de todas las violencias, y que la cultura es machista. Ni que vieran, en una pirámide con forma de escalera, que a medida que asciende la gravedad de las violencias hay cada vez menos hombres involucrados, porque los micromachismos no llevan inevitablemente a mayores niveles de violencia. Solo los que confunden tradición con derechos incuestionables llegan a creerse tan por encima de las mujeres como para estar dispuestos a defender a través de la violencia sus privilegios frente a aquellas que los cuestionan.

Lo que ellos estaban diciendo es que se habían socializado como hombres para aprender a desenvolverse en un mundo estructurado a base de privilegios, desigualdades y violencias, y que como hombres habían sido capaces de vivir en esta sociedad sin violar las leyes; por eso les costaba ver la importancia que yo daba a las pequeñas violencias sobre las que tratábamos, sobre todo teniendo en cuenta que ellos se implicaban mucho más que sus padres en lo doméstico y en los cuidados de sus hijos y de sus familiares dependientes, y vivían con mujeres que trabajaban y traían un jornal a casa.

La cultura, en la base del maltrato

Admitían que era la cultura la que estaba en la base de tanto maltrato y tanto asesinato, y que era necesario combatirla, cada cual en la medida de sus responsabilidades. A partir de ahí no me costó que vieran que no habría tenido sentido invitarlos a un curso para hablar de ese machismo que ellos ya condenan: lo interesante era incrementar su sentido crítico ante el machismo que les costaba ver, ante esos privilegios tan injustos como peligrosos —porque reproducen una conciencia de derecho a la desigualdad—con objeto de que dejaran de aprovecharse de ellos y evitaran contribuir a su reproducción.

Sus resistencias tenían que ver con su falta de perspectiva de género, pero son un ejemplo de las dificultades que tienen la mayoría de los hombres para ver las violencias machistas cotidianas en las que, por acción u omisión, incurrimos todos. Nos recuerdan que para erradicar las violencias machistas es preciso vencer las dificultades y las resistencias de los hombres a verse interpelados. Hace falta que entiendan que la masculinidad es machista y el machismo es violencia; que disfrutan de privilegios por ser hombres, y que estos privilegios suponen desigualdades que padecen las mujeres; que para reconocerse como hombres han tenido que superar un proceso de socialización violentamente machista y han construido una identidad masculina muy difícil de deconstruir, pero es preciso intentarlo.

Los recursos dedicados a erradicar las violencias machistas, desde el asesinato de Ana Orantes y la posterior aprobación por unanimidad de la Ley integral contra la violencia de género, han tenido poquísimo impacto en el número de denuncias y asesinatos de mujeres, lo que nos llevó alos hombres por la igualdad a convocar en Sevilla, el pasado 21 de octubre, la manifestación de hombres más numerosa celebrada hasta la fecha, con el lema ‘El machismo es violencia’. Para nosotros era prioritario poner el foco en la necesidad de combatir el machismo en cualquiera de sus manifestaciones.

Nadie discute la necesidad de incrementar la protección a las víctimas, pero debemos recordar que “la violencia contra las mujeres es un problema de los hombres que padecen las mujeres”. Puede ser una simplificación, pero nos recuerda que no podemos acabar con las violencias machistas sin que cambien los hombres, y que los hombres no van a cambiar por el Código Penal. El cambio de los hombres exige tiempo y recursos que no aparecen en el borrador de Pacto de Estado que está en discusión, y ya sabemos que en política lo que no cuenta con presupuestos no se tiene en cuenta, y lo que no se nombra ni siquiera existe.

Mientras miramos para otro lado seguimos olvidándonos de los niños cuando aún están en peligro, siendo socializados en el machismo, y solo empezamos a preocuparnos de los jóvenes cuando ya son un peligro. Mientras nos resistimos a combatir el machismo, la masculinidad se va convirtiendo en el referente de la igualdad entre los sexos y eso tiene mucho de suicidio colectivo.

FUENTE: eldiario.es

Cosas que no deben decirse a las personas con cáncer

Publicado: 12 nov 2016 21:49 GMT

El cáncer se ha convertido en la peste negra del siglo XXI, llevándose al año más de ocho millones de vida.
7 cosas que no deben decirse a las personas con cáncer

‘Cáncer’ es una palabra que todos tenemos miedo a escuchar cuando visitamos la consulta médica. Pero por mucho que la temamos, esta enfermedad es ya una parte inseparable de la vida moderna y hay que aprender a convivir con ella, tanto si el enfermo somos nosotros como si lo son personas de nuestro entrorno. Conozca las frases que los supervivientes de cáncer y los psicólogos aconsejan no decir nunca a los pacientes diagnosticados.

