Bolognesi: «Hasta quemar el último cartucho»

MIGUEL GRAU ya era héroe hacía seis meses cuando un 5 de junio de 1880 un puñado de peruanos al mando de Francisco Bolognesi decidió unírsele. Ese fue el «Día de la Respuesta». Bolognesi, pasados los sesenta años, había aceptado defender Arica sabiendo que las tropas peruanas -1,600 soldados- eran rodeadas por 5,300 soldados chilenos apoyados por caballería y cuatro buques de guerra. El 7 de junio el héroe disparó su último cartucho, y surgía la piedra de toque del carácter nacional.

Francisco Bolognesi Cervantes

Cuando el coronel FRANCISCO BOLOGNESI se quedó solo, el Perú ya había perdido la guerra. Para aquel entonces, el mar era chileno, Miguel Grau estaba muerto, la invasión se había producido y el Perú había sido amputado del departamento de Tarapacá. A partir de ese momento, la riqueza salitrera alimentaba la máquina de guerra de Chile y los mercados internacionales funcionaban a pleno vapor, transformando el caliche en pólvora, que se abatiría sobre los últimos soldados del Perú.

Peor aún, en Tacna pocos días atrás, se había consumando la derrota del ejército aliado peruano-boliviano. En síntesis, ya se había perdido el territorio en disputa e incluso había desaparecido el ejército de línea. Cuando Bolognesi y su junta de oficiales rechazan la oferta de los chilenos de rendición con honores, al Perú ya no le quedaban esperanzas de victoria. Cabe la pregunta entonces de por qué esa junta adoptó una decisión que, mirada desde fuera, puede parecer poco racional y, sin embargo, de tanto significado en la historia peruana.

La última comunicación de Bolognesi dirigida al contralmirante Lizardo Montero contiene la respuesta. Dice el héroe que se sostendrá hasta el final porque todo el Perú está en vilo mirando a la guarnición de Arica. Sabía que se estaba formando la opinión pública y educándose el carácter nacional. Después de la guerra nada será igual y el trauma de las batallas anuncia el modo de ser de las naciones. Bolognesi quiso intervenir decididamente en esa educación. Su aporte fue reforzar el prototipo de héroe peruano de aquella infausta guerra. Eran guerreros que sabían que su destino era la muerte y entraban a la batalla sin miedo, listos para entregar la vida por una causa que consideraban sublime: su noción de patria.

De este modo, el Perú creó un modelo paradigmático, que por más de cien años nos ha acompañado. Ese ideal resalta el honor de morir peleando sin importar la condición de inferioridad. Bolognesi lo encarna sin duda alguna; su enemigo triplicaba su fuerza y asimismo estaba rodeado por mar; toda la orgullosa escuadra chilena había confluido para batir a las defensas de tierra. Pero, no importaba. El Perú lo estaba mirando y él tenía que morir ofreciendo una lección.

Manuel González Prada lo entendió perfectamente. En el discurso del Politeama sostiene que la generación del guano y el salitre perdió la guerra al despilfarrar las riquezas naturales por sensualidad, egoísmo e irresponsabilidad. Esa generación estaría eternamente condenada si no fuera por Grau y Bolognesi, que a juicio del escritor anarquista y radical que fue González Prada, salvaron al Perú porque rescataron su autoestima. Le dieron sentido y justificaron su existencia. No tendríamos derecho a llamarnos patria, si no fuera por multitud de peruanos y peruanas que, a la hora de la guerra con Chile, supieron ofrecer la vida por valores colectivos que nos hermanan como comunidad nacional. Así, de la Guerra del Pacífico surgió el carácter nacional peruano y Bolognesi fue uno de sus creadores ■

Artículo del historiador ANTONIO ZAPATA publicado en la revista CARETAS Nº 2082 del 11 de Junio de 2009.

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Comentarios

  1. como _____estan

    Publicado por gerson el:
  2. Aceptable. Excelente

    Publicado por josé el:

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