Mayoría de edad

MAYORIA DE EDAD

CARLOS  VELAOCHAGA

A propósito de lo que algunos gustan llamar feminicidios, es necesario que volvamos a cuestionarnos acerca de cuándo se accede a la mayoría de edad y señalar un libro que Jurgen Golte, el notable antropólogo alemán ha publicado con el Instituto de Estudios Peruanos en el que ha entrevistado a muchos jóvenes de Lima y ha titulado POLIFACÉTICOS en el cual nos muestra cuán perdidos andan los jóvenes de aproximadamente 20 años cuyas vidas no parecen tener claro el sentido que tiene el hecho de estar vivos haciendo lo que hacen.

Lo que resulta evidente es que el colegio NO es una prótesis adecuada si es pensada como un reemplazo de la crianza. Prótesis como suele repetir el maestro Marco Aurelio Denegri son adiciones que auxilian a lo que nos hace falta, como puede ser un una pierna de madera. En este caso, debemos reflexionar sobre la educación de los niños frente a lo cual, el colegio aparece como un reemplazo de la madre, quien tradicionalmente siempre se quedó en casa para criar niños. Ciertas ideas de libertad han dado lugar al andar soñando que ella también debería tener ingresos de su propio trabajo fuera de la casa y que de la crianza se ocupe el colegio. Al hacerlo se está dejando de transmitir valores que ellas transmiten y que las academias difícilmente van a comunicar física y emocionalmente. El fenómeno tiene 70 años y refleja cierto efecto de las guerras mundiales cuando ellas tuvieron que ayudar con la provisión de municiones. También ha sido efecto de esos conflictos bélicos que se haya abandonado ciertos cursos que enseñaban valores entre los cuales hay uno casi desaparecido que es el de religiones, filosofía y ética. Algunos pretenden que un cursos de psicología podría llenar ese vacío que antes ocupó la moral, pero eso es otro sueño.

Es verdad que hoy parece un atrevimiento volver a enseñar religiones. Sin embargo, no debemos pasar por alto el recuerdo acerca de las leyes divinas como no robarás, no matarás, no abusarás, etc. que para muchos (demasiados, en realidad) pueden ser reemplazados por leyes humanas aprobadas por una mayoría de votos. Una de estas es la de la mayoría de edad. ¿Cómo es posible que se considere que una chica de 16 es menor de edad si ya puede tener hijos? La respuesta es que legalmente si, pero sexualmente, no. Y la explicación nos inquieta porque lo legal no cuadra con lo natural. Pero, al haber mencionado leyes divinas,  echemos una mano a religiones que sostienen que nacemos varias veces en la vida y recordaremos algo del catolicismo cuando hace un ritual al nacer, bautismo, otro a los 7 años, primera comunión, y otro a los 14, confirmación, colocando la adultez a los 21 años y observaremos que es un ciclo, lo cual convierte a los 14 años en un nacimiento a lo sexual y es la edad, en la que la cultura India, casan a sus hijos.

Resulta evidente que esto hace que una invitación para ir a una discoteca a los 16 años puede ser irresistible y lo que ahí ocurra entre chicos de 20, será muy difícil de prevenir. Los padres habrán hecho lo posible, pero los adolescentes se mueren de ganas de tener nuevas experiencias y solo queda reconocer que la India sabe cosas que los euro-norteamericanos han olvidado: No podréis cambiar leyes a vuestro antojo! En consecuencia, hay que respetar lo que es natural y eso nos conduce a cuestionar si la educación mixta en secundaria es útil aparte de ser motivo para tener enamorado. La pregunta final sería cuestionar a quien se le ocurrió que 18 era el final de la adolescencia y convertir eso en una ley que, como es evidente, nadie respeta.

 

 

 

SILENCIO Y QUIETUD 2

SILENCIO Y QUIETUD 2

Respecto a la decisión de hacerse monje es necesario tener en cuenta que ese deseo puede derivar de un disgusto, que pueden ser frecuentes, en el mundo acelerado y formalista del mundo moderno actual. Esto puede resumirse en la búsqueda de cierto grado de paz y el reconocimiento que la humanidad se ha pasado siglos soñando con la ilusión que los hombres van a dejar de vivir peleándose entre sí.

Esa paz es posible solo aquietando el incesante hablar interior y para lograr eso hay que detener el cuerpo y el habla y eso es ideal en un monasterio. Para ayudar con lo primero, hay posturas en las que se mantendrá cierto equilibrio y relajación entre los que sirve mantener la espalda recta puesto que parte del ejercicio es evitar el sueño. Con respecto a lo segundo, los monasterios tienen desarrollados cánticos, que los orientales llaman mantram cuyas formas están diseñados para aprender a respirar. Puede que esto suene extraño, pero los humanos urbanos actuales respiramos muy ligeramente y el aire rara vez llega a las partes más profundas de los pulmones.

Los monasterios católicos también tienen mantram pero toman forma de canto gregoriano que ejecutan varias veces al día en horarios prefijados y son excelentes reguladores de la respiración. También hay que incluir aquí la recitación del rosario que invito a que revisen lo escrito por Jean Hani en Los Caminos hacia lo invisible donde se descubre que en el rosario nada tiene de casual y que su recitación tiene matemáticas que sirven para alcanzar paz interior. Pero lo que las órdenes benedictinas desarrollaron fue tener a la mayoría de los monjes ocupados en producir su propia alimentación y trabajar sus huertos. Fueron también grandes constructores de regadíos y canales de transporte en la Francia medioeval.

Al haber mencionado a los hippies en una colaboración anterior, debo aprovechar para mencionar a dos comunidades norteamericanas que han mantenido una forma de vida religiosa y agricultural hoy día. Se trata de los Menonitas y de los Amish, cuyos orígenes son de un variante bautista del cristianismo alemán. Algunos, como se sabe, rehúsan el uso de herramientas mecánicas para labrar la tierra y siguen usando caballos para el transporte. Pero en todos esos casos lo religioso ha tomado la forma de organización social, la vía monacal parecería prescindir del marco referencial y lo que hay es una dedicación de cada monje a su propio desarrollo espiritual. De ser así nos sirve analizar la concepción india de la vida porque nos ayudará a desapegarnos del cristianismo tradicional.

Para la India, nacer es un regalo que debemos agradecer de muchas maneras entre las que destaca ayudar a mi prójimo de diversos modos diferentes. Como se ha popularizado la reencarnación entre quienes piensan en su ideología, es preciso que aclaremos que eso no supone un deseo de volver a nacer sino de cumplir con su destino con tal prolijidad QUE NO HAGA FALTA VOLVER por no haber cumplido con mi perfeccionamiento. Parece que pasar años en meditación es la forma de pasar al plano espiritual al morir. Si aceptamos esa visión, LA VIDA HUMANA ES UN INFIERNO y si queremos leerlo en términos cristianos la vida es el tiempo que nos ha sido dado para ir al CIELO después de morir.

Entonces, podemos deducir que nacemos como humanos incompletos y es, gracias a este periodo, que podremos “ir” o “volver” al reino de Dios, en términos monoteístas. Claro que a esto podemos leerlo (Génesi) en ideas de haber sido expulsados del paraíso y de volver a él con la simple decisión de dejar de agitarme inútilmente y dejar de hablar tanto y para eso están los monasterios. Seguro que hay alguno más cerca de lo que creemos.

