Roberto Claros Cohaila – Socio de A&R Consultores

Publicación del artículo en la Revista del Grupo ENVIA. Pag. 39 – 41:

Revista completa:  https://issuu.com/veraser/docs/edicion_81

TENEMOS UNA MEZCLA DE CLEPTOCRACIA Y PLUTOCRACIA

SABEMOS QUE ESTO NO ES UNA DEMOCRACIA, cuando hay evidencias que las elites y los grupos de poder económico, tienen capturados todos los nichos claves, de interés público y privado, a través de sus gremios económicos y asociaciones para concertar. Asimismo, cuando conocemos, solo una pequeña parte de los tentáculos de los cuellos blancos, los temerarios del crimen o los gánsteres de la política, cuando facilitan a la señora corrupción, que busque y encuentre protección en el monstro invisible de la impunidad. Esto, se entiende mejor cuando se lee “La historia de la corrupción” de Alfonso Quiroz, “Los doce apóstoles” de Francisco Duran, “El último dictador” de José Godoy, “La gran corrupción” de José Ugaz, “Plata como cancha” de Acosta; “Memoria histórica sobre la corrupción en el Perú” de Iván Montoya, entre otras interesantes publicaciones.

Como conclusión anticipada, podemos reafirmar, que ESTO NO DEMOCRACIA. Estamos capturados por una VIEJA PLUTOCRACIA.  Otra cosa, es que nos la quieran pasar como democracia, maquillando escenarios, seleccionando a sus operadores políticos, para que postulen, sean elegidos y gobiernen, afianzando, cada vez más el sistema de la corrupción institucionalizada, denominado CLEPTOCRACIA a nivel gubernamental, pero manejada por las elites, los grupos de poder económico que defienden su modelo primario exportador.

Según Pérez J. y Gardey A., (https://definicion.de/cleptocracia/) definen a la Cleptocracia como “sistema de gobierno que, en lugar de buscar el bien común, está centrado en el enriquecimiento de sus propios dirigentes, para lo cual aprovecha los recursos públicos. Sin embargo, vemos que el festín llega no solo a la clase política -los operadores, sino principalmente, a quienes lo diseñaron y auspiciaron, es decir a los grupos de poder económico, la vieja plutocracia.

En nuestro país, las causas radican no solo en el manejo del Estado.  Hay evidencias de la existencia de organizaciones criminales cuyo principal objetivo es la captura del poder por las elites y grupos de poder, que vienen fomentando y participando en colocar a sus operadores políticos. En consecuencia, no es la corrupción institucionalizada en el gobierno -cleptocracia- solo para el saqueo de la hacienda pública, sino para el manejo de todas las actividades económicas del país, a través del marco normativo y regulatorio, incentivos, exoneraciones tributarias y el debilitamiento de la justicia, de órganos reguladores para garantizar sus beneficios. Es la corrupción en el sector privado, que ha contaminado y controlado el aparato gubernamental. Siendo esto, parte de las malas prácticas de gobierno y de gestión pública promovidas por LA VIEJA PLUTOCRACIA y rezagos de la oligarquía en nuestro país.  Las elites y el poder económico (club de la construcción, caso lava jato, el manejo de medios de comunicación, universidades, lobbys en minería, pesca, comunicaciones etc.) y clase política centrada únicamente en sus intereses, ignorando las necesidades e intereses de la sociedad y del Estado.

No es necesario repetir, en detalle la actuación y tentáculos de una mafia detrás del caso los cuellos blancos, que va más allá de la captura del Congreso, de la Fiscalía de la Nación, del Poder Judicial y que penetro también al CNM, a la OMPE, al JNE, entre otros.

Sin embargo, tenemos a una eterna candidata, con acusación fiscal y pedido de 31 años de cárcel por los cargos de crimen organizado, lavado de activos, obstrucción a la justicia y falsa declaración en procedimiento administrativo. Hay 34 actores políticos y empresarios comprometidos.

La plutocracia, en estas elecciones no se da por vencida, no quieren que maten su gallina de los huevos de oro. Por eso, anuncian tener mayoría en el congreso, y se juntan un bloque de candidatos para empezar una campaña de desinformación y miedo. Empezaron por el terruqueo, y ahora callan, cuando uno de ellos pide la muerte del otro candidato. ¿es admisible esto en una democracia? ¿eso no es terrorismo? ¿las condiciones de vida de los excluidos, la falta de acceso a iguales oportunidades no son terrorismo?

 

Para enfrentar situaciones difíciles e iniciar cambios estructurales, y de cara al BICENTENARIO, en necesario que se reorganice, autoconvoque y fortalezca la propia sociedad civil, los gremios profesionales, laborales, las universidades etc., en una gran cruzada para rescatar LA REPÚBLICA Y EL SISTEMA DEMOCRATICO para nuestro país.

En ese sentido, es satisfactorio saber del pronunciamiento de la comunidad docente de la Facultad de Comunicaciones de la PUCP que titulan: “Que la desinformación no se convierta en pandemia”; así como de las instituciones que auspician la “Proclama Ciudadana” que esperamos firmen ambos candidatos y podamos ir a votar libres y sin miedos; porque EL PERÚ DE CARA AL BICENTENARIO, NECESITA INICIAR CAMBIOS ESTRUCTURALES CON URGENCIA.

Para concluir, comparto algunos comentarios que llaman la atención y que pueden servir para tomar conciencia y tomar acción; para NO regalar el voto por MIEDO. Aquí tenemos:

  • Plutocracia: “Forma de gobierno en que el poder está en manos de los más ricos o muy influido por ellos. clase social formada por las personas más ricas de un país, que goza de poder o influencia a causa de su riqueza”.
  • Declaración del científico Modesto Montoya: “Al modelo primario exportador NO le interesa la ciencia y tecnología”.
  • Recientemente, César Romero, columnista de el Periódico La República, señala “Han convertido la campaña electoral en una defensa de la democracia, cuando está no estaba en peligro. Lo que muchos piden son cambios al modelo económico. Pero, de eso ya ni se habla. Hoy, por perpetuar el sistema e ignorar el reclamo ciudadano ponen la democracia en peligro”.
  • En la plutocracia, nos regalan miedo, para vendernos seguridad.
  • El terruqueo y el miedo genera crisis y los mercantilistas, ahora más populistas, saldrán a decir que, para enfrentar crisis, hay que votar por mantener “el modelo y la democracia”.
  • La Democracia ya no existe. Ahora estamos en una plutocracia, que te utiliza, te saquea, te calumnia y apresa, intenta corromperte o te mata y te desgobierna, y ahora cínicamente te vuelve a pedir el voto.