1.”Sé cómo te sientes”

“¡No, no lo sabes! Curiosamente, ni siquiera los supervivientes de cáncer dicen esta frase a los enfermos porque cada cáncer es diferente, cada experiencia de cáncer es diferente, y cada superviviente de cáncer es diferente”, cita el portal Prevention a Jenn McRobbie, que tras superar un cáncer de mama escribió el libro ‘Why Is She Acting So Weird?’ (¿Por qué actúa de manera tan extraña?’).

2.”¡Tienes que ser positivo!”

Un psicooncólogo del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), Miguel Rojas, afirma que este consejo, en vez de animar, genera una frustración en el paciente. “Este tipo de comentarios generan una presión enorme en el paciente, que no es capaz de estar siempre contento y positivo, puesto que “lo normal es tener miedo, tristeza, rabia y desesperanza, por lo que la imposición del positivismo solo genera un sentimiento añadido de culpa”, ha comentado Rojas al periódico ‘El País’.

No es ningún secreto que el pensamiento positivo es absolutamente necesario para los pacientes con cáncer. ¿Pero cuál es la probabilidad de que este pensamiento positivo aparezca después de su consejo?

3.”¡Eres muy fuerte!”

A las personas diagnosticadas con cáncer les suelen atribuir la imagen de guerreros, dice McRobbie. “Nos llaman ‘combatientes’, ‘guerreros’, y se nos dice que ‘ganemos la batalla’. Esta imagen puede ayudar a algunas personas a sentir que tienen más control sobre su experiencia, pero si tienes un mal día también puede hacer que sientas que lo estás haciendo todo mal”, añade la escritora.

También es importante entender que las personas mueren de cáncer no porque sean débiles, sino por la baja eficacia de la quimioterapia de tumores y metástasis. Esto no tiene nada que ver con el amor a la vida y el deseo de luchar.

4.”Todo irá bien”

Se puede pensar que esta frase alegrará al enfermo y lo llenará de optimismo, pero en realidad no es así. Lo más probable es que lo interprete como una falta de voluntad para comprender la gravedad de la situación, que la persona que lo dice no quiere entender el calvario por el que tendrá que pasar un enfermo, qué pruebas tendrá que soportar. Al fin y al cabo no somos adivinos, no podemos garantizar que en realidad “todo va a ir bien” en el futuro.

5.”A mi amigo (tía, abuelo, quien sea…) le pasó lo mismo”

“Un enfermo de cáncer no siempre quiere saber historias de otros pacientes, especialmente si sucedió algo malo, como una reaparición o una complicación”, dice a Prevention Randy Stevens, el director de radiación oncológica del hospital White Plains de Nueva York. Además, siempre hay que recordar que no todos los tipos de cáncer son iguales y todas las personas lo sobreviven de una manera diferente.

6.”Reza y Dios te curará”

Algunos pacientes rezan y se curan, y otros pacientes no rezan y también se curan. Si somos religiosos, en vez de aconsejar rezar es mejor decir simplemente “Voy a rezar por ti” y hacerlo realmente. Además, la religión es un asunto privado de cada persona, y no es necesario convertirse en un misionero.

7.”¿Has tratado de utilizar remedios naturales o medicina alternativa?”

Lo más probable es que delante de usted se encuentre una persona que está pasando por quimioterapia. Su efecto ha sido confirmado científicamente y probado en cientos de estudios científicos, así que es un poco incongruente hablarle de extracto de hígado de tiburón, de pino, o gimnasia curativa a una persona que se está sometiendo a quimio.

Fuente: RT

¿Qué impacto tiene el azúcar en nuestro cuerpo? 8 efectos inesperados

Publicado: en RT el 29 mar 2017 00:35 GMT

Más razones para dejar de consumir la ‘droga blanca’, que afecta nuestra memoria, la salud de nuestros órganos y provoca arrugas prematuras, entre otros efectos.

El azúcar se ha convertido en un producto tan cotidiano que a menudo lo consumimos sin pensar en las consecuencias de ingerirlo. Pero este placer fácil y accesible tiene una cara oculta muy desagradable, advierten los médicos.

Para concienciar una vez más sobre el impacto de esta droga blanca legal en nuestro cuerpo, la revista ‘Time’ ha recopilado ocho hechos de cómo el azúcar afecta a nuestra fisiología y por qué debemos reducir su presencia en nuestra dieta.