 

SILENCIO Y QUIETUD

Abordar el tema religioso en una época como esta (llamada Kali Yuga el La Crisis del Mundo Moderno de Rene Guenon) es muy difícil porque hay demasiada gente que cree que es un tema poco o nada interesante por lo que me atreveré a abordarlo desde una pregunta que sospecho que mucha de esa gente de hace o ha hecho ¿para qué sirve un sacerdote?

Para contestar a esa pregunta debemos separar la palabra sacerdote de la palabra monje. Lo primero es aplicable a una religión organizada y por eso solo aplicable al catolicismo al ser la más organizada de todas. La segunda es muy extendida y no tiene que confundirse con forma alguna de los monoteísmos y reconocible en comunidades que deciden vivir y trabajar juntos bajo alguna ideología común. Así que aunque mucho de lo que queremos explicar se basa en la rama monacal del cristianismo no es aquello que deseamos resaltar de esta forma de espiritualidad y escogeré solo un ejemplo: Hace años apareció la foto de un ministro japonés en postura de meditar y decía que en su hoja de vida figuraba el haber pasado dos años en un monasterio. No sabemos a qué línea de prácticas se dedicarían allí pero es interesante que figure como un aprendizaje para ocupar un puesto público. Debería ser una exigencia para todos los políticos.

Pero vamos a los orígenes del monacato y para hacerlo cabe la pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez: ¿Estar vivo, para qué? Esto es, sin duda, el cuestionamiento que generó el surgimiento de las primeras comunidades que incluso me hace pensar en lo que los hippies intentaron hacerlo hace 60 años, lo cual demuestra que los orígenes están dentro de nosotros mismos. Una de las respuestas  al para qué vivimos generó todo un movimiento hacia el desierto del norte africano en los primeros siglos del cristianismo entre los que destacan San Antonio y San Jerónimo pero al parecer eran cientos de hombres que buscaban lugares alejados y silenciosos donde vivir en paz consigo mismos. Hacia el siglo 4to. de la era cristiana surgió un hombre en el sur de Italia que invitó a algunos a fundar un monasterio. Se trata de San Benito y desde entonces su iniciativa dará lugar a reclusiones de benedictinos que aparecieron en toda Europa y como dije al comienzo, no son sacerdote e incluso no se rigen por el Vaticano (en siglo 4to. no había Papa aun) sino por el Abad de cada monasterio.

Aunque no tenemos registros históricos, en India surgieron movimientos parecidos que dieron lugar a monasterios similares. Entonces cabe que analicemos la utilidad de pasar días, meses y años en el silencio y la quietud para lo cual dedicaremos varios artículos  descubrir lo esos jóvenes andan buscando. Esa paz  consiste en callar el ruido interior del intelecto que no cesa de hacerme creer aquello que he venido a hacer con nuestra vida y que debería ser una enseñanza paternal y social, es decir que la familia que el mundo occidental moderno NO está promoviendo al promover la idea de ser libres, tiene una curación posible bajo la ordenes de una abad o un guru o un lama. Para eso hay que pasar muchas horas en silencio y quietud puesto que esos maestros son solo guías. El buscador de la verdad somos nosotros mismos pero son de ayuda para descubrirnos a nosotros mismos y por eso, lamento que el catolicismo no haya promovido ese camino y haya algunos que lo anden buscando en el budismo tibetano. Solo mencionaré y volveré próximamente sobre el tema porque hay un método recomendable para quieran ensayar la utilidad espiritual del silencio y se llama VIPASANA. Es un método de diez días que se convoca a personas interesadas en varias ciudades del Perú y es muy recomendable no dejarlo pasar cuando se lleve a cabo.

LIBERTADES O DEBERES

En los países asiáticos, la gente se casa por obligación. Es posible que para los occidentales, eso parezca un atentado contra la libertad individual, pero en los países asiáticos, apenas hay divorcios mientras que en occidente la mayoría de parejas se han divorciado. Entonces cabe preguntarse si se está haciendo una prueba de laboratorio sobre estabilidad sentimental puesto que no hay referencias de que este experimento demuestre estabilidad alguna.

Se trata de un sentimiento de superioridad basado en la libertad, es decir, que quienes hemos estudiado antropología, hemos descubierto que las diferentes culturas del mundo no parten de la idea que dice que los humanos hemos venido a un mundo de libertades. Cierto es que eso lo declaró la revolución francesa, junto con igualdad y fraternidad, y que está consignado como nacidos libres en la constitución de Estados Unidos pero que ha devenido en un experimento social y psicológico para ver si es que conduce al desarrollo de mejores sociedades humanas. Lo cierto es que esa medida se origina  en la creencia más extendida sobre la cultura occidental como diseño de la sociedad perfecta o que al menos contiene las formulas que conducen a los humanos a la felicidad. Una de esas formulas es la libertad y con esa excusa, tan propia del colonialismo, se puede mirar a los países del llamado tercer o cuarto mundo y llamarlos subdesarrollados o primitivos. Y, peor aún, que así se acepten a sí mismos, como países en vía de desarrollo, concepto donde está implícito el deseo de llegar a parecerse a los países industrializados.

Es con esa mirada de los que creen en la superioridad del modelo occidental moderno  mirarán con  desprecio a los pueblos que saben que los humanos dependemos de todo y estamos libres de nada. Algunas veces escucho la palabra karma en boca de jóvenes universitarios peruanos y veo que la usan sin saber que se refiere al uso que los indios hacen de un término vinculado con el sometimiento humano a la obediencia de la ley (dharma) y observo que por otro lado estudian para integrarse a la modernidad y lo hacen con la esperanza de ser libres. Y esto es curioso, les gusta lo científico sin darse cuenta que la ciencia es el descubrimiento de las leyes a las que hay que obedecer.

De la obediencia, que una mayoría de jóvenes peruanos se enorgullecen del hecho de no sentirse obligados a cumplir, se deriva la idea que escoger  pareja es un acto de libertad y así también de la supuesta facultad que tenemos de romper nuestros compromisos sin consecuencias. En los países asiáticos, el individualismo no está tan acentuado y la gente se siente parte de una unidad mayor pues allí uno siempre es parte de una familia y la voluntad propia es mínima. Así, dentro de lo estoy llamando asiáticos, allí las uniones entre hombre y mujer no juntan a dos personas sino que amalgaman a dos familias y juntos podrán hacer negocios y vida familiar y nadie sueña con hacer lo que le da la gana puesto que no hay individualismo. Esto es muy parecido a cómo funciona una familia tradicional andina o amazónica. Ante esto, la habitual reacción es considerar que las mujeres en esos países no son libres. Pero quienes piensan así, se equivocan porque prestan oídos a la propaganda de la cultura occidental que quiere hacernos sentir más desarrollada que la de los árabes, indios y chinos. Lo que hace occidente es un experimento con este ejercicio de libertades de tomar y dejar parejas en busca de la felicidad perfecta pero lo que está percibiéndose, aunque los jóvenes parecen no darse cuenta, es la paulatina destrucción de las bases de la sociedad cuyo sustento es un matrimonio que dure por lo menos hasta que los niños tengan 12 años o más. Hasta hace cien años, muchos matrimonios en Occidente también eran arreglados. ¿Será acaso posible dar marcha atrás si estos experimentos de super liberalidad no funcionan?

