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¿POR QUÉ AÚN NO PODEMOS AHORRAR COMPRANDO BONOS Y LETRAS DEL TESORO?

Actualmente, igual que hace más cinco años cuando se empezó a escribir este artículo, existen pocas alternativas realmente rentables para ahorrar en el Perú. Sigue siendo muy difícil conseguir una cuenta de ahorro que siquiera pague una tasa de interés suficiente como para cubrir los costos de portes y mantenimiento bancarios. Eso incluso sin hablar de la pérdida de poder adquisitivo originada por el incremento de precios, inflación que bordea el 3% anual.

Ante esa situación, desde hace más de diez años muchas personas encontraron en las entidades micro financieras, especialmente en las cajas municipales, una alternativa sostenible para ahorrar, especialmente con sus cuentas a plazo. Sin embargo, con sustento o no, algunas personas no se sienten cómodas con este riesgo, a pesar de que varios de los grandes bancos también estén metidos en ese negocio, ya sea directamente o a través de sus subsidiarias. En todo caso, tienen derecho de elegir dónde poner sus ahorros. El problema es que no hay mucho más de dónde elegir.

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EFECTOS DE LA CRISIS Y LA MOROSIDAD CREDITICIA: ¿POR QUÉ SUBEN LAS TASAS DE INTERÉS?

La banca peruana no ha sufrido por la crisis financiera, ni de lejos, lo que ha sufrido la banca en EEUU o en los países de la Unión Europea, donde la mayoría de entidades más grandes, y supuestamente más sólidas, tuvieron que ser progresivamente rescatadas por el sector público. Esta intervención estatal fue necesaria debido a la incapacidad del sector privado, dueño de estas entidades, para aportar los mayores capitales que se requerían para enfrentar el progresivo mayor deterioro de su cartera, aunque en no pocos casos tampoco se pueda descartar su “natural” aversión al riesgo.

En tales circunstancias de crisis, el crédito deja de expandirse y, naturalmente, también se incrementan los indicadores de morosidad crediticia. En este escenario, ¿qué cabría esperar que hicieran las entidades de crédito con las tasas de interés que les cobran a sus clientes por sus créditos nuevos? ¿Acaso debieran subirlas como simplistamente razonan algunos? Para esbozar una respuesta más responsable sobre lo que ocurre, o debiera ocurrir, conviene revisar qué ha ocurrido con la banca en otros países más afectados por la crisis. Leer más »

EL IMPACTO DE LA POLÍTICA MONETARIA: ¿POR QUÉ NO BAJAN LAS TASAS DE INTERÉS?

Desde principios de 2009 el banco central inició un proceso de reducción de sus tasas de interés, un proceso que se aceleró fuertemente entre mayo y agosto, luego que, desde el mismo banco central, se predijera que las tasas de interés de los créditos tenderían a bajar más. Más aún, se dijo habría un impacto importante para el ciudadano de a pie y su mes a mes.

Sin embargo, han pasado los meses y, pese a que las adicionales reducciones de la tasa del banco central fueron mucho más agresivas que lo esperado, las únicas tasas que han bajado en similar medida, como el mismo banco central lo muestra en su programa monetario, son las tasas de interés de corto plazo de los créditos comerciales corporativos. En cambio, las tasas de interés de los créditos de consumo, las que pagan los ciudadanos de a pie, no sólo no han bajado, sino que han seguido subiendo, y mucho.

La aparente paradoja, que muchas de las tasas de interés de los créditos no comerciales siguen una tendencia diferente que dictada por la tasa de referencia del banco central, en realidad no es nueva. Leer más »

LAS CRISIS, LOS “BONOS BASURA” Y LAS APUESTAS ESPECULATIVAS

¿Ha escuchado alguna vez de los bonos de alto rendimiento? Probablemente no, pero de los “bonos basura” o de los “bonos chatarra” tal vez sí. En cualquier caso, normalmente no son bonos emitidos por empresas invisibles ni por empresas que puedan desaparecer de un día para otro. Se trata más bien de instrumentos emitidos por empresas que han crecido en forma desproporcionada o enfrentan un drástico debilitamiento en la demanda de los productos de venden.

