TECUM UMAN, QUIZO YUPANQUI y LOS CABALLOS.

MUERTE DE QUIZU YUPANQUI INCA

Vamos a comentar y trazar un paralelo histórico entre dos personajes: TECUM UMAN capitán maya-quiché que se enfrentó a PEDRO DE ALVARADO cuando los conquistadores asomaron por las tierras de la actual GUATEMALA y QUIZO YUPANQUI, capitán quechua que combatió a las fuerzas de PIZARRO el año 1536 en LIMA.

 Ambos eran lo que se entiende hoy como: caudillos militares de sus respectivos pueblos. Ambos se enfrentaron a los españoles, después de que sus respectivos pueblos habían conocido ya  la peligrosidad de las armas castellanas. Cuando TECUM UMAN hizo frente a PEDRO DE ALVARADO, los españoles ya estaban precedidos por una funesta fama de haber vencido a los aztecas y otros pueblos mesomericanos en terribles combates. Cuando QUIZO YUPANQUI atacó a los españoles que estaban asentados en el inmenso valle de los yungas,  en  la casa y las tierras del curaca TAULICHUCO,  en el naciente poblado español de LIMA, con la intención de arrojarlos al mar, ya los quechuas habían probado la eficacia y el poderío de las armas europeas, pues las tropas de Quisquis Inca, Chalcochimac Inca y Rumiñahui habían sido diezmadas o desarticuladas a causa de ese poderío bélico. Este es un  punto que  hermana a ambos héroes: el haber dirigido ejércitos indígenas que estaban conformados por huestes que ya conocían o por lo menos habían oído hablar de las nuevas armas de los invasores y de los extraños animales que  montaban éstos: los caballos. Pero eso no significa que hubiese desaparecido en ellos, en los pobladores oriundos de estas tierras: el terror natural ante tan extraños seres. De allí, que ambos líderes tuvieran que demostrar a sus guerreros: que  no le temían a los caballos ni a sus jinetes aparentemente invencibles.

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LOS CABALLOS, la importancia de estos cuádrupedos en lo que fue la invasión y conquista española, debe ser a nuestro criterio: totalmente redimensionada. En los últimos decenios del pasado siglo XX, parece que se quiso dejar de subrayar el papel que jugó este animal de monta en los combates entre los españoles y los guerreros indígenas. Se puso sobre el tapete, otros elementos, tan igual de importantes, tales como las enfermedades que portaban los invasores, para las cuales la población nativa no tenía defensas orgánicas;  las rivalidades étnicas de muchos grupos indígenas con los quechuas; los intereses particulares de élites regionales, de pueblos como los huancas, chachapoyas, huaylas o cañaris contra los incas; etc. Pero ello, no puede llevarnos a soslayar en forma absoluta, los clásicos elementos que siempre estuvieron presentes en la conquista de estas tierras por parte de los europeos: la abrumadora ventaja que tuvieron los hombres de PIZARRO y ALMAGRO, con sus armaduras, sus armas de hierro, sus armas de fuego rudimentarias pero eficaces  y sus caballos;  aparte de sus perros de guerra y  sus aliados indios.

Pues, el poderío de las armaduras y armas castellanas,  se completaba y redondeaba con el caballo. Un poema de Jose Santos Chocano expresa muy bien lo que significaron:  “Los caballos eran fuertes, los caballos eran ágiles, sus pescuezos y sus cascos relucientes……..”  Es un hecho, que sin los caballos, la invasión exitosa de estas tierras no hubiera sido posible.  Ante ello,  la oda o poema de Chocano resulta corta, se queda chica,  para loar,  desde el punto de vista de los vencedores,  a tan importante elemento de la invasión española.