LA MALA EDUCACION

LA MALA EDUCACION

Lo más sorprendente de la reacción ante la posibilidad de una ley para fomentar empleo de jóvenes es que esos jóvenes no pueden ni quieren trabajar. No pueden porque el colegio no les ha servido para eso sino solo para tener un título o diploma. No quieren porque los trabajos útiles son para las clases inferiores por herencia peruana de la división de castas donde la educación ha sido tenida como acceso a trabajos no serviles.
Quienes recuerden lo que escribí sobre los colegios donde debería enseñarse a los niños a hacer pan, entenderán que la educación en el Perú no permite a alguien que termine la secundaria a ganarse la vida. En realidad, no sabrá hacer algo útil, salvo postular a una universidad, donde tampoco aprenderá actividades serviciales.
Quienes conocen Estados Unidos sabrán que muchos jóvenes atienden en cafetines, bares y restaurantes y en muchos casos, pagan por sus estudios universitarios con las remuneraciones y propinas que allí ganan. Eso no se hace en nuestro país porque las mamás de esos chicos no los han criado para eso. Los crían para todos los contrario. Es allí donde está el problema: en la mala educación que sueña con producir intelectuales.
Quien haya visto programas de preguntas y respuestas que han aparecido en la televisión recientemente se podrán dar cuenta que la intelectualidad antes mencionada tampoco se manifiesta porque, aunque muchos de los participantes han hecho estudios superiores es evidente que apenas han prestado atención a lo que se les pretendió enseñar. No sorprende entonces que los propios jóvenes se opongan a las facilidades con las que se quiere que las empresas los contraten. Trabajar no es prestigioso en nuestro país. Reconozcamoslo.

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Cuzco Ciudad Sagrada

CUSCO, CIUDAD SAGRADA

Lo que pasamos por alto, cuando vemos al Cusco como capital de un imperio o, peor aún, sede de un poderoso ejército, es el carácter sagrado de la ciudad. Partiendo de que contenía 328 wakas (aunque en otra parte dice que eran más de 400) que figuran en la relación de Polo de Ondegardo, podemos recordar que Martín de Murúa, menciona que hubo más de 340 y José de Arriaga escribe que eran 360. Este último número nos importa porque se puede referir a los días del año. De manera que es muy posible que cada día del año hubiera sido necesario visitar a una u otra waka. Es evidente que el año tiene 365 ¼ de días y que los incas lo sabían, pero es posible que hubieran hecho lo mismo que los babilonios y dedicar 5 días del año a lo que hasta hoy constituye los días de carnaval (aunque ahora solo de 3 días) durante los cuales el tiempo no transcurre y el hombre se puede disfrazar y hacer disparates. Que haya sido así entre los Incas, tiene relación con el reconocimiento del tiempo como sagrado. Estos 300 y pico santuarios estaban alineados a lo largo de 42 ceqes. Esas líneas no eran rectas pero si se encontraban en direcciones definidas. Ya sea hacia el Chinchaysuyu (norte) (9), Antisuyu (este) (9), Qollasuyu (sur)(9) y hacia el Contisuyu (oeste) (14). He aquí un primer misterio: ¿por qué no había solo 9 ceqes en la dirección hacia el Contisuyu sino 14. Sospecho que hay razones cosmológicas y religiosas por investigar.

Ahora cabe un breve comentario sobre el tiempo sagrado. El tiempo no es homogéneo, es decir, que no todos los días son iguales. Parecen iguales pero los humanos nos empeñamos en nombrarlos para diferenciarlos y que no resulte tan aburrido. Igual que el espacio, el tiempo tiene un centro y lo llamamos año nuevo. En torno a ese día gira el año y es cuando se supone que ciertas cosas van a cambiar. En el caso de la cultura moderna actual, heredada de los europeos, sabemos que el primero de enero no tiene, en realidad, la calidad de central, ni punto de giro o de cambio. Era más lógico cuando el año nuevo era el 25 de Diciembre en el calendario romano (llamado Juliano y establecido por Tolomeo Filadelfo, el faraón griego-egipcio de año 163 A.C.), por ser la celebración del solsticio (que, en realidad, sucede dos días antes, pero el 25 ya se nota que el sol se mueve en la dirección opuesta). Para eso los incas tenían unas columnas llamadas sukankas colocadas en los cerros Picchu (que marcaba nuestro solsticio de invierno en Junio) y en el cerro Killke donde el sol se pone en el solsticio de Diciembre.

Esas sukankas eran tres y están en la lista de santuarios – waka de Bernabé Cobo. Si los europeos actuales celebran el año nuevo en una fecha tan desubicada, las demás culturas sostienen su relación con el cosmos y así, los chinos lo celebran para el luna nueva de febrero (este año, 2015 será el 19 de Febrero y habrá un cambio del Caballo a la Cabra), los romanos lo celebraban a finales de Marzo, para el equinoccio, los judíos para el otro equinoccio, el de Setiembre, en fin, todos los pueblos giran como el planeta, alrededor de un centro espacial o temporal pero tiene que estar relacionado con el cosmos que, por cierto, incluye los ciclos del sol y de la luna.

Ampliando lo que sabemos sobre esta abundancia de santuarios – waka, sabemos que 96 de ellas eran fuentes de agua, 95 eran peñones, 32 eran pasos o puertos de montañas (apachetas) 28 eran templos – palacios de Incas, 28 era llanos o praderas, 10 eran tumbas, 7 cañadas, 3 cuevas, 3 canteras, 3 asientos de piedra, 3 sukankas, 2 árboles y 2 caminos. Como dije, las que figuran en la lista de Cobo suman 328, así que nos limitaremos a ese número, pero pueden haber sido 360 o 365. Y, aunque es una suerte tenerla, desgraciadamente, quien escribe es un sacerdote que se une al esfuerzo por desaparecer los objetos de culto de la religión nativa y apenas da relleno sobre los mitos que justifican la veneración que se le rendía a cada waka. Veamos un ejemplo citando al propio Bernabé Cobo.

“La primera waka del primer ceque del Chinchaysuyu”, dice,”se llamaba Michosamaro estaba arrimada a la falda del cerro Totocache; y decían ser uno de aquellos que fingieron haber salido en el primer inca Manco Capac de la cueva de Pacaritampu. Al cual refieren que una mujer de las que salieron con ellos de la dicha cueva le mato por cierto desacato que con ella tuvo, y se tornó piedra, y que su ánima se apareció en este mismo lugar y mandó que le sacrifiquen allí; y así fue el sacrificio de esta waka muy antiguo; el cual se hacía siempre de oro, ropa, conchas de mar, y otra cosas; y solía hacer por buenos temporales.”

Véase entonces la gran cantidad de detalles que merecen investigación. Tenemos que volver a pensar en el mito de los hermanos Ayar y recordar que salieron con sus mujeres (lo de que eran sus hermanas no quiere decir hijos de la misma madre y el mismo padre sin que compartían la misma condición) y nos invita a replantear dicho mito e incorporar, acaso, el hecho que una de esas mujeres mató a uno de los Ayar. Desgraciadamente, no amplía la historia, evidentemente mítica (lo cual no quiere decir falsa , sino ejemplar) sino, más bien, la complica e igual que en muchos casos, que sería largo enumerar, se limita a escribir que los Incas creían en muchas “tonterías”. Lo que está diciéndonos Cobo, es que esos idólatras eran supersticiosos y en algunos casos, se les llega a considerarlos adoradores de demonios o, en todo caso, infieles. De esta triste manera nos hemos perdido el sustento histórico de las muchas wakas. Pero vayamos a considerar algunas que aún se practican como la de llevar ropa a la waka. Efectivamente, las cruces en Cusco se visten, ropa que se les renueva todos los años el 2 y 3 de Mayo.