1. El cerebro funciona peor

Según el endocrinólogo Robert Lustig, una dieta con altas cantidades de azúcar y fructosa hace que el proceso de aprendizaje y memorización sea más difícil.

2. Tenemos más hambre

Al activar las zonas de placer en el cerebro, así como el centro del apetito, el azúcar puede interferir con el sentimiento de saciedad. Es decir, una galleta no puede frenar el deseo de comer más dulces.

3. Envejecemos más rápido

El azúcar puede disminuir la reparación del colágeno, la proteína que proporciona un aspecto saludable a nuestra piel, lo que resulta en una reducción de su elasticidad y la aparición de arrugas prematuras.

4. Engordamos

El exceso de fructosa y glucosa se convierte en grasa en el hígado, lo que aumenta el riesgo de obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

5. Se dañan los tejidos

El azúcar acelera el proceso de oxidación en nuestras células, por lo que las proteínas, tejidos y órganos enteros pueden resultar dañados. Esto incrementa el riesgo de sufrir enfermedades hepáticas, insuficiencia renal y cataratas.

6. Crea adicción

Comer azúcar lleva a la liberación de dopamina, el neurotransmisor que nos hace querer más de lo que nos provoca placer. A medida que las neuronas receptoras de dopamina se sobreestimulan, el número de receptores que responden disminuye, de manera que cada vez se necesita una mayor cantidad de dopamina para obtener el mismo placer.

Pexels / Kaboompics // Karolina
7. Los dulces causan aún más estrés

Los dulces pueden disminuir el cortisol, la hormona del estrés, pero solo a corto plazo. Y es que el consumo continuo de carbohidratos refinados azucarados aumenta el riesgo de resistencia a la insulina, que afecta el cuerpo desde el interior. Para calmarse es mejor sudar que comer: “El ejercicio es el mejor tratamiento para el estrés. Te hace sentir bien y reduce el cortisol”, señala el doctor Lustig.

8. La energía sube, pero luego baja

Los carbohidratos refinados, como los del pan blanco y la pasta, causan un aumento rápido de la glucosa en la sangre, por lo que uno se siente más enérgico durante un tiempo. Sin embargo, este aumento de la energía a corto plazo puede hacer que al cabo de cierto tiempo nos sintamos más cansados.

Fuente: RT

La adicción al alcohol se debe a…

La adicción al alcohol se debe a alteraciones en la producción de la dopamina, un neurotransmisor asociado con el sistema de placer del cerebro, según un nuevo estudio elaborado por un grupo internacional de investigadores.

Una persona abstemia cuenta con unas 20.000 neuronas productoras de dopamina, que envían al cerebro señales de si un estímulo ocasionado por el consumo de comida, bebidas o por el sexo, entre otros ejemplos, merecen recompensa (en forma de placer) o no. Para que una persona pueda comportarse correctamente y tomar decisiones sanas, se debe mantener cierto balance en estas señales, lo que el efecto del alcohol altera.

“El alcohol modifica tanto la actividad de las neuronas en la corteza prefrontal como las propiedades de las mismas neuronas dopaminérgicas”, reza el texto del estudio, que está a disposición de RT.

El estímulo ocasionado por el alcohol, incluso por su anticipación, siempre es interpretado por el cerebro como merecedor de recompensa, coincida o no con la predicción del resultado. De ahí que afecte a la motivación y el comportamiento de los humanos.

De esta manera, con el consumo de alcohol la dopamina afecta el centro de placer del cerebro causando la sensación de placer tanto ante la oportunidad de tomar alcohol y como en el mismo proceso de consumo. En suma, la dopamina refuerza el hábito de beber esta sustancia.

Los investigadores de la Escuela Superior de Economía (Rusia), el Instituto de Física Aplicada de la Academia Rusa de Ciencias, la Escuela Normal Superior (Francia) y la Universidad de Indiana (EE.UU.) aseguran que su estudio es un paso más hacia la curación del alcoholismo. Si la ciencia logra alterar la reacción del cerebro a los estímulos producidos por el alcohol se podrá ayudar a los adictos.

fuente: RT

Juegos Panamericanos Lima 2019

Roque Benavidades presidente de CONFIEP (gremio empresarial), hace unos días propuso que se suspenda la realización de los juegos Panamericanos Lima 2019. ¿La razón?, Según Benvidades, el dinero que se gaste en la realización de los Juegos Panamericanos Lima 2019; se invierta en la recuperación y reconstrucción de las zonas afectadas por la lluvias y huaycos.
Pero sería bueno escuchar a Roque Benavides -dueño de grandes centros mineros-, pedir al gobierno que les quite las exoneraciones y beneficios tributarias del gozan todas las empresas mineras.

