El tráfico sexual infantil, uno de los secretos mejor guardados y más oscuros de Estados Unidos

Ian Pannell
BBC
30 julio 2015
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Tráfico
La mayoría de los menores traficados sexualmente en EE.UU. son estadounidenses.
En Estados Unidos, la pobreza, las carencias y la explotación llevan a que miles de sus propios niños se vean atraídos hacia un oscuro submundo que ofrece pocas salidas.
Es un mundo que pocos estadounidenses conocen. Pero se cree que decenas de miles de niños en ese país son sexualmente explotados cada año. Cada noche, cientos son vendidos a cambio de sexo.
El FBI (Agencia Federal de Investigaciones) asegura que el abuso sexual infantil ha llegado a niveles casi epidémicos, a pesar de que el año pasado la agencia rescató a 600 niños.
Cuando se habla de “tráfico humano” a menudo se piensa en personas procedentes de otros países que son introducidas ilegalmente por tierra y mar y después forzadas a trabajar contra su voluntad en lugares extranjeros.
Hacia Estados Unidos se trafica gente de México, Centro y Sudamérica. Pero la vasta mayoría de niños que se compran y venden por sexo cada noche en Estados Unidos son menores estadounidenses.
Desde la costa este hacia el centro de occidente del país hemos escuchado historias de varias mujeres, todas muy similares e igual de horribles.
Mujer
La BBC recogió testimonios terribles y muy similares de muchas mujeres.
Abandonadas, abusadas, explotadas y a menudo ignoradas, todas empiezan a una corta edad. A veces incluso son acosadas por la misma gente que debería estar protegiéndolas.
Un puñado de almas bondadosas, la amabilidad de unos pocos extraños y el buen trabajo de algunas agencias de orden público y el FBI ofrecen cierto alivio a los más seres más vulnerables del país.
Pero las historias que hemos escuchado sugieren que sólo han llegado a tocar la superficie de uno de los secretos mejor guardados y más oscuros de Estados Unidos.
Cuando una elección no es una elección
En Minnesota conocí a extrabajadoras sexuales que habían buscado apoyo de un grupo de ayuda llamado Breaking Free (Liberándose).
La mitad de las mujeres en el grupo tenían menos de 18 años cuando fueron vendidas a cambio de sexo por primera vez.
Muchas de las otras no tenían mucho más de 18 años.
Breaking Free
El grupo Breaking Free en Minnesota ayuda a extrabajadoras sexuales.
Una mujer dice que su tía la compró a los 14 años.
“Le dio a mi mamá US$900. Me dijo que iba a llevarme de compras al centro comercial”, cuenta.
La tía la llevó a las casas de vendedores de drogas donde fue violada y drogada.
“Me dejaba… y luego (decía) algo como ‘estabas hecha un desastre, querías quedarte allí'”, recuerda. Pronto comenzó a creer que el abuso era su culpa y su elección.
Otra mujer dice que tenía 17 años cuando la expulsaron de su casa.
“Quería drogarme” dice, y comenzó a trabajar como prostituta. Después empezó a usar la página de anuncios clasificados Backpage.com para ganar más dinero y mantener su adicción.
Una tercera mujer tenía 14 años cuando fue secuestrada por “un tipo que pensé que me gustaba”. No regresó a su casa durante dos años.