Este mito, como los miles de mitos que siguen aquí como en todas partes del mundo, son tan creíbles como increíbles como el de los hermanitos Rómulo y Remo y su historia acerca de la loba que los alimentó para que llegaran a fundar Roma o el de Marianito Mayta que da lugar a esa importante waka que llamamos Qoyllur Rit’i en Cusco. Igual, en todos los casos, los mitos son cuestión de fe y deben leerse o, mejor aún escucharse, como poesía, es decir, tenemos que darles un sentido parabólico igual que al lenguaje de los Evangelios así como las demás colecciones de mitos que sustentan todas las religiones e ideologías del mundo.

Pero volviendo a lo fundamental, el Cusco era un centro de peregrinación. Y venían de todo el Tawantinsuyu acerca de lo cual debemos detenernos otra vez frente a las historias que tienen más preguntas que respuestas. ¿Es posible aceptar la tesis de Pachakutec, re constructor del Cusco? Es la historia oficial del Cusco pero no se ajusta a una lógica estrictamente humana cuando se coloca el reino de ese Inca a cien años antes de la invasión española. Esa fulgurante conquista no es coherente frente lo que 151 españoles van a poder hacer en tan corto tiempo. Solo hay una sugerencia de la gran historiadora María Rostworowski que recién nos permite comprender lo que pasó. El Tawantinsuyu era una confederación de naciones. ¿Cómo se constituyó? De diferentes maneras. Algunos eran antiguos aliados. Por cierto, los Collas ayudaron en la construcción de Cuzco, sin duda, pero, ¿acaso los hacían a latigazos como las películas de Hollywood nos quieren hacer creer respecto a otros pueblos esclavistas tipo Roma, Grecia o Egipto? Aprovecho para contar que se acaba de demostrar que las pirámides de Egipto no fueron construidas por esclavos, que probablemente no tenían esclavos. Siervo, si, pero esclavos, no. Y lo menciono acá porque es muy probable que Egipto y Tawantinsuyu se parecieran en su estructura social en cuanto a una sociedad de castas pero no de esclavos.

Y en el mito arriba contado vemos como el hermano Ayar ordena su propia veneración. Si, verdad, ya lo sabíamos porque en el mito oficial se convirtió en el cerro Wanakauri. Pero entonces, ¿qué hacemos con los demás mitos? No debemos ignorarlos. ¿Y si, acaso, la guerra con los Wankas es un mito? Observen que el mito arriba citado dice que a esa waka se le “hacía sacrificios desde muy antiguo”. En suma, si consideramos la expansión del imperio a partir de Pachakutec 100 años antes de la invasión, no estamos considerando la verdadera antigüedad de las waka. En suma, la lógica perspectiva me parece que es la que debe concluir que el Cusco fue una ciudad sagrada desde hace más de dos mil años y que la confederación de naciones del Tawantinsuyu era una unidad cultural y religiosa mucho antes que política y mucho menos guerrera ni militar. ¿En qué lógica me apoyo? En que la religión y la cultura son imposibles de imponer en cien años. Miren que los europeos tratan de imponer la suya en el Perú hace 500 años y aún conservamos nuestros propios ritos religiosos acerca de los cuales solo mencionaré el de echar unas gotitas de la chicha que vamos a beber al piso para incluir de esa manera a la pachamama en el brindis.

Algunos sostendrán que challar (bendecir) no es religioso. Pero es que hasta los que se consideran no religiosos están llenos de mitos y ritos, no importa si los consideran religiosos o no, tienen un trasfondo que se puede explicar solamente a través del mito, porque no suelen ser actividades o actitudes racionales. A veces es al contrario. Es perfectamente racional dar gracias a la madre-mundo (pachamama) por los dones que nos otorga. No hacerlo es suponer que los alimentos crecen por casualidad o que llueve por porque sí o que yo estoy vivo y/o moriré sin motivación ni sentido. El pensamiento religioso no admite semejante vida sin orden ni concierto y eso aplica al hombre andino de hoy por lo que podemos perfectamente proyectarlo a la visión que el Tawantinsuyu tenía del Cusco, similar a la que los musulmanes tienen respecto a la Meca. Es una ciudad sagrada que no podré conocer si no me convierto al Islam porque así llegan a ser estrictas las religiones con sus ritos y sus templos. De aquí entonces, otra pregunta ¿por qué Pisac tiene muralla? ¿Y Ollantaytambo, para qué serviría su muralla sino para que no entren los profanos? Eso convierte a muchas de esas waka en importantes centros de peregrinación como lo es hasta hoy el Señor de Huanca (santuario en honor al agua que baja del Apu Pachtusan hacia el rio Vilcanota) el 14 de Setiembre todos los años.

Finalmente, solo se ha hecho un reemplazo de divinidades incas por “divinidades” católicas. Y si bien, ya tenemos algunas traducciones como aquella que convierte de dios del rayo Illapa en Santiago Apóstol, debemos seguir investigando a ver cual waka reemplazó San Sebastián o San Jerónimo y observar que no hemos dejado de ser esa ciudad sagrada si nos damos cuenta que no hay mañana en la que no nos despierten cohetes procedentes de alguna celebración en alguna parroquia. Tampoco falta día en que desvían el tránsito por alguna procesión o fiesta, que por cierto, todas las hermandades toman muy en serio.

Polo de Ondegardo dice en su crónica escrita en 1571que “ la Ciudad del Cuzco era casa y morada de dioses y así no había en toda ella fuente, ni paso, ni pared que no dijese que tenía misterio como parece en cada manifestación de los adoratorios de aquella ciudad y carta que de ellos manifestaron que pasaban de cuatrocientos y tantos: todo esto duró hasta que vinieron los españoles…”