PERÚ: APEC-2016

RPP un grupo mediático del Perú, ante la llegada de Obama y Putín desplegó a sus reporteros de manera curiosa:
Desde que pisó suelo limeño hasta el hotel donde se aloja, el presidente de EE.UU. Obama tuvo cubertura total, cuan una estrella de cine. Incluso mencionaron con alegría ”llegó el presidente del país más poderoso del Mundo el señor Obama”.
Mientras la llegada de Putin, presidente de la Federación Rusa pasó casi desapercibida para el grupo mediático, solo atinaron decir. “señoras y señores llegó Putin”.

El grupo mediático RPP, se autoproclama democrático y como la voz de los peruanos.

Red de Hombres Contra la Violencia de Ica

premiación 1En la VI Edición del Premio ConectaRSE para Crecer, la iniciativa “ Formación en masculinidades para la equidad y prevención de violencia de género” presentada por la Red de Hombres Contra la Violencia de Ica, obtuvo segundo puesto “Mención Honrosa” en la sub categoría Salud, haciéndose acreedor de un Trofeo y Diploma de Honor.
Nuestro agradecimiento especial a CODEHICA por haber dado vida, capacidades y valioso apoyo a la Red. Igual agradecimiento a Bartolomé De Las Casas de El Salvador C.A. y Centro de Estudios de Género y Masculinidades de Uruguay por brindarnos las guías metodológicas, sugerencias.
A Mario Aguilar presidente de la Red quién ya no está con nosotros físicamente

A Telefónica, también las gracias por la oportunidad para hacer conocer iniciativas de impacto que se realiza con pasión…

Felicitaciones a la Municipalidad de Anco – Churcampa ganadora absoluta con la iniciativa “Sistema de SMS para la mejora de la gestión del agua de consumo humano en zonas rurales. Anco, Churcampa” (Huancavelica)

Más información en: http://www.telefonica.com.pe/saladeprensa/noticias/2016/03112016-full.shtml#
https://www.facebook.com/telefonicaperu/

Enlace de la iniciativa de la Red:
http://conectarseparacrecer.com/historias/historia-interna/formacion_en_masculinidades_para_la_equidad_y_prevencion_de_violencia_de_ge
premiación

Por qué derrochamos agua cada vez que bajamos datos de internet

Zoe Kleinman
BBC
29 septiembre 2016

Cuando compruebas tus redes sociales, tu cuenta de correo electrónico o miras un video por internet, gastas agua.
Eso, porque estás recibiendo información de un centro de procesamiento de datos de alguna parte del mundo. Y esos espacios -que en Latinoamérica también se conocen como centros de cómputo- alojan computadoras que desprenden calor y consumengrandes cantidades de energía.
Y también una ingente cantidad de agua.
Así es como la información viaja en la red, y la razón por la cual puedes conectarte a tu email desde cualquier dispositivo, dondequiera que estés en el mundo.

Controlando la huella hídrica

Según revelaron investigadores del Imperial College de Londres (Reino Unido) el año pasado, podríamos estar gastando hasta 200 litros de agua en la descarga de un sólo gigabyte (GB) de datos.
La cifra es preocupante. Sobre todo si tenemos en cuenta que, solamente en 2015, el gasto promedio de celulares inteligentes en Europa occidental ascendió a 1,9 GB por mes y por persona.
Y en Estados Unidos la cifra mensual alcanzó los 3,7 GB, de acuerdo con un informe de la compañía de telecomunicaciones Ericsson.
Lo que hay que cambiar es el comportamiento de quienes gestionan los centros de datos
Bill Thompson, especialista en tecnología
Los investigadores dicen que la razón responde al proceso fundamental de mantener los centros de datos refrigerados.
Y también a la producción de las grandes cantidades de energía que permiten mantener operativas las instalaciones.