Jenny Gaines, quien dirige el grupo de discusión en Breaking Free, dice que muchos “manipulan y se aprovechan de las niñas menores de edad”.
Jenny Gaines
Jenny Gaines trabaja en Breaking Free.
Una mujer afirma que su abusador “sabía que yo tenía 14 años, tuvo que saber que yo era menor de edad”. Esto a pesar de sus intentos de pretender que tenía 18 años.
“Cuando descubrió cuántos años tenía no se detuvo… quiso tenerme incluso más”.
Mantenerse fuera de “la vida”
Una mujer que fue traficada por primera vez a los 14 años dice que ahora está viviendo en un refugio y está luchando por no regresar a la prostitución.
“En mi teléfono todavia tengo los nombres de mis clientes, ni siquiera los he borrado todavía y necesito borrarlos” dice.
“Porque cuando me deprimo, cuando me siento realmente asqueada, quiero tener esos números conmigo”.
Pero afirma que no desea regresar a esa vida.
“Es un enorme círculo, te drogas, te prostituyes, ganas dinero y así sigues dando vuelta una y otra vez. Y tienes que romper todo eso para poder empezar a estar bien”.
Es una lucha cuesta arriba.
“Solo necesito apoyo y creer en mí misma, en que puedo lograrlo. Me encuentro en un lugar muy curioso”.
Tenía ocho años cuando fui abusada por mi padre por primera vez. Entonces me regaló una bicicleta… Así aprendí que podías conseguir lo que quisieras a cambio de favores sexuales”
Testimonio de una de las entrevistadas por Ian Pannell, periodista de la BBC.
BBC
Otra mujer dice que no ha abierto Backpage en ocho meses.
“No soy perfecta. Sólo estoy tratando”, dice.
Asegura que le es difícil mantener a su hija sin el dinero que ganaba como prostituta.
“Dejé de hacerlo cuando tenía 22 años y tuve mi primer hijo”, cuenta detallando sus experiencias “dentro y fuera”. Ahora ha estado fuera durante siete meses, en parte debido a que está embarazada por cuarta vez.
Espera que Breaking Free le ayude a evitar un regreso.
“Voy a tener una hija”, afirma. “No quiero que ella haga lo que yo hice”.
Prostitución
Para quienes fueron traficadas siendo niñas, el abuso, las drogas y la prostitución son la norma.
Otra mujer lo compara con una adicción.
“Es como si tuviera un vacío, como si nada fuera suficiente. Y esto llena ese vacío y puedo dar a mis hijos lo que desean”, le dice al grupo. “Y no tengo que pedirle nada a nadie”.
Muchas de las mujeres en Breaking Free ansían algún sentido de normalidad.
“Sólo quiero volver a ser libre”, expresa una. “Sólo quiero cuidar a mis niños y vivir mi vida, vivir una vida normal”.
Pero para quienes fueron vendidas por sexo siendo niñas, el abuso, las drogas y el trabajo sexual son la normalidad.
En Minnesota encontramos a una mujer que no pertenecía a Breaking Free. Estaba en la calle trabajando a pesar de tener cinco meses de embarazo.
Dice que fue abusada a los 12 años por un vecino quien la atrajo con una cochera llena de juguetes y juegos. Le ofreció dinero a cambio de posar en fotos por el torso desnudo.
“Veo a niñas cada vez más jóvenes en las calles y eso es realmente triste” asegura.
“No es una elección. A los 12 años no pudo haber sido una elección”.
Entre los grupos que ayudaron a la BBC durante este reportaje están Breaking Free, The Samaritan Women (Mujeres Samaritanas) y Angels of Addiction (Ángeles de la Adicción).