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MITO, RITO Y SIMBOLO EN LA HISTORIA DE LA CULTURA

MITO, RITO Y SIMBOLO EN LA HISTORIA DE LA CULTURA UNIVERSAL
Desgraciadamente el mundo se ha ido olvidando de la importancia que tienen los términos, mito, rito y símbolo en la historia de la humanidad. Para subsanar este olvido, recurriré a varios grandes maestros que me enseñaron a valorarlos y deseo poder compartir con todos ustedes. Se trata de Joseph Campbell, Mircea Eliade, René Guénon y Raimon Panikkar, ellos son bastante conocidos por haber publicado abundantes libros a los que puedo sumar algunos menos conocidos como Frithjof Schuon, Huston Smith, Jean Hani, Paul Diel, Ananda Kumaraswami , Krishnamurti y Julius Evola, cuyos libros son menos conocidos.
Si el apóstol Pablo insistió en distinguir Mito de Historia, esto se debe al intento cristiano de hacer historia de un milagro. Es verdad que ya lo habían hecho los judíos con los mitos de Adán, Noé, Abraham, Sodoma y Moisés, y todo eso como intervención de un único dios, pero en el caso del cristianismo, el milagro consiste en sostener que humanos – siendo mamíferos y mortales – seamos dioses y espíritus a la misma vez. Es claro que los griegos, entre quienes Pablo propagaba esta posibilidad de encarnación del verbo (logos) en la carne, resultaba comprensible ya que sus mitos estaban llenos de semidioses, y en alguno de estos, tenían a Zeus por dios y una humana por madre. Por eso, Pablo insistió en separar el hecho histórico del mito a pesar que él solo había “conocido” a Jesús a través de una Visión, pero eso no tenía porque sorprender a los griegos que tenían frecuentes “visiones” que, a veces, estaban vinculados – entre otros – con el oráculo de Delfos, y es así que la historia y el mito pasaron a ser casi sinónimos.
Si empezamos a tratar el tema del mito según J. Campbell, él explica que los mitos ayudan a explicar lo que la mente puede aceptar pero hay aquellos a los que el cuerpo se resiste. En efecto, la mente puede volar y muy posiblemente, los hemos vivido, casi todos, en sueños. Pero, el cuerpo sabe que no puede hacer lo que la mente imagina y para podérnoslo explicar los griegos, nos contaron el mito de Ícaro, hijo de Dédalo, constructor del laberinto. También lo Incas, tienen un mito de uno de los hermanos Ayar que desarrolla alas y vuela para fundar el Cusco al convertirse en la piedra alrededor de la cual se construirá elCusco (esa piedra estaba al centro del Qorikancha). Mitos como este, muestran las limitaciones físicas frente a la infinitud de la imaginación y el sueño. Los mitos, claro, pintan como lo ilimitado tiene que quedar fijado por lo limitado, siendo esto aquello a lo que se tiende a llamar “lo natural”. De este término que deriva de la palabra naturaleza y en la visión de las religiones monoteístas encierra a lo humano en lo físico, visible o palpable y, por eso, la contraponen a lo espiritual. La insistencia en que todo es resultado de la creación de un solo dios resulta en una casi exclusividad tres religiones monoteístas: Judaísmo, Cristianismo e Islam. Si lo contemplamos de esa manera, me temo que podemos caer fácilmente en un dualismo inútil que consiste en que un Yahvé, Dios o Alá están frente a un Maligno, Satanás, Diablo. Esto, nos acercaría a la antigua religión persa que explica a Ahura Mazda frente a Angra Manyu en los mitos del Zoroastrismo (Zaratustra) que se expandió por el Cercano Oriente hace más de cuatro mil años como una lucha, casi eterna, entre el dios creador contra el dios destructor y llegó a influir en el cristianismo con el nombre de Maniqueismo, que consiste en reducir todo a una división entre lo bueno y lo malo. Lo cierto es que la verdad es triple y no doble y de allí La Trinidad cristiana (ver el libro con ese nombre de Raimon Panikkar) y La Gran Triada sobre la metafísica china en el libro con ese nombre de René Guénon. Podemos llevar esta concepción triada a la cosmovisión Inca. Aquí hay quienes quieren ver un dualismo en la división entre Hanan y Urin porque omiten el valor del término Chaupin que, dicho sea de paso, es la raíz de la palabra Chavin.
Para explorar el sentido que J. Campbell le da a los mitos, vale la pena dedicar unos minutos a un mito conocido por la mayoría: el de Adán y Eva, porque nos puede llevar a comprender las razones por las que Campbell llega a sostener que los humanos de todas las culturas repetimos los mismos mitos, ( él reclama que hay un Monomito humano universal), y nos lo explica así: Adán y Eva vivían felices en el Edén y la serpiente sugiere que desobedezcan y coman el fruto del árbol del conocimiento que tienen prohibido. Es interesante recordar que en el Edén había otro árbol, el de la vida eterna. Al desobedecer, Adán y Eva se dan cuenta que están desnudos, es decir, han entrado en el orden de la moral y de la ética y ahora tienen la capacidad de escoger entre el bien y el mal. Antes eran simplemente felices, como niños. Cuando se les castiga con la expulsión, algunos textos dicen que Dios dice que felizmente no comieron de los frutos de otro árbol. Esto es interesante, porque es frecuente que muchos mitos de creación expliquen la muerte como un error o un descuido. Esto nos recuerda a un mito contemporáneo de ese, en la vecina Babilonia, que no es otro que aquel donde otro hombre ejemplar, Gilgamesh, nada hasta el fondo de un lago para resucitar a su amigo muerto, en busca de una planta de la vida eterna que ahí abajo crece y con ella resucitará a su amigo y luego de arrancarla, se queda dormido en la playa del lago donde aparece la serpiente y se la come. Por eso, las serpientes tienen la fama de inmortalidad porque mudan de piel cada cierto tiempo y los humanos no. También, en el mito fundacional japonés, los humanos primordiales cometen errores como Izanami (divinidad femenina) que muere al crear al dios fuego (quemada, claro) y cuando Izanagui (esposo) la va a buscar al otro mundo, al encontrarla, la abraza tanto que queda despedazada. Pero, debo advertir que, en este caso, su despedazamiento resulta dando la fertilidad a la tierra y se convierte en madre de los alimentos y de los humanos. No es este último muy distinto al mito griego de Orfeo y Euridice, donde él intenta rescatarla del mundo de los muertos de la misma manera que Koré (Persephone) es rescatada del mundo de los muertos o reino de Hades (Plutón) y devuelta a su madre Demeter (Cibeles = Cereales) provocando la primavera y verano. En otoño, debe volver al reino de Hades. Es así como los mitos nos muestran la forma de acceder a la felicidad paradisíaca y reconocer que la vida es eterna en la mayoría de culturas, e incluye, sin duda, a la Inca
De esta manera es como la muerte y resurrección se presentan en los mitos del mundo. Aprovecho para decir que pueden ser leídos, pero aun mejor, escuchados como poemas y que, en parte, llega a ser un modo mucho más entretenido de acceder a la verdad que las explicaciones científicas. Permítaseme criticar ese empeño educativo en colegios y universidades modernas por enfatizar sobre la esperanza que la mayoría anda creyendo acerca de que la ciencia logrará hallará las respuestas a todas las preguntas humanas, pero los humanos seguimos hambrientos de metafísica y llenos de temores a la muerte. Frente a eso, los mitos ofrecen moralejas y de allí podemos deducir que son sustento de una u otra cultura como un gran poema fundacional. Veamos cómo los dos primeros libros de la Torá (Pentateuco Mosaico) contienen los mitos de la fundación del mundo y los tres siguientes contienen las reglas morales señalando comportamiento ético aceptable desde el establecimiento desde con quien puedes compartir sexo y con quien no, hasta aquello qué puedes comer y cuales alimentos son impuros para ti y, por cierto, incluyen reglas jurídicas y los castigos quedan establecidos. Asimismo cabe recordar ese mito griego que condena a Tántalo (amigo del supremo dios Zeus) a torturas que harían reír a quienes temen al infierno cristiano, pues su castigo eterno de tener sed y hambre pero estar rodeado de frutas que no podrá alcanzar y alimentos que se esfuman al tocarlos. Eso se debe a que quiso pasarse de vivo queriendo alabar a los dioses con la carne de su hijo y haberle robado su perro a Zeus y haber mentido. Esas manifestaciones de egolatría deberán ser castigadas con esa severidad sobrecogedora.
Los mitos dan lugar a los ritos. El punto de partida es reconocer la vida como un regalo impagable. ¿Cómo devolverle a la divinidad el favor de estar vivo? Eso da lugar a todos los ritos. A propósito de los cuales vale la pena leer al libro de Agustín Paniker titulado El Sueño de Shitala – Un Viaje al Mundo de las Religiones – en él se demuestra que no hace falta creer en Dios, ni en doctrinas, ni dictadores eclesiásticos para que existan religiones pero no hay religión sin ritos e incluso no hace falta que la llamemos religión, los humanos no saben, ni pueden, vivir sin ritos. Los rituales propician la buena suerte y evitan lo indeseable y todos los pueblos del mundo saben que tener buena suerte es un milagro y es así cómo todos llegan a la conclusión que la mala suerte es consecuencia de no haber hecho las ceremonias correspondientes de la manera correcta. De esta manera religiosa de vivir derivan todas las reglas sociales de cada pueblo o cultura que vemos en lo que llamamos educación que las madres comunican a sus hijos. Es allí donde encontramos los mandamientos del tipo “tienes que saludar” o “debes agradecer por la comida que te alimenta” o “respeta a tus mayores”, y asimismo, los ritos incluyen los castigos que se deben aplicar y de esos ritos derivan todas las leyes que ordenan a los pueblos e incluyen jueces, policías, gobernadores y gobernados y todos deberán tener presente aquellos mitos de los cuales derivan las reglas sociales.
Acerca de los mitos y los ritos, cabe hacer una reflexión sobre el moderno concepto de la libertad que está siendo llevado a extremos actualmente, sobre todo por los jóvenes, que desconocen el origen de ese concepto. Muchos creen que la verdad de la declaración de Estados Unidos acerca de los humanos naciendo libres e iguales y destinados a la búsqueda de la felicidad es una regla universal, recordando su afinidad con la Revolución Francesa. Cabe dejar en claro que esa declaración de derechos no sería aplicable en el Japón ni en Arabia por citar solo dos ejemplos y en el caso del Perú, podemos apreciar en Lima una tendencia hacia la admiración por lo norteamericano, pero eso no se extiende al mundo andino, pues los Andes estamos más cercanos a los paradigmas japoneses y menos en lo relativo al campesinado de la sierra o la selva. Si volvemos a lo dicho al comienzo sobre los mitos, observaremos que la imaginación nos puede ilusionar con lo posibilidad de volar pero el cuerpo no. Lo mismo es aplicable a cualquier libertad donde, por cierto, cabe aquello que se dice acerca de que mi libertad termina donde comienza la libertad del otro y también recordar todos los intentos que hubo durante la Revolución Francesa y Rusa para hacer desaparecer la propiedad, llegando a comenzar por poner fin a los matrimonios. Es curioso que ahora cunda la moda de no casarse en la cultura occidental. Eso no ocurre en Asia.
De este modo, esta evaluación de la modernidad nos lleva al tema del simbolismo porque la gente moderna y no se da cuenta que, de la misma manera que vive sus mitos y sus ritos, aunque no estén relacionados con religión alguna, todo nuestro lenguaje está constituido por símbolos. Un ejemplo de la mentalidad científica moderna es creer que el sol es un astro de hidrógeno pero olvidar de señalar lo más importante: es el símbolo de la luz así como la noche simboliza al silencio y la intimidad. También es evidente que los cristianos no pueden evitar pensar en Jesucristo en términos históricos cuando es evidente que el cristianismo está lleno de simbología. Para ilustrarlo, tomemos a la cruz y evitemos leerlo en el ámbito temporal, es decir, no como ubicado hace dos mil años y reconozcamos que representa un árbol dentro del cual Cristo es la fruta, por esto podemos reconocer a Cristo como alimento y ese el significado de la comunión, sin lo cual la misa corre el riesgo de convertirse en un rito sin sentido. Claro que el simbolismo se ve enriquecido por el mito según el cual la cruz fue clavada sobre la cabeza de Adán y de allí se deduce su condición de Nueva Alianza, Redención de los Pecados, Salvador del Mundo, Mesías, etc. El símbolo del árbol (Mallki en qechua y de allí Mallku) como antepasado es equivalente al de montaña (Orqo en qechua y de allí Señor Montaña= Apu) y por eso, también antepasado. Tampoco debemos olvidar que el Buda se iluminó al pie de un árbol, ni olvidar que se trata del árbol de la vida eterna cuyo fruto Adán no comió.
Tampoco debemos olvidar que en el mundo de la metafísica tiene múltiples significados y en eso radica la importancia del simbolismo que los jóvenes parecen preferir pasar por alto o no darse cuenta que la Virgen María simboliza a la Pachamama y que, quien nada entiende de simbolismo, prefiere creer que es una madre que tuvo un niño-dios hace 2000 años. La verdad es que tendría más sentido que el día de la madre sea celebrado por los cristianos en el 8 de Diciembre en vez de aquel domingo de Mayo que no corresponde a calendario tradicional alguno. Respecto a esto, me atrevo a decir que nuestro día de la Pachamama es el 1º. De Agosto y es probable que la razón de las grandes celebraciones andinas de la virgen en Agosto y Setiembre (Asunción y Natividad) reciben tanta veneración por corresponder a nuestro calendario ancestral al estar próximas a la llegada de la primavera, que es cuando vamos a sembrar el maíz.
Espero que esta introducción a una lectura renovada de la utilidad de los mitos, ritos y simbolismos para que nos ayude a comprender que la religión Inca no fue un conglomerado de ritos extraños sino que, más bien, queda enmarcado dentro de las grandes civilizaciones del mundo.