Pero antes de alarmarse y tirar el router por la ventana, conviene tener en cuenta un apunte de uno de los investigadores del Imperial College, Bora Ristic.
Tal y como Ristic le contó a la BBC, existe “un amplio grado de incertidumbre” en esa cifra (la del gasto de agua por GB) y podría en realidad de un litro por GB.
Pero el informe permitió poner de relieve la huella hídrica, el impacto ambiental relacionado con el gasto de agua de los centros de computación. Y ahora está investigando.
“Es muy útil hacer una investigación preliminar para comenzar a examinar el problema”, dice el especialista en tecnología Bill Thompson.
“Es muy poco probable que cambie el comportamiento del consumidor; lo que hay que cambiar es el comportamiento de quienes gestionan los centros de datos”, sostiene Thompson.

“Yo tampoco me veo a mí mismo evitando ver videos por internet por el consumo de agua. Pero sí eligiendo un sistema que sea consciente del daño ambiental”, agrega.
Kaveh Madani, del Centro de Política Medioambiental del Imperial College, dice que las cosas han mejorado desde que comenzó la investigación.
“Facebook, Apple, Microsoft y Google hicieron mejoras considerables respecto a su huella hídrica”, dice Madani.
Hay una gran necesidad de que la tecnología mejore en este aspecto
Kaveh Madani, Imperial College de Londres
“Están invirtiendo en ese área porque comprenden los problemas de disponibilidad de agua”.
“También entendieron que el riesgo reputacional es mayor que antes; si pasan por alto los efectos medioambientales, pueden dañar su reputación”.
Sin embargo, a medida que crece la demanda para los centros de datos, lo hacen también los problemas medioambientales.

“El incremento de los servicios requiere energía adicional y más calor, lo cual se traduce en un mayor impacto ambiental, huella de carbono (gases de efecto invernadero emitidos) y uso de agua.
Según Madani, “hay una importante necesidad de que la tecnología mejore en ese aspecto”.
Refrigeración natural
Los centros de datos ecológicos pueden parecer extraños por su propia naturaleza, pero son un compromiso que muchas grandes compañías tecnológicas se están tomando en serio.
Ya sea por el uso de energías renovables o porque eligen situar sus centros de datos en entornos que permiten que el proceso de enfriamiento se lleve a cabo de forma natural, algunos de ellos están dando un impulso a sus credenciales ecológicas.

En febrero de 2016, Microsoft terminó las pruebas de su primer prototipo de un centro de datos bajo el agua.
La idea es que el agua que rodea la instalación permite mantener el centro refrigerado, en lugar de necesitar energía para generar aire acondicionado u otros mecanismos de enfriamiento alternativos.
Facebook abrió en 2013 un centro de computación en Lulea (al norte de Suecia), cerca del círculo polar ártico, por una razón similar.
Y es que las frías temperaturas del ártico proporcionan un enfriamiento natural.
El centro emplea a 150 personas y el 100% de la energía es hidráulica.

Por supuesto, tiene su propia página de Facebook.
La firma también ha comenzado a construir un enorme centro de datos de 57.000 metros cuadrados en Clonee (Irlanda), el cual asegura que utilizará en su totalidad energía eólica, al igual que lo hacen otras de sus instalaciones en Fort Worth y Altoona, en Estados Unidos.
Además, el centro de datos de la empresa de energía Green Mountain utilizó un antiguo almacén de municiones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el interior de una montaña noruega.
Dice que utiliza agua de un fiordo de los alrededores con una temperatura constante de 8 grados centígrados para mantener su planta refrigerada sin energía adicional.
Apple también aumentó el uso de energía verde y dice que todos sus centros de datos se alimentan ahora al 100% con energía renovable.
Y Google anunció este mes que seis de los centros de datos que está construyendo emiten cero residuos a los vertederos.
“En todo el mundo, en nuestras operaciones de centros de datos desviamos al menos el 86% de la basura fuera de los vertederos”, escribió Rachel Futrell, directora de programas técnicos de Google, en el blog de la compañía.
Granjas eólicas
La campaña de Greenpeace “Clean our Cloud” (limpia nuestra nube) se mantuvo bastante inactiva durante un tiempo, pero espera emitir un nuevo informe el próximo mes, le cuenta a la BBC Gary Cook, analista de la organización.
“La empresas están redefiniendo lo que es posible; podemos hacer cosas muy grandes con energía renovable”, dice Cook.
“Las grandes empresas están abriendo sus puertas a otras (firmas) para aprovechar las energías renovables. Hemos visto esto mucho entre los últimos tres a cinco años”.
Y aunque Cook apoya ampliamente las medidas adoptadas por los gigantes tecnológicos, hay una gran empresa foco de sus críticas: Amazon Web Services.
“El crecimiento de Amazon es cinco o seis veces mayor que la cantidad de energía renovable que utiliza”, dice Grid.
“Han comenzado a moverse. Pero nos gustaría que utilizaran más energía renovable y que fueran más transparentes”, sostiene.
Cómo Uruguay logró ser el país con mayor porcentaje de energía eólica de América Latina
Amazon dice en su página web que tiene “un compromiso a largo plazo” en lo que respecta a gestión sus infraestructuras con energía 100% renovable. Y que espera alcanzar un objetivo del 40% para final de año.
La compañía también cuenta con tres granjas eólicas y una granja solar en Estados Unidos, las cuales asegura que generan electricidad suficiente para abastecer a 150.000 hogares.