Los bonos de alto rendimiento, llamados también bonos basura o chatarra, son instrumentos de financiación distintos a los instrumentos de deuda tradicionales. Suelen ser instrumentos híbridos porque tienen implícito un componente exótico de capital, además del componente de deuda. Las modalidades más usadas son deuda subordinada convertible en acciones, bonos subordinados ordinarios más opciones de compra de acciones, bonos subordinados con amortización condicionada a la generación de ganancias, entre otras. Leer más »

GIMNASIA FINANCIERA: ¿CÓMO AHORRAR DINERO SIN REGALARLO?

De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, el verbo “ahorrar” tiene tres significados muy importantes: (i) el reservar una parte de los ingresos ordinarios, (ii) el guardar dinero como previsión para necesidades futuras y (iii) el evitar un gasto y consumo mayor. Ciertamente el ahorrar implica cierto esfuerzo y disciplina que, en los tiempos actuales, parece algunos hemos olvidado.

Desde el punto de vista económico, el ahorro es consecuencia de la privación de un consumo en el presente para obtener un mayor consumo en el futuro. Y, lógicamente, el ahorro sólo se incentiva si el pago de intereses por postergar ese consumo iguala o excede el costo que representa para cada uno la insatisfacción de postergar dicho consumo para el futuro. Si no, ¿qué beneficio tendría dejar de comprar un pantalón hoy para comprar el mismo pantalón recién el próximo año, en caso que todas las demás circunstancias se mantengan iguales (el famoso ceteris paribus)?

No obstante, si bien a algunos les cuesta más, y a otros menos, de todos modos resulta importante destacar que, en buena cuenta, el ahorro promedio de las personas se ve fuertemente influenciado por las tasas de interés, pero por las tasas de interés reales, no por las tasas de interés nominales que no toman en cuenta a la tasa de inflación. Es decir, el nivel de ahorro es influenciado no tanto por los intereses nominales que se ganen sino por los intereses reales que son los que reflejan la mayor o menor capacidad adquisitiva que efectivamente se puede lograr ahorrando. Leer más »

COORDINACIÓN ENTRE LA BANCA CENTRAL Y LA BANCA DE DESARROLLO: ¿OPCIÓN O NECESIDAD?

La coordinación entre la banca central y la banca de desarrollo es un tema que poco se ha tocado de manera explícita. Probablemente porque de manera tácita se ha sobreentendido que las actividades de la banca de desarrollo debieran responder también, de modo general, a una política de Estado y que, como tal, debe encontrarse en el marco de colaboración que debieran tener todas las actividades de las diferentes entidades y organismos públicos con la banca central para el cumplimiento de sus objetivos. Sin embargo, la coordinación y colaboración de la banca central con la banca de desarrollo no es excluyente y, para rescatar su real relevancia, conviene recordar la naturaleza de ambas actividades.

Como se sabe un rasgo fundamental del sistema monetario actual es la existencia combinada de dinero del banco central con dinero de las entidades que efectúan actividades de banca comercial. Esta postura de política económica, además, implica un rechazo a la solución extrema de la banca libre, donde solo los bancos comerciales proporcionarían todo el dinero necesario para la economía, y también implica un rechazo al esquema de monobanco, donde un banco central es el único emisor. La razón de esta postura es que ninguna de estas soluciones opuestas ha demostrado ser lo suficientemente estables o eficientes para perdurar en el tiempo. Sin embargo, esta postura es óptima en la medida que existe efectiva competencia dentro de la banca comercial para ofrecer medios de pago y servicios financieros innovadores y eficientes. Leer más »

LAS TASAS DE INTERÉS “AJUSTABLES”: ¿EL ORIGEN DE LA CRISIS INMOBILIARIA EN EEUU?

En los EEUU la gran mayoría de créditos hipotecarios tradicionalmente se han concedido a tasas de interés fijas, es decir, los créditos se han solido estructurar con cuotas mensuales fijas durante plazos que oscilaban entre 15 y 30 años. Obviamente un crédito a tasa fija no representa mayor incertidumbre para los deudores: todos los meses las cuotas siempre serán las mismas. Y a partir de ellas se logró desarrollar un enorme mercado secundario de hipotecas, primero con agencias que compraban directamente dichos créditos y luego con la emisión en el mercado de instrumentos cuyo pago estaba respaldado por paquetes de dichos créditos hipotecarios.