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LA EDUCACION ÚTIL

LA EDUCACION ÚTIL

La educación en el Perú está enmarcada dentro de la campaña de extirpación de idolatrías que emprendieron los españoles durante el virreynato y que no cesó con la independencia y se va a reiniciar en 1936 con la ley de educación rural y se puede resumir en el intento por desindianizar al indígena con la esperanza de que llegue a pensar como un europeo.

La admiración por los modelos europeos ha quedado reflejado en la copias que nos hemos empeñado en imponer a través de los programas oficiales de educación a un pueblo que no las entiende porque corresponden a modelos que derivan de una lógica distinta a la que tiene un pueblo agrícola, al que el peruano gusta llamar campesino pero al que no debería molestarnos en llamar cholo.

Los modelos europeos, valga la aclaración, tienen sus raíces en la lógica griega que se basa principalmente en Aristóteles y tiene una de sus raíces enterrada en la lógica hebrea. De esta, vienen algunos principios sintetizados en los 10 mandamientos. De aquella, viene la lógica romana que impregna los códigos de justicia que rigen en el mundo occidental, excepto Reino Unido y algunas que fueron sus colonias. De esos códigos deriva una sociedad de clases que Fernando Fuenzalida, ha explicado muy bien cuando señala esa estructura que Lima pretendió copiar. Luego, Europa derivó hacia una sociedad igualitaria en el siglo XIX; el Perú, no.

La lógica campesina está cerca de la naturaleza. La lógica griega está en las ciudades. La campesina es una lógica que deriva del alma y el corazón. La lógica griega exalta la supremacía del intelecto y toma algo de los hebreos al incluir un desprecio por las labores manuales sudorosas (entiéndase al leñador, panadero, albañil, picapedrero, agricultor, pescador) debido a lo cual se va a sobrestimar el trabajo en oficina o en la calle. De allí que el Perú va a dividir el trabajo entre obreros y empleados y que Haya de la Torre dividirá, eufemísticamente, en trabajadores manuales e intelectuales.