Fuente: BBC Mundo

Cerca de 95% de los homicidas en todo el mundo son hombres… ¿Por qué las mujeres matan menos?

Margarita Rodriguez
BBC Mundo
20 octubre 2016

Al principio sentí que mi pregunta era un poco tonta.
“La violencia en todo el mundo es perpetrada predominantemente por hombres jóvenes. Eso lo sabe todo el mundo”, me respondió un profesor de criminología y estadísticas de una reconocida universidad de Estados Unidos.
Pero la segunda parte de su respuesta me devolvió la confianza para investigar por qué las mujeres, que son poco más del 50% de la población mundial, cometen sustancialmente menos homicidios que los hombres.
“Nadie sabe realmente por qué. Pero hay mucha especulación que va desde la testosterona hasta la socialización. No tengo conocimiento para opinar sobre esto. Lo siento”, me dijo.

Y aunque no quiso ser entrevistado, me dio luces de una realidad cuyas estadísticas son contundentes.
De acuerdo con el más reciente estudio mundial sobre el homicidio de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), publicado en 2014, cerca de 95% de los homicidas a nivel global son hombres.

Ese porcentaje me impresionó y no fui la única.
“La diferencia es enorme y fue impactante para mí también. Me quedé muy sorprendida”, señala en conversación con BBC Mundo Caron Gentry, académica especializada en género y terrorismo de la Universidad de St Andrews, en Escocia.
“Me gustaría tener más información cualitativa. ¿Qué hay detrás de esos números? Si entrevistas a las mujeres que han cometido un homicidio o si ves las circunstancias de las vidas de esas mujeres ¿qué está pasando ahí?”, dice la experta.
Y agrega “me pregunto si hay datos que no están a la luz. ¿No arrestamos tantas mujeres porque pensamos que ellas no son capaces (de asesinar) o porque sus actos violentos se registran de una forma diferente? No estoy segura”.
Un asunto de hombres
Los porcentajes del estudio de UNODC son más o menos constantes “de país a país y entre regiones, independientemente de la tipología del homicidio o del arma empleada”.

“Los homicidios son principalmente un problema de hombres, desde la perspectiva no sólo de los perpetradores sino de las víctimas, y en su mayoría involucra a menores de 30 años”, le dice a BBC Mundo Enrico Bisogno, jefe de la unidad de desarrollo de datos de la UNODC.
La aterradora manera en que los adolescentes están muriendo en América Latina
En un informe publicado en marzo por el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas sobre las tendencias de la delincuencia a nivel mundial, se afirma que alrededor del 80% de las víctimas de homicidio intencional en todo el planeta son hombres.
Y añade: “el 90% de quienes cometen homicidio en el mundo son hombres, y la tasa es similar en todas las regiones”, indica el reporte.

Según Bisogno, los homicidios cometidos en los espacios públicos son generalmente perpetrados por hombres contra hombres, mientras que en la esfera doméstica en la mayoría de los casos las víctimas son mujeres, asesinadas por sus parejas, exparejas o familiares.

“Mientras que los hombres son asesinados por alguien que ni siquiera conocen, casi la mitad de todas las mujeres víctimas son asesinadas por las personas más cercanas a ellas”, señala un comunicado de la UNODC.