Fuente: BBC Mundo

Efectos de equilibrar la vida familiar y el trabajo

papá

Cómo ser emprendedor y buen papá

Richard Branson, CEO de Virgin Group, comparte su experiencia sobre cómo equilibrar la vida familiar y el trabajo.

Criar a un hijo puede ser la mejor experiencia del mundo, pero también la mayor responsabilidad. En más de tres décadas de ser padre, he tratado de hacer todo lo posible por ser un buen papá; valoro esto mucho más que mi éxito profesional.

Cuando mis dos hijos, Holly y Sam, estaban creciendo, mi esposa Joan enfocó casi todo su tiempo en criarlos, y yo trabajaba desde casa –primero en nuestro bote, que anclábamos en un canal en el vecindario londinense de Little Venice, y ahora en mi hamaca en Necker Island, en el Caribe. Siempre me llevaba conmigo a mi familia en los viajes de negocios cuando era posible, así podía estar presente para enfrentar cualquier problema.

Compartimos muchos buenos momentos. Si les dejas a tus hijos participar en tu vida, tendrás una mejor relación con ellos y gastarás menos energía en preocuparte acerca de lo que están haciendo.

Una de las grandes cosas que aprendí de mis hijos es que era mejor padre cuando también era su amigo. Cuando necesitaban una guía o lección, recordaba mis propias desventuras juveniles y les explicaba cómo resolví esos problemas y qué aprendí de ellos. Llevaba esa comprensión y energía a mi vida laboral, lo cual creo me hizo un mejor líder y administrador.

Si estás batallando por equilibrar tu vida personal con tus compromisos profesionales, ambos entornos pueden sufrir. Parte de la solución podría estar en considerar el tiempo con la familia como tu prioridad. Cuando te enfrentas a una avalancha de juntas, agenda tiempo para estar con tu familia y escríbelo en tu calendario laboral. También debes preparar a tus colegas para aquellas situaciones en las que surge una emergencia en casa y necesitas dejar el trabajo para atenderla. Lo más seguro es que ocurrirá.

Pero en lugar de pensar en estos dos aspectos de tu vida como antagónicos, ¿por qué no combinarlos? Siempre he dicho, “Nunca divido el trabajo del juego: Todo es vivir”.

Por los primeros 10 años, o quizá un poco más, podrías necesitar trabajar en horarios distintos o no asistir tanto tiempo a la oficina, pero en la actualidad esto no es un obstáculo. Los horarios flexibles habilitados por la tecnología permiten a los padres desempeñarse bien en su trabajo y cuidar a sus hijos pequeños al mismo tiempo. Si eres empleado, habla con tu jefe sobre cómo trabajar desde casa puede aumentar tu productividad y recuerda compartir ejemplos específicos del mejoramiento de tu desempeño.

Si diriges un negocio, considera invertir en tecnología que te facilite a ti y a tus colaboradores trabajar en horarios flexibles; tu inversión pagará dividendos en el largo plazo. Además, todos estarán menos estresados y menos desmotivados por perderse momentos especiales como las primeras palabras y los primeros pasos de sus hijos, lo que también incrementará su pensamiento creativo.

Recientemente introducimos una nueva solución en Virgin que permite que la gente acceda a sus computadoras de la oficina desde cualquier dispositivo y locación. Podrías descubrir que esta solución te hace ahorrar, puesto que habrá menos personas en la oficina y se pueden compartir escritorios (una práctica llamada “hot desking”). Después de todo se trata de darles a las personas opciones.

Pero si optas por trabajar desde casa más seguido, asegúrate de no convertirte en un esclavo de la tecnología –controla tu celular y evita que él te controle a ti. Reviso mails, respondo llamadas y checo mis redes sociales en lotes, cambiando a los dispositivos necesarios para lidiar con esos temas y luego volviéndolos a cambiar para recuperar el enfoque.

Ayudando a tus hijos en su tarea podrías descubrir que ellos pueden ser parte de la tuya. Claramente esto no aplica para todos, pero discutir sobre tu trabajo con ellos puede ser una buena forma de tener tiempos juntos y de ver tus problemas desde una nueva perspectiva. Algunas de mis mejores ideas surgieron en conversaciones con Holly y Sam. Soy muy afortunado en eso, Holly ahora trabaja con nosotros en Virgin en temas de salud como manager de proyectos especiales y hemos colaborado con Sam en varios proyectos creativos, como en su diario de los viajes al Ártico.

Como sea que decidas resolver esta situación, pienso que descubrirás que tus supervisores y colegas serán mucho más comprensivos con tus necesidades de lo que podrías esperar. Conforme más mujeres han entrado a la fuerza laboral en las últimas décadas, uno de los beneficios es que la gente se ha hecho más consciente de la importancia de los padres y se ha vuelto más comprensiva con los esfuerzos necesarios para ser un buen papá.

Fuente: http://www.soyentrepreneur.com/25311-como-ser-emprendedor-y-buen-padre.html