Quien hoy en día, se tope de improviso, con un caballo de guerra encabritado y su jinete armado hasta los dientes, no puede negar la sensación de profundo temor e incluso indefensión que se siente a su lado. Imaginemos ahora, lo que sería, si ese jinete viene a la carga a todo galope a atropellarnos, pisotearnos y lancearnos, sin estar nosotros preparados para enfrentarlo: lo mas probable es que perdiéramos la vida en tal lance. Ello nos puede ayudar a imaginar lo que pudo significar un combate contra aquellos seres, por parte de los pobladores originarios de estas tierras, que nunca antes habían visto ni combatido contra algo semejante. Haciendo un esfuerzo, cabría suponer, que sería algo muy parecido a que de pronto apareciesen en nuestro mundo:  seres extraterrestres a los que nuestras armas no pudiesen afectarlos en modo alguno, montados en bestias gigantescas. Ello, fue el origen, totalmente explicable en un primer momento, de muchos cuentos, como el de los falsos dioses viracochas, que habían venido a terminar con las huacas o dioses locales. Una visión muy entendible, que podría surgir en cualquier pueblo que viviese una invasión semejante.

De allí, que capitanes indios y españoles cuidasen de los caballos. Los primeros, para matarlos, inutilizarlos, derribarlos; los segundos, para que los rucios salieran bien librados del combate y pudiesen seguir brindandoles superioridad bélica sobre el enemigo. Así podemos entender, la gesta   de los dos héroes indigenas mencionados. Respecto a TECUM UMAN las crónicas indígenas ,  como los CODICES mayas nos refieren, como TECUM UMAN fue a la batalla vestido como los dioses, con plumas de águila y quetzal y cómo se alzó tres veces sobre la tierra tratando de alcanzar a ALVARADO, llegando a cortar la cabeza a su caballo. Cómo se ve y así lo han recalcado enfoques recientes sobre TECUM UMAN, el centro de estos relatos casi míticos, es este animal de guerra: el caballo,  todas las fuentes indígenas citadas, destacan que TECUM apuntó al caballo, que le cortó la cabeza, que lo hirió,  y en tal tarea el heroe fue lanceado por ALVARADO; demostrándose una vez más el choque terrible y desigual entre aquellas dos culturas disimiles: la occidental con su tecnología milenaria de hierro y guerra sangrienta en busca del botín y la indígena precolombina, con su cultura mítica, con su imaginario de aves y dioses vivos de la madre naturaleza.

 Pero vayamos ahora a QUIZO YUPANQUI INCA, hermano de Manco Inca e  hijo de Huayna Capac. Los incas no dejaron códices o relatos escritos sobre la conquista, pero sin embargo  GUAMAN POMA DE AYALA, indio que vivió en las épocas inmediatas a ella y que refleja una expresión bastante viva de estos hechos, nos retrata la muerte de este gran capitán quechua. GUAMAN POMA nos dice que: corría el capitán QUIZO YUPANQUI como un gamo y no le temía a los caballos e incluso se metía por entre sus patas, cuando de pronto cayó y fue lanceado por un jinete español. Como se ve, en medio de la parquedad, de la sobriedad, con que GUAMAN POMA relata estos hechos, se puede sentir el mismo impetu indígena por resaltar el valor y la aptitud de su héroe: el capitán indio corre como un gamo, es decir velozmente y no le teme a los caballos; se metía incluso por entre las patas de ellos, para combatir a los  castellanos y muere lanceado en ese intento.

QUIZO YUPANQUI INCA y TECUN UMAN, dos héroes muy  olvidados, que en dos distintos momentos y en diferentes lugares de nuestra América, afrontaron la misma muerte en circunstancias similares y al parecer con el mismo propósito: querían vencer a los jinetes invasores luego de  derribar a los extraños animales que montaban. No pudieron culminar exitosamente su cometido,  pues acabaron atravesados por las lanzas españolas,  que tenían una longitud de 3 a 4 metros  y ante tal arma, sucumbieron, cayendo y levantándose, una y otra vez,  hasta morir, atravesados;  antes de que pudieran rozar siquiera a los jinetes…

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