De esto se deriva que lo diez o más años de colegio sean una soberana pérdida de tiempo puesto que no se aprende algo útil y me conduce a proponer. Al menos enséñenles a hacer pan, pero también deben ir al mercado con el profesor a hacer las compras y que ellos se encarguen de administrar la plata, así se ahorran el curso de aritmética. Claro que después, ellos mismos tendrán que cocinar y al ver que no alcanzó para todos, nos estaremos ahorrando el curso de administración. Por supuesto que las vacaciones no deberán estar diseñadas para ir a la playa sino coincidir con los meses que siembra y cosecha (Septiembre y Marzo) para que participen en la generación de su propia comida y ahorrarse el curso de realidad nacional. Y también usar los laboratorios para fabricar cerveza y vino, así se ahorran el curso de química.

Por cierto que en secundaria ya pueden pasar a aprender cosas más útiles como armar y desarmar una bicicleta, y haciendo una instalación eléctrica ahorrándose el curso de física y también dedicar una semana a levantar una casa, comenzando a comprender el principio de resistencia de materiales. Claro que los padres, y sobre todo las madres, no querrán que sus hijos tengan un oficio sino una profesión y entonces queda claro que estamos en el siglo XIX y no debe sorprendernos que el Perú esté jalado en educación.

Solo quiero terminar esta humilde crítica histórica de la educación preguntando si algún agricultor, campesino o cholo quiere que su hijo sea campesino, carpintero o gasfitero y apuesto que quiere que sea ingeniero agrónomo, sanitario o administrador de una fábrica de muebles, es decir, trabajo de oficina (¡que aburrido!) para que (el pobrecito)no se ensucie las manos. Recuerden por qué nos parece que Dios nos hacondenado a ganar el pan con el sudor de la frente y vean cómo ese Génesis resulta siendo un mito fundamental en la sociedad occidental pero no en la andina, salvo que hayan sido desindianizados.

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la unica evolucion posible 2

LA UNICA EVOLUCIÓN POSIBE 2
LIBERTAD Y DESTINO
Se cree que evolucionamos porque cada día somos más libres. Esa idea puede ser aplicada a los niños que crecen, mientras los adultos se basan en la ilusión de creer que basta con la experiencia para madurar. Esto es bastante cuestionable si recordamos que desde el momento en que el bebe va a estar sometido a escuchar un idioma al que llamamos materno y deberá acostumbrarse a una dieta que, cuando deje de amamantarse de los pechos de su madre, será sometido a la tortura de terminar su sopa, es decir, a obedecer, por lo que cabe preguntarnos acerca de la libertad que un niño tiene durante su crecimiento. Pero, luego de intentar que los niños aprendan por su cuenta, en vista que la sociedad moderna ya no quiere tener a la mujer de ama de casa, se habrá dejado la educación de sus hijos a los cuestionables programas de televisión, que presentan mensajes que pocos se atreven a analizar. Luego, el niño tiene que ir al colegio. Supongo que no faltan ilusos que creen que allí aprenderán a ser libres, pero no. Allí se les enseñará lo que deben saber de un mundo que apenas entienden, pero en el que deben creer, además de muchas cosas que les servirán muy poco en la vida (Historia, Geografía, Física, Química, Literatura, es decir, el modelo europeo). Además, aprenderán a reconocer países, y se les dirá que algunos son más desarrollados que el nuestro y así llegarán a pensar que deben imitar culturas que creen ser más avanzados que la propia.
Lo cuestionable de los programas de televisión a los que quedan sometidos los jóvenes, es que llegan a creer que el mundo es tal como lo ven en la pantalla y como la mamá está igualmente sometida a similares procesos de hipnosis llamadas telenovelas, no se atreve a educar a sus hijos para que no vivan en la mentira que nos endilgan esas series cargadas de sexo y violencia que les conducen a comportarse según un modelo del cual difícilmente podrán desprenderse. Con el supuesto ejercicio de la libertad, debido al cual las mujeres deben trabajar fuera de sus casas y dejar la educación a los profesores de colegio que apenas comprenden las implicancias que tienen aquellas materias que están enseñando, no debe sorprendernos que este sistema esté produciendo jóvenes desadaptados y deprimidos.
Lo que algunos antropólogos hemos descubierto es que la sociedad consiste en un sistema de valores y de principios que sirven para distinguir lo correcto de lo incorrecto. Los niños que nacen en una sociedad no tienen que escoger si les gusta o no. No les queda más que comer de los alimentos que su familia le ponga por delante. Luego, podrá decir que eso es lo que más le gusta y por eso se convertirán en los platos típicos de la sociedad en la que se nace y crece, pero eso está muy lejos del concepto de libertad que se les está intentando inducir a los jóvenes. Y además de criticar a la modernidad a través de las madres ausentes y los profesores ignorantes, debo incluir a los psicólogos que creen que la libertad conduce a la felicidad, cuando el proceso es exactamente al revés. La felicidad solo es posible si se logra aceptar las condiciones de vida en las que te ha tocado vivir, es decir, aceptar tu destino.
Ahora cabe explicar cómo hemos llegado a esta situación. La educación que se imparte deriva de algunas ideas cristianas que contienen escasa herencia hebrea y muchos principios griegos y romanos. En todos los casos, ese cristianismo que moldeó a la cultura occidental propone una libertad alcanzable, pero de ninguna manera es algo como un derecho con el que hemos nacido. Así es como resultó escribiéndose en el Bill of Rights de Estados Unidos y lo podemos reconocer en aquella frase evangélica en la que se sostiene que “la verdad, nos hará libres”. Sin duda, pero ¿de qué verdad nos habla el evangelio? Creo que deberemos esforzarnos en descubrir esa verdad, que no debe ser otra que la de conocerse a sí mismo. En efecto, estaba grabado en el pórtico de entrada al templo de Delfos en Grecia: “Conócete a ti mismo, y conocerás a los Dioses”. Pero esa verdad, no es fácil de alcanzar y los esfuerzos por aclanzarla comienzan alrededor de los 21 años, cuando podré (si mi destino me lo permite) recoger mi herencia cultural y enfrentar el desafío de vivir como un ser humano, lo cual nos conduce al primer paso en esta investigación. ¿En qué consiste ser humano? Y En fin, ¿Quién soy yo? Y con estas preguntas podré conducirme a la única evolución posible.