En 1938 el Gobierno ya había creado una agencia federal, la FNMA (conocida como Fannie Mae), para el desarrollo de viviendas a nivel nacional. El mandato de esta agencia era el de comprar los créditos hipotecarios que estuvieran ya sea garantizados o asegurados por otras entidades gubernamentales. Y ello se hizo con la finalidad de que los bancos y demás intermediarios financieros tuvieran siempre recursos para continuar prestando, aún cuando hubieran corridas bancarias o hubieran incrementos de morosidad que eventualmente les hubiera impedido seguir concediendo más créditos. Leer más »

EL MERCADO INTERBANCARIO, LA REGULACIÓN Y LA COMPETENCIA

¿Quién no ha ido alguna vez de compras a una feria o a una plaza de pueblo, o de paseo al mercado “modelo” de una ciudad del interior del país? ¿No se siente acaso en ellas cierta mezcla de orden y desorden en el ambiente? Aunque parezca mentira, el mercado interbancario de casi todos los países, el mercado en donde los bancos se prestan dinero entre sí, no suele ser muy diferente de una de estas ferias, plazas o mercados del Perú, de Marruecos o de otros países. A pesar de las corbatas, de las elegantes oficinas y de alguna que otra jerga o tecnicismo masticado en inglés, la dinámica que subyace no es muy diferente.

Por ejemplo, en Marrakech, la capital de Marruecos, al norte de África, hay una plaza famosa llamada Plaza Jemaa el Fna. En dicha plaza durante el día hay de todo: burros, motos, bicicletas, mototaxis, encantadores de serpientes, músicos y cómicos ambulantes, pintores de tatuajes, malabaristas callejeros, comedores de vidrio, vendedores de mil y un cebos de culebra. Esta plaza, completamente vacía y sin una banca, jardín o pileta, hace de recibidor y entrada a unas calles angostas que fungen de mercados y centros de venta de todo tipo de productos de barro, cuero, madera, hierro, tela, etc. En esa plaza, cuando empieza a caer la noche se instalan muchos puestos y carretillas de comida para atender a los trabajadores que salen de los mercados y tiendas de los alrededores y a cualquier turista gastronómico atrevido. Leer más »

TRANSPARENCIA EN COBRO DE SERVICIOS FINANCIEROS BRILLA POR SU AUSENCIA

A fines de 1994, el banco central estableció que las tasas de interés de las operaciones activas y pasivas de todas las entidades del sistema financiero se debían expresar en “términos efectivos anuales”. Posteriormente precisó que, en el caso de las operaciones activas con usuarios finales, la tasa de interés debía ser expresada en términos efectivos anuales “por todo concepto”.

No obstante la claridad de la norma, en el mercado se siguió generalizando varias prácticas abusivas referidas tanto al cálculo de intereses como al cálculo de las diversas comisiones y gastos. Esto hacía que el costo efectivo en intereses difiera significativamente de las tasas de interés que las empresas decían cobrar. Las prácticas abusivas en servicios financieros no sólo eran llevadas a cabo por algunas empresas supervisadas, sino también por varias empresas que no están supervisadas (distribuidoras de electrodomésticos, grandes almacenes, supermercados, entre otros). Leer más »

¿SABE CUÁL ES LA TASA DE INTERÉS QUE LE COBRA SU TARJETA DE CRÉDITO?

Si le preguntaran cuánto le cuesta usar su tarjeta de crédito, ¿sabría responder con certeza? Probablemente recurriría a su último estado de cuenta para ver cuánto dice su banco, o financiera, qué le está cobrando por su tarjeta, pero ¿lo ha verificado? Yo lo hice y me llevé una buena sorpresa.

Cuando se usa la tarjeta de crédito al contado, es decir, pagando todos los consumos que realizaron en el mes antes de la fecha de vencimiento, el emisor de la tarjeta no cobra intereses. No obstante, si no paga el consumo completo, la gracia puede costarle un ojo de la cara. Hace unos meses, hice gastos con mi tarjeta por un total de S/. 1628.83. Según lo usual, este monto lo tenía que pagar hasta una fecha límite el 04/02/05, pero llegado el día sólo pagué S/. 1479.34. Pasaron 18 días hasta que me acerqué al banco para cubrir el saldo impago de S/. 149.49, aunque sabía que dicho pago no cubriría los intereses generados. Leer más »