La concentración de asesinatos entre hombres es una de las constantes más firmes de la criminología, señala en comunicación con BBC Mundo el director del Instituto de Criminología de la Universidad de Cambridge, Lawrence Sherman.
Para ilustrar ese punto, el profesor de criminología cita los hallazgos del historiador urbano estadounidense Eric Monkkonnen, quien es considerado una autoridad en la historia del crimen.
Monkkonnen analizó exhaustivamente las estadísticas de homicidios en algunas ciudades. Lo que halló cuando examinó las de Londres y Nueva York es impresionante:
Homicidios en Londres
En 137 años (entre 1719 y 1856)
85%
de los asesinos detectados fueron hombres
Homicidios en Nueva York
93%
de los asesinos detectados entre 1797 y 1875 (en 78 años) fueron hombres
93%
de los asesinos detectados entre 1968 y 1994 (en 26 años) fueron hombres
Homicidios en Nueva York
En 2 siglos (entre 1800 y 1999)
82,1%
de las víctimas fueron hombres
17,9% de las víctimas fueron mujeres
Un enigma
Aunque hay evidencia de que a nivel global los hombres cometen más crímenes violentos que las mujeres, las razones no lo son.
“Hay una gran incógnita sobre por qué pasa y no hay una explicación. Los criminólogos, los psicólogos y todos los que se han acercado al fenómeno no han sido capaces de dar una respuesta satisfactoria (…) Hay más disenso que consenso”, le dice a BBC Mundo Antonio Andrés Pueyo, profesor de Psicología y Criminología de la Universidad de Barcelona.

Para Bisogno, es importante ir más allá de lo que pudiese parecer obvio: los roles del hombre y la mujer en ciertas sociedades, el consumo de alcohol, el acceso a armas de fuego, la tendencia masculina a participar en pandillas o en actividades del crimen organizado.
Sin embargo, en muchos casos esos factores son los detonantes.
Y es que de acuerdo con la UNODC, “el consumo de alcohol y/o drogas ilícitas aumenta el riesgo de cometer un homicidio. En algunos países, más de la mitad de los homicidas actuaron bajo la influencia del alcohol”.
“Las armas de fuego son las armas homicidas más utilizadas, al causar 4 de cada 10 homicidios a nivel mundial, mientras que una cuarta parte de las víctimas son asesinadas con cuchillos y objetos punzantes”.
La tesis de la testosterona
Investigadores como Martin Daly y Margo Wilson, autores de “Homicide: Foundations of Human Behavior” (“Homicidio: Fundamentos del comportamiento humano”), exploran una “psicología biológica evolutiva del homicidio que toma en cuenta las diferencias de género”, señala Sherman.
Entre esas diferencias, explica el académico, están las biológicas subyacentes, incluyendo la testosterona.

De acuerdo con Pueyo, cuando uno observa que los hombres son más violentos físicamente, más agresivos que las mujeres, “naturalmente lo que más sobresale desde el punto de vista hormonal es la preponderancia de la testosterona”.
Y es que la testosterona, explica el profesor de la Universidad de Barcelona, tiene una relación directa con la competitividad “y a veces la violencia es el último paso de la competitividad”.
“El tipo de asesinato más frecuente entre los hombres es el que acontece en el marco de la pelea, en el contexto del ocio o de bandas que compiten en el ámbito de la delincuencia”, señala.

Para el experto español, la testosterona pudiese tener cierta influencia, pero no es lo determinante.
“La testosterona parece explicar en parte que la mayoría de los asesinatos los cometen hombres jóvenes. Pero en otros casos, como por ejemplo los asesinatos de pareja, pesan otros factores no tan biológicos”, indica el docente desde Barcelona.
Y no es el único, el profesor Sherman, en Inglaterra, considera que existen factores culturales, sociales y políticos que se correlacionan para incidir en la inmensa diferencia en las tasas de homicidios cometidos por hombres y mujeres.
Rayita
En la calle: la experiencia de un policía
Carlos es un sargento de la policía en Colombia que prefiere no ser identificado.
En sus 30 años de experiencia ha estado en diferentes regiones del país y en diversas unidades.
La violencia no le es ajena, no solo por integrar una de las fuerzas de seguridad del país que tiene el conflicto armado más antiguo del hemisferio occidental, sino porque combatió los carteles de la droga cuando Pablo Escobar tenía en jaque al país.
Claro que las mujeres matan, sino que generalmente lo hacen en defensa propia”
Un policía colombiano
A sus 50 años y sin haber leído el reporte de las Naciones Unidas, hay algo que tiene muy claro:
“Yo diría que aquí 93% de los homicidios son cometidos por hombres y 7% por mujeres”, le dice a BBC Mundo.
“Siempre encuentro lo mismo: nuestra cultura machista hace que los hombres sean más dominantes, más fuertes, que quieran defender lo suyo a capa y espada y que -como dicen aquí- ‘no se la dejen montar de nadie’. Y si a eso se suma el uso de sustancias estupefacientes y la promesa de dinero fácil y rápido en zonas de mucha pobreza, el hombre tiende a ser más violento”.
“Aquí vulgarmente se dice que las mujeres son el sexo débil porque son más maternales y conservadoras. Pero claro que las mujeres matan, sino que generalmente lo hacen en defensa propia”.
Una rayita
Lo que hace la sociedad
La experiencia en la calle de un sargento en Colombia no está muy lejos de confirmar lo que los estudios demuestran.
“Tomos de investigaciones sociológicas demuestran que los niños y los hombres son socialmente recompensados por ser físicamente fuertes y dominantes y socialmente ridiculizados si se muestran débiles o sumisos”, le explica a BBC Mundo la profesora de Sociología de la Universidad de Harvard, Jocelyn Viterna.