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LA ÚNICA EVOLUCIÓN POSIBLE

LA ÚNICA EVOLUCIÓN POSIBLE
El Perú anda, sin duda, confundido con la idea de la evolución puesto que a través de esa idea se nos ha hecho creer que lo moderno es mejor que lo antiguo y paralelamente, se inculca la creencia que es muy importante que conozcamos, estudiemos y enseñemos historia, bajo la ilusoria sospecha de poder superar los errores, gracias a conocer las circunstancias por las que hemos llegado al presente, es decir, que el pasado explica lo actual, incluso, en algunos casos, lo justifica.
Tenemos asociado a la evolución y la historia con algunos conceptos que los peruanos repiten sin tener consciencia de lo que están afirmando y esas son palabras como progreso, desarrollo, proactivo, modernidad, etc. El origen de la confusión está en el hecho que los humanos, en efecto, evolucionamos. Nacemos absolutamente inútiles y nos demoramos cerca de 10 años en llegar a ser algo que merecer ser llamado humano. Obsérvese que la mayoría de los demás mamíferos caminan luego de pocos minutos de nacer y luego de amamantarse unas semanas pueden arreglárselas por si mismos. Los humanos, no. Por eso debemos aprovechar esta observación para dejar de relacionar nuestra naturaleza animal con alguno de esos mamíferos, porque muchos se han dejado arrastrar por “La Evolución de las Especies” en un vano esfuerzo por alejar al humano de su igualmente importante naturaleza espiritual o intentando reducir su naturaleza psíquica a la química de nuestra fisiología.
Esos 10 años de evolución son seguidos por otros 10 años de más evolución o de confusión. Estos 21 primeros años de vida se limitan a la evolución fisiológica, si es que la sociedad no se ha encargado de lo que he llamado lo “igualmente importante”. Afortunadamente, todas las sociedades toman en cuenta las secuencias por la que pasan los críos y han establecido numerosos rituales que establecen los cambios de condición que las diferentes edades establecen. Dentro de las sociedades, son las familias las encargadas de que los ritos se lleven a cabo y solo mencionaré algunos como cuando llega el momento de cortarle el pelo (cuidado, porque hay sociedades en las que nunca se les corta el pelo a los humanos), luego entrará en la etapa de dejar de ser bebe y pasar a ser niño y luego al de ser joven. Estos pasos son sancionados en muchas culturas y en la occidental cristiana destaca con el rito de la primera comunión. Esto tiene que ver con la necesidad de que el joven reconozca su dependencia de proveerse de pan. Hasta entonces, el pan se lo han dado. Ahora aprenderá a valorizarlo e inclusive a proveérselo.
El siguiente rito es el de la mayoría de edad y aquí aparece una importante distinción pues se pasará a reconocer las diferencias entre hombres y mujeres. No hay cultura que pase esto por alto, pero quisiera usar un ejemplo de pueblos africanos donde la muchacha que haya tenido su primera menstruación y se reunirá con las mayores de la tribu en secreto y les escuchará contar las razones por las que deberá ser responsable a partir de ese momento, Naturalmente que habrá mucha instrucción referente a lo sexual y la reproducción pero la mayoría de las historias relativas a nuestra razón de ser humanos son contadas en forma de mitos. Lo mismo va a suceder con los muchachos, pero como ellos entran en la edad sexual un tanto más tarde, eso se hace para todos entre los 13 y 14 años. Destacaré el hecho que entre los incas esto se llamaba warachikuy para los hombres y kikuchikuy para las mujeres. Pero volviendo al África por un momento, les recordaré que la reunión con los mayores es seguida por un periodo de reclusión de dos días de ayuno en una cabaña alejada del pueblo. Esto permite que lo aprendido penetre en lo profundo de los iniciados; quienes desde entonces serán considerados adultos. Para volver a la cultura occidental, entre los que conservan la importancia de este ritual, destacan los semitas entre los que los judíos llaman el Bar Mitzva para los varones y el Bat mitzva para las mujeres. Entre los occidentales cristianos, los católicos preservan un ritual llamado confirmación que, desgraciadamente, ha perdido la importancia que tiene en las culturas de la sociedad moderna donde se pretende olvidar los aspectos religiosos de esta celebración. Esto lo han convertido en la presentación en sociedad de la señorita (para ver donde se conseguirá marido para ella, sin duda) que en Sudamérica se le llama quinceañero.
Lo que sigue en la evolución de los humanos es el matrimonio y, como lo sabe la mayoría, esto sí intenta conservar con toda su pompa en algunos rincones de la cultura occidental, aunque en muchos otros se está tendiendo a limitarse a hacer de eso un registro de la condición civil del ciudadano, restándole severamente su condición ritual. Para terminar, debo mencionar otros tres rituales importantes. Uno es la consagración de un monje y otros dos, son el nacimiento y la muerte, los cuales menciono por lo que diré seguidamente.
Los ritos de tránsito, así llamados en la antropología, son importantes porque constituyen una iniciación. Ahora veo que iniciaciones de presunto corte religioso se andan poniendo de moda por aquí y allá, debemos exigir a que estos y los otros, que parecen estar perdiendo importancia, sean una verdadera iniciación en la que vas a dejar una condición y asumir otra. Escojo el ejemplo de la del monje, donde queda claro que habrá dejado una condición humana para asumir otra. Pero es igualmente aplicable al que va a dejar de ser bebe para ser niño, o ser niño para ser joven y dejar de ser joven para ser adulto y también es aplicable a la muerte porque dejaremos de ser humanos para convertirnos en espíritu, así como el nacimiento, nos traerá de lo espiritual a lo terrenal. Finalmente, no debe sorprendernos que la iglesia católica lo tuviera esta serie de ritos bien dividido entre el bautismo al nacer, la primera comunión a los siete años, la confirmación a los catorce y la adultez a los veintiuno, pero no es su culpa que esto último haya sido, absurdamente, modificado a los diez y ocho, porque la adolescencia aun no ha terminado a los 18 años. Por lo tanto, esos pasos en nuestra evolución deben ser tomados en serio, es decir, ritualmente lo cual no quiere decir, pasando la noche bailando y peor aun emborrachándonos. Felizmente se conserva, sin modificaciones, el rito de extremaunción.
Es necesario hacer estas reflexiones cuando la gente está complaciéndose en hablar de “opción” sexual y de las múltiples cirugías en las que se desea que la ciencia desafíe al destino y que los caprichos se impongan sobre lógicas elementales. Ser hombre o ser mujer es una circunstancia fisiológica, sin duda, pero también social y parte de la educación en una u otra cultura. Esto me sirve para recordar que en culturas tradicionales (que la occidental está dejando de ser hace tiempo), los matrimonios son pactados por las familias y algunas veces los casan cuando niños y la primera menstruación de la mujer es un festejo porque ya se puede casar con el novio que tiene hace tiempo. Considérese que estoy hablando de países islámicos, judíos ortodoxos, las mayorías de la India, China, Japón y el sudeste asiático, es decir, más de las dos tercera partes del mundo, porque allí se desarrolla la masculinidad en los hombres y la feminidad en las mujeres. Por supuesto que podemos juzgar que Occidente progresa, enamorado como está desde la revolución francesa de la idea de la libertad, pero ahí corremos el riesgo de creer en la superioridad de una cultura y volveríamos a estar dividiendo el mundo entre países desarrollados y países colonizados al no tomar en cuenta que en los países tradicionales, se considera a la familia como el mínimo humano y los matrimonios son entre dos familias y no entre dos individuos. Por lo tanto, hay pocos divorcios. En cambio en Estados Unidos, por tomar un ejemplo, el 70 % de las personas están divorciadas y no me parece que eso los haga felices en ningún sentido. Así que convengamos en que no tenemos que copiar a los países que algunos se complacen en llamar desarrollados sino recordar que somos un país que cultiva el familiarismo (1) y estar orgullosos de eso, en vez de buscar la manera de echarlo por la borda porque nos gusta ver películas norteamericanas en la televisión, donde, como se habrán dado cuenta, todos son ex de alguien. Esa es una de las expresiones más claras de la crisis del mundo moderno.
(1) Familiarismo, palabra que he inventado para aplicar a la organización social que caracteriza al Latinoamérica frente al capitalismo, socialismo, comunismo, etc. y corresponde a una organización tradicional donde es importante es confiar en tus parientes y prevalecen los negocios familiares.

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