Para la docente, “la impresionante diferencia en las tasas de homicidio por género es, desde un punto de vista sociológico, claramente enraizado en la socialización de género”.
“Las mujeres, en contraste, son premiadas socialmente por su comportamiento tranquilo, subordinado y pacífico. Debido a que se espera que los hombres sean violentos y las mujeres pacíficas, hay hombres y mujeres que viven para satisfacer esas expectativas”.
“Para ilustrar cuán arraigado está eso en nuestra sociedad, piensa por un minuto cómo los hombres se alientan para ser más agresivos o más dominantes físicamente, ya sea en un campo de fútbol o en el ejército o en una pelea en el bar”.

Se dicen que no actúen como niñas, como mujeres, lo cual deja muy claro que el comportamiento no agresivo es un atributo femenino, no de un hombre “real”, señala la académica.
Para Gentry, quien junto a Laura Sjoberg, es autora del libro: “Mothers, Monsters, Whores: Women’s Violence in Global Politics” (“Madres, monstruos, putas: la violencia de las mujeres en la política global”), las razones que explican por qué hay mayor cantidad de hombres que mujeres homicidas podrían tener raíces sociales y culturales y no tanto biológicas.
“Las mujeres en la mayoría de las sociedades, si es que no en todas las sociedades, no tienen acceso igualitario al poder. Quizás tienen acceso a las armas, pero no necesariamente al poder y a la dinámica social que les dan la habilidad de cometer un asesinato”.
Rayita
La violencia masculina: una visión antropológica
“Los hombres inventaron la guerra y me refiero a los varones”, le dice a BBC Mundo la doctora Florence Rosemberg, profesora de Antropología de la Escuela Nacional de Antropología e Historia de México.
“Desde el neolítico, desde el surgimiento de las primeras ciudades, del poder y del Estado teocrático y militar, los varones empiezan a conquistar otros espacios y así inventan la guerra”, señala la antropóloga social.

Y es muy bien sabido que cuando los hombres llegan a conquistar otros lugares, roban o violan a las mujeres, usan la violencia”.
“Eso ha sido parte de la historia en los últimos 5.000, 6.000 años”.
Cuando las armas de fuego empiezan a producirse a gran escala, se convierten “una vez más” en elementos de dominio masculino y por ende en instrumentos para imponer su fuerza, indica.
Paradójicamente, el hecho de que estas armas sean fáciles de usar permitió que las mujeres también tuvieran acceso a ellas.
Rayita
Cuando las mujeres matan
Al hablar de la personalidad de un homicida, explica Pueyo, hay dos factores que son clave: su actitud hacia la violencia y su impulsividad o temperamento.
Ambos elementos se dan indistintamente en hombres y mujeres: “cuando la persona ya sea por venganza, por celos, por envidia o por cualquier otra razón cree que el homicidio es tolerable, justificable”.

Y es así como mujeres y hombres llegan a mostrar la misma crueldad.
“Asumimos que las mujeres son más pacíficas, más gentiles, más dadas a criar, a educar, y (como sociedad) no sabemos cómo reaccionar cuando no son así, pero las mujeres han estado envueltas en genocidios, las mujeres violan, las mujeres cometen actos de terrorismo, torturan. Abu Ghraib es un ejemplo de ello”, señala Gentry.

En muchos casos, las mujeres matan para defenderse o para proteger a sus hijos.
Sin embargo, si nos concentráramos en los infanticidios encontraríamos que la balanza del sexo de los perpetradores cambia, advierte Pueyo.
“Las mujeres son más autoras de infanticidios, especialmente de bebés, que los hombres. Parece fácil la explicación: ella son las que están a cargo de su cuidado”

FUENTE. BBC